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sábado, 1 de abril de 2023

EL "BASTON DE MANDO" DE LOS COMECHINGONES

 


Mitos, Leyendas y Antecedentes.


Es cierto que existen muchos casos semejantes al Cerro Uritorco en el resto del mundo, donde un accidente geográfico se convierte en un centro de convocatoria espiritual, o la puerta a una dimensión mágica.


En algunos casos se trata de montañas gigantescas, cuyas enormes dimensiones le dan un carácter extraordinario por sí mismo. En otros, sus condiciones especiales se las otorga la civilización o cultura que se desarrolló en su proximidad. Lo cierto es que el Uritorco no parece formar parte de ninguno de estos ejemplos.


Más bien, este cerro de 1950 metros de altura, si se lo compara con otras sierras de la misma provincia argentina, no posee otra condición extraordinaria que ser el más alto de las sierras de Punilla, quizá por ello el apelativo sexuado con el que se lo conoce: Cerro Macho, traducción del lenguaje aborigen Uri = Cerro, Torco= Macho.


Pero fue siempre el centro de diferentes sucesos que signaron su entorno. Aquí se relatan algunos de los antecedentes, comenzando por las extrañas culturas indígenas que lo consideraron sagrado.
La zona que rodea el Cerro Uritorco fue habitada por la cultura comechingona. Sin embargo una serie de estudios recientes realizados por un grupo de arqueólogos de la Universidad de Córdoba, en los terrenos que fueron inundados por el dique el Cajón, dan cuenta de la presencia en el lugar de dos grupos culturales anteriores a los comechingones.

Una de ellas se trata de grupos indígenas llamados Ampajango, con 10.000 años de antigüedad. Según las excavaciones realizadas los Ampajangos habitaron las proximidades del Uritorco después de la cultura Ayampitín. Lo cierto es que los tres grupos indígenas consideraron al Cerro Uritorco, como también el paraje conocido como El Zapato, como un centro de convocatoria mítica-religiosa, donde se desarrollaban ritos calendáricos periódicos.


Con respecto a estos rituales, el profesor Guillermo Alfredo Terrera, refiere que los comechingones realizaban danzas tomados de la mano mientras entonaban cantos mántricos.


Para estas ceremonias se cubrían la mayor parte del cuerpo y la cabeza con un capuchón negro con orejas paradas y aberturas para la boca y los ojos, como también se pintaban la mitad de la cara de color negro y rojo.


Estos detalles pueden observarse en el arte rupestre de los comechingones, esparcido en diferentes puntos de la provincia.


La conquista:


Al llegar los españoles a estas tierras, los comechingones, se mostraron reacios a aceptar la servidumbre que les exigía el conquistador. El primer acto de resistencia se produjo en el segundo año de la fundación de Córdoba, cuando un grupo de indios mataron al Capitán y alcalde Blas Rosales y sus hombres. Para castigar esta rebelión, el Teniente Gobernador Don Lorenzo Suárez de Figueroa envió una expedición que enfrentó a los comechingones en el cerro o peñón de Charalqueta (Ongamira), donde éstos se habían fortificado.


El lugar era de difícil acceso, y los indios pudieron burlarse durante días del asedio de los españoles, mientras los atacaban con flechas y sus bolas "arrojadizas". Pero los españoles realizaron un rodeo con sus caballos, y al llegar a la cima del peñón, exterminaron a los comechingones.


Según la leyenda muchas mujeres que acompañaban a sus hombres se arrojaron desde la cima cargando en sus brazos a sus hijos, prefiriendo la muerte a la esclavitud. La viruela, el hambre y los trabajos forzados lograron que en menos de cien años del ingreso de los españoles a la región, los comechingones resultaran diezmados.

Comechingones (Una Cultura Peculiar)

En realidad, es muy pocos los datos que se poseen sobre los comechingones. Así como se desconoce su lengua, no se sabe el nombre que se daban, ya que Comechingón era el apelativo con el cual los identificaba los Sanavirones, un pueblo vecino que ocupó la región noreste de Córdoba. Los Sanavirones poseían rasgos étnicos similares al de los indígenas del norte argentino y un carácter mucho más sumiso ante el invasor.

En cambio los comechingones resistieron a los españoles hasta su total exterminio, apenas 50 años después del ingreso de los europeos a esa región de América.


Sin embargo, a las referencias históricas sobre los Comechingones se debe agregar los estudios realizados por el profesor Guillermo Alfredo Terrera, quien plantea en una serie de libros, especialmente en El valle de los Espíritus, que esta cultura fue poseedora de conocimientos telúricos mágicos peculiares.

Terrera refiere las diferentes características físicas de los comechingones con respecto a otros grupos indígenas de la zona, ya que eran de gran altura, y llevaban barbas largas y espesas, mientras sus cabellos eran de color claro.

Entre otros detalles interesantes Terrera refiere que los morteros de piedra que abundan en diferentes puntos cercanos al Uritorco, no sólo cumplían una función alimenticia, también eran empleados en ritos mágicos y sagrados. En la parte inferior de los morteros “estaba representado el cosmos con sus campos de fuerza destrógiros y levógiros, y esta energía se podía percibir con sólo introducir la mano dentro de la concavidad del mortero.


Si éste poseía poderes mágicos, el alimento preparado dentro del mismo adquiría la fuerza cósmica que se transmitía a quienes lo comiesen”. También dice Terrera que, “los comechingones, como habitantes de las serranías cordobesas, convivieron con los cerros, hondas quebradas, los valles luminosos, y los arroyos y ríos de aguas transparentes. De allí su gran capacidad de observación y meditación, que con el transcurso del tiempo se convirtió en sabiduría empírica y mágica que les permitió crear valles de los espíritus o quebradas del silencio. Ellos aseguraban ver hombres que solían caminar por las sierras y desaparecer de improviso; seres que venían de la profundidad de la tierra… También los Comechingones contemplaron embelesados las luces o entidades cósmicas que surcaban el cielo nocturno”.


