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domingo, 15 de noviembre de 2015

Cicerones Buenos Aires Greeters


PUBLICO ESTA NOTA APARECIDA EN EL DIARIO "LA NACION", CON EL ORGULLO DE SER 

PARTE DE ESTA ORGANIZACIÓN





Por Laura Reina, de La Nación. Sábado 14/11/2015


Cuando Joaquín Brenman estaba de vacaciones en Nueva York había pedido un greeter, un local para que hiciera de una suerte de guía turístico que, sin serlo, le mostrara aquellos secretos y tesoros ocultos de la gran ciudad. No quería un profesional, sino alguien que viviera y le contara cómo era la vida allá. No tuvo suerte. Los greeters neoyorquinos estaban colapsados con pedidos de todo el mundo y junto con su mujer se resignó e hizo algunas excursiones tradicionales y otras tantas por su cuenta.
Hoy, veinte años después, Joaquín experimenta en carne propia lo que es sentirse colapsado. Presidente y coordinador de Cicerones Buenos Aires Greeters (www.cicerones.org.ar), una ONG que replica aquí la propuesta de ser anfitrión de uno o varios turistas durante una salida de tres horas por Buenos Aires de manera totalmente gratuita, afirma que no tiene suficientes voluntarios para cubrir la creciente demanda de viajeros que llegan de todas partes. "Esta es la época en que empieza el pico ascendente de pedidos. Nos llegan unos 60 por mes, para unos 50 voluntarios, pero activos reales son unos 35. Y necesitamos más para hacer frente a la demanda en esta parte del año", dice Joaquín, que ha convertido esta actividad en su gran proyecto de vida pos profesional. "Es mi retiro planificado. Esa vez en Nueva York me rebotaron, pero se me ocurrió que esto era lo que quería hacer luego de que dejara de trabajar como ingeniero medioambiental", cuenta con entusiasmo.
El gran secreto del éxito de estas salidas por la ciudad es que aportan datos de la vida cotidiana y una mirada local. Y que se hacen sobre la base de los intereses específicos del visitante. "Muchos vienen con inquietudes más culturales, como el tango o la literatura, y otros más sociales de cómo se vive y se piensa acá. Pero la mayoría quiere recorrer los barrios con alguien que vive en la ciudad, salir de la ruta turística tradicional -dice Joaquín-. Ofrecemos otra visión, nuestro aporte pasa por llevarlos a los lugares que no visitarían nunca con un guía turístico."
¿Ejemplos? En casi 4000 salidas desde que comenzó a funcionar la ONG, en 2002, el anecdotario es bastante extenso. "Me ha pasado de llevar a unas suecas de muy alto nivel a una carnicería para mostrarles los cortes argentinos. Son situaciones que se dan en el momento, que no están planificadas porque surgen de casualidad en una charla. Las suecas quedaron impresionadas", recuerda Joaquín y cuenta que incluso ha llevado a turistas a festejar su cumpleaños y a pasar el 31 de diciembre en su casa. "Eso sucede cuando la empatía es tal que trasciende la mera salida turística -explica-. También me he quedado en la casa de alguno de los turistas que vinieron a Buenos Aires cuando estuve de viaje por su país. Cuando hay verdadera empatía los vínculos perduran. Para mí también es una manera de generar lazos."

Pros y contras

Pero no todas las experiencias resultan tan buenas. Hay veces en que simplemente no se genera buena onda con el visitante o la salida toma un rumbo diferente al deseado. "En casi 14 años, me ha pasado muy pocas veces. En una recuerdo que una persona entraba y salía de varios locales para comprar. Después del cuarto negocio que visitó le dije muy gentilmente que no era la salida que tenía en mente y me fui."
También hay límites sobre los lugares por visitar: la negativa pasa por visitar zoológicos y villas o las zonas muy precarias de la ciudad. "Por supuesto hablamos de la pobreza y de la situación social del país, pero no la mostramos. En cambio, sí hemos ido y vamos a fábricas recuperadas y contamos las devastadoras consecuencias de la crisis de 2001. Pero el tour por las villas, no."
Los turistas que vienen en busca de un greeter que les muestre el lado B de la ciudad, en general tienen más de 40 años y ya han hecho varios viajes por el mundo. Por eso mismo quieren algo menos tradicional. Y los voluntarios locales, por lo general, también han hecho varios viajes y buscan mostrarles el costado menos conocido de Buenos Aires y algunos se esfuerzan por develar algo totalmente desconocido, incluso para un local. La mayoría de los voluntarios tiene más de 40 años (aunque el rango va desde los 20 hasta los 70) y dispone de algunas horas libres durante la semana o el fin de semana para sacarlos a pasear y, de paso, practicar el idioma extranjero (generalmente inglés) que se va perdiendo por falta de ocasiones e interlocutores con quienes hablarlo. Norteamericanos, canadienses, franceses y alemanes están a la cabeza de los que más piden un greeter para pasear por la ciudad. Desde que comenzó el programa, ya pasearon a unos 12.000 turistas.
Pero aunque es bienvenido, manejar un idioma diferente al castellano no es requisito para ser un cicerón, ya que esos voluntarios pueden pasear a españoles y latinoamericanos, que también llegan en gran cantidad.
Mauricio Schejman tiene 66 años y es uno de los voluntarios que se sumó a Cicerones Buenos Aires Greeters en 2008, luego de leer una nota en el diario. "En ese momento tuve que esperar bastante porque había muchos voluntarios -recuerda-. Hoy creo que la gente no dispone de tanto tiempo y el poco que tiene no está tan dispuesta a donarlo. Pero la realidad es que el compromiso es una salida por mes, no más."

Visita a la Recoleta de Voluntarios de Cicerones

Pero a diferencia de otros voluntariados que implican donar el tiempo personal, Joaquín asegura que este sin dudas es el "más placentero" porque consiste en salir a pasear por la ciudad que uno ama. "Es una actividad de puro disfrute. Es cierto que hoy el tiempo es escaso, por eso la gente valora mucho el que vos le estás dando. Incluso muchos llegan con regalos típicos de su país como muestra de agradecimiento por tu tiempo", asegura el presidente de la organización sin fines de lucro que es integrante de una cadena de greeters a nivel mundial que está presente en 107 países.
Con más de 100 salidas en su haber en más de siete años como cicerón, Mauricio comprobó que lo que más desean los extranjeros es simplemente hablar, "tener un amigo en Buenos Aires".
"Muchas veces la salida consiste en ir a tomar algo a un bar y contestar preguntas sobre la educación, la salud y la política. Y cada uno da su opinión, no hay una opinión que se baja desde el grupo. No tener un discurso armado es algo que valoran mucho."
Desde que se convirtió en voluntario, Mauricio asegura que ha ampliado su universo cultural y ha revalorizado su propia mirada de la ciudad. "Las extranjeros resaltan mucho la arboleda de Buenos Aires, no pueden creer que una ciudad tan grande tenga tantos árboles. Es algo que yo también empecé a apreciar".


