jueves, 22 de noviembre de 2018

MISTERIOSOS Y OCULTOS SIMBOLOS EN RECOLETA




 VISITA GUIADA



Será el Sábado 22 de Diciembre  de 2018






El Sábado 22 de Diciembre a las 14:30 hs, realizaré una visita  al Cementerio de la Recoleta, únicamente previa inscripción vía Twitter, Facebook o correo electrónico, encontrándonos en la esquina de La Biela, debajo del gomero gigante, en Quintana y Haedo (ex Ortíz) frente a la Iglesia del Pilar.

Se suspende por lluvia o por fuerza mayor, en este caso comunicándolo con anticipación en mi blog, correo o redes sociales (consultar antes de partir).

El costo es de 250 $ por persona. Menores de 16 años gratis.

Llevar algo para beber y calzado cómodo, porque la visita dura alrededor de 2 horas y media.

Tengan a bien facilitarme un número de celular donde poder llamarlos en caso de suspensión (cosa que haré con la suficiente anticipación así no viajan en vano).

Se pueden hacer pedidos especiales en días diferentes al ofrecido, previa coordinación de agenda. 

Por grupos numerosos, consultar tarifa promocional.

Les agradecería difundir esta información entre sus contactos.

Muchas Gracias.



Escriba al e-mail o redes sociales para coordinar reservas:

danielpena1872@gmail.com

Twitter @2011dp 

Facebook Daniel Pena dp






Descripción de la propuesta


Síntesis de la historia argentina. Despliegue de lujo y arte como en pocos lugares del mundo verán concentrados.

Un paseo didáctico, entretenido, lleno de misterios, historias extrañas, mística y simbología.

Ambito donde convive el esplendor de la vida y la paz de la muerte, exhibida a simple vista, donde esta se convierte tangiblemente en el otro paso que todos damos.

Conozca los lugares donde descansan gran parte de los Presidentes argentinos, como Sarmiento, Mitre, Avellaneda, Carlos Pellegrini, Roque Sáenz Peña, Yrigoyen, Illia, Alvear o el primer Presidente de la democracia reconquistada después de la última dictadura militar, Raúl Alfonsín.

Asociarán lo aprendido en la escuela con la realidad, viendo los mausoleos del Almirante Guillermo Brown, la esposa del Gral. San Martín, Saavedra, Blanca Podestá, el Gobernador Juan Manuel de Rosas, Mariquita Sánchez de Thompson, Facundo Quiroga, Alberdi, Alsina. Viejos enemigos que hoy comparten el mismo camposanto, como Dorrego y Lavalle, Eva Perón y los generales Lonardi o Aramburu.

Romances, intrigas, curiosidades. Verán la misma competencia exhibicionista de riqueza como se desplegó también en los palacios de Buenos Aires.


Además contemplarán un verdadero templo masónico a cielo abierto, donde se muestra parte de los sabios misterios de la Orden laica más antigua e importante del mundo.


Una visita amena, de más dos horas, que les dará una explicación de la historia argentina, sus costumbres y los ayudará a entender el porqué somos como somos.