El Bastón de Mando:

También llamado toqui lítico, piedra de la sabiduría, simihuinqui o la piedra que habla.


El profesor Terrera avanza todavía más en su explicación sobre los misterios que rodeaban a los Comechingones, y encuentra un nexo con el hallazgo de un Bastón de Mando o Piedra de la Sabiduría, efectuado en 1934 en las cercanías del Uritorco, por parte de Orfelio Ulises.



Este maestro ocultista habría obtenido la información sobre el Bastón de Mando en la doble ciudad tibetana de Samballah, donde estudió durante ocho años. Allí le fue revelada la ubicación del Toqui Lítico, que según Terrera, fue ordenado construir “con piedra de basalto por el Gran Cacique Voltán o Multán de los comechingones, hecho acaecido hace más de 8.000 años”.


Este bastón se encuentra en manos del Profesor Terrera desde el 26 de setiembre de 1948, cuando le fuera entregado, según sus escritos, por decisión de un grupo de Maestros. En este bastón, que posee una forma cónica perfecta y una longitud de 1,10 metros, se encontraría mágicamente codificada toda la sabiduría de la humanidad.


El hecho de que el Bastón haya sido encontrado en las proximidades del Cerro Uritorco respondería a que este mojón de piedra señalaría el centro de un triángulo menor de fuerzas cuyos vértices descansarían en Jesús María, Serrezuela y Conlara.


Pero a este tema, Terrera agrega un nuevo elemento, todavía más mítico y extraordinario en su trabajo Antropología Metafísica donde refiere: “es sabido que el caballero Pársifal -custodio insobornable del Vaso Sagrado- viajó con él y con la Cruz Templaria, partiendo del puerto de Rochedalle hacia el año 1170, con el objeto de depositar el Santo Grial junto al Bastón de Mando, en la cordillera de Viarava. Esta cordillera, así denominada por aquel entonces, especialmente por el minnesinger (c
antante, poeta o trovador) germano Wolfram von Eschenbach en su inmortal poema Parsifal, es conocida actualmente como Sierras Chicas de Córdoba, lugar donde se eleva el sagrado Cerro Uritorco”.

Una cuestión interesante abordada por Terrera en su libro El valle del los Espíritus, es la siguiente: “No olvidemos que este cerro, muestra en su superficie varios cráteres de volcanes aparentemente apagados, según una creencia generalizada. Ahora bien, estén totalmente apagados o se encuentren potencialmente activos, lo real es que se han hallado canales o troneras abiertos desde la corteza interior del planeta Tierra”.


En cuanto a este punto, se ha planteado hace muchos años, la posibilidad de que en el interior del Cerro Uritorco existan galerías que comunican con enormes salas. Esta creencia ha llevado a incontables exploradores a buscar las cuevas de ingreso o, los llamados, respiraderos del Cerro, sin que hasta el momento se haya logrado ubicarlos. De todos modos existen algunas referencias generales para hallar esas entradas. Una de ellas se encontraría en la falda opuesta al paraje Ojo de Agua, otra en el Cerro Overo, y uno de los respiraderos más importantes, cerca de la cumbre, en un cerrito muy próximo a la cruz que señala la máxima altitud.


Con todos estos elementos el profesor Terrera demuestra no tener dudas de que el Cerro es un centro sagrado, como también las condiciones herméticas de la zona, por eso no duda en relacionar esta elevación con “las luces del espacio, la ciudad de Erks, los Tres Espejos, el rito Solar y el Bastón de Mando, y su portador o poseedor, a los cuales se denomina en lengua cósmica o tibetana como Ique Simihuinqui”.


Fuente: Caminos del peregrino. https://diariosierras.com/el-baston-de-mando-de-los-indios-comechingones/


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miércoles, 22 de febrero de 2023

QUERANDIES: ANTES DE LA EXISTENCIA DE BUENOS AIRES


Los guaraníes llamaban así a la etnia conocida como pampas, o pampas antiguos, anteriores al siglo XIX. El nombre venía de su costumbre de comer grasas de animal, ya que la palabra Querandí significa “gente que come grasa”.


El epicentro de su territorio estaba situado en la actual ciudad de Buenos Aires, extendiéndose hacia el norte hasta el río Carcarañá, al este hasta el Río de la Plata, al sur hasta el Salado bonaerense y al oeste hasta el pie de la Sierra Grande, en Córdoba. Es decir, formaban el sector oriental de los pampas primitivos. Se los distinguía en dos grupos, aquellos que ocupaban la llamada pampa húmeda, los taluhet; y los de la zona occidental y meridional de la pampa seca, los diuihet.


En cuanto a su cultura puede decirse de ellos que eran el componente más septentrional del Complejo Tehuelche y con ellos compartían hábitos como la caza, su tipo de organización social, su cosmovisión y su lengua. También tenían semejanzas con los Guaikurúes, con quienes tenían en común su proximidad con el Río de la Plata, lo que los hizo pescadores en canoa y luego los llevó al uso del mortero para fabricar harina de pescado. Como ellos, acostumbraban a usar los cráneos de los enemigos para beber en ellos; sacrificaban a los cautivos si moría un jefe.

Las tribus mantenían independencia entre sí y estaban gobernadas por caciques, cada tribu tenía su territorio para caza y pesca.


Los pocos restos fragmentarios que se encontraron en estos yacimientos solo permiten saber que conocían la cerámica y trabajaban los huesos de los animales que comían, más allá de esto, poco se sabe ya que hacia 1675 se produjo su total desaparición. Para entonces sólo se conocían diez querandíes encomendados, por lo que es muy poco lo que se sabe de su cultura.


LENGUA


Es posible que los Querandíes tuvieran varios dialectos, pero se cree que su lengua era la de la mayoría de las parcialidades pampas.