También se conoce varios rincones del cementerio de la Recoleta y "estudia" para algunas salidas más específicas. "Me ha pasado con la arquitectura art déco. Una pareja quería ir a ver edificios de ese estilo y leí y me preparé mucho. Otra vez llevé a un chef a los mercados de comida, en San Telmo. Y me tocó pasear a un grupo de mujeres canadienses tejedoras que querían ir a conseguir hilados. También hay interesados en ver cómo vive la comunidad judía acá. Hay de todo", cuenta Mauricio que prefiere salir entre semana y durante el día. Lo que no le interesa ni hace es ir a una cancha. "Me gusta el fútbol, pero no ir a un estadio."
Entre los voluntarios también hay jóvenes dispuestos a mostrar la noche porteña, la movida gay y muchas más de las cosas que ofrece la cuidad cuando baja el sol, incluso algunas vistas a boliches y cabarets.
A modo de resumen, Joaquín, el gran responsable de la ONG, sostiene: "Proveemos cordialidad, una visión distinta y tratamos de modificar el handicap negativo que tiene el porteño hacia el afuera. Pero sobre todo ofrecemos ser ese amigo que uno puede llamar para salir a pasear unas horas por la Buenos Aires".


dp


Reunión mensual de Voluntarios de Cicerones

sábado, 20 de diciembre de 2014

VISITA GUIADA CEMENTERIO DE LA RECOLETA



LA PRÓXIMA SE EFECTUARA EL SABADO 24 DE ENERO DE 2015, A LAS 15 HS, CON PUNTO DE ENCUENTRO DEBAJO DEL GOMERO QUE ESTÁ FRENTE A LA BIELA (Ver artículo relacionado publicado más abajo).


jueves, 13 de noviembre de 2008

BUENOS AIRES CON MIRADA PORTEÑA


Cicerones de Buenos Aires pertenece a la red Global Greeter Network que brinda un servicio gratuito a turistas para conocer las ciudades en compañía de voluntarios residentes.
Los primeros días como turista en un país extranjero pueden resultar difíciles, en especial si no se tiene algún conocido a quien recurrir. La organización Cicerones de Buenos Aires ofrece a los viajeros la posibilidad de conocer la Ciudad, más allá de los típicos circuitos turísticos, en compañía de un guía porteño bajo el lema ”un amigo en Buenos Aires”.
Cicerones nació en 2002 con la idea de mejorar la imagen de la Ciudad, por eso brinda la posibilidad de conocerla a través de guías no profesionales y de forma gratuita. “Buenos Aires tiene muchos atractivos que deben darse a conocer. Además, los porteños aman su ciudad y pensamos que disfrutarían mostrarla”, cuenta Joaquín Brenman, miembro fundador y actual presidente de la organización.
El contacto con la asociación se realiza a través de la página de internet (www.cicerones.org.ar ) donde el turista tiene que completar una ficha de datos, que incluye sus intereses personales y los lugares que le gustaría conocer de la Ciudad. Así, basándose en su perfil, se le asigna un cicerone, que comparte sus aficiones y habla su idioma, con el cual establece una relación vía e-mail.
Desde que empezó a funcionar, Cicerones realizó 1600 visitas guiadas y recibe alrededor de 250 grupos de turistas por año. Cada recorrido se arma entre el cicerone y el viajero y la duración puede ser de algunas horas o de todo el día. La mayoría de los grupos provienen de Europa y Estados Unidos, pero también son muchos los que llegan países latinoamericanos.
“No tenemos ayuda económica de ningún organismo público. Nuestro presupuesto es cubierto por donaciones de los visitantes y de benefactores que creen en nuestro trabajo”, explica Brenman. La ONG también recauda fondos en eventos que se organizan especialmente con ese fin.

Por amor a Buenos Aires

Daniel Pena tiene 50 años y desde hace cinco forma parte del staff conformado por alrededor de 60 voluntarios y cuenta que se postuló como guía por amor a Buenos Aires. “Lo que más me deleita es contar y mostrar una realidad que no todos los turistas pueden ver de la ciudad”, explica.
Pena recuerda su primera experiencia, a fines del 2003, con un abogado mexicano. “Fue una gratísima experiencia y hasta quedó una amistad que se intensificó con el tiempo –recuerda-, por correo electrónico y también por teléfono. Quedó tan impactado con Argentina y el negocio del vino que puso una vinoteca en la ciudad de México”.

Publicado en: http://www.diariodomingo.com.ar/ (2/11/2008)
AUTOR: Magalí Fernández, Nadia Ferrari y Paula Rey


CICERONES - GREETERS EN LA PRENSA INGLESA

Pleased to greet you

Where can a traveller find a friendly greeter to show them the sights? Try these for starters, says Vicky Baker

Posted by Vicky Baker. Wednesday December 3 2008

Yesterday Agnès Poirier wrote about how the Parisian Greeter scheme failed to live up to its promises. However, all hope is not lost. Around the world, greeter programmes are still going strong.
These days, my first point of call for local contact tends to be travel-networking sites, but I have also had successful experiences with greeters. Often completely free, these volunteer-run schemes aim to break down the barriers between tourists and locals, offering the chance to escape standard group tours and get a unique experience. All things being equal, you might even make a new friend out of it.
If you want an alternative travel experience next time you go away, here is our pick of greeter programmes around the world. All are free of charge, but you are usually expected to cover the volunteer's expenses (transport, museum entry etc).
Have you tried any of these? Perhaps you faired better with the Parisian service? Or can you share a network we´ve missed? Post your tips and experiences below.

Jamaica: Meet the People
My first foray into greeting was back in 2003, when I signed up for Jamaica's long-running Meet the People programme. My local host took me to a family party in the Kingston suburbs, where sorrel punch was flowing, dancehall music blasted from speakers on the lawn and the homecooked spread was some of the best food I had on the island. Launched by the Jamaica Tourist Board back in 1968, Meet the People teams up visitors with local volunteers who share a common profession, hobby or interest. They'll also match children based on age groups and hobbies. Once you've confirmed your travel plans, simply sign up online and wait to be paired with one of over 700 locals.

Buenos Aires, Argentina: Cicerones
More recently, I tried Buenos Aires's Cicerones, who offer free, tailormade city tours. I simply emailed them expressing an interest in the architecture around the Recoleta barrio and, a few days later, a retired professor came to my hostel door to take me on a free, informal walking tour. He helped me gain access behind normally closed doors. I also finally learnt the secret of one of the city's most beautiful and least-visited buildings: El Palacio de las Aguas Corrientes, a 19th-century water folly housing a rather bizarre collection of vintage toilets.
This non-profit organisation founded in 2002 matches you with a non-professional guide willing to take you on a tailormade tour. Sign up alone, or with family or friends, in groups of no more than six. Typicallly lasting from two to three hours, tours are tailored to visitors' requests: a walking tour of a neighborhood, a visit to a museum, a night at the theatre, or even just a friendly chat over a cafe con leche. Cicerones say they offer "free assistance without any sort of restrictions". Within reason, we presume.

Chicago: Chicago Greeter
Has Obama-mania got you craving more Chicago? Contact the Chicago Greeters. Another tourist-board offshoot, they will help you choose from 25 neighborhoods and 40 popular interest areas, including fashion, film, ethnic Chicago and public art. The service is open to all, "whether your first or fiftieth Chicago visit, a new resident, or a resident entertaining out-of-towners". Reserve online or call +1 312 744 8000.

Melbourne, Australia: thatsmelbourne.com.au
City orientations are available in English seven days a week (excluding Good Friday and Christmas Day). They depart from the Melbourne Visitor Centre at Federation Square. If your native tongue is not English, check out their online calendar of languages. Japanese, Swedish, Greek and Indonesian are all covered. thatsmelbourne.com.au

Nantes, France: greeters-nantes.com
If you don't have any luck with Paris, try some western hospitality in Nantes. You are asked to fill out an online form at least one week before your arrival. Tours last a minimum of two hours. You can come alone, with your family, or in a group no more than six. greeters-nantes.com

Other greeter programmes
Margate, Broadstairs, Ramsgate, UK. New York City, US. Adelaide, Australia. Toronto, Canada. Houston, US.

