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martes, 27 de junio de 2023

90 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE H. YRIGOYEN

 

SU DERROCAMIENTO EN 1930 MARCO EL QUIEBRE INSTITUCIONAL DE LA ARGENTINA, QUE AUN AL DIA DE HOY SIGUE TENIENDO CONSECUENCIAS.

 LO RECORDAMOS COMO EL ADALID DEL PUEBLO, DEL SUFRAGIO UNIVERSAL Y EJEMPLO DE HUMILDAD Y HONRADEZ, A 90 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO.

QUE SE ROMPA PERO QUE NO SE DOBLE.




LUNES 3 DE JULIO, 11:30 HS., HOMENAJE NACIONAL EN EL CEMENTERIO DE LA RECOLETA.





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miércoles, 8 de junio de 2022

LA VERDAD SOBRE LA FUNDACION DE Y. P. F.

 


3 de Junio de 1922 Creación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Una empresa Sanmartiniana de autonomía económica nacional.


Después del descubrimiento de petróleo en el Sur de nuestro País (13 de Diciembre de 1907), y la creación de la Dirección General de Explotación de Petróleo en Comodoro Rivadavia (1910), el tema petróleo fue creciendo en interés, y en lucha de intereses.


Intelectuales de la talla de Jorge Newbery y Justino C. Thierry escribieron sobre el tema, con riguroso conocimiento, y proyección en el ambiente económico de la época. No por casualidad, sino por causalidad estaba Newbery, promotor de la aviación en el país, junto al Director de Aeronáutica del Ejército Coronel Enrique Mosconi, este último había sufrido una humillación imperdonable de parte de un Gerente de la filial de la Standard Oil. En unos ejercicios aéreos, necesitó Mosconi proveerse de combustible, sin causa justificable le fue negado el reabastecimiento. En ese momento, comprendió el Ingeniero Mosconi, la importancia de tener una empresa estatal de petróleo pensando en la autonomía, y la defensa del país. 


Coincidía con esta apreciación militar, el entonces Presidente Hipólito Yrigoyen que venía bregando por una Ley Orgánica del Petróleo, proyecto presentado en las Cámaras del Congreso, y cajoneado por la oposición conservadora. La decisión Presidencial no se hizo esperar, por decreto creó Yacimientos Petrolíferos Fiscales, lo cual completó el Presidente Alvear con la designación de Mosconi al frente de la empresa. El presupuesto destinado al emprendimiento fue de $ 8.000.000.- con estos números, y una voluntad de patria, Mosconi convirtió a YPF en la Primera empresa estatal de Suramérica, y una de las más importantes del mundo. 


Su influencia se hizo notar en otros países, por ejemplo: México y la nacionalización del petróleo llevada adelante por sus autoridades presidenciales. En nuestra región, en Salta, el Departamento General José de San Martín floreció en ciudades como: Tartagal, Mosconi, Campo Vespucio, donde la justicia social se manifestó en escuelas, y bienestar a su población. 


YPF no fue solamente una creación del Estado, una patriótica empresa, sino también un eje geopolítico para nuestra Argentina. Lamentablemente, la corrupción mental y material embargo a nuestro país, y con ella vino el desguace y privatización de YPF; nacida en gobiernos innombrables pero que todos conocemos como la tercera década infame. 


La resurrección del alma nacional, nuestra posible nostalgia de futuro, pasa por recordar patriotas como Roque Sáenz Peña, Yrigoyen, Alvear, Mosconi, Baldrich, todos ellos embarcados en la lucha por el petróleo, el gas, y sus derivados, contra los personeros internos y externos de nuestra Argentina del tiempo perdido.



Fuente: Revisionismo Historico Argentino




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martes, 11 de octubre de 2016

sábado, 30 de julio de 2016

A 50 AÑOS DE LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS



El 28 de junio de 1966 un golpe militar derrocó al gobierno constitucional de Arturo Illia. Un mes después, el gobierno de facto presidido por el general Juan Carlos Onganía decidió intervenir las universidades nacionales que se regían por los principios de la autonomía y el cogobierno desde finales de la década de 1950. El Rector de la Universidad de Buenos Aires, Hilario Fernández Long, y los integrantes del Consejo Superior rechazaron la medida y grupos numerosos de estudiantes y docentes ocuparon los edificios de varias facultades en señal de protesta. Esa misma noche, fueron desalojados de forma violenta por fuerzas policiales. Estos episodios luego se conocieron como "La Noche de los Bastones Largos" y constituyen uno de los momentos más trágicos y dolorosos de la historia universitaria argentina. 