HISTORIA





El primer contacto entre los Querandíes y los europeos se produjo hacia 1527 al llegar la expedición de Sebastián Gaboto. El encuentro fue pacífico, cosa que cambiaría con las expediciones posteriores.


Con la expedición de Pedro de Mendoza tuvieron en principio una relación pacífica e incluso los aborígenes actuaron como proveedores de alimentos. Pero cuando los alimentos empezaron a escasear el trato hacia los Querandíes cambió y la agresividad provocó la reacción de los aborígenes.


Se han encontrado yacimientos arqueológicos en diferentes zonas de las que ocuparon; se hallaron elementos de su industria en La Plata, Moreno, Quilmes, las proximidades de los ríos Matanza y Reconquista, Flores, Barracas, y paraderos en Chascomús, Lobos, Punta Indio, Río Luján, San Miguel del Monte y otros.

Algunos elementos de la toponimia local recuerdan acontecimientos bélicos y la presencia del indio en estas tierras.

El nombre del Río Luján, se impuso en recuerdo del primo de Mendoza, Diego Luján, quien fuera muerto por los Querandíes en inmediaciones de ese curso de agua, en el paraje del Árbol Solo, lugar que hoy constituye el centro de la ciudad de Luján.


Juan de Garay, segundo fundador de Buenos Aires, el grado de violencia fue mayor y en los enfrentamientos murieron miles de indígenas. La documentación con que se cuenta es suficiente para colegir que los Querandíes no atropellaron las posiciones de los colonizadores sino que fueron estos con su comportamiento brutal hacia ellos los que generaron su resistencia. Un integrante de la expedición de Mendoza, Ulrico Schmidl, es el que aporta la mayor cantidad de datos sobre los Querandíes. De sus relatos, así como de la obra del poeta Martín del Barco Centenera se rescata información hasta 1541, año en que la primera Buenos Aires es despoblada por orden de Irala.

Otro caso es el nombre del arroyo La Choza de cuya confluencia con el Durazno se forma el Río de la Reconquista.


Además de los hechos violentos, se cree que la disminución de la población fue a consecuencia de las enfermedades que traían los españoles. La primera epidemia desatada en la región ocurrió en 1605 y fue introducida por la expedición al mando de Don Antonio de Mosquera. Según consta en las crónicas los más castigados fueron los esclavos negros y los indígenas, explotados en los trabajos, porque carecían de defensas. Otro acontecimiento del que se tiene conocimiento y está vinculado a la desaparición de este pueblo fue la breve duración de la Reducción Jesuítica San Francisco Javier, inaugurada el 23 de mayo de 1711 y abandonada por los aborígenes poco después a consecuencia de una nueva epidemia de viruela. 

Pero puede que ya no se tratara de Querandíes, sino de otros grupos pampas que fueron influenciados por los Araucanos, en el proceso derivado por a presión que los españoles ejercieron sobre esto en la región de Chile provocando su desplazamiento desde la cordillera hacia los territorios pampas.




ECONOMÍA


Basaban su alimentación el producido de las actividades de caza y pesca, y de acuerdo a los versos del poeta Del Barco Centenera, también practicaban la agricultura sembrando maíz. La pesca la realizaban con redes, y además de aprovechar la carne del pescado, hacían harina. Como pueblo nómade practicaban la recolección de raíces y frutos y tenían una costumbre muy particular: cuando las langostas atacaban los campos disputándoles la recolección, quemaban los pastizales para cocinarlas con el fuego y luego juntarlas para realizar una pasta que era utilizada como alimento. Para la caza se valían del arco y la flecha y las boleadoras. Sus presas preferidas eran los venados, las perdices, las codornices y los ñandúes. Los Querandíes tomaron contacto con el caballo después de la primera fundación de Buenos Aires. A partir de ese momento comenzaron a recurrir al ganado cimarrón para su alimentación, además de domesticar los caballos y mejorar con esa ayuda la producción en las cacerías, en tanto los caballos abandonados por los españoles se reproducían rápidamente en la llanura. El caballo significó cambios

importantes en los hábitos de vida de los Querandíes, que siguieron siendo nómades pero utilizaron el cuero para hacer botas, correajes y toldos. Otra utilidad que le daban era la de aprovecharlo para el trueque obteniendo a cambio vestimentas, bebidas alcohólicas y cuchillos.


Si bien su principal alimento era la carne vacuna, comían pescado, especialmente su grasa. Secaban el pescado, lo molían y obtenían así una buena harina. 


CARACTERÍSTICAS FÍSICAS


Tenían un físico bien proporcionado, altos y delgados, su tez era morena y su cabeza alargada como la de los patagones, pero un poco más bajos que estos.



Fuente: Historia del Federalismo Rioplatense




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martes, 1 de noviembre de 2022

CAPTURA DE ATAHUALPA, ULTIMO EMPERADOR INCA



Uno de los momentos más dramáticos de la relación entre españoles e indígenas americanos fue el encuentro entre el emperador inca Atahualpa y el conquistador español Francisco Pizarro en la ciudad de Cajamarca, en el altiplano peruano, el 16 de noviembre de 1532.



Por Miguel A. Hernández



Atahualpa era monarca absoluto del estado más extenso y avanzado del Nuevo Mundo, mientras que Francisco Pizarro representaba a Carlos I de España, por entonces el Estado más poderoso de Europa. Pizarro, al mando de un grupo de 168 soldados españoles, desconocía el terreno, nada sabía sobre los habitantes de la región y estaba totalmente fuera de contacto con los españoles más cercanos (eventuales refuerzos). Atahualpa, en cambio, estaba en el centro de su imperio y rodeado por su ejército de decenas de miles de soldados. Sin embargo, Pizarro capturó a Atahualpa apenas unos minutos después del comienzo del encuentro entre ambos.