Fuente: http://www.guardian.co.uk/travel/blog/2008/dec/03/local




25.5.10

Los Cicerones, algo más que simples guías no profesionales

No son guías de turismo profesionales, ni tampoco un grupo de aventureros improvisados. En el mundo son llamados greeters, en Argentina son conocidos como Cicerones. Para el turista, son más que un amigo.

En el mundo de las valijas y destinos, no hay métodos dominantes en cómo recorrer un lugar como Nueva York o el museo madrileño Del Prado, ni mucho menos en cómo seguir el circuito turístico de Evita. Sin embargo, existe un gran consenso en que una ciudad se puede conocer mejor si se la transita con un local. Ante la ausencia de un familiar o amigo que viva en la zona, los Cicerones de Buenos Aires serán con certeza una buena opción al turista que se encuentre de visita por las calles porteñas.
Los Cicerones conforman una ONG que se dedica al servicio de paseos turísticos guiados por voluntarios locales de forma gratuita. Sus actividades incluyen también el asesoramiento y la orientación al turista. Las visitas, que duran de dos a tres horas, son individuales y grupales, con un máximo de seis personas. Abarcan del recorrido prefabricado de Caminito, Plaza de Mayo y Cementerio de Recoleta, a lugares no convencionales, tal como una típica carnicería argentina. Esta vez, el turista puede aportar sugerencias. No es de extrañar que la salida sea fruto de la interacción entre los intereses del visitante y del conocimiento del cicerone.
Esta organización fue creada en el 2002 y hoy cuenta con aproximadamente 70 voluntarios, y más de 2300 paseos guiados. “La cantidad de visitas realizadas nos da un reflejo de cual es la percepción que tienen nuestros usuarios respecto a nuestro servicio”, afirma con seguridad el presidente de la asociación, Joaquín Brenman. “Crecimos en todos los sentidos: miembros, servicios ofrecidos, menciones en sitios de viajeros y guías impresas [entre ellas, la prestigiada Lonely Planet], en haber integrado una red internacional. Hoy, luego de ocho años, somos una cosa concreta, un hecho palpable”, explica Brenman, uno de los cuatro fundadores de Cicerones de Buenos Aires (CBA).
La inspiración para crear esta organización provino de Big Apple Greeters, una iniciativa de Nueva York que hoy es líder en su rubro. Cuenta con más de 500 guías. Junto con CBA, ambas integran la Global Greeter Network. Ésta es la asociación madre de las “versiones” internacionales de los Cicerones que tiene como objetivo la interacción y el aprendizaje mutuo. Agrupa a las ONG de greeters de las ciudades de Melbourne, Toronto y París, entre otras. Brenman, que encabeza la comisión de eventos anuales, asevera: “Estar unidos con la red, implica tomar compromisos idénticos entre todas las organizaciones adherentes; que sea un servicio gratuito, en manos de voluntarios, en grupos pequeños y usando transporte público”.
Además de los cargos mencionados, Joaquín Brenman es ingeniero especialista en temas de medio ambiente, y también… un cicerone más. Sostiene que no se puede presidir una organización sin tener la experiencia concreta de poder actuar en el terreno. Ahora, ¿qué representa ser un cicerone? Tal como lo define la Real Academia Española, el cicerone es la persona que enseña y explica las curiosidades de una localidad. No por mero capricho o invención es el nombre de la asociación. Brenman aclara que no hay ninguna diferencia entre cicerone y greeter. “Greeter en nuestro idioma no significa nada. Tratamos de hacer honor al significado del nombre [por cicerone]”, indica.
Lo que se espera de todo cicerone es amor y orgullo por la Ciudad de Buenos Aires, que le permita mostrarla gustosamente y con empatía. También, es de esperar en un voluntario el interés por tratar con la gente, y que valore el trabajo comunitario. Un requisito clave para el aspirante es hablar por lo menos dos idiomas. Además del español, los más populares son inglés, portugués, italiano, alemán y francés. Inclusive, algunos de los miembros conocen el lenguaje de señas. Sin lugar a duda, en el ABC del cicerone se encuentra la cooperación voluntaria con la organización. Esto implica el entrenamiento, las jornadas de capacitación, e involucrarse de forma activa con los objetivos y propuestas de la asociación. Desde ya, es menester en la vida de un voluntario cicerone contar como mínimo con un día al mes para la salida guiada.
La composición de cicerones que cuenta la asociación es muy variada. Las edades van de los 27 hacia los 76 años aproximadamente, no hay una proliferación de miembros en cierto rango de edad. Cada uno de ellos tiene, en su mayoría, una profesión diferente y ajena a la actividad del turismo. Tienen gustos e intereses particulares, que, junto al idioma que dominan, son los factores que permiten homologar el pedido del turista con el guía adecuado. Así lo cuenta la secretaria Cynthia Magalí Puente, la única empleada permanente de CBA.
“Ser cicerone es algo muy importante y gratificante en mi vida. Me permitió redescubrir la Ciudad, el porqué Buenos Aires es como es”, enfatiza Daniel Pena, 52 años, miembro desde el 2003. Puente remarca lo dicho: “Es gente que realmente disfruta de su trabajo (…) que tiene ganas de tomar este compromiso”. Esto explica la permanencia de la mayoría de los miembros, y que la rotación de los voluntarios sea muy escasa. Brenman relaciona este positivo resultado con el sistema de admisión y selección. Los aspirantes deben someterse a una entrevista grupal y luego a una individual. “Es gente que se acerca con un grado de interés genuino”, reconoce el líder de CBA. Puente agrega que las condiciones del servicio que presta el voluntario están muy bien marcadas, son muy claras
A su vez, la filosofía del cicerone esta intrínsecamente determinada por su relación con el turista. Se trata de hacer que el visitante conozca la ciudad de un modo diferente, seguro y agradable de la mano de un amigo. La palabra amistad es clave en el concepto de greeter. El ingeniero Brenman afirma que lo que más valora el turista del guía es su tiempo, luego sus conocimientos, su capacidad, su buena voluntad, su estado de ánimo. “Uno está acompañando y asistiendo una persona”, concluye. Por otra parte, Pena admite que lo que más le agradecen los turistas es que sea un servicio gratuito. Pena afirma que es una relación más directa, puntualiza: “Hablamos mucho más sobre lo cotidiano. La mayoría de los turistas no tienen oportunidad de dialogar con los locales. El cicerone pasa a ser prácticamente como una atracción para el turista”.
Otro rasgo que destaca a este grupo humano son las reuniones mensuales en las que se convoca a todos los miembros. En ellas se intercambian experiencias y se comunican las novedades de la organización. También, hay un encuentro anual de despedida del año, y jornadas de capacitación. Si bien cuentan con una oficina en el barrio de Once, la mayoría de las reuniones son en lugares públicos. No menores son las convocatorias anuales de la Global Greeter Network. Igualmente, el método principal de comunicación es por email y teléfono, y la reciente intranet creada. Durante la visita guiada, la única identificación que llevan los cicerones es un prendedor con el logo de la asociación.
Más allá de que Cicerones de Buenos Aires es una ONG, las donaciones son bien recibidas. Pueden provenir del aporte de entidades públicas y privadas, de socios benefactores, y de los visitantes. No obstante, menos de un 50 por ciento de los turistas contribuye con una donación.
Auspiciada por el Ente de Turismo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, CBA es un grupo humano comprometido en que los turistas mejoren la imagen que tienen de la Ciudad acorde con lo que ellos entienden de ésta. Abiertos a todo tipo de pedidos, los Cicerones son un consolidado grupo abierto con una identidad fidedigna en base al voluntariado comunitario y al fiel estilo de un greeter mundial.