dp  






lunes, 19 de noviembre de 2018

EL ANILLO DEL PAPA




Anillo original, sello
Aproximadamente desde el siglo XV, los papas católicos portan un anillo especial de oro llamado “del pescador” con el que sellan los breves y con el que se representa de forma tangible la cadena de sucesión pontificial romana que se remontaría a Pedro.
Cuando la muerte del papa ha sido completamente verificada por el cardenal camerlengo (apoyando sus dedos sobre la arteria carótida), éste procede a pronunciar tres veces el nombre del finado y a quitarle el anillo, el cual es destruido para que con sus restos (“solve et coagula”) sea confeccionado el de su sucesor.
Origen e historia
El anillo se denomina “del pescador” porque tiene una imagen del apóstol Pedro, que -según cuenta el Evangelio- pasó de ser un “pescador de peces” a un “pescador de hombres”(Mateo 4:18-20) para finalmente convertirse en la “piedra” en la cual sería edificada la iglesia. 
Según parece, los primeros papas empleaban para firmar los breves un sencillo anillo de plomo, pero en una carta de Clemente IV a uno de sus familiares (1265) podemos hallar evidencias de que existía un “annulo piscatoris” con la efigie de Pedro, aunque éste era utilizado solamente para asuntos personales. Tiempo más tarde, con Calixto III y Paulo II el anillo comenzó a ser utilizado para sellar la documentación pontificia “bajo el anillo del pescador” (“sub annulo piscatoris”).
La continuidad del anillo se rompió en el año 1809, cuando las tropas napoleónicas ocuparon Roma. En ese momento, el general Radet le exigió al Pío VII que le entregara el anillo y éste, que primeramente se negó, finalmente tuvo que hacerlo, aunque desfigurando completamente la imagen de Pedro. Después de este evento, el papa mando grabar en otro anillo con las imágenes de Pedro y Pablo la inscripción: “Pro annulo piscatoris. Pius Papa VII”.
El llamado “conflicto del Anillo” entre Francia y la Santa Sede se cerró cinco años más tarde, despues de la derrota de Napoléon, cuando el rey Luis XVIII terminó devolviendo al Papa el anillo, a través del cardenal Bartolomeo Pacca.
Otro acontecimiento relacionado con el anillo se produjo después de la muerte de Alejandro VI, el papa de la Casa de los Borgia. Luego que su cuerpo fue ataviado con su indumentaria de gala, el camerlango buscó el anillo para destruirlo pero éste había desaparecido, por lo cual el siguiente pontífice (Pío III, que reinó solamente 27 días) tuvo que mandar confeccionar uno nuevo.
Anillo tradicional, de oro
El sentido del anillo
Como se dijo en un artículo anterior, todo anillo puede considerarse el eslabón visible de una cadena invisible, en este caso de una sucesión que -de acuerdo a la Iglesia Católica- se remontaría a Pedro y que representa la transmisión de una autoridad espiritual.
Durante el medioevo, los monarcas europeos adoptaron la costumbre de besar el anillo papal con el sentido de vincularse (el beso simboliza la unión entre dos partes) con esta cadena y, por ende, con Pedro y -a través de este- con el propio Cristo. Este intento por vincularse con “algo” distante en el tiempo y en el espacio a través de objetos físicos y palpables se hace patente en la adoración de las reliquias, donde éstas actúan como un puente para lo sagrado.
Que el anillo sea de oro no es casual. Desde una perspectiva simbólica, el oro representa el sol, la luz espiritual y celeste, mientras que la plata se vincula con la luna y con una luz más cercana a lo terrenal. En otras palabras, así como el Sol es la representación más perfecta de la divinidad en el cielo (pues nos brinda Luz, Vida y Calor), asimismo el oro puede considerarse la representación más fiel del Sol en la tierra. Y más aún: el oro (el metal más noble) significa la coagulación, materialización o petrificación del astro-rey.
Según Antonio Medrano: “El oro representa la incorruptibilidad, la majestad y la pureza integral, la plenitud irradiante del Espíritu. El más noble de los metales, considerado analógicamente como materialización o coagulación mineral de la luz del sol, es el símbolo por excelencia de la nobleza espiritual, de la integridad primordial, de la condición olímpica, del ser regio y solar” (1).
El anillo de Francisco

Con la renuncia de Benedicto XVI, el anillo del pescador no pudo ser destruido y el nuevo papa Francisco tuvo que mandar confeccionar uno nuevo.
Lo interesante del caso es que Francisco decidió cambiar la tradición y, en lugar de un anillo de oro, mandó diseñar uno de plata suplantando la efigie de Pedro con sus redes por una simple cruz.
Anillo del Papa Francisco
Obviamente, este es un acto simbólico (uno de los tantos del nuevo papa) donde se optó romper con una costumbre ancestral y cambiar el oro -que representa la luz espiritual “directa” y vivificante proviente del sol- por la plata -que alude a una luz “indirecta” y lunar.
Algunos han creído ver en esta decisión una alusión velada al país de origen del sumo pontífice dado que la plata es sinónimo de “argentum”, vocablo derivado del sánscrito y que significa “blanco y brillante” (2). Otros interpretan que el papa (que demuestra ser un conocedor del simbolismo) al elegir la plata (es decir, la luna) busca un acercamiento a lo terrenal y a la purificación blanca que brinda la luz lunar. Como bien señala Chevalier, la plata “es la luz pura, tal como es recibida y devuelta por la transparencia del cristal, en la limpidez del agua, los reflejos del espejo, el destello del diamante; se asemeja a la nitidez de conciencia, a la pureza de intención, a la franqueza, a la rectitud de acción, y reclama la fidelidad que se desprende de ello” (3).
Sin embargo, el sumo pontífice -al elegir lo lunar- está renunciando a lo solar, una decisión que está en consonancia con el tristemente célebre Concilio Vaticano II donde -poniendo como excusa un “acercamiento” a los hombres- la Iglesia ha terminado por cortar el vínculo con lo divino.
Uno de los grandes errores de este concilio fue echar por la borda el “Ritus Romanus”, antiquísimo y ligado al cristianismo primitivo, y sustituirlo por el “Ritus Modernus”, sin advertir que “la modificación de cualquiera de sus componentes esenciales signifca la destrucción de todo el rito” (4). El mitólogo Joseph Campbell denunció esto diciendo: “Ha habido una reducción del ritual. Hasta en la Iglesia Católica, Dios santo, han traducido la misa del idioma ritual a un idioma que posee asociaciones cotidianas. El latín era una lengua que te sacaba del campo de lo cotidiano. El altar miraba hacia el presbiterio, de modo que el sacerdote te daba la espalda, y tú lo acompañabas saliendo de ti mismo. Ahora han girado el altar… parece un ama de casa enseñando una receta de cocina… todo muy doméstico y amable” (5).
La preocupación del Concilio Vaticano II era que “los fieles no asistan a este misterio de fe como espectadores ajenos y mudos, sino comprendiendo bien sus ritos y oraciones y participando en forma consciente, piadosa y activamente en la acción sagrada”. Sin embargo, este intento por “retener fieles” no prosperó y la crisis de la Iglesia siguió profundizándose cada vez más. Incluso, ese “acercamiento con los feligreses” derivó en abusos de todo tipo, que fueron escondidos por los mismos papas, especialmente por Juan Pablo II.
Algunos considerarán que este intento por construir una “Iglesia social” es una buena idea, aunque en realidad la Iglesia no necesita elegir entre lo de arriba (lo divino) o entre lo de abajo (lo humano, lo social) sino que -si desea cumplir con su propósito- debe constituirse en un puente, un medio de conexión válido entre lo que está arriba y lo que está abajo, mientras que el papa debería cumplir su tarea de “pontífice” (“constructor de puentes”).
Volviendo a Francisco, queda claro que al elegir su nombre (en alusión a Francisco de Asís) y sus símbolos, entre ellos el anillo plateado, está intentando mandar un mensaje a un mundo confuso, donde la ética atemporal ha dejado paso a lo “políticamente correcto” y en el seno de una sociedad que ha matado al símbolo. ¿Cuál sería este mensaje? Es muy pronto para saberlo, pero quizás, al ejecutar ese acto simbólico de “cambiar el anillo” el papa esté intentando confesar públicamente (a aquellos que tengan ojos para ver y oídos para oir) que el vínculo se ha roto y que la Gnosis se ha extraviado, por lo cual es un buen momento para “volver a empezar”. Los críticos de la Iglesia piensan que su reencauzamiento es tarea imposible, pero -desde una perspectiva esotérica- nunca es tarde para re-crear y re-generar el egrégor, a fin de re-conectar con la esencia, es decir con el Cristo.
La pregunta es si este papa -en este intento por “volver a empezar”- tiene intenciones de reestablecer un vínculo con la Fuente Primordial, recuperando el sentido tradicional del símbolo (como hizo Benedicto XVI con la misa tridentina) o si simplemente prefiere ocuparse del mundo sublunar, es decir de este plano terrenal, dinamitando el puente con lo más alto y edificando una nueva iglesia que -en un afán por ocultar los errores pasados- terminará ignorando (otra vez) su propósito existencial.