Pizarro tuvo a Atahualpa como prisionero durante ocho meses, tiempo durante el cual obtuvo el mayor rescate de la historia, a cambio de la promesa de liberarlo. Sin embargo, después de completarse la entrega del rescate –suficiente oro como para llenar completamente una sala de unos 6 metros de largo por 5 m de ancho y 2,5 m de alto, toda llenita, eh– Pizarro renegó de su promesa (un hombre de palabra, se ve) y ejecutó a Atahualpa.


La captura de Atahualpa fue decisiva para la conquista europea del imperio inca y provocó que dicha conquista fuera más rápida y mucho más fácil. Atahualpa era venerado por los incas como dios-sol y ejercía una autoridad absoluta sobre sus súbditos, que seguían obedeciendo sus órdenes aún mientras permanecía cautivo. La situación de cautiverio del emperador permitió además que Pizarro enviara partidas de soldados en exploración hacia otros lugares del imperio sin que fueran molestadas, y le dio tiempo para solicitar refuerzos a Panamá. Así, cuando comenzó finalmente la lucha entre españoles e incas tras la ejecución de Atahualpa, las fuerzas españolas eran mucho más importantes y temibles.

Pero... ¿cómo pudo Pizarro capturar a Atahualpa con tal diferencia de fuerzas? Sencillamente, porque esa “diferencia” no era tal. Había diferencia de soldados, eso es indiscutible. Pero la calidad del “armamento” era tan pero tan diferente a favor de Pizarro y sus muchachos que la comparación resulta hasta burda. La enorme ventaja militar de Pizarro y sus hombres residía en que poseían armas de acero (los factores más decisivos de todos: espadas, lanzas y puñales), armaduras de acero, armas de fuego (arcabuces, el factor menos importante, ya que solo contaban con algo menos de veinte) y caballos. Cuatro elementos imposibles, no ya de vencer, sino directamente de combatir por las huestes de Atahualpa que, además de no tener animales sobre los cuales montarse o cabalgar para librar una batalla más o menos pareja, solo podían oponer palos, mazas y hachas de mano de piedra, bronce o madera, además de hondas y algunos acolchados usados como armaduras. Este desequilibrio en cuanto al equipamiento fue decisivo en los enfrentamientos (y lo fue en cada batalla entre los españoles y los indígenas americanos). Recordemos que los rifles y los caballos eran desconocidos al principio por los indígenas americanos, ya que fueron llevados a América por los europeos; asimismo, fueron con el tiempo transformando a las sociedades indias que los adquirían. Gracias a su dominio de los caballos y los rifles, los indios de las llanuras de América del Norte, los araucanos del sur de Chile y los indios de la pampa argentina rechazaron a los invasores “blancos” durante mucho más tiempo que los otros indígenas americanos, y solo sucumbieron tras grandes operaciones militares de los ejércitos de los gobernadores “blancos” en las décadas de 1870, 1880, etc., o sea, mucho después de la época en la que se desarrolla este encuentro entre Pizarro y Atahualpa.


Pero volvamos a Cajamarca y veamos cómo fueron los hechos puntualmente. Pizarro llegó a Cajamarca el viernes 15 de noviembre de 1532. Se instaló en la plaza con su gente y envió un mensajero a decirle a Atahualpa que quería entrevistarse con él. Atahualpa le contesta con un emisario propio que sí, que irá a verlo, pero que irá con su gente y que irán armados. Pizarro le manda entonces este mensaje: “di a tu señor que venga en buena hora como quisiere, que de la manera que viniere lo recibiré como amigo y hermano”. Un embustero de primera, hay que decirlo.

Pizarro mandó al general Hernando Pizarro y a los capitanes Soto, Mena y Belalcázar, armados y a caballo, a que ocuparan lugares estratégicos con parte de los soldados, mientras que Pedro de Candía era el responsable de los tiradores en lugares elevados y ocultos alrededor de la plaza. Lo que se dice, una emboscada típica. Sabían que eran muchos menos en cantidad, pero las diferencias de equipamiento señaladas anteriormente les daban absoluta confianza.

El asunto es que atardecía y Atahualpa no aparecía. Pizarro manda otro emisario a pedirle a Atahualpa que venga de una vez, ya que quería encontrarse con él antes de que se hiciera de noche. Este emisario vuelve diciendo que ahí vienen, y que la gente que viene con el emperador tiene armas secretas debajo de las libreas, que eran “jubones (casacas que iban de los hombros a la cintura) de algodón fuertes y talegas de piedra y hondas, y que le parecía que traían “ruin intención”.

Sin embargo, cuando al fin llegan Atahualpa y su gente (unos diez mil indios), resultó que venían con banderas, bocinas, patenas y coronas de oro, llevando a su emperador entre varios y elevado sobre sus hombros. Pizarro envía primero a un fraile (cuándo no), fray Vicente de Valverde (fraile dominico), quien se acercó a Atahualpa con una Biblia y una cruz en sus manos y le dijo: “yo soy un sacerdote de Dios, y enseño la los cristianos las cosas de Dios; y así mismo vengo a enseñar a vosotros. Lo que yo enseño es lo que Dios nos habló, que es lo que está en este libro. Y por tanto, de parte de Dios y de los cristianos, te ruego que seas su amigo, porque así lo quiere Dios; y ve a hablar con el Gobernador (Pizarro), que te está esperando”. O sea, la conocida perorata conquistadora. Los incas hablaban quechua, pero seguramente el fraile se hizo entender (además, como en todas las épocas, siempre hay un traductor por ahí buscando una changa). Las versiones varían de aquí en adelante, se dice que Atahualpa tomó el libro, que no podía abrirlo (!!), que el fraile quiso hacerlo, que Atahualpa le apartó el brazo con desdén, que finalmente Atahualpa le dijo algo así como “bien sé lo que han hecho por el camino, cómo han tratado a mis caciques y tomado la ropa de los bohíos (pequeñas casuchas elevadas donde se guardaban cosas)”. El fraile le contestó que no, que no habían hecho eso, que la ropa esa “se las habían traído unos indios”, bla bla. Atahualpa le dice que quiere que le devuelvan lo que han robado, que no se irá de ahí “hasta que toda me la traigan”.