Autor: Tomás Agustín González Ginestet

dp

martes, 30 de septiembre de 2008

CICERONES - GREETERS. ESTA BUENA BUENOS AIRES




Artículo publicado por el Diario Página 12. Domingo 28 de Septiembre de 2008











CICERONES, UNA ONG QUE OFRECE RECORRIDOS TURISTICOS PERSONALIZADOS Y GRATUITOS

No todos llegan a Buenos Aires para conocer el Obelisco, bailar en una milonga y comprar cuero en la calle Florida. Para todos esos turistas que llegan con sus obsesiones a cuestas se creó una organización gratuita, llevada adelante por voluntarios, llamada Cicerones. Sus integrantes ofician de guías, escuchan los pedidos más caprichosos de los visitantes y les organizan recorridos a medida. Otros directamente ofrecen un paseo por sus propias obsesiones. Llevan 1600 salidas y han satisfecho las curiosidades más diversas: desde los lugares donde vivió en Buenos Aires el poeta Roberto Juarroz hasta afiches publicitarios viejos, stencil y arte callejero, pasando por mercados, supermercados y fábricas de pastas porteños, el circuito del judaísmo en la ciudad y hasta carnicerías.

Por Natali Schejtman

Suena caradura, pero hay que decirlo: no es fácil ser turista. Entre la ansiedad por conocer, la angustia de no conocer, el temor de ser “típico” y la sensación de que uno es, tantas veces, carne de lucro ajeno, las dificultades pueden ganar cierto protagonismo en nuestra experiencia con la ciudad desconocida. Como locales, lo vemos: tanto tango, tanto sobreprecio, tanto cuero de exportación. ¿Y si cuando llegamos a otra ciudad sólo conocemos su calle Florida?
Pero mientras Buenos Aires puso al turista entre ojo y ojo y unos cuantos empresarios (y políticos) vieron en la devaluación de 2001 una solución a la ruina del pequeño comerciante, hubo quienes pudieron abstraerse de lo netamente coyuntural y pensar qué significa, en términos casi conceptuales, recibir visitas y ser vistos permanentemente por otros ojos. Más o menos éstas eran las inquietudes para el grupo de amigos que formó la ONG llamada Cicerones. Sin fines de lucro, con una fuerte confianza en todo lo que la ciudad tenía para mostrar más allá del poster y en la importancia de que fueran los propios habitantes los que se tomaran ese trabajo, la idea se fue afilando también en la comunicación con una organización neoyorquina de características similares. Básicamente, los ejes se fueron consolidando alrededor de una experiencia turística diferente y todo apuntaba a la singularidad: que el servicio fuera gratuito, dado por porteños de manera voluntaria y para grupos reducidos.
En base a Internet –con una página traducida actualmente a seis idiomas– buscaron visitantes, promoción y voluntarios, hoy cerca de setenta. Los perfiles de los voluntarios, los pedidos de los turistas y el entusiasmo filántropo con el que se satisfacen, entre muchas otras cosas, constituyen una de las principales particularidades de este emprendimiento.

UN AMIGO EN LA CIUDAD

“Principalmente no somos guías turísticos”, explica Eduardo Di Costa, diseñador gráfico, profesor de inglés y voluntario entusiasta. “La gente busca el patrimonio humano, la gente que vive en la ciudad. A un nivel más informal también está bueno tener un amigo en una ciudad nueva que uno no conoce. Ellos entran en contacto con nosotros previamente y antes del encuentro hay unos cuantos mails.” Como una especie de brigada amistosa deseosa de descubrir la ciudad en sus recovecos más específicos, los pedidos suelen tener muchas veces un interés puntual o una búsqueda acotada. Ese es un caldo de anécdotas. El mismo Eduardo guarda unas cuantas. Entre ellas, la pareja de norteamericanos con los que salió que, en confianza, le comentaron su apertura y le pidieron que los llevara a un night club o cabaret.
Joaquín Brenman, uno de los fundadores, también tiene historias que llaman la atención. “Una vez salí con una diplomática de Suecia y dos amigas. Yo había preparado una salida más bien culturosa. Empezamos visitando el museo Quinquela Martín. Fuimos a la Fundación Proa... pero cuando terminamos me preguntaron cómo son los cortes de la carne y terminamos yendo a una carnicería a ver bien los distintos cortes y dónde estaba cada uno. Esa fue la salida.”
Tanto los Cicerones como los turistas priorizan la comunicación como uno de los atractivos más importantes entre las distintas nacionalidades. A veces, incluso, la salida puede radicar sólo en eso. Sigue Joaquín: “Otra vez, fui con una familia de Bristol, Inglaterra. Me habían pedido hacer una visita a museos. Yo me había preparado todo y cuando llegué me dijeron ‘discúlpeme, ¿podríamos cambiar un poquitito? Usted me deja el itinerario para hacerlo otro día. Quisiéramos charlar un poco’. Eso empezó a las once de la mañana y terminó a las cuatro de la tarde. No dimos un paso más allá de ir del café al restaurante. Todo fue conversación, desde qué pensamos nosotros sobre los ingleses, cómo quedaron las cosas después de la guerra, recetas de cocina y hasta la relación de los padres con los hijos”.
Las historias son muchísimas (llevan más de 1600 salidas): desde un centroamericano interesado en recorrer todos los lugares referidos al poeta Roberto Juarroz, paseíto que llegó hasta Banfield, donde vive su viuda, especialista en Samuel Beckett, hasta otro que quería ver afiches publicitarios viejos, otro de los pedidos que dio como resultado una expedición urbana y el hallazgo de afiches de hace cincuenta años que todavía habitan en algunas paredes de las calles. Hubo interés por la Buenos Aires del stencil y el arte callejero, por las postas en donde los porteños compramos nuestra comida (mercados, supermercados, fábricas de pastas) y recurrentes pedidos para conocer el circuito que el cicerone proponga sobre el judaísmo en la ciudad, cosa que puede incluir el Templo de Paso o el museo judío y también algunos lugares que fueron base de la Zwi Migdal, mafia polaca de prostitución de comienzo de siglo pasado. También, recuerda Eduardo, una historia plenamente cinematográfica: un japonés ingeniero de Toshiba que había venido en 1978 porque mandaba la señal del Mundial vía Brasil por cable y se había sacado una foto con una Polaroid en La Boca con un fondo de casas de colores. Lo que buscaba el hombre era repetir esa foto, casi 30 años después, ahora con una cámara digital supertecnológica. “La buscamos, estuvimos recorriendo y, entre las referencias con respecto al puente y algunos colores, finalmente la encontramos. Se puso muy contento.”