Arafat besando el anillo de Juan Pablo II


Para terminar, creo conveniente citar un pasaje muy lúcido (y un poco largo) de Rene Guénon, que decía a principios del siglo XX: “Parece que, en Occidente, ya no hay más que una sola organización que posee un carácter tradicional, y que conserva una doctrina susceptible de proporcionar al trabajo de que se trata una base apropiada: es la Iglesia Católica.
Bastaría restituir a su doctrina, sin cambiar nada en la forma religiosa bajo la que se presenta al exterior, el sentido profundo que tiene realmente en sí misma, pero del que sus representantes actuales ya no parecen tener consciencia, como tampoco la tienen de su unidad esencial con las demás formas tradicionales; por lo demás, las dos cosas son inseparables.
Sería la realización del Catolicismo en el verdadero sentido de la palabra, que, etimológicamente, expresa la idea de «universalidad», lo que olvidan demasiado a menudo aquellos que querrían hacer de ella la denominación exclusiva de una forma especial y puramente occidental, sin ningún lazo efectivo con las demás tradiciones; y se puede decir que, en el estado presente de las cosas, el Catolicismo no tiene más que una existencia virtual, puesto que en él no encontramos realmente la consciencia de la universalidad; pero por eso no es menos verdad que la existencia de una organización que lleva un tal nombre es la indicación de una base posible para una restauración del espíritu tradicional en su acepción completa, y eso tanto más cuanto que, en la Edad Media, ya sirvió de soporte a este espíritu en el mundo occidental.
Así pues, en suma, no se trataría más que de una reconstitución de aquello que ha existido antes de la desviación moderna, con las adaptaciones necesarias a las condiciones de una época diferente; y, si algunos se sorprenden o protestan contra una idea semejante, es porque, sin saberlo y quizás contra su voluntad, ellos mismos están imbuidos del espíritu moderno hasta el punto de haber perdido completamente el sentido de una tradición, de la que no guardan más que la corteza. Importaría saber si el formalismo de la «letra», que es también una de las variedades del «materialismo» tal como lo hemos entendido más atrás, ha asfixiado definitivamente la espiritualidad, o si ésta no está más que obscurecida pasajeramente y puede despertarse todavía en el seno mismo de la organización existente; pero es solo la sucesión de los acontecimientos la que permitirá darse cuenta de ello” (6).