El fraile se excusó, se alejó, Atahualpa estaba empacado, quería un poco más de respeto (en definitiva estaba en su casa y era el emperador, qué es eso de que soy yo el que tiene que moverse...), y así siguió un conciliábulo de histeriqueos hasta que un tiro de ballesta aterrizó en las huestes de Atahualpa. Se generó una batalla, murieron más de dos mil indios y muchos más fueron heridos. Finalmente Atahualpa fue llevado ante Pizarro, tomado como botín de guerra, retenido y chantajeado, como fue dicho. Historia conocida.


¡Ah! Un detalle... ¿Por qué estaba Atahualpa en Cajamarca? Atahualpa y parte de su ejército estaban en Cajamarca porque acababan de vencer en batallas decisivas de una guerra civil que dejó a los incas divididos y vulnerables (Pizarro sabía de esas divisiones y las aprovechó). Y la razón de la mencionada guerra civil de los incas... fue que una epidemia de viruela (adivinen de dónde vino) propagada desde el norte de Sudamérica con la llegada de los colonizadores españoles había causado la muerte del emperador inca Huayna Cápac, de la mayoría de su corte y de su heredero, Ninan Cuyuchi, hacia 1526. estas muertes precipitaron la lucha por el trono y el poder entre Atahualpa y su medio hermano Huáscar. De no haber sido por esa epidemia, los españoles hubieran enfrentado a un imperio inca fuerte y unido. Armas, acero, caballos... y virus. Así gana cualquiera, eh.


Fuente: https://www.historiahoy.com.ar/encuentro-cajamarca-pizarro-captura-atahualpa-n1371?fbclid=IwAR1_VMUpJpn21waGQoE4_W0WgBcU2xicPu1oN60fDp5FZvNIYkkrX7Os8_U


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sábado, 16 de abril de 2022

NUEVA TEORIA SOBRE CONSTRUCCIONES EN PIEDRA

 

Adiós a las teorías de las supuestas ayudas extraterrestres o de gigantes... Las rocas megalíticas de toneladas de peso fueron hechas con moldes y cementante viscoso que endureció como roca.
En Egipto también se está considerante esta nueva teoría.



Científicos descubren que monumentos de Tiahuanaco en Bolivia están hechos de rocas artificiales creadas hace 1400 años.
Un equipo internacional de científicos del Institut Geopolymere (Geopolymer Institute), Saint-Quentín, Francia, y de la Universidad Católica San Pablo, Arequipa, Perú, publicaron los resultados de un estudio llevado a cabo en rocas monumentales de PUMAPUNKU en Tiwanaku, Bolivia. Comprueban que las rocas son artificiales (con geopolymeros) y que no han sido talladas con tecnología desconocida ni construidas por extraterrestres. Es el genio humano, explotando los recursos de su entorno de manera inteligente, quien creó estas maravillas.

En noviembre 2017, los científicos tomaron muestras de la roca arenisca roja y andesita del lugar de PUMAPUNKU. ¡Por primera vez, estas rocas fueron analizadas por microscopía electrónica, esto nunca se había hecho antes! Descubrieron la naturaleza artificial de las rocas. Compararon las rocas de los monumentos con los recursos geológicos del lugar y encontraron muchas diferencias. Crearon cemento a partir de arcilla (la misma arcilla roja que los tiwanakus usaron para la cerámica) y sales de carbonato de sodio de la laguna Cachi, al sur del desierto del Altiplano, para formar roca arenisca roja. Para la roca arenisca gris, inventaron un aglomerante órgano-mineral a base de ácidos orgánicos naturales extraídos de plantas locales y otros reactivos naturales. Este aglomerante fue luego vertido en moldes y endurecido durante algunos meses. Sin un profundo conocimiento de la química de los geopolímeros, que estudia la formación de estas rocas por geosíntesis, es difícil reconocer la naturaleza artificial de las rocas. Esta química no es una ciencia difícil de dominar. Es una extensión del conocimiento de los tiwanakus en la cerámica, minerales, aligantes, pigmentos y sobre todo un excelente conocimiento de su entorno.

Sin la selección de una buena materia prima, estos extraordinarios monumentos no podrían haber sido creados hace 1400 años. Finalmente, este descubrimiento científico confirma leyendas locales que dicen: “las rocas fueron hechas con extractos de plantas capaces de ablandar la roca”. Esta explicación ha sido siempre rechazada por los arqueólogos porque no tiene sentido. La evidencia científica provista por los científicos de Francia y Perú muestran que la tradición oral estaba en lo cierto: ¡Hacían rocas suaves que podían endurecer! La hipótesis de la antigua supercivilización perdida o intervención alienígena es falsa. Los tiwanacotas eran seres humanos inteligentes. Conocían perfectamente su entorno y sabían como explotar los recursos que les ofrecía la naturaleza.


Fuentes:

Vídeo de la presentación del estudio: https://youtu.be/ULpenmcHORA
En este enlace pueden ver el artículo de esta investigación: https://www.researchgate.net/.../335207835_Los_Megalitos...



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jueves, 25 de noviembre de 2021

EL MITO MAPUCHE Y LA HISTORIA






“El lenguaje no solo describe la realidad, sino que además es capaz de crearla”, con esta frase inicié un artículo anterior hablando de falsos mitos en la historia de nuestros pueblos originarios esta frase del Dr. Mario Alonso Puig vuelve a servir para introducir el tema no solo del mito sino también del reclamo y la reivindicación.

La actriz y cantante alemana – estadounidense describió de manera perfecta el fenómeno actual sobre los reclamos mapuches “La repetición es la más vigorosa de todas las figuras retóricas”. 