A 50 años de estos hechos, la Universidad de Buenos Aires recuerda estos episodios y brinda su reconocimiento a aquellos docentes, estudiantes y nodocentes que -ante la brutalidad y el atropello de las fuerzas del Estado y el avasallamiento de las instituciones- decidieron renunciar a sus cargos. También a todos aquellos que resistieron desde los claustros y fueron expulsados y cesanteados posteriormente por las autoridades designadas por el régimen militar.



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domingo, 18 de mayo de 2014

MUSEO FERROVIARIO DE AVELLANEDA





El Museo Ferroviario de la Provincia de Buenos Aires tiene su sede en lo que fuera la estación cabecera del Ferrocarril Provincial en la Ciudad de Avellaneda
En el se encuentra en exhibición uno de los vagones presidenciales usados desde principios del siglo XX hasta la presidencia de Juan D. Perón. Circulaba por las trochas anchas de los Ferrocarriles Mitre, Sarmiento, Roca y San Martín. 
Entre otros también fue utilizado por Eva Perón, el Príncipe de Gales Eduardo de Windsor, posteriormente monarca del Reino Unido y Emperador de la India Eduardo VIII, y por el Cardenal Giovanni Pacelli, luego devenido en Papa Pío XII. 
Esta línea tenía como terminal la Ciudad de La Plata. Circuló entre 1926 y 1977, siendo cerrado por considerarlo improductivo la dictadura militar.
Por desgracia este Museo no es visitado por muchas personas y el acceso al interior del vagón está vedado.
Pero en el marco del programa cultural "La Tarde de los Museos" organizado por la Municipalidad de Avellaneda, el pasado día Sábado 17 de Mayo, tuvimos el privilegio de subirnos a una parte importante de la historia argentina.
Las fotos tomadas son compartidas para que todos puedan apreciar toda una rareza histórica.

Intervención en el programa "En la mira", de FM Secla 104.7 el 25/4/2017











Esta y las fotos que continúan son del vagón presidencial, usado, entre otros, por Yrigoyen y Perón

















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lunes, 16 de marzo de 2009

LA CAUSA CONTRA EL REGIMEN


El radicalismo está atomizado. No es ninguna novedad esto, pero es fiel reflejo de la actualidad argentina.
“Puros”, K, Cobistas, de Alem e Yrigoyen, Alfonsinistas más papistas que el Papa, con Lilita, con López Murphy, o donde sea, son algunas de las ofertas que andan intentando seducir a la inmensa maza radical de todo el país, pero en estos momentos están tomando fuerza, casi como otro sector interno, “los que se fueron”.
Este último grupo, hoy la inmensísima mayoría de los viejos radicales por convencimiento, apartado de la estructura partidaria, afiliado o no, pero decididamente enfrentado con antiguos dirigentes, con “los que se quedaron”. Se están reuniendo y tienen ganas de volver a la militancia, dentro o fuera de la formalidad estatutaria.
Y cuidado con ellos, porque son muchos, son jóvenes aún, quieren dar pelea y, sobre todo, porque se fueron del partido con los puños llenos de verdades.
Van por una revancha y van a recuperar la mística primero, la que hizo que el radicalismo naciera peleando por el sufragio universal, por la democracia y las libertades y derechos individuales.
No transaron y por eso se fueron. Quedaron al margen de los negocios por convicción, porque son honrados. Vieron como otros se vendían al mejor postor y cambiaban de vida con la rapidez del rayo. Se rompieron, pero no se doblaron.
En momentos en que en la Argentina se quiere perpetuar uno nuevo régimen donde la esposa sucede al marido en la primera magistratura, donde vemos como el enfrentamiento es la única táctica de gobierno válida para ese régimen, donde los partidos políticos dejaron de existir y son ahora meros instrumentos de los personalismos, donde los valores cayeron por debajo de los índices cotizables en la escala moral, donde la digitación de candidaturas suplantó a las elección interna en forma absoluta, donde candidatos de una misma sigla política se disputan todo el poder y la oposición hoy es de una forma y mañana de otra, el radicalismo debería tomar nuevamente las banderas principistas de 1890.
Pero como ya asoman en el horizonte interno los viejos dinosaurios que hundieron al radicalismo en todo esto, pero hoy se muestran como los únicos que pueden sacarlo de su autodrestrucción, muchos radicales decidieron volver y, junto a otros pocos que aún quedan adentro, se constituirán en el meteorito que borrará a esos dinosaurios de la faz de la tierra.
Es tal vez la última oportunidad que tiene el radicalismo de salir adelante, con la vieja doctrina, pero con una moral nueva, con mensajes nuevos, con caras nuevas, que no muestran rasgos de incineración política.
Como en 1890 “la causa contra el régimen” será la fuerza motora. Y en estos momentos hay que empezar por casa, dentro de la propia U. C. R.