Notas del texto
(1) Medrano, Antonio: “La lucha con el dragón”

(2) Chevalier, Jean: “Diccionario de símbolos”
(3) Chevalier: op. cit.
(4) Gamber, Klaus: “La reforma de la liturgia romana”
(5) Campbell, Joseph:“El Poder del Mito”
(6) Guénon, René: “La Crisis del Mundo Moderno”







dp 




domingo, 11 de noviembre de 2018

ELVIS PRESLEY, EL BUSCADOR


Se ha escrito mucho sobre Elvis Presley y existe mucha documentación sobre diversos aspectos de su vida, tanto en lo artístico y lo sentimental. Lo que quizás no se conozca demasiado es la afición del rey del rock and roll por la literatura espiritual y el esoterismo.
Elvis decía sobre sí mismo: “Todo lo que quiero es saber la Verdad, conocer y experimentar a Dios. Soy un buscador, de eso se trata. (…) Yo ciertamente creo en las enseñanzas espirituales” (1).
Su esposa Priscilla admite que ella “fue testigo del surgimiento de esa parte de su naturaleza [de Elvis] que estaba sedienta de respuestas a las preguntas fundamentales de la vida” (2).
En su biblioteca de Graceland podían encontrarse decenas de obras ocultistas, espirituales e iniciáticas de las que -afortunadamente- se conserva la lista (ver anexo más abajo) y que Elvis leía ávidamente durante sus giras, haciendo cuidadosas anotaciones en los márgenes. Lisa-Marie, la hija de Elvis Presley, comentó sobre esto: “La biblioteca de libros espirituales de mi padre es asombrosa y yo he revisado estos libros. Están llenos de anotaciones. Mi padre esribía en la parte superior de la página, en la parte inferior, en los márgenes, en todas partes. En verdad, puedes escuchar sus pensamientos cuando lees esas notas” (3).

Elvis, Blavatsky y los Maestros

Aunque su principal interés era el cristianismo en su vertiente más profunda, Elvis Presley tenía un vivo interés por las doctrinas de Oriente y especialmente por las corrientes esotéricas que propiciaban el universalismo como la Teosofía.
El primero en hablarle de la existencia de unos “Maestros espirituales” fue su peluquero Larry Geller, a lo que Elvis le preguntó con irreverencia: “¿Pero qué diablos son los maestros?” (4) aunque luego se interesó tanto por el tema que empezó a leer todas las obras que hablaban de esto, en especial las de H.P. Blavatsky, Manly P. Hall, Mabel Collins y Charles Leadbeater.
Entre todos estos, su libro preferido era “La voz del silencio” que lo acompañaba en todos sus viajes y que solía leer una y otra vez. Su afición por esta obra era tal, que podía recitar de memoria algunos de sus pasajes. Incluso, según el testimonio de Albert Harry Goldman, el título de este libro lo inspiró para darle nombre a su grupo de música gospel al que bautizó “Voice” (5).
En la obra biográfica “Elvis and Me”, Priscilla Presley dice: “Elvis descubrió que había muchos grandes maestros aparte de Jesús. Buddha, Mahoma, Moisés y otros, cada uno “elegido por Dios para servir a su propósito”. (…)
Preguntó a Larry [Geller] por qué, de entre todas las personas del universo, él había sido elegido para influir a tantos millones de almas. Una vez en esta posición única, ¿cómo podía contribuir para salvar al mundo de la pesada carga de odio, enfermedad y miseria? En primer lugar, ¿por qué había tanto sufrimiento? ¿Por qué no era feliz si tenía más de lo que cualquiera pudiera desear? Sentía que estaba perdiendo algo en la vida. Por medio de la introspección de Larry, esperaba hallar el sendero que lo condujese a tales respuestas.
Él nos urgía –en especial a mi- para absorber todo el conocimiento que él consumía. Feliz de compartirlo todo, nos leía durante cuatro horas y nos prestaba libros que pensaba que nos interesarían” (6).
Entre los Mahatmas transhimaláyicos, los preferidos de Elvis eran Kout-Houmi (K.H.) y Morya (M.) y, en varias ocasiones, estuvo tentado en dejar sus obligaciones e irse al Tibet en busca de estos seres misteriosos.
En la página oficial de Graceland puede apreciarse una imagen del libro “Through the Eyes of the Masters: Meditations and Portraits” (traducido al español como “Los Maestros: sus retratos, meditaciones y gráficos”) de David Anrias con las anotaciones de Elvis a lápiz donde destaca la frase: “God loves you, but He loves you best when you sing” (“Dios te ama, pero te ama mejor cuando cantas”) (7).


Anotaciones de Elvis en el libro de David Anrias

Además de interesarse por las obras clásicas de Teosofía y del Nuevo Pensamiento, Elvis Presley también era seguidor de los trabajos de Helena Roerich y en su biblioteca se podían encontrar todas las obras de esta escritora relacionadas con el Mahatma Morya: “Leaves of Morya’s Garden”, “Agni Yoga”, “Aum”, “Brotherhood”, entre otras. La evidencia de que el cantante siempre cargaba con esta clase de literatura en sus viajes puede comprobarse con una fotografía donde el cantante aparece subiendo a un avión con el libro “Letters of Helena Roerich” en su mano.