Hace varios años que existen en América y en nuestro territorio una política de reivindicación con el título de pueblos originarios es en este sentido en la región de la Patagonia se escucha con mayor frecuencia noticias sobre grupos de Mapuches que buscan tomar tierras y las ocupan tan solo con el argumento de que las mismas pertenecían a sus ancestros.

La historia de los autodenominados Mapuches se ha prestado a diferentes interpretaciones porque se ocultaron fuentes o porque se confundieron las fuentes y en algunos casos se ha mentido descaradamente.

Los pueblos originarios son considerados de esta manera por que ya existían dentro del territorio al momento de la conquista y la colonización por parte de los españoles.

En este contexto España ya había fundado ciudades en varios puntos del territorio argentino Buenos Ayres (1536), Mendoza (1561), San Luis (1594), en la capitanía de Chile, Santiago (1541), La Serena (1544), Concepción (1550), La Imperial (1551), Valdivia (1552), Villarrica (1552) y Los Confines (1553)

Es importante comprender el contexto que se vivía en el continente antes de la llegada de los españoles.

  • En la región que abarca Chile y Argentina no existía una unidad entre las muchas tribus de aborígenes que vivían.
  • Eran diferentes sus idiomas, costumbres, religión.
  • La ubicación geográfica de cada grupo era bastante imprecisa ya que muchos eran nómades y otros modificaban permanentemente su zona de influencia en busca de comida atacando y conquistando a las tribus más débiles.
  • Los conflictos eran moneda corriente y algunos llegaron hasta la desaparición total como grupo étnico.
  • Los Araucanos no se llaman Mapuches, tradicionalmente se llamaban Reches, nunca se llamaron Mapuches.
  • Los Araucanos no usaban la tierra que poseían, sino que solamente usaban pequeños espacios de tierra al lado de la ruta, por lo tanto, las tierras no eran productivas y era un desperdicio (tal como lo declaró en historiador chileno Sergio Villalobos).
  • El pueblo Araucano en la época de la conquista y el virreinato eran cazadores y recolectores y recién descubrían el cultivo de la tierra.
  • La cultura de la que luego se denominaría Mapuche, era sencilla, fragmentada, tribal, separada por caciques cada uno según línea familiar, y solo con la guerra eran parcialmente unida.
  • La cultura no era tan valiosa como la romana y la siria, la cultura mapuche tuvo un aporte muy pobre, no hubo una dinámica creadora.
  • No tuvieron influencia cultural como la Maya, Azteca, los Chibchas, la Inca y aun la Aymara.





Hagamos un poco de historia


El historiador chileno Sergio Villalobos nos ilustra lo siguiente, “Los Araucanos no se llaman Mapuches, tradicionalmente se llamaban Reches nunca se llamaron Mapuches”.

En Chile con respecto a las tierras del sur y las comunidades de los pueblos originarios, no tiene ningún tratado ni parlamentos ni concesiones si acuerdos, es cierto que en algunos casos fueron despojados de sus tierras, en otros casos los caciques vendían sus propias tierras, pero también debemos dejar claro que el estado chileno reservó grandes extensiones de tierra para los Araucanos.  Nuevamente el historiador Sergio Villalobos nos dice “La cultura dominante chilena benefició en mucho, les dio caminos, ferrocarril, ciudad, establecimientos de salud, educación”.

El pueblo originario antes de ser conocidos como Mapuches fueron llamados Araucanos por los Incas, pertenecían a la región del sur de chile con límites en el río Bío Bío al norte, el Toltén al sur, el Océano Pacífico al oeste y la Cordillera de los Andes al este, los Araucanos comenzaron a cruzar Los Andes hacia el este de manera sistemática a partir del año 1650 con la finalidad de capturar el ganado y los caballos que habían traído los españoles o sea que más de 100 años después de que se funda la primera ciudad del territorio argentino, de forma violenta los denominados Mapuches trataron de dominar la región.

Un dato importante, ni Juan Manuel de Rosas o Julio Roca en la campaña del desierto mencionaran a los Mapuches como pueblo, tampoco historiadores de la época ni Lucio Mansilla en su famosa expedición a los indios Ranqueles, ningún jefe indígena figuró que combatió como Mapuche este término fue completamente desconocido hasta principios del siglo 20.

Cerca de 1903 se creó el nombre para aplicarlo a los indígenas tanto de Chile como de Argentina en un contexto de conflictividad en aumento entre los dos países de esta manera se hacía desaparecer virtualmente viejas etnias como los Araucanos, Borogas, Pampas, Huiliches o Tehuelches aglutinándolos a todos bajo el nombre de Mapuches, si bien es cierto que la palabra existió desde tiempos inmemoriales, esta no daba entidad a una comunidad o pueblo, la palabra Mapuche como pueblo originario es un invento moderno del siglo 20.

La historia también ha olvidado como actuaban estos Mapuches, el uso de la fuerza como medio de imposición invasión y destrucción a los tranquilos pobladores de la zona, como los  Tehuelches meridionales  que solo tenían armas primitivas como boleadoras y cuchillos, fueron atacados y vencidos por los Araucanos con la ventaja de saber luchar a caballo con sus largas lanzas y sus corazas de cuero eso ocurrió en las batallas de la Languiñeo que quiere decir “lugar de muchos muertos” y la masacre de Masallé.

Otro sangriento ejemplo fue el combate de Choele Choel en el año 1821 un gran malón de Araucanos había ingresado a  territorio argentino siendo este ya una nación independiente, los Tehuelches septentrionales presentaron unos 1800 guerreros con la intención de cortarles la entrada, eligieron para esta acción el lugar denominado Choele Choel, fundamental en el camino hacia Chile dado que era el mejor paso para el ganado que se robaban de las Pampas con destino a Chile, los Araucanos hicieron una de las más feroces matanzas y lograron apoderarse del paso de Choele Choel quedando en manos de aborígenes chilenos que por cierto también era país independiente.