ALGO MAS

“Te preguntan de historias, de lugares, pero les interesa mucho el tema de cómo vivimos nosotros. Te preguntan mucho de cómo están los jubilados acá, tu familia. A veces pasás con ellos todo el día y quieren irse con vos a tomar algo, a comer algo, quieren saber, todavía Argentina es una cosa medio rara”, cuenta la abogada Mariana Egidi. El requerimiento mínimo que se pide en la entrevista de admisión es de una salida mensual, que puede ser los fines de semana si la agenda del voluntario así lo requiere. Según coinciden los Cicerones, a los turistas les cuesta creer que un servicio así sea gratuito, pero no por eso pierden la exigencia. Los hay de todo tipo, claro: han venido escritores, profesionales, viajeros itinerantes, artistas. Y, como puede esperarse, este tipo de experiencias de turismo relajado genera relaciones duraderas. Daniel Pena, cuya especialidad es la historia argentina y es experto en las historias multicolores y apasionantes que encierra el cementerio de la Recoleta, cuenta que está pronto a recibir a un panameño que viene por tercera vez y con el que ya son amigos. “Nosotros brindamos una visión más social o más real. El perfil del turista que se contacta con nosotros no es el turista que compra paquetes y se deja llevar de un lado a otro por guías tradicionales que muchas veces le muestran todo a vuelo de pájaro, tirándole un montón de datos. Le damos una visión más real. Si bien le podemos contar cosas de la historia o darle una explicación de por qué Buenos Aires es como es, en definitiva, no ponemos el acento en el dato puro sino que acompañamos con lo que es la vida cotidiana. Tal vez somos como acompañantes y demás está decir que nosotros mismos hemos redescubierto la ciudad por medio de estos paseos”.
Como sucede con el resto de los Cicerones, cada uno tiene cierto fanatismo por el tesoro escondido y por la información de algún lugar novedoso y desconocido que ni los locales ni los extranjeros se pueden perder. Hace poco, de hecho, como una especie de seminario interno, Daniel los llevó a todos al cementerio de la Recoleta para introducirlos en sus rarezas, como la tumba del matrimonio de Salvador María del Carril y Tiburcia, enfrentado en vida, y en la muerte, con sus bustos colocados espalda con espalda.
El próximo jueves y viernes, Buenos Aires será la sede de un encuentro internacional de organizaciones de este estilo, para conversar modalidades y experiencias. Joaquín es el encargado de resumir el emprendimiento: “El que llega a Cicerones está buscando algo distinto, no es fácil llegar a nosotros y ellos se toman su trabajo para hacerlo. Son gente que quieren salir de lo común. Y también los Cicerones. El nivel de compresión de la idea de Cicerones no es accesible a una persona que no tenga cierta inquietud. Si no, se traduce en qué obtengo, qué no obtengo, cuál es la moneda de cambio. Entender que esto es una satisfacción necesita cierto nivel de abstracción”.

Reportaje aparecido enel noticiero Telenoche, Canal 13 de Buenos Aires:
http://www.youtube.com/watch?v=h6xY2AWBYgw


Para más información: www.cicerones.org.ar


Eduardo Di Costa llevó a una pareja a un cabaret y también ayudó a un japonés a buscar el mismo paisaje de La Boca en donde se había sacado una foto 30 años antes. Variadito.



Mariana Egidi suele acercar a los turistas a una glorieta en Barrancas de Belgrano donde los locales bailan tango sin aparato for export. También tuvo que informarse unos días antes sobre las aves de la reserva ecológica para una pareja de avistadores.

Experto en la historia de Buenos Aires y con su fuerte en el cementerio de Recoleta, Daniel Pena puede contar la historia de una pareja enfrentada en la vida y en la muerte y el porqué de varias tumbas con un crucifijo y un candelabro judío de ocho brazos.

Joaquín Brenman es ingeniero y uno de los fundadores de Cicerones. En su anecdotario hay de todo: desde una salida que se convirtió en una charla de cinco horas sobre los argentinos y los ingleses hasta otra que cambió museos por una carnicería.

domingo, 24 de junio de 2007

ALGUNOS AGRADECIMIENTOS DE VISITANTES POR EL SERVICIO DADO POR CICERONES DE BUENOS AIRES



Mayo 2006. Nombrado como "Cicerone del Mes". Publicado en nuestro newsletter Nro 13, Año V: "Daniel Pena, Cicerone desde el 2003: Un historiador en bicicleta por las calles de Buenos Aires".

Daniel Pena puede hablar por horas del proyecto modernizador argentino iniciado a mediados del siglo XIX o de la revolución de 1890, elaborar un detallado perfil del general José de San Martín o un retrato hablado del General Manuel Belgrano.
Daniel Pena podría inclusive tomar la palabra en el más acalorado debate político o dedicar integralmente su atención a una apasionada investigación histórica. Eso sí, lo único que pediría es que sea después de las 10 am. Y si es en bicicleta mejor. Y es que este Cicerone, quien hace parte de CBA desde hace tres años, se autodefine como un “amante de la noche y sus misterios”, en la cual encuentra el momento ideal para dedicarse a sus hobbies: la lectura y la investigación.
Sin embargo a la hora de pedalear, pues la práctica del ciclismo es su otra gran pasión, prefiere la longevidad de la mañana, que le permite posarse sobre la bicicleta sin mirar el rápido caminar del reloj.
Daniel trabaja actualmente en la Secretaría de Cultura, Deportes y Turismo de la municipalidad de Vicente López. Es hincha de Racing Club de Avellaneda y considera que el mayor sueño de su vida está aún por realizarse: “conocer a fondo el Reino Unido”.
Afirma haber ingresado a CBA, convencido que “nos obliga a perfeccionarnos en el trato humano, adecuándonos a culturas distintas” y considera que da “buenos resultados porque se hace por amor a su tierra”.
Desde su ingreso a CBA, Daniel ha realizado cerca de 15 visitas y recuerda particularmente la salida con una pareja panameña, con quienes asegura haber establecido profundos lazos de amistad. Lazos que, afirma, mantiene con la mayoría de los visitantes que ha tenido la oportunidad de acompañar. Y es que Daniel puede no ser un ciclista consolidado o un historiador de profesión, pero no caben dudas de su amabilidad y entrega, de la cual CICERONES y visitantes son afortunados testigos.

Diciembre 2005. Comentario a raíz de una visita de mexicanos.

Durante el mes de diciembre, Daniel realizó una visita con un visitante mexicano llamado Sergio Soltero que visitaba nuestra ciudad junto a su esposa, María Rosa.
Un tiempo después este visitante contactó nuevamente a Daniel, pidiéndole que por favor le mandara por escrito el relato sobre la historia del convento de Santo Domingo y la reconquista frente a los ingleses, relato que nuestro cicerone había compartido con ellos durante la visita.
Daniel se tomó el tiempo de armar un texto y mandárselo. Hoy, recibimos este link http://members.virtualtourist.com/m/9e939/17875d/ y
http://members.virtualtourist.com/m/9e939/17875d/6/ donde podemos leer la
experiencia de estos visitantes en Buenos Aires y sobre todo del tiempo compartido con su cicerone. Felicitaciones a Daniel y muchas gracias a Sergio y Ma. Rosa también!!
Dichos por el Sr. Soltero: "Conocer a Daniel, nuestro Cicerone en Buenos Aires, fue la mejor introduccion al fascinante mundo "porteño" en Buenos Aires. Estando en el hotel nuestro primer dia, conocimos a Daniela, historiadora Checoeslovaca que radica en ciudad de Mexico, y quien se entusiasmo al oir que esperabamos a nuestro Cicerone en el hotel. Ella se agrego espontáneamente para ir al paseo y resulto ser de lo mas interesante la sinergía histórica entre Daniel y Daniela. Viajar a un país extranjero siempre es un agradable reto. Nosotros tuvimos la suerte de contactar a la Organizacion Cicerones de Buenos Aires. Un felíz encuentro nos llevo a disfrutar de la gratísima companía de nuestro Cicerone Daniel Pena. "Porteño" con amplio conocimiento de la historia, y cultura de Buenos Aires y de la Argentina. Su grata conversación y sentido del humor nos sirvieron como una introducción ideal al FASCINANTE, vasto y polifacético mundo de Buenos Aires. Si ustedes tienen la inquietud como yo, no duden de contactarlos , y si tienen la suerte de conocer a alguien como Daniel, habran ganado un amigo en Buenos Aires".
Agrega el Sr. Soltero: "Insólito lugar donde nuestro amable Cicerone Daniel nos ha llevado. Buenos Aires atesora las únicas banderas e insignias que alguna vez rindió un regimiento inglés en toda su historia. En 1806 y 1807 la ciudad fue invadida por tropas inglesas sedientas de nuevos dominios. Podrán admirar las banderas rendidas del famoso Regimiento 71 Highlanders de Escocia, hoy atesoradas en la Basílica de Nuestra Sra. del Rosario y Convento de Santo Domingo, ubicada en pleno centro de la ciudad. Esta iglesia es una de las mas viejas. En su atrio se encuentra sepultado el General y abogado D. Manuel Belgrano, héroe de la independencia y creador de la bandera nacional Argentina.
Nosotros nunca hubieriéramos podido verlas, pues su ubicacion es realmente inesperada, además, que a la vista no es posible apreciarlas, pues estan detras del altar. Pude sentir el orgullo de Argentino de Daniel al narrarnos su histórica captura.
Gracias Cicerone Daniel..!!...ESO Y MAS MERECE EL INVASOR.!!!".