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domingo, 25 de noviembre de 2007

LA HISTORICA NEUTRALIDAD ARGENTINA

Durante los cuatro años que duró la Primera Guerra Mundial, la Argentina mantuvo su postura neutral al conflicto. Yrigoyen tuvo que soportar presiones internas y externas -fundamentalmente de los Estados Unidos-para revertir esta decisión de gobierno. Esta actitud de no participar tampoco se modificó cuando Alemania hundió dos buques argentinos. En esa oportunidad, exigió el desagravio de la bandera argentina y un resarcimiento económico.



La Primera Guerra Mundial se desarrolló entre 1914 y 1918. De un lado se ubicaron los imperios centrales alemán y austro-húngaro. Y, del otro, los aliados integrados por Francia, Inglaterra y Rusia. En 1915, Italia se sumó a este bando.

Dos años después, los imperios centrales recibieron el apoyo de Bulgaria y Turquía, mientras que los aliados sufrieron la baja de Rusia a raíz de la Revolución Comunista. Rumania tuvo a su cargo la defensa del frente oriental de los aliados.

La Gran Guerra había estallado el mismo año en que murió el presidente argentino Roque Saénz Peña. Su sucesor, el vicepresidente Victorino de la Plaza mantuvo la neutralidad. Dos años después, cuando fue elegido como presidente, Hipólito Yrigoyen,Alemania ya había comenzado la guerra submarina que provocó el ingreso de Estados Unidos en los enfrentamientos. Fundamentalmente por una razón: en el hundimiento de algunos barcos habían muerto ciudadanos estadounidenses. Yrigoyen tuvo que soportar fuertes presiones internas para mantener la neutralidad. Tanto la Cámara de Senadores como la de Diputados se expidieron en favor de la ruptura contra los imperios centrales. Esa misma postura adoptaron, el presidente del Comité Nacional de la UCR,Rogelio Araya, el embajador en Washington, Rómulo Naón, y el ministro argentino en París, Marcelo T. de Alvear. Incluso Naón presentó su renuncia indeclinable a fines de 1918 en desacuerdo con la decisión de no intervenir.

A esto debe sumarse la presión de los gobiernos aliados de Gran Bretaña y Francia para que el gobierno argentino abandonara su postura. Tambien el presidente norteamericano Woodrow Wilson en una circular dirigida a los países neutrales americanos, reclama la declaración conjunta de guerra al imperio alemán.

Según algunos periódicos, como método de persuasión, a esta nota se le sumaba la amenaza de negar créditos a quienes no manifestaran su adhesión a la política exterior norteamericana. Aunque esos rumores circulaban,fue Argentina la que concedió a Francia, a comienzos de 1918, un préstamo por 100 millones de pesos oro para que pudiese adquirir productos argentinos.

Por los mismos días en que Estados Unidos declaró la guerra, dos buques argentinos fueron hundidos por las fuerzas alemanas. Frente al ataque, Yrigoyen decidió mantener la neutralidad. Pero el gobierno argentino expresó formalmente sus protestas a Alemania: exigió el desagravio del pabellón nacional y una reparación económica por el hundimiento del buque "Monte Protegido" que trasladaba lino a Rotterdam. La misma actitud adoptó con el hundimiento de "Foro" que transportaba lanas, carnes, grasas y cueros a Génova.

El gobierno imperial aceptó los reclamos argentinos por el hundimiento del "Monte Protegido". Sin embargo, se negó a seguir el mismo procedimiento con el caso del "Foro" por considerar que los productos transportados eran "contrabando de guerra". Yrigoyen insistió. Y destacó que los productos alimenticios eran un rubro fundamental del comercio exterior argentino, y que no podían ser considerados "contrabando de guerra" aunque se vendieran a países beligerantes.

Alemania aceptó las exigencias. Y, ya concluida la guerra, en 1921, en el acorazado alemán "Hannover" se realizó el desagravio a la bandera argentina en presencia del secretario de Estado germano von Simons, y del ministro argentino en ese país, Luis Molina.