Casi en forma simultánea los Borogas que poblaban la región a la altura del río Imperial fueron asimilados en un proceso de aculturación, se vieron forzados a abandonar la Araucanía su tierra natal, se produjo entonces su migración viéndose obligados a cruzar la cordillera acompañados por los bandoleros españoles llamados los Pincheira una vez en tierra argentina lo primero que hicieron fue robar y saquear el sur de Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe y el noroeste de Buenos Aires.

Finalmente desalojaron a los pobladores ancestrales de esas pampas serranas de la zona de laguna de Monte Carhué y Epecuén de la provincia de Buenos Aires. Haciendo de estos lugares su asiento, debemos tener en cuenta la importancia de estos puntos geográficos para los arroyos de ganado robado por sus buenos pastos y abundante agua a tal punto que 40 años más tarde el famoso cacique Calfucurá antes de morir instruyó a sus hijos para que jamás dejen al blanco ocupar a estas tierras.

Un personaje importante en la historia Mapuche es el cacique Calfucurá, nombre de los más importantes de la historia de la zona pampeana, hombre aguerrido, pero también asesino y tirano,

Calfucurá no nació en la Argentina, nació alrededor de 1780 a 1790, en lago Cólico-Mapu cercano a Pitrufquén en la región del alma en Chile, su padre se llamaba Huentecurá era un ex capitanejo o ex cacique Huilliche de la etnia Pehuenche integrante de la familia de las piedras era de la etnia Pehuenche.

Huentecura el padre de Calfucurá se había asentado en esa zona solo con su familia al sur de donde vivían los Araucanos tras abandonar a su gente por razones que no se conocen, Calfucurá no era Araucano ni Mapuche sobre todo Mapuche porque este nombre es de tardía aparición.

El ingreso a la argentina fue en 1834 gracias a un acuerdo que había hecho con Juan Manuel de Rosas que necesitaba ayuda para combatir a los aborígenes ya que en ese momento habitaban las zonas que justamente eran ambicionadas por los ganaderos. Cumpliendo los acuerdos preexistentes con el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires atacó y masacró directamente a los indígenas que habitaban o a los pueblos originarios que habitaban en nuestro territorio.

Por ejemplo, atacó a los Borogas en Masallé en 1834 actual zona de Guaminí y a los Moluches en 1837 cerca del río Agrio en Neuquén, estos Borogas y Moluches tampoco eran de origen argentino, habían cruzado la cordillera y aunque procedían de la misma región chilena, no pertenecían a su etnia, eran Araucanos, por otro lado los Moluches habían cruzado desde Chile en 1837 y se dedicaron a maloquear por los alrededores de la fortaleza que protegía al poblado de Bahía Blanca, la atacaron y como no pudieron vencerla se propusieron a maloquear por esos campos llegando a arrear a Chile cerca de 200.000 cabezas de ganado robadas.




Los Borogas también fueron masacrados por Calfucurá, habían llegado 10 años antes, estos aborígenes originarios habían sido derrotados en Chile por los patriotas chilenos porque ellos combatieron a favor de Fernando 7°, al ser derrotados huyeron del país, acompañados por unos guerrilleros españoles denominados Pincheira, ellos buscaron un refugio en las pampas argentinas, se dedicaron a maloquear en una franja desde el sur de Mendoza hasta Buenos Aires, especializándose en tomar miles de cautivos, mujeres jóvenes y niños porque a los hombres los eliminaban directamente, robando millares de cabezas de ganado llevándolas para vender en Chile, (uno de los compradores, tanto de los cautivos como del ganado era Calfucurá), estos indígenas atacaron a los Tehuelches que eran sí originarios de esta tierra estos eran un grupo originario que han sido descriptos como un pueblo tranquilo, no eran guerreros ellos inclusive ayudaron en algún momento al asentamiento de los primitivos inmigrantes galeses en el sur y no tenían armas de fuego, por supuesto no estaban armados para combatir, eran amigables, mientras los Borogas contaban con armas de fuego, cosa que los Tehuelches no tenían.

Calfucurá decidió radicarse en nuestro territorio en 1834, con el acuerdo que había hecho con Juan Manuel de Rosas donde incluía masacrar las tribus que residían en suelo argentino, la realidad es que él mató más indios de los que mataría Julio Argentino Roca en la famosa campaña al desierto las muertes a manos de Calfucurá fueron no menos de dos mil personas, a Roca se le atribuye oficialmente la muerte de 1.270 indígenas durante esa campaña el desierto (en realidad la acción militar del General Roca evitó una guerra con Chile y permitió avanzar sobre la consolidación del estado-nación).

La primera acción conocida de Calfucurá, fue atacar a los Borogas en Másaye donde estos los esperaban pacíficamente, el aviso de Calfucurá era que venían desde Chile a comercializar estaban tan acostumbrados a comercializar con Chile, de lo que robaban en las tierras Patagónicas, que los esperaron pacíficamente, esta reunión tranquila y pacífica terminó en una masacre, a los Moluches los sorprendió también de la misma manera,  con la idea de reunirse para hablar cerca del río Agrio en 1837 al vencer a estos dos grupos murieron caciques muy importante en esa época como el Cacique Rondeau, Melin y Raíles y muchos otros caciques menores y capitánajos y como ya dijimos más de 2000 indígenas y originarios murieron y por supuesto al vencer arrasaron con todo, convirtieron a todos los miembros de las familias de estos caciques en sirvientes, esclavos o cautivos para venderlos y por supuesto les robaron todas sus posesiones y cabezas de ganado.

Una historia que describe lo que era Calfucurá, con la finalidad de humillar aún más a sus enemigos es la siguiente, tomó obligadamente o mejor dicho hace su mujer a la esposa preferida del Cacique Rondeau al que recién había masacrado, la obliga a ser su mujer y esta mujer olvidada por la historia llamada Suvillan, intentó negarse a ser sometida y siempre intentó mantener la memoria de su marido al que ella consideraba que había sido asesinado alevosamente y a traición.