16.10.2006, de María Cristina Riofrío, de Ecuador:

Sabes que no tuvimos ningún problema con la organización de los Cicerones, lo que paso es que no pudimos coincidir en fechas con Daniel Pena, puesto que yo quede con el en una fecha y por cuestiones ajenas a mi voluntad para ese día no nos fue posible salir con él, el tenia otros compromisos para el día que nosotros si podíamos, y así nos cruzamos bastante, pero lo que si te puedo decir es que la atención que Daniel me dio en lo que él pudo fue fantástica, y les agradezco de corazón el haberse preocupado por que nos sintamos como en casa, tienen un país hermoso...Gracias
María Cristina Riofrío

08.01.2007, de Javi y María José, de Barcelona, España:

Igualmente, Daniel, nosotros también lo pasamos bárbaro contigo!!!, ya sabes, si algún día venís por Barcelona no dudéis en contactar con nosotros, tenemos un piso pequeñito pero seguro os encontramos un lugar para que lo compartais con nosotros!!

muchos besos y feliz año nuevo!!!

Javi y María José




08.01.2007, de Merce Porta, Barcelona, España:

Hola Daniel!
Ya estamos en casa después de un buen viaje de regreso.
Mañana todos empezamos ya con nuestra vida cotidiana.
Quiero darte las gracias. Nos gustó mucho la visita que hicimos contigo ya que nos enseñaste una serie de cosas que nos gustaron y que sin ti no habríamos visto.
También todo lo que nos explicaste que resultó muy interesante. Fue como tener un amigo en Buenos Aires que además ama la ciudad y sabe mostrarla.
Espero que siga todo bien
Mercè


12.01.2007, de Judit Boston, nacionalidad norteamericana, radicada en San Miguel de Allende, Mexico:

Dear Ana:
You are very welcome. Daniel Pena was an enthusiastic, knowledgable guide and we loved Buenos Aires and intend to return as soon as we can. Thank you for offering such a generous guide service to visitors. I will certainly recommend you to my friends.
Sincerely yours,
Judy Boston
PS If you or one of your guides visits San Miguel de Allende, in Mexico, please let me know and I would be happy to return the favor of a guided tour.
JB



25.06.2007, de la propia organización Cicerones de Buenos Aires

Queridas y queridos Cicerones,
Deseamos en principio agradecer a Daniel Pena por la interesantísima visita al Cementerio de La Recoleta que nos ofreció este sábado.
Tuvimos suerte con el tiempo y bajo un lindo sol de invierno que mitigaba el frío, un concurrido grupo de Cicerones y amigos recorrió los pasillosdel afamado camposanto.
Hubo momentos para repasar la historia argentina, conocer historias de amor y desamor, asustarnos con las leyendas y misterios de algunasbóvedas...
También Daniel nos adentró en la simbología masónica presente en muchas de las construcciones y nos enseñó la riqueza del patrimonio escultórico y artístico de los panteones.
Gracias Daniel y muchas gracias a todos los que pudieron venir y a quienes enviaron sus saludos! En estos días llegarán las fotos que acreditan lo sucedido. Pronto organizaremos una nueva salida, esta vez recorriendo el centro
de la Ciudad junto a Joaquín.
Y esperamos más propuestas de quienes deseen ser Cicerone de Cicerones!

Ana Lis. Coordinadora
http://www.cicerones.org.ar/ Tel/Fax: +54 11 4330 0800



DE GRUPO DE STUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD WAGNER, NUEVA YORK. ENERO 2008

Queridos Cicerones, antes que nada quiero agradecerles infinitamente por su voluntad y flexibilidad en relación con nuestro grupo. Alberto y Daniel fueron geniales, infinitamente generosos y con un conocimiento y un amor por su ciudad contagiosos. No sólo estuvieron con nosotros tres días, sino que se mantuvieron en contacto casi las 24 horas para ver si todos estábamos bien. Realmente fuimos unos privilegiados al tener como acompańantes a estos dos cicerones. Nuestra visita fue muy rica en todos los sentidos gracias a Daniel y a Alberto. Tuvimos mucha suerte y no sé cómo agradecerles. Espero que mucha gente tenga la fortuna de visitar Buenos Aires de la mano de cicerones tan maravillosos como Alberto y Daniel.

Margarita Sánchez (Profesora de Español y Coordinadora del grupo visitante de 12 estudiantes)

dp

viernes, 19 de mayo de 2006

CICERONES DE BUENOS AIRES



OPINIONES SOBRE VISITA A BUENOS AIRES CON EL GUIA DE DANIEL PENA

Opinión de Sergio Soltero, de Guadalajara, Mexico. Diciembre de 2005, publicada en:
http://members.virtualtourist.com/sersol

SIMPLEMENTE FANTASTICA !!!

No creo haber sentido tanto entuciasmo en mis largos viajes por otras latitudes, como lo senti en Buenos Aires al descubrir espontaneamente en las calles y en las plazas a las parejas bailando tango...
... La segunda experiencia que nos cautivo. Conocer a Daniel, nuestro Cicerone en Buenos Aires, fue la mejor introduccion al fascinante mundo "porteño" en Buenos Aires. Estando en el hotel nuestro primer dia, conocimos a Daniela, historiadora Checoeslovaca, radicada en ciudad de Mexico, y quien se entusiasmo al oir que esperabamos a nuestro Cicerone en el hotel. Ella se agrego espontáneamente al paseo y resulto ser de lo más interesante la sinergia historica entre Daniel y Daniela...
... Viajar a un país extranjero siempre es un agradable reto. Nosotros tuvimos la suerte de contactar a la Organización Cicerones de Buenos Aires (ver
www.cicerones.org.ar, e-mail cicerones@cicerones.org.ar ). Un felíz encuentro nos llevo a disfrutar de la gratisíma compañía de nuestro Cicerone Daniel Pena ,. "Porteno" con amplio conocimiento de la historia, y cultura de Buenos Aires y de la Argentina. Su grata conversación y sentido del humor nos sirvieron como una introducción ideal al FASCINANTE, basto y polifacético mundo de Buenos Aires. Si ustedes tienen la inquietud como yo, no duden de contactarlos , y si tienen la suerte de conocer a alguien como Daniel, habran ganado un amigo en Buenos Aires.
EL LEMA DE LOS CICERONES: UN AMIGO EN BUENOS AIRES

FELICITACION DE CICERONES A D. PENA POR LA PUBLICACION EN INTERNET HECHA POR SERGIO SOLTERO, DE MEXICO

Hola a todos. Hoy parece ser un día de muchos mails. Queríamos compartir con ustedes buenas noticias que hemos recibido de parte del cicerone Daniel Pena.
Durante el mes de diciembre, Daniel realizó una visita con un visitante mexicano llamado Sergio Soltero y su esposa María Rosa, quienes visitaron nuestra ciudad.
Un tiempo después este visitante contactó nuevamente a Daniel, pidiéndoleque por favor le mandara por escrito el relato sobre la historia delconvento de Santo Domingo y la reconquista frente a los ingleses, relato que nuestro cicerone había compartido con ellos durante la visita.
Daniel se tomó el tiempo de armar un texto y mandárselo. Hoy, recibimos este link
http://members.virtualtourist.com/m/9e939/17875d/ y http://members.virtualtourist.com/m/9e939/17875d/6/ donde podemos leer la experiencia de estos visitantes en Buenos Aires y sobre todo del tiempo compartido con su cicerone. Felicitaciones a Daniel y muchas gracias a Sergio y Ma. Rosa también!!