Elvis y el Kriya Yoga

El acercamiento de Elvis con el sendero esotérico era, más que nada, a nivel intelectual. Desde la Filosofía Iniciática podemos decir que era un “buscador” que no lograba “dar el paso” para avanzar hacia etapas más avanzadas como el probacionismo o el discipulado.
En una ocasión, Elvis recriminó a su amigo Larry Geller diciéndole: “Usted despertó eso en mí, y desde que empecé, no he tenido ni una sola experiencia, nada” (8). No obstante, sabía que -si quería avanzar en el sendero- necesitaba comprometerse. Eso lo sabía desde su juventud y así se lo había confesado al pastor James Hamill: “Soy el joven más miserable que jamás haya visto. Tengo todo el dinero que necesito gastar. Tengo millones de fanáticos. Tengo amigos. Sin embargo, yo soy haciendo lo que me enseñaste a no hacer, y no estoy haciendo las cosas que me enseñaste a hacer”, una frase que parece calcada del Nuevo Testamento, cuando San Pablo dice: “Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco. Y, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo con la Ley en que es buena; en realidad, ya no soy yo quien obra, sino el pecado que habita en mí. (…) Y, si hago lo que no quiero, no soy yo quien lo obra, sino el pecado que habita en mí. Descubro, pues, esta ley: aun queriendo hacer el bien, es el mal el que se me presenta” (9).
Esta pulseada interior aparece, ciertamente, en todos los caminantes del Sendero Esotérico, pero ciertamente es más fuerte en los principiantes y en los buscadores que descubren la incoherencia entre el estilo de vida profano y la Filosofía Iniciática. Esto se hace patente en todos aquellos que se sienten inspirados a seguir la Vía, pero que terminan descubriendo -con San Pablo- que no hacen “el bien que quieren hacer” pues terminan haciendo “el mal que no quienen hacer”.
El ajetreado ritmo de vida de Elvis Presley le impedía seguir un camino de forma metódica y ordenada y en un momento de su vida se dio cuenta que la literatura ocultista -aunque inspiradora- no le estaba siendo de mucha ayuda. Aún así, había una frase que lo inspiraba y que escribía una y otra vez en sus libros: “Cuando el discípulo está preparado, aparece el Maestro”.
Y justamente en ese momento de incertidumbre, mientras rodaba la película “Harum Scarum” en marzo de 1963, Elvis entró en contacto con la Self-Realization Fellowship de Swami Paramahamsa Yogananda.
Elvis quedó impresionado por los cuentos sobre Yogananda, en especial la forma en que falleció conscientemente en un Maha-Samadhi, y en pocos días devoró su obra maestra “Autobiografía de un yogui contemporáneo”.
Por primera vez, Elvis quiso profundizar en un sendero espiritual y le indicó a Larry Geller que quería iniciarse en el Kriya Yoga, aunque el peluquero sabía que esta vía era muy exigente.
Aún así, como cuenta Gary Tillery, “Geller llamó a la sede de la Self-Realization Fellowship en Los Ángeles e hizo los arreglos para que Elvis hablara con su responsable, Sri Daya Mata. (…) Ella rápidamente aceptó reunirse con el rey del rock and roll, y la siguiente noche, después de la filmación, Elvis y Geller fueron al ashram SRF en el monte Washington.
A Elvis le encantó el entorno selvático y tuvo una relación inmediata con Daya Mata. En sus rasgos y comportamiento, ella le recordó a su madre. Cuanto más describía los objetivos de la Fraternidad, más se entusiasmaba. Dijo que estaba listo para darle la espalda a su carrera y unirse a un monasterio o comenzar una comuna. Ella le aconsejó que fuera lento, que su desarrollo debía ser evolutivo. Hablaron del proceso de entrenamiento y meditación, y ella le dio sus lecciones personales para estudiar. Los aceptó alegremente, pero tenía el entusiasmo desenfrenado del neófito. “Este nivel superior de espiritualidad es lo que he estado buscando toda mi vida”, le dijo a ella. Ahora que sé dónde está y cómo lograrlo, quiero enseñarlo. Quiero enseñárselo a todos mis fans al mundo entero.
Durante los próximos meses regresó al sitio a menudo por consuelo. Leyó y meditó, pero como la mayoría de los buscadores, esperaba un camino corto hacia su objetivo, y no llegó. Al cosmos no le importaba que fuera Elvis Presley. No obstante, siguió regresando y también le gustaba visitar el retiro de la Fraternidad, donde Yogananda había escrito la mayor parte de su autobiografía” (10).
Priscilla contó en una entrevista para la revista “The Ladies’ Home Journal”: “Tengo esta imagen en mi mente: es una clara tarde soleada en Los Ángeles. Elvis y yo estamos en nuestras motocicletas, recorriendo Bel Air, bajando Sunset Boulevard, pasando la autopista, pasando Brentwood hacia Pacific Palisades. Nos detenemos en el retiro idílico de la Self-Realization Fellowship Lake Shrine. Elvis toma mi mano y me lleva por los terrenos. Durante mucho tiempo, nos sentamos en el jardín de meditación y centramos nuestra atención en nuestra respiración. Nunca he visto a Elvis tan tranquilo. Es lo que todos necesitamos -dice- una pausa en medio de toda la locura” (11).