Las presiones alemanas sobre el gobierno argentino para acelerar la declaración de guerra y así impedir el abastecimiento de productos primarios a los aliados, quedaron evidenciadas en los telegramas del representante alemán en Buenos Aires, el conde Karlo von Luxburg.

En 1917, cuando fueron interceptados por la diplomacia inglesa, se supo que Luxburg le sugería al Imperio, el hundimiento de los barcos argentinos sin dejar rastros.rigoyen decidió expulsar al embajador solicitando que se entregaran los pasaportes al conde Luxburg y así lo comunicó a Berlín. El gobierno imperial alemán desautorizó a su representante. Y, asegurando que tenía las facultades mentales alteradas, fue internado en el Hospital Alemán. Luego volvió a su país en secreto.

La actitud pacífica del gobierno argentino se convirtió en un símbolo que el mismo Yrigoyen resaltó en el decreto del 13 de noviembre de 1918. Ese día fue declarado feriado nacional para dar la bienvenida a la paz mundial. Terminaba la Gran Guerra.

El presidente argentino no sólo sobrellevó las presiones norteamericanas y mantuvo la neutralidad. En 1919, ya finalizados los enfrentamientos, siguió pronunciándose contra el imperialismo estadounidense. En esa oportunidad, invitó a saludar la bandera dominicana. Lo que ocurría es que, desde 1907, los Estados Unidos controlaban a la República Dominicana, con la presencia de sus tropas en Santo Domingo.

Incluso, cuando murió en Montevideo el poeta mexicano Amado Nervo -por entonces representante diplomático ante los gobiernos de Argentina y Uruguay-, Yrigoyen reforzó su gesto de solidaridad con el país centroamericano. Ordenó al comandante del barco de guerra argentino "9 de Julio" -escolta de los restos del escritor hasta Veracruz- que homenajeara la soberanía dominicana en el puerto de Santo Domingo.

La neutralidad argentina nunca había sido pasiva. Un dato que lo evidencia es que, cuando Estados Unidos declaró la guerra a los alemanes, Yrigoyen intentó reunir un Congreso jurídico de Neutrales. Pero la convocatoria no tuvo éxito porque sólo México respondió favorablemente.

La postura del primer mandatario no sólo era pacifista. Consideraba inmoral que los países latinoamericanos se involucraran en una guerra cuando necesitaban los recursos para construir caminos y escuelas. A su vez, entendía que, si estas naciones se involucraban en el conflicto mundial sólo por acceder a un capricho norteamericano, en adelante carecerían de soberanía. En su opinión, las potencias decidirían por ellos sin consultarlos como lo hacían con los pueblos africanos.

La firmeza de Yrigoyen sobre el mantenimiento de la neutralidad fue registrada por el propio embajador norteamericano Frederic Stimson. Según uno de sus escritos, Yrigoyen le expresó lo siguiente: "Han llegado ustedes al término de un camino que mi país tan sólo está iniciando. Han visto como Alemania echaba a pique sus barcos, uno tras otro; como destruía a centenares de vidas norteamericanas. Argentinos, ni una.

También protestó contra Stimson en 1917 porque una escuadra norteamericana pretendía ingresar por la fuerza en el Río de la Plata. Frente a esto, el gobierno de Washington solicitó que sus barcos de guerra pudieran ingresar como visita de cortesía. El Presidente envió la solicitud al Senado que, finalmente, dio su consentimiento.

Los Estados Unidos no se pronunciaron ante la actitud del "9 de Julio" en Santo Domingo en 1919. Incluso, el presidente Wilson envió a comienzos de 1921 a Buenos Aires al secretario de Relaciones Exteriores Colby con una instrucción: invitar a Yrigoyen para que visitara Norteamérica. Esto nunca se concretó. Con esa actitud, el gobierno norteamericano pretendía demostrar que las relaciones con Argentina eran cordiales a pesar de la neutralidad.

