miércoles, 29 de julio de 2026

LLUVIA DE ORO

 El monte Erebus, el volcán que esparce cristales de oro en la Antártida


Ubicado en la isla Ross, emite diariamente microscopios cristales de oro puro que terminan flotando en la atmósfera antártica. 
Especialistas analizan la composición única y las razones químicas detrás de este fenómeno.


En la Antártida, el hielo no es lo único que cae del cielo; en la isla Ross, a más de mil kilómetros del Polo Sur, el monte Erebus arroja a diario microscopios cristales de oro puro que terminan flotando en la atmósfera polar.

Este fenómeno, documentado por científicos, convierte al volcán más austral del mundo en un laboratorio natural para entender las entrañas de la Tierra y los secretos de los metales preciosos.

El monte Erebus no solo destaca por su lago de lava incandescente y su ubicación extrema en el corazón de la Antártida. La actividad volcánica expulsa cerca de 80 gramos de oro microscópico cada día, que puede viajar más de 1.000 kilómetros gracias a los vientos polares.

Los expertos califican este hallazgo como único: "Hasta la fecha, es el único volcán del mundo conocido por expulsar partículas cristalinas de oro elemental", explicaron los autores del estudio citado por el medio.

La primera vez que los científicos detectaron este fenómeno fue en el año 1991, cuando un equipo liderado por la geoquímica Kimberly Meeker del New Mexico Institute of Mining and Technology (NMIMT), analizó muestras de nieve y gases volcánicos.

En los tres conjuntos de muestras, encontraron partículas de oro puro a escala micrométrica. El tamaño de estos cristales suele ser menor a 20 micrómetros, lo que los hace invisibles a simple vista, pero identificables bajo un microscopio.




LA QUÍMICA DEL ORO EN EL VOLCÁN MÁS AUSTRAL

El oro no es el único metal que sale de las entrañas del monte Erebus: los análisis también detectaron trazas de plata y cobre en los gases volcánicos.

El secreto está en la composición geoquímica del magma, que es rica en elementos alcalinos y poco común respecto a otros volcanes. Esta particularidad favorece la presencia de metales preciosos en las emisiones, sobre todo durante las explosiones estrombolianas, un tipo de erupción moderada que lanza materiales sólidos y gases a grandes alturas.

El proceso se desencadena cuando los vapores volcánicos, cargados de minerales, entran en contacto con el aire extremadamente frío de la Antártida.

Al enfriarse, los metales se condensan y forman diminutos cristales sólidos que son arrastrados por los intensos vientos. Es decir, el oro se transporta en el gas volcánico y termina cristalizando cuando las condiciones atmosféricas lo permiten. Así lo explicó el equipo de Meeker en su publicación en la revista Geophysical Research Letters: "Un modelo plantea que el oro es transportado fuera de la lava en compuestos volátiles que contienen cloro. A medida que los gases se enfrían, el oro cristaliza antes de depositarse finalmente sobre el hielo antártico."


Un enigma científico sin resolver

Aunque otros volcanes del mundo, como Kīlauea en Hawái o Etna en Italia, también emiten pequeñas cantidades de oro, ninguno produce cristales geométricos perfectamente formados como los del monte Erebus.

El propio estudio señala que la cantidad diaria de oro emitida por Erebus es inferior a la de estos otros volcanes, pero lo que lo distingue es la forma en la que el oro se libera del magma.

Los investigadores sugieren dos posibles explicaciones. Una hipótesis sostiene que el oro se libera en compuestos de cloro y cristaliza al enfriarse el gas. Otra teoría, impulsada por el vulcanólogo Philip Kyle del mismo instituto, sostiene que el oro se forma primero en una costra sobre el lago de lava y luego es levantado por los gases.

El monte Erebus se mantiene como un objeto de fascinación para la comunidad científica internacional.

Su lago de lava permanente y la dispersión de oro en la atmósfera lo convierten en un sitio idóneo para estudiar la dinámica volcánica y los ciclos de metales en la Tierra.