La llegada de Cafulcurá a la argentina, también de los Borogas como los Moluches todos etnia Williche es decir que no son originarios de la Argentina donde se asentaron recién en 1822 como eran conocidos.

Hay un gran debate sobre cómo se llamaban, cuáles eran sus nombres, se llamaban a sí mismos reyes, en 1471 los Incas habían invadido Chile a las órdenes de Túpac Inca Yupanqui, pero llegaron solo hasta el río Bío Bío. Los Incas los llamaron Aucas que en su idioma significa alzados o rebeldes y ese fue el hombre que les quedó, posteriormente los españoles influenciados por el poema de Alonso de Ercilla y Zúñiga “La Araucana” empezaron a llamarlos Araucanos, ese fue el origen del nombre de estas tribus que después asolarían el territorio argentino y chileno.

Hoy se autodenominan Mapuche así sin singular ni plural Mapuche que significa “gente de la tierra” es un nombre que surgió más de la antropología que de la realidad social, este nombre Mapuche viene del idioma Mapudungún, intentan abarcar a varias etnias que en realidad no tienen nada en común, etnias de un lado y del otro de la cordillera.

Llega a nuestra época la palabra Mapuche pero esta palabra no existía en la época de Cafulcurá como descripción de un pueblo o etnia, esta fue acuñada después.

Cuando hablamos de los pueblos originarios de la Patagonia y la Pampa Argentina nos olvidamos de los Tehuelches, de los Selk’nam, Yaghan y Kaweskar, asi también los Wichi, Chotore, Pilagá, tobas entre otros.  Inclusive hay daguerrotipos y dibujos de estos grupos realmente originales de suelo argentino que cumpliendo un terrible destino de la historia fueron masacrados y prácticamente exterminados obviamente también lo que quedó fueron asimilados por los invasores como siempre ocurría.


Terrorismo Mapuche en la actualidad

El origen de Calfucurá es clarísimo a qué etnia pertenecía, también el de los otros personajes y tribus que hemos nombrado y pareciese que hoy se afirma como si hubieran sido los primeros en vivir en la Patagonia argentina y no es así, llegaron recién después de 1800 antes de ellos existían otras etnias que están pasando al olvido.

Se debe terminar con la mentira del hogar ancestral de los nobles Mapuches o los supuestos derechos de los pueblos originarios, tales interpretaciones violan la soberanía nacional.

Los pueblos originarios tienen derecho a que se respete su cultura y su idiosincrasia en la medida que ésta no afecte los derechos la cultura e idiosincrasia de los pueblos chilenos y argentinos en su conjunto, en la actualidad estas comunidades organizadas mediante el uso de la fuerza usurpan y ocupan campos y terrenos que no les pertenecen, han realizado más de 400 usurpaciones que representan varios millones de hectáreas, en Chile los Mapuches tienen un largo historial terrorismo contra personas y violaciones contra la propiedad pero desde hace casi una década, los activistas Mapuches han comenzado a realizar atentados también en suelo argentino, desgraciadamente cuentan en su accionar con el apoyo de organismos de derechos humanos que desconocen el pasado histórico y defienden ideológicamente intereses en contra de la unidad nacional apoyando los intereses ajenos, buscando crear un estado independiente dentro de dos países.

En los años 90 con la llegada de la democracia también aparecen organizaciones de izquierda, marxistas, en Chile por ejemplo aparece el concejo de todas las tierras, luego surgirá el concejo político Mapuche exacerbando una supuesta rica cultura ancestral y reclamando el derecho de la autodeterminación, eso para un país federal o unitario sería un error gravísimo permitir la autodeterminación en este caso del supuesto pueblo Mapuche, porque permitiría situaciones de privilegio con respecto a otras comunidades originarias.

Hablando siempre de los Mapuches, hay en ellos mucho de occidentalismo que han ido incorporando como la cultura, tecnología, vestido, alimentación, seguridad, etc, y también beneficios como exención de impuestos territoriales y muy pocos de ellos hablan el idioma materno el Mapudungun..

Los Mapuches como cualquier otra cultura son chilenos o argentinos la visión de los Mapuches es retrograda, va a hacia atrás y está envuelto con otros intereses, como el terrorismo, (denuncia hecha por el ex senador argentino Picheto), recibiendo apoyo internacional de facciones de la FARC Colombia, de Cuba y del Sendero Luminoso Perú.

Lo cierto es que debemos integrarnos como nación, abandonemos las diferencias que nos han atado y comencemos ahora, de una vez por todas a integrarnos, respetando nuestra individualidad, enriqueciendo la cultura para así poder construir un futuro mejor.


Autor: Juca Fevel


Bibliografía

Conoce al verdadero pueblo originario, los Tehuelches, y su historia de invasión y muerte.

Rodolfo Casamiquela, La verdadera antigüedad de los Mapuches en Argentina»

Roberto Porcel, «Calfucurá, los Mapuches y los pueblos originarios de Argentina»

Ley Nacional 23302, art. 2, sobre comunidades indígenas originarias. – Convenio 107 de la OIT sobre poblaciones indígenas y tribales, año 1957, ratificado por Ley Nacional 14392.

Sergio Villalobos “Sobre los Mapuches”.

Silvia Ratto, “La lucha por el poder en una agrupación indígena, el efímero apogeo de los Boroganos en las Pampas.

Dionisio Schoo Lastra,” El indio del desierto”

Yunque Álvaro; en «Historia de los argentinos. Calfucurá, la conquista de las Pampas»

Ricardo Noceti, “La Sangre de la Tierra”.

Jorge Iván Vergara, Rolf Foerster “Permanencia y Transformación del Conflicto Estado-Mapuches en Chile”.


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Jones Huala, otra mentira Mapuche. Autoproclamado líder. Hoy en prisión en Chile, acusado de terrorismo