Bandera capturada a los ingleses en 1806

dp

jueves, 18 de mayo de 2006

NOTICICERONES



CICERONES DE BUENOS AIRES

Noticicerones es la newsletter de Cicerones de Buenos Aires (CBA),ONG inscrita en la Inspección General de Justicia bajo la resolución Nº 028/14. Mayo 2006 número 13 / año V .
(Extraído textualmente de esta publicación)

Por Cynthia Dulfano



Foto: una de las "particularidades" de la ciudad de Buenos Aires: la cantidad de bellas puertas que decoran sus edificios. Centro Naval, ubicado en la esquina de la Av. Córdoba y la calle Florida


EL CICERONE DEL MES (MAYO 2006)

UN HISTORIADOR EN BICICLETA POR LAS CALLES DE BUENOS AIRES
Estamos muy orgullosos de presentarles una nueva ediciòn de NOTICICERONES DE BUENOS AIRES, la newsletter de CBA, nacida con el objetivo de mantenernos informados sobre lo que pasa al interno de nuestra organización.

Daniel Pena puede hablar por horas del proyecto modernizador argentino iniciado a mediados del siglo XIX o de la revolución de 1890, elaborar un detallado perfil del general José de San Martín o un retrato hablado del General Manuel Belgrano.
Daniel Pena podría inclusive tomar la palabra en el más acalorado debate político o dedicar integralmente su atención a una apasionada investigación histórica. Eso sí, lo único que pediría es que sea después de las 10 am. Y si es en bicicleta mejor.
Y es que este Cicerone, quien hace parte de CBA desde hace tres años, se autodefine como un “amante de la noche y sus misterios”, en la cual encuentra el momento ideal para dedicarse a sus hobbies: la lectura y la investigación.
Sin embargo a la hora de pedalear, pues la práctica del ciclismo es su otra gran pasión, prefiere la longevidad de la mañana, que le permite posarse sobre la bicicleta sin mirar el rápido caminar del reloj.
Daniel trabaja actualmente en la Secretaría de Cultura, Deportes y Turismo de la municipalidad de Vicente López. Es hincha de Racing Club de Avellaneda y considera que el mayor sueño de su vida está aún por realizarse: “conocer a fondo el Reino Unido”.
Afirma haber ingresado a CBA, convencido que “nos obliga a perfeccionarnos en el trato humano, adecuándonos a culturas distintas” y considera que da “buenos resultados porque se hace por amor a su tierra”.
Desde su ingreso a CBA, Daniel ha realizado cerca de 15 visitas y recuerda particularmente la salida con una pareja panameña, con quienes asegura haber establecido profundos lazos de amistad. Lazos que, afirma, mantiene con la mayoría de los visitantes que ha tenido la oportunidad de acompañar.
Y es que Daniel puede no ser un ciclista consolidado o un historiador de profesión, pero no caben dudas de su amabilidad y entrega, de la cual CICERONES y visitantes son afortunados testigos.


dp

miércoles, 26 de abril de 2006

CICERONES BUENOS AIRES GREETERS



Un servicio de guías gratuito y a la medida de los turistas.

Se trata de Cicerones, una institución que organiza recorridos no tradicionales

· En esa asociación trabajan 44 voluntarios
· Reciben consultas desde el exterior y realizan alrededor de 200 salidas anuales
· Se los contrata por medio de un formulario en Internet

Ir a una milonga, ver una ópera, asistir a un partido de fútbol o hacer una recorrida nocturna por los pubs porteños de moda son sólo algunas de las actividades que los Cicerones organizan a la medida de los turistas que contratan sus servicios, por medio de su página en Internet, incluso antes de llegar a Buenos Aires.

Cicerones -que según el diccionario es el nombre que se les da a quienes revelan las curiosidades de una localidad- es una asociación civil sin fines de lucro, conformada por guías voluntarios que muestran a cientos de visitantes foráneos, en forma gratuita, los lugares de la ciudad que están fuera del circuito turístico tradicional.

Con el único objetivo de mostrar Buenos Aires a través de los ojos de un porteño, estos guías arman recorridos a pedido del visitante. "Quienes solicitan nuestros servicios vienen con deseos de recorrer circuitos no tradicionales como, por ejemplo, estadios de fútbol", explicó a LA NACION el presidente de Cicerones, Joaquín Brenman.

Roman Micairan, un australiano veinteañero de tez morena y rasgos orientales, cuenta que cuando llegó de Darwin hace un mes decidió conocer la ciudad de la mano de un cicerone, y por medio de la página de Internet (www.cicerones.org.ar), organizó una recorrida no tradicional para él y para otros cuatro extranjeros que conoció en el hostel de Recoleta donde se aloja.

A pedido de los visitantes, esta vez el destino elegido fue el Jardín Japonés, en Palermo. "Si estamos todos, podemos partir", dijo al grupo (conformado por tres australianos, una peruana y un neozelandés) el guía, Gustavo Di Costa, que trabaja como diseñador gráfico en una editorial de cómics y que se sumó a Cicerones porque -aseguró- le apasiona conocer gente.

El comienzo de la travesía

Con un inglés fluido, enriquecido con programas televisivos de origen anglosajón, este porteño de 29 años llegó al lobby del albergue céntrico y se presentó ante los extranjeros para explicarles en qué consistiría la travesía.

De impecable suéter rojo y jeans de tiro bajo, David Piras, de 31 años, llegó de Bologna para disfrutar unas vacaciones en Buenos Aires. Interesado en seguir conociendo la ciudad como un porteño más, luego de conversar con Di Costa en el hall del hotel, organizó una nueva salida.

Este italiano de 30 años, encantado y sorprendido con algunas de las excursiones atípicas que realizó hace pocos días -un paseo en lancha por el Riachuelo y un recorrido por las zonas donde los cartoneros separan la basura-, contó a LA NACION que le "re gusta" Buenos Aires y que siempre soñó con conocerla. "Me dije que cuando visitara América latina aterrizaría directamente acá", declaró.

Tras el agitado viaje en un micro de la línea 67, los cinco turistas guiados por Di Costa ingresaron en el Jardín Japonés dispuestos a conocer todo sobre esa cultura oriental.


"Me gusta que el tour sea flexible y a medida", comentó Paola Carpio, una peruana de 25 años que vino a Buenos Aires por recomendación de su padre. "Esto es excelente y deberían instrumentarlo en otras ciudades de América latina", opinó la joven turista. Paul Pallett, un australiano treintañero, se sumó a la charla: "Me encantaría que esto existiera en todo el mundo", coincidió.