Los hallazgos en la Antártida no solo amplían el conocimiento sobre la formación de minerales preciosos, sino que también abren nuevas preguntas sobre los procesos internos de nuestro planeta.

Han pasado más de 30 años desde el descubrimiento y, sin embargo, todavía no hay una respuesta concreta.


Fuente: Infobae – por Cecilia Castro



dp




sábado, 25 de julio de 2026

EL LEGENDARIO INSTITUTO DI TELLA




El 22 de julio de 1958, Guido Di Tella y su hermano Torcuato instauraron la "Fundación Torcuato Di Tella" y EL "INSTITUTO DI TELLA" en homenaje a la memoria de su padre, fallecido. 


“El Di Tella fue producto de la expansión de "SIAM Di Tella" al campo de la cultura; primero con una colección de arte única en Argentina, dirigida por el historiador italiano Lenonello Venturi, que luego, en la búsqueda de un lugar para alojarla, terminó por dar forma a la creación de un instituto, inspirado en algunas fundaciones norteamericanas de la época”, cuenta el periodista y magíster en "Historia del Arte Argentino y Latinoamericano" Fernando García, autor del libro "El Di Tella. Historia íntima de un fenómeno cultural", en diálogo con el "Ministerio de Cultura".


El "Instituto Torcuato Di Tella" (ITDT) fue concebido con la misión de promover el estudio y la investigación de alto nivel, de modo de modernizar la producción artística y cultural del país, sin perder de vista el contexto latinoamericano donde se encontraba la Argentina.

Financiado por la Fundación y con el apoyo de organismos nacionales y extranjeros, el ITDT contribuyó a la formación de varias generaciones de artistas, profesionales y académicos de destacada actuación nacional e internacional. 


Sus actividades se llevaban a cabo en un ambiente genuinamente plural, a través de diferentes centros de investigación.


En 1960 comenzaron las actividades del "Centro de Investigaciones Económicas" (CIE); tres años después, empezó a funcionar el "Centro de Investigaciones Sociales" (CIS). 


En 1963 también abrió sus puertas una sede del Instituto en la calle Florida, donde realizaban sus tareas el "Centro de Experimentación Audiovisual" (CEA), dirigido por Roberto Villanueva; el "Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales" (CLAEM), a cargo de Alberto Ginastera, y el "Centro de Artes Visuales" (CAV), comandado por Jorge Romero Brest, este último centro es el que le daría mayor fama al Instituto. 


El CAV modificó para siempre la percepción de los fenómenos artísticos en la Argentina. 


Sinónimo de vanguardia y provocación, allí se dieron a conocer tendencias rupturistas, como el neofigurativismo y, sobre todo, el arte pop.

El historiador Tulio Halperin Donghi (investigador visitante del "ITDT") resumió de este modo el contraste entre el pasado y el presente que se escenificaba en el centro porteño: “A tres cuadras de las ruinas de un 'Jockey Club' que no se resolvía a resurgir de sus cenizas, una institución que llevaba el más célebre de los nombres surgidos de la nueva burguesía industrial ejercía en el más alto nivel el arbitraje de las modernas elegancias”.


A fines de los años sesenta, la censura impuesta por el gobierno militar de Onganía dificultó la continuidad del "ITDT" y varios centros debieron cerrar sus puertas. 


No obstante, el Instituto mantuvo su independencia intelectual y continuó su producción en las ciencias sociales a través de diversos programas, proyectos y publicaciones.





Situado en la Calle Florida 936 "La Manzana Loca", tenía varias salas de exposición y un auditorio para 244 espectadores. 

Conoció su mayor auge entre 1965-1970, cuando era el "templo de las vanguardias artísticas",​ y fue duramente combatido por el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, que lo clausuró en 1970.


Fue un semillero de talentos y sus exintegrantes son conocidos como la "Generación del Di Tella".


En sus inicios albergó a las vanguardias del teatro, la música y la pintura. Allí dieron sus primeros pasos artistas luego consagrados. Su actividad marcó una nueva era en el arte local. 