“Recuerda que lo espiritual es lo único que cuenta”, anotación de Elvis en el libro “Leaves of Morya’s Garden”

El final

En una carta a JoAnna McKenzie fechada el 15 de agosto de 1977, Elvis escribió: “Parece que no me queda mucho tiempo para continuar. (…) Piensa, sé feliz. La vida es tan corta, tan difícil saber qué es lo correcto. (…) No llores por mí. He vivido tanto tiempo, tantas vidas en estos 42 años y estoy listo para volver a casa con Dios y mi madre. Llegará como una bendición. Cariño, sé que me estoy muriendo. Puedo sentirlo más cada día a medida que pasa el tiempo, pero yo le doy la bienvenida a la muerte. (…) Pero siempre estaré cerca” (12).
Un día después, Elvis falleció súbitamente de un infarto al corazón, mientras leía un libro sobre Jesús basado en las profecías de Edgar Cayce (“A Scientific Search for the Face of Jesus”).
Sus cenizas descansan en el “Meditation Garden” de Graceland, un espacio para el descanso y la meditación construido en 1966 por orden del propio Elvis e inspirado en los jardines de la Self-Realization Fellowship.
¿Encontró Elvis lo que estaba buscando? Creo que no, aunque estoy seguro que siempre tuvo la certeza de que -detrás del velo de las apariencias- existe una realidad más grande, un espacio de Paz Profunda al que todos nosotros accederemos tarde o temprano.
Lo cierto es que Elvis Presley logró cautivar a toda una generación -y aún sigue cautivando a los que no vivimos en ese tiempo- con sus maravillosas melodías.

Autor: Phileas de Montesexto


Carta a JoAnna MacKenzie, escrita un día antes de su muerte donde presiente que el final está cerca.


Notas del texto
  • (1) Guralnick, Peter: “Careless Love: The Unmaking of Elvis Presley”
  • (2) Holleran, Peter: “Elvis the Bodhisattva”
  • (3) Lisa-Marie en “The Ladies’ Home Journal”, entrevista de 2005 titulada “Elvis: His Secret Spiritual Search”
  • (4) Cranston, Sylvia: “H.P.B.: the extraordinary life and influence of Helena Blavatsky, founder of the modern Theosophical movement”
  • (5) Goldman, Albert Harry: “Elvis: The Last 24 Hours”
  • (6) Presley, Priscilla Beaulieu y Harmon, Sandra: “Elvis and Me”
  • (7) https://www.graceland.com/blog/elvis-presleys-books/
  • (8) Guralnik: op. cit.
  • (9) Romanos VII: 15-24
  • (10) Tillery, Gary: “The Seeker King: A Spiritual Biography of Elvis Presley”
  • (11) Priscilla en “The Ladies’ Home Journal”, entrevista de 2005 titulada “Elvis: His Secret Spiritual Search”


“Glosario Teosófico” perteneciente a Elvis y subastado por EBay

Anexo – Lista de libros esotéricos y espirituales de la colección de Elvis Presley