Una vez en el salón donde se exhibe la muestra Shodo (de caligrafía japonesa), Di Costa, que entiende japonés, explicó al grupo cómo leer los -para muchos- indescifrables ideogramas.

Fascinados por tener la posibilidad de conocer un punto de vista local de la ciudad, al concluir el paseo, los cinco turistas destacaron lo positivo de la experiencia.

"Valoro mucho que use su tiempo libre para esto", dijo el neozelandés Stjohn McKay. "Es una propuesta muy buena para difundir la cultura de esta ciudad encantadora", agrega Hamish Forgan, que tiene 29 años y vive en Australia.
Cifras
Actualmente, esta organización tiene 44 guías que hacen unas 200 visitas anuales y que reciben unas 30 consultas mensuales desde el exterior sobre datos de la ciudad, precios y alojamientos.

Según la vocera de la asociación, Romina Llomovatte, para crear Cicerones, sus fundadores ("cuatro amigos viajados") se inspiraron en Big Apple Greeters (
http://www.bigapplegreeter.org/ ), una organización similar que nació para mejorar la imagen de Nueva York y que hoy es la más importante en el rubro, con más de 500 guías.

Los cicerones financian sus actividades con la ayuda de sponsors y con contribuciones por medio de bonos. Y, a pesar de que esta asociación está auspiciada por el gobierno porteño, su presidente aseguró que no recibe ningún apoyo económico oficial.

"Ofrecemos un servicio para contribuir a mejorar la imagen de la ciudad en el exterior", concluyó Bernman.

Por Julieta Tarrés De la Redacción de LA NACION
"Un amigo en Buenos Aires"
Para Cicerones es indispensable que los turistas extranjeros conozcan el patrimonio y la diversidad cultural de la Ciudad. Su prioridad es que el visitante regrese a su país con la mejor impresión de Buenos Aires. Además, esta asociación ofrece asesoramiento sobre visitas, alojamiento, comidas, compras, servicios de transporte, orientación en la ubicación geográfica y todo lo relativo a trámites o gestiones que deba realizar el turista durante su estada en el país. Para contactarlos, se puede llamar al 4431-9892, enviar un mensaje de correo electrónico a
mailto:cicerones@cicerones.org.aro ingresar en su sitio: http://www.cicerones.org.ar/

Congreso Nacional

MI EXPERIENCIA COMO CICERONE

Hace casi tres años que pertenezco a la organización y hasta la fecha realice más de quince salidas con visitantes de México, España, Guatemala, Panamá, Estados Unidos , Francia y Alemania, estos últimos que venían para practicar su Castellano.
En absolutamente todos los casos fueron visitantes muy interesados, no solo en la visión “turística” de una ciudad, sino también mostraban su preocupación por entender los procesos políticos y sociales que vivimos nosotros.
Siempre me toco recorrer el “casco histórico” y su extensión hasta la Recoleta y Palermo, así que yo mismo pude “reverdecer” lo aprendido en historia durante toda mi vida y también contemplar la propia ciudad con ojos distintos, no como aquel que la recorre casi a diario, sino como con la mirada de “casi en turista” que descubre cosas nuevas a cada paso y se asombra por la belleza y hasta la opulencia de una Buenos Aires pujante, viva y siempre cambiante. Así que bien puedo decir que el principal beneficiado de formar parte de Cicerones soy yo mismo, porque revaloré todo lo que me rodea y permanentemente estoy llenando el corazón de verdadero patriotismo al ver en su verdadera dimensión cosas o acontecimientos, que por ser cotidianos, dejan de tener la dimensión de ser importantes o bellos.
Con alguno de los visitantes he anudado lazos de verdadera amistad, a tal punto de continuar en contacto vía e-mail hasta la actualidad, e incluso uno de ellos, de México, asesorado por mí, abrió una vinoteca en el DF y ahora está a punto de volver a Buenos Aires, a fin de visitarla con más tiempo y estudiar la posibilidad de realizar algún negocio que lo termine de vincular con una ciudad que lo fascinó.
Con el visitante español pude interiorizarme y solidarizarme en el momento de ellos sufrir el terrible atentado terrorista del que fueron víctimas.
Con los visitantes de Panamá cultive tan intensa amistad hasta el día de doy, donde incluso ya nos prometimos mutuas visitas.
Encontré dentro de Cicerones un gran grupo humano lleno de solidaridad, compañerismo y ganas de mostrar una realidad más cotidiana a los visitantes, en definitiva un país tal como es, con virtudes y defectos, pero más cercano a lo de carne de hueso y no solamente a las comodidades de los hoteles cinco estrellas, tan iguales en todo el mundo, pero también tan alejados de los que los rodea. Lo más importante que tiene para mostrar un país es su gente, su forma de vida y sus costumbres.

¡¡ Hola a todos !! (mensaje de Cicerones de Buenos Aires)

No cabe dudas que ustedes han de ver éste, como un mensaje colectivo. Y sí, la verdad es que tienen razón. Este mensaje está dirigido a mis familiares, amigos íntimos, amigos en general y todos aquellos que de una u otra manera he tenido o tengo contacto por este medio tan fabuloso que es Internet.
He querido hacerles llegar este correo tan particular, pidiéndoles que me ayuden a ayudar. Este mensaje sólo tiene una finalidad, y es SER UTIL a nuestros semejantes.
Más de una vez habrás llegado a algún sitio que no conoces a nadie. ¿Imagínate entonces si por ejemplo llegaras a una gran ciudad cosmopolita como turista o por necesidad (salud, vivienda, negocios) y te encontraras solo?
Si venís del exterior, Buenos Aires es una ciudad que te "aplasta". Muy grande. Con el conurbano sumamos 12 millones de habitantes. Ya desde el aeropuerto las cosas te resultan complejas y peor aún si no conoces el idioma.
Por eso fue creado hace apenas dos años Cicerones de Buenos Aires, un sitio digno de conocer y de disfrutar. Una ONG que se puede visitar en
http://www.cicerone.org/ e interiorizarse de su cometido y unirte a ella, si está dentro de tus posibilidades y tenés vocación de servicio sin esperar remuneración alguna.
Esta ONG se encuentra abocada a asignarte un cicerone o amigo que te pueda orientar o llevarte a conocer lo que vos quieras, sin exigirte pago alguno. ¿No parece Argentina año verde? ¿Podés ayudar difundiendo esto entre los integrantes de tu libreta de direcciones?
Si no lo hacés nada te va a ocurrir. Ni siquiera nadie se va a enterar. Sólo vos y tu conciencia. Eso si, le habrás negado a tus conocidos la posibilidad de enterarse y divulgar esta obra.
Ya que tantos e-mail nos intercambiamos de diferentes contenidos y hasta de espiritualidad y de bien común, ¿no podría ser éste uno de ellos? De vos depende.
Sólo te pido a vos que te conozco, que lo reenvíes a tus conocidos, y que ellos hagan lo propio con los suyos y así los demás. Sé que todos somos solidarios. Y hasta podemos llegar a formar una gran cadena.
Así habrás ayudado a divulgar un lugar interesante, que en alguna oportunidad, hasta puede llegar a ser de tu propia necesidad. ¿Colaborás?.


COMENTARIO APARECIDO EN EL TIMES, DE LONDRES

11.02.2008

Greetings from Argentina. Is that a green banshee I hear wailing?
Times Online - UK
Which is why in Buenos Aires this week I'm glad I sought out an
organisation called Cicerones (www.cicerones.org.ar). This group of
English-speaking locals, ...

dp