Posteriormente el centro fue ampliado para abarcar todas las ciencias sociales con el objeto de apoyar la investigación social.


Los centros de "Arte y Música" fueron cerrados por problemas económicos en mayo de 1970, los otros centros siguieron operando y dieron lugar a la "Universidad Torcuato Di Tella".


La "Biblioteca del Instituto Di Tella" es una de las más prestigiosas de América Latina en el campo de las ciencias sociales. 

Su acervo bibliográfico es de 60.000 volúmenes y mantiene una hemeroteca de 1.400 títulos nacionales y extranjeros.


Roberto Villanueva dirigió el "Centro de Experimentación Audiovisual del Instituto" entre 1960 y 1965, en el que incluyó por primera vez la imagen de vídeo en el teatro.


Se realizaron obras con recursos novedosos y la inédita participación del público. 


“En el medio, están las décadas peronistas, que elevaron muchísimo el consumo y el ascenso de las capas medias; entonces 1960 ya estaba listo como para que el Di Tella, al abrir sus puertas, recibiera a una nueva generación de artistas que no venían tampoco, salvo excepciones, del patriciado, sino que eran todos hijos de inmigrantes también y de diversos lugares de Buenos Aires y del país”, agrega el autor de "El Di Tella".


Algunos de los artistas vinculados con la sede Florida del "ITDT" han sido: Antonio Berni, Perez Celis, Jorge de la Vega, Juan Carlos Distéfano, León Ferrari, Edgardo Giménez, Gyula Kosice, Julio Le Parc, Marta Minujín, Federico Manuel Peralta Ramos, Hugo Midón, Dalila Puzzovio, Luis Wells, Rubén Santantonín, Marilú Marini, Nacha Guevara, Federico Klem y Gerardo Gandini.


El conjunto de instrumentos informales "Les Luthiers" dio su primer recital en el Di Tella en 1969 y Nacha Guevara sus dos primeros espectáculos: "Nacha de Noche" y "Anastasia Querida", una sátira a la censura militar del gobierno de entonces.


A pesar del cierre la parte artística, instituto mantiene sus centros de investigación social, que continúan sus actividades hasta la actualidad.

“Lo que cierra es la parte de arte, que no tenía ninguna posibilidad de existir en los setenta: por un lado por el clima político, no solo del poder sino también de la militancia revolucionaria que arrastró al arte en su remolino; y también por la diáspora, porque los mejores artistas que produjo el Di Tella ya se habían ido para el 1970 para distintos lugares de Europa y Estados Unidos. 


Si bien tuvieron la suerte de no ser echados por la Triple A, de alguna manera intuyeron lo que se iba a venir y se fueron porque ya era demasiado difícil vivir en Buenos Aires siendo simplemente un artista desprejuiciado, que elegía cómo habitar la ciudad de una manera distinta a lo que estaba impuesto."


En algunas de sus obras de teatro se incorporaron recursos novedosos, como ser la utilización, por primera vez, de imágenes audiovisuales en el escenario o el fomento de la participación del público.


“El Di Tella no tuvo ningún tipo de institución similar, no solo en Latinoamérica sino quizás en el mundo, siendo una institución privada que dejaba que la vanguardia del momento se desarrollara bajo su marco, eso es una característica muy única”.


En un movimiento estratégico y cultural de gran impacto para el ámbito educativo y artístico de Buenos Aires, en 2024, la "Universidad Torcuato Di Tella" y "Consultatio", la desarrolladora inmobiliaria liderada por Eduardo F. Costantini, anunciaron una colaboración que trasladará el Departamento de Arte de la institución al corazón del Microcentro porteño, específicamente al piso 12 de la "Torre Catalinas Norte".