  1. Through the Eyes of the Masters: Meditations and Portraits – David Anrias
  2. The Ligth of the Soul – Alice Bailey
  3. Initation of Human and Solar – Alice Bailey
  4. Glamour – A World Problem – Alice Bailey
  5. The Reappearance of Christ – Alice Bailey
  6. Esoteric Healing – Alice Bailey
  7. From Intellect to Intuition – Alice Bailey
  8. The Externalization of the Hierachy – Alice Bailey
  9. Beyond the Himalayas – Murdo Medowald Bayne
  10. Isis Unveiled – Helena Blavatsky
  11. The Secret Doctrine – Helena Blavatsky
  12. Theosophical Glossary – Helena Blavatsky
  13. The Voice of the Silence – Helena Blavatsky
  14. Meetings with Remarkable Men – G.I. Gurdjieff
  15. The New Man – Maurice Nicoll
  16. In Search of the Miraculous – P. D. Ouspensky
  17. The Fourth Way – P. D. Ouspensky
  18. You are the World – Jiddu Krishnamurti
  19. The First and Last Freedom – Jiddu Krishnamurti
  20. Freedom from the Known – Jiddu Krishnamurti
  21. The Masters and the Path – C.W. Leadbeater
  22. The Inner Life – C.W. Leadbeater
  23. The Chakras – C.W. Leadbeater
  24. Morals and Dogma – Albert Pike
  25. Autobiography of a Yogi – Yogananda Paramahansa
  26. Science of Religion – Yogananda Paramahansa
  27. Fourteen Lessons in Yogi Philosophy – Yogi Ramacharaka
  28. Man, Grand Symbol of the Mysteries – Manly P. Hall
  29. The Mystical Christ – Manly P. Hall
  30. The Phoenix – Manly P. Hall
  31. Twelve World Teachers – Manly P. Hall
  32. How you can talk with God – Manly P. Hall
  33. Sciences of Religion – Manly P. Hall
  34. The Secret Teachings of All Ages – Manly P. Hall
  35. The Lost Keys of Freemasonry – Manly P. Hall
  36. Old Testament Wisdom – Manly P. Hall
  37. Man’s Eternal Quest – Manly P. Hall
  38. Leaves of Morya’s Garden – Helena Roerich
  39. Letters of Helena Roerich – Helena Roerich
  40. Agny Yoga – Helena Roerich
  41. Aum – Helena Roerich
  42. Brotherhood – Helena Roerich
  43. Hierachy – Helena Roerich
  44. Heart – Helena Roerich
  45. Fiery World – Helena Roerich
  46. Infinity – Helena Roerich
  47. The Impersonal Life – Joseph Benner
  48. Brotherhood – Joseph Benner
  49. The Way to the Kingdom – Joseph Benner
  50. Wisdom of the Overself – Paul Brunton
  51. Hidden Teachings Beyond Yoga – Paul Brunton
  52. In Search of secret India – Paul Brunton
  53. The Secret Path – Paul Brunton
  54. Discover Yourself – Paul Brunton
  55. A Hermit in the Himalayas – Paul Brunton
  56. The Quest of the Overself – Paul Brunton
  57. The Rosicrucian Cosmo-Conception – Max Heindel
  58. America’s Invisible Guidance – Corine Heline
  59. Color and Music in New Age – Corine Heline
  60. The Keynote of Human Evolution – Corine Heline
  61. The Sacred Science of Numbers – Corine Heline
  62. New Age Bible Interpretation, Vol. 1 – Corine Heline
  63. Siddharta – Hermann Hesse
  64. The Hidden Wisdom of the Holy Bible – Godffrey Hodson
  65. The Doors of Perception – Aldous Huxley
  66. The Book of Mormon – Joseph Smith
  67. The Holy Science – Sri Yukteswar
  68. Light on The Path – Mabel Collins
  69. The Aquarian Gospel of Jesus the Christ – Levi H. Dowling
  70. Science and Health with the Key to the Scriptures – Mary Baker Eddy
  71. Ten Unveiled: The Brylovan Theory of the Origin of Numbers – Bozema Brydlova
  72. Cosmic Consciousness – Richard M. Bucke
  73. The Lost Bokks of the Bible and the Forgotten Books of Eden – Richard M. Bucke
  74. Cheiro’s Book of Numbers Cheiro – Count Louis Harmon
  75. When were You Born Cheiro – Count Louis Harmon
  76. Cheiro’s World Predictions Cheiro – Count Louis Harmon
  77. Fate in the Making Cheiro – Count Louis Harmon
  78. Metaphysical Bible Dictionary – Charles Fillmore
  79. The Prophet – Kahlil Gibran
  80. The Spiritual Sayings of K. Gibran – Kahlil Gibran
  81. Thoughts and Meditation – Kahlil Gibran
  82. The Gospel According to Thomas from the Nag Hamadi Library
  83. Only Love – Sri Daya Mata
  84. Be Here, Now – Ram Dass
  85. Life and Teachings of the Masters of the Far East – Baird Spaulding
  86. The Creative Process – Thomas Troward
  87. The Scientific Search for the Face of Christ – Frank Adams
  88. The City of God – St. Augustine
  89. The Initation of the World – Vera Stanley Alder
  90. The Finding of the Third – Vera Stanley Alder
  91. The Fifth Dimension – Vera Stanley Alder
  92. The Secret of the Atomic Age – Vera Stanley Alder
  93. The Urantia Book
  94. The Holy Kabbalah – A.E. Waite
  95. Shambala: Sacred Path of the Warrior – Chogyam Trungpa
  96. Tao Te Ching – Lao Tzu
  97. The Holy Bible



dp





jueves, 8 de noviembre de 2018

EL SIMBOLISMO ESOTÉRICO EN RAPSODIA BOHEMIA






¿Por qué la canción se titula "Bohemian Rhapsody"?
¿Por qué dura exactamente 5 minutos 55 segundos?
¿De qué trata realmente?
¿Por qué la película se estrena el 31 de octubre, actualmente en cartelera, víspera de Todos los Santos?

La película se estrena el 31 de octubre porque el single se escuchó por primera vez el 31 de octubre de 1975. 

Se titula así porque una "Rapsodia" es una pieza musical libre compuesta en diferentes partes y temas, donde parece que ninguna parte tiene relación con la otra.

La palabra "rapsodia" proviene del griego y significa "partes ensambladas de una canción". La palabra "bohemian" hace referencia a una región de la República Checa llamada Bohemia, lugar donde nació Fausto, el protagonista de la obra que lleva su nombre escrita por el dramaturgo y novelista Goethe.

En la obra de Goethe, Fausto era un anciano muy inteligente que sabía todo excepto el misterio de la vida. Al no comprenderlo decide envenenarse. Justo en ese instante suenan las campanas de la iglesia y sale a la calle. De vuelta a su habitación, se encuentra que hay un perro. El animal se transforma en una especie de hombre. Se trata del diablo Mefistófeles. Este, promete a Fausto vivir una vida plena y no ser desgraciado a cambio de su alma. Fausto accede, rejuvenece y se vuelve arrogante. Conoce a Gretchen y tienen un hijo. Su mujer e hijo fallecen. Fausto viaja a través del tiempo y espacio y se siente poderoso. Al hacerse nuevamente viejo se siente desgraciado otra vez. Como no rompió el pacto con el diablo, los ángeles se disputan su alma. Esta obra es esencial para comprender Bohemian Rhapsody.