“Durante 2024, el "Programa de Arte de Di Tella" se benefició de esta alianza, realizando gran parte de sus actividades en estas nuevas instalaciones. La mudanza al Microcentro no es un cambio menor; las actividades del departamento se enriquecerán gracias a este nuevo entorno, ubicado en un punto neurálgico de la ciudad, en la intersección de Leandro N. Alem y Córdoba. Arquitectura, urbanismo y arte serán los pilares de un ciclo de encuentros compartidos”, agregaron.


En 2025, el "Museo Moderno" propone un viaje por el teatro de vanguardia, del "Di Tella al Parakultural".


La muestra “Esto es Teatro” explora la intersección entre artes visuales y teatro experimental en Argentina, desde los años 60 hasta los 90, destacando figuras como Víctor García, Griselda Gambaro y Batato Barea


La muestra "Esto es Teatro. Once escenas experimentales: del Di Tella al Parakultural", invita a un recorrido histórico y sensorial por los momentos más disruptivos de la escena teatral argentina, desde las vanguardias de los años 60 hasta el fervor contracultural de los 90. 


Se inauguró el jueves 29 de mayo a las 18.30 hs. en el Museo Moderno (Av. San Juan 350, San Telmo, CABA) con entrada libre y gratuita.

Durante 2026, la institución celebra su 35.º aniversario con actividades especiales, mientras que en el ámbito académico destaca la reciente expansión de su oferta y sus reconocimientos internacionales.


Se inauguró oficialmente el nuevo Edificio Parque en el campus, sumando nuevos espacios y talleres de diseño totalmente equipados con tecnología flexible y áreas vidriadas. 


La "Escuela de Diseño de la UTDT" y su equipo "PlayLab" obtuvieron destacados galardones internacionales en San Francisco, EE. UU., durante la conferencia de videojuegos independientes



Fuentes : wikipedia - Universidad Torcuato Di Tella - Perfil - cultura/gob - alternativateatral - infobae 



 @Abarcar Ediciones



dp 


viernes, 24 de julio de 2026

ARGENTINA, OBJETIVO WOKE




La mayoría de los ataques contra la selección de Lionel Messi son de tal desvergüenza que no aguantan ni un minuto de reflexión (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando los primeros en felicitar al ganador de un mundial de fútbol son el Presidente de Irán Masoud Pezeshkian, el Presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan, los hutíes del Yemen y la organización terrorista Hamas, entonces esto no va de fútbol. Si además, las felicitaciones son especialmente eufóricas, no por quien ha ganado, sino por quien ha perdido, entonces esto no va de fútbol. Si, además, el jefe del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, país que destruye todos los derechos fundamentales de su pueblo, tiene la desvergüenza de asegurar que el éxito de España “ha traído la felicidad a todas las naciones libres del mundo que se oponen a los Estados Unidos e Israel”, decididamente esto no va de fútbol. Y desde luego, no tiene nada que ver con el fútbol ni el odio desatado a la selección argentina, ni los bulos y maldades contra Messi, ni las aberrantes acusaciones de racismo, ni la argentinidad convertida en el saco de boxeo del wokismo más obtuso. Detrás de esta campaña nauseabunda e infecta contra Argentina el fútbol no existe, solo es la excusa para vehicular pensamientos muy oscuros. Lo cual no saca razón al éxito de la selección española, que ganó con méritos el título, pero como queda claro, esto no va de fútbol.


¿Una conjura? ¿Un complot? ¿O sencillamente la suma de prejuicios, dogmas ideológicos, fobias políticas y popurri geopolítico? O dicho de otra manera, lo que une a Zohran Mamdani con Irene Montero, Javier Bardem y Samuel L. Jackson, o directamente las autoridades de Hamas. No todos se mueven por las mismas obsesiones o los mismos intereses, pero todos convergen en el mismo objetivo: convertir Argentina en el villano perfecto, el chivo expiatorio de los males que quieren erradicar. No les une lo que defienden, sino lo que detestan, y todo lo que detestan lo representa la Argentina actual: desde el fortalecimiento de la democracia liberal, hasta la defensa de los valores judeocristianos. Es contra esos valores, contra los que se revuelve la izquierda woke internacional, que no perdona a la Argentina de Milei el liderar el proceso regenerador de América Latina, enfrentarse a la locura bolivariana, acercarse a Estados Unidos y tener excelentes relaciones con Israel. Esta Argentina desacomplejada y exitosa rompe los esquemas ideológicos del wokismo, una derivada del postcomunismo que, en su desprecio profundo por las democracias liberales, se encuentra con el orientalismo antioccidental: de Yanis Varoufakis a Mamdani, de Irán a Turquía, de Bardem a Jackson.


En este sentido, es reveladora la frase de Varoufakis, fundador de la Internacional Progresista, que aseguró que el domingo había triunfado “el multiculturalismo saludable, que logró sobrevivir a la feroz comercialización y los trucos empresariales”. Difícil sostener mayor empanada ideológica, y más cuando lo pronuncia un señor que cuando fue ministro de finanzas de Grecia dejó el país en los huesos. Como si la sociedad argentina no fuera un extraordinario y saludable crisol de identidades, culturas y orígenes. De hecho, la mayoría de los ataques contra la selección son de tal desvergüenza que no aguantan ni un minuto de reflexión. La acusación de “racismo” del actor Samuel L. Jackson contra un país que abolió la esclavitud en 1853, él que vive en un país con una grave situación de racismo, es de traca. O los ataques de la prensa egipcia en la misma dirección, a pesar de que la minoría cristiana (un 15% de la población) sufre una discriminación secular. O la locura antiargentina en México, que prefería defender a España, el país que acusa de colonizador, que a Argentina, que se libró de los colonizadores. Si añadimos el ataque de histeria que una bandera de Israel en la grada argentina le produjo a Irene Montero, o la verborrea clásica de Bardem, tenemos el espectáculo completo. Un espectáculo que siempre funciona de igual manera: utilizar los peores estigmas, el racismo, el supremacismo, la discriminación, los privilegios como arma arrojadiza contra aquello que considera políticamente condenable. Y la selección argentina se ha convertido en el símbolo que concentra todas sus fobias: Milei, Israel, Estados Unidos, democracia liberal, sociedad judeo cristiana... Lo peor para el wokismo.


Pilar Rahola

Y lo peor, también, para los países y grupos violentos que detestan la democracia y que trabajan coordinados con las izquierdas woke en sus ataques mediáticos a Israel. Y, por supuesto, una victoria de Argentina era, para todos estos, una victoria israelí. De ahí las campañas furibundamente antiargentinas en redes, los bulos sobre Messi, todo ello responde a ese fenómeno global que empieza en Teherán, pasa por Estambul y puede acabar en una pintada en el metro de Madrid con la frase “Messi sionista”. Por supuesto, en el caso de España ayuda, y mucho, la actitud anti israelí del propio Pedro Sánchez, convertido en un gran vivero de antisemitismo.


Sea como sea, era fútbol, pero no ha sido fútbol, sino política e ideología. Sucia, deleznable, injusta, pero muy eficaz en los tiempos de la viralización. Lo peor es que han intentado convertir a la selección argentina, una selección que ama al fútbol como ninguna, nutrida de gentes de todos los barrios y condiciones, con un aporte extraordinario a la historia del fútbol mundial, la han intentado convertir en el símbolo de todo lo que odian. Es el wokismo, es la izquierda caviar, es la geopolítica que mueve sus tentáculos, es el poder viral de los enemigos de la democracia.


No puedo acabar este artículo sin hacer un sentido homenaje a Lionel Messi, cuya grandeza humana trasciende su grandeza deportiva. Diga lo que diga el ruido, éste ha sido su Mundial, grabado para siempre con esfuerzo, sudor y lágrimas en la historia del fútbol.


Por Pilar Rahola


Pilar Rahola (Barcelona, 1958) es una destacada pilar rahola periodista, escritora y política española de ideología independentista catalana. Se ha desempeñado como diputada en el Congreso, columnista en diversos medios y autora de múltiples ensayos y novelas de éxito. 



dp