La canción habla del propio Freddie Mercury. Al ser una rapsodia nos encontramos con siete partes diferentes:

1er y 2o acto. A Capella
3er acto. Balada
9 + 9 Mobile Uploads
4o acto. Solo de guitarra
5o acto. Opera
6o acto. Rock
7o acto. "coda" o acto final


La canción habla de un pobre chico que se cuestiona si esta vida es real o es su imaginación distorsionada la que vive otra realidad. Dice que aunque él deje de vivir, el viento seguirá soplando sin su existencia. Así que hace un trato con el diablo y vende su alma. Al tomar esta decisión, corre a contárselo a su madre y le dice...
“Mamá, acabo de matar a un hombre, le puse una pistola en la cabeza y ahora está muerto. He tirado mi vida a la basura. Si no estoy de vuelta mañana sigue hacia adelante como si nada importara...”
Ese hombre que mata es a él mismo, al propio Freddie Mercury. Si no cumple el pacto con el diablo, morirá inmediatamente. Se despide de sus seres queridos y su madre rompe a llorar, lágrimas y llanto desesperado que proviene de las notas de guitarra de Brian May. Freddie, asustado grita "mamá no quiero morir" y empieza la parte operística. Freddie se encuentra en un plano astral donde se ve a sí mismo: "I see a little silhoutte of a man" (veo la pequeña silueta de un hombre).. "scaramouche, vas a montar una disputa/pelea? Scaramouche es "escaramuza" una disputa entre ejércitos con jinetes a caballo (4 jinetes del Apocalipsis del mal luchan contra las fuerzas del bien x el alma de Freddie) y sigue diciendo "Thunderbolt and lightning very very frightening me" (truenos y relámpagos me asustan demasiado). Esta frase aparece en la Biblia, exactamente en Job 37 cuando dice... "the thunder and lightning frighten me: my heart pounds in my chest" (el trueno y el relámpago me asustan: mi corazón late en mi pecho). Su madre al verle tan asustado por la decisión que ha tomado su hijo, suplica lo salven del pacto con Mefistófeles. "Es sólo un pobre chico... “Perdona su vida de esta monstruosidad. Lo que viene fácil, fácil se va ¿le dejarás ir? " sus súplicas son escuchadas y los ángeles descienden para luchar contra las fuerzas del mal." Bismillah (palabra árabe q significa "En el nombre de Dios") es la la palabra que aparece en el libro sagrado de los musulmanes, el Corán. Así que el mismísimo Dios aparece y grita "no te abandonaremos, dejadle marchar".
Ante tal enfrentamiento entra las fuerzas del bien y del mal, Freddie teme por la vida de su madre y la dice "Mama mia, mama mia let me go" (madre, déjame marchar). Vuelven a gritar desde el cielo q no van a abandonarle y Freddie grita "no, no, no, no, no" y dice "Belcebú (el Sr. de las Tinieblas) es posible q haya puesto un diablo contigo madre". Freddie rinde aquí homenaje a Wolfgang Amadeus Mozart y Johann Sebastian Bach cuando canta... "Figaro, Magnifico" haciendo referencia a "Las Bodas de Figaro" de Mozart, considerada la mejor ópera de la historia, y al "Magnificat" de Bach. Termina la parte operística e irrumpe la parte más rockera. El diablo, colérico y traicionado por Freddie al no cumplir el pacto, le dice “Crees q puedes insultarme de esta manera? Crees que puedes acudir a mi para después abandonarme? Crees q puedes amarme y dejarme morir?” Es estremecedor cómo el señor del mal se siente impotente ante un ser humano, ante el arrepentimiento y el amor.


Perdida la batalla, el diablo se marcha y se llega al último acto o "coda" donde Freddie está libre y esa sensación le reconforta. Suena el gong que cierra la canción. El gong es un instrumento utilizado en China y extremo oriente asiático para sanar a personas q están bajo los efectos de espíritus malignos.
5:55 minutos dura. A Freddie le gustaba la astrología y el 555 en numerología está asociado con la muerte, no física, sino espiritual, el final de algo donde los ángeles te salvaguardarán. 555 está relacionado con Dios y lo divino, un final que dará comiendo a una nueva etapa.
Y la canción suena la víspera de los Santos por primera vez. Una festividad llamada "Samhain" por los celtas para celebrar la transición y apertura al otro mundo. Los celtas creían que el mundo de los vivos y de los muertos estaban casi unidos, y el día de difuntos ambos mundos se unían permitiendo que los espíritus transitaran al otro lado.
Nada en Bohemian Rhapsody es casual. Todo está muy medido, trabajado y tiene un sentido que trasciende más allá de ser una simple canción. Ha sido votada a nivel mundial como la mejor canción de todos los tiempos.
Este tema supuso un cambio radical en Queen como si realmente hubiera hecho un pacto con el diablo, les cambió la vida para siempre y los hizo inmortales.
Autor: Jorge Palazón

dp



Recomendado: buscar en Google artículos relacionados con "Freddie Mercury, el mejor cantante de la historia".


Anillo masón que aparece en la reciente película