Fuente: http://www.clarin.com/diario/especiales/yrigoyen/guerra/neutral.htm
yrigoyen@clarin.com.ar

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martes, 23 de mayo de 2006

CUANDO LA UNION CIVICA RADICAL SE OLVIDO DE SUS ORIGENES

ESCRITO Y PRESENTADO EN EL AÑO 2000

SOBRE LAS EXPULSIONES DE AVELLANEDA

(Leandro Alem, fundador de la Unión Cívica Radical)


Introducción

Esta es la defensa de nuestros derechos más elementales: los de elegir y ser elegidos.
La UCR comenzó a gestarse en 1889 y se fundó como partido político orgánico en 1891. En el medio de estas dos fechas se produjo un acontecimiento de singular importancia, no convenientemente reivindicado por la historia de todos los argentinos: la revolución de 1890. Allí el pueblo y una dirigencia política que interpretaba muy bien la realidad de entonces, se alzó en armas en contra de un “régimen” corrupto y carente de toda legitimidad. Como bandera fundamental de esta lucha se izó la de la defensa de las instituciones de la democracia y el voto popular para consagrarlas, voto popular que en ese entonces era mercantilizado y cercenado en beneficio de la oligarquía. Así nacimos, peleando para defender el voto popular. Dice José Bianco en su “Doctrina Radical”, publicada en 1927: “...Hay en la igualdad del voto un virus revolucionario. El voto es un arma tan poderosa como el fusil, acaso lo sea más... el sufragio universal y secreto implica, pues, un principio de revolución social...”.
Luego nos organizamos como un partido político, como una institución moderna que iba a proseguir esta lucha por sus ideales con métodos distintos. Recién en 1916 logramos el acceso al poder. Habían pasado 25 años, varias revoluciones, el período de la abstención, la no claudicación de las ideas.
Quebramos al régimen por nuestra perseverancia y lo forzamos a cambiar la legislación electoral. Llegamos para “reparar” y darle al pueblo la posibilidad de elegir a sus gobernantes mediante la institucionalización del sufragio universal.
Consagramos este mecanismo como piedra fundacional de nuestra misma existencia y construimos de esa forma una historia que ya lleva más de cien años de vigencia. Cada vez que el país necesitó volver a su cause democrático, hubo un radical que levantó la bandera y volvió a emprender la larga marcha del restablecimiento del voto y las instituciones.
Dijo Yrigoyen en un Memorial dirigido a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, desde su prisión en la Isla Martín García, en 1930: “...La idea de la reparación es la primera clave. Es la matriz generadora de la acción, que se orienta hacia la restauración de un pasado áureo, impreciso pero originario, que será la piedra de toque para la interpretación de la historia que hace el radicalismo y que lo investirá de esa cualidad pretendida de partido nacional histórico, otorgándole esa aura de inmanencia y superior trascendencia. Es un impulso reparador, cumplimentador de un destino, una especie de proa hacia la acción que conduce a la realización de la Nación, en una gloriosa tercera etapa, luego de las dos primeras cumplidas, la de la emancipación e independencia y la de la organización y la constitución. Allí tambien está implícito el principio ético universal que expresa lo radical, que ambiguamente sintetiza y abarca todo lo que es verdadero y justo, como culminación más alta de la vida. No se reitera demasiado ese universalismo infuso, sino que la tónica se pone sobre el desarrollo ético individual, expresado a través del voto, como instrumento para lograr la integración de la nación histórica, que ha venido errando el camino gloriosamente iniciado en Mayo...”.
En nuestra vida interna tratamos de consagrar la voluntad del afiliado, como máxima expresión de lo que debe ser el partido con relación a la sociedad toda. Pero no siempre, ni ahora ni antes, logramos darle al afiliado la posibilidad de expresarse libremente en las urnas. Aduciendo siempre necesidades de fuerza mayor, razones de estado, conveniencia ante la coyuntura, o cualquier otro tipo de justificativo, encontramos el pretexto para dejar de lado la voluntad del afiliado y por lo tanto su voto, con el objetivo de lograr acuerdos políticos o entre cúpulas dirigenciales. Ya tenemos amplísima experiencia en torno a esto y el “lomo muy curtido”, aparentemente.
En 1997 se empezó a ver un nuevo fenómeno dentro de la UCR. La constitución de la ALIANZA pretendió demostrar al pueblo argentino que existen otras formas de hacer política, muy distinta a la que nos imponía el “menemato”. Nos colocamos de cara al pueblo. Le dijimos basta a la corrupción y al “dedo” que pretendía imponernos todo. En 1998 concurrimos a elecciones internas abiertas, por primera vez en nuestra historia, para dirimir con el FREPASO las candidaturas a Presidente y Vicepresidente de la Nación.
Ganamos ampliamente esta elección, pero esa misma noche, tambien, nos enteramos que no solamente habíamos votado esas candidaturas sino que la Sra. Fernández Meijide, a pesar de haber perdido y por lo tanto, según el acuerdo existente, debería haber ocupado la candidatura a Vicepresidente, era ungida, en un acuerdo de cúpulas, como candidata a Gobernadora.
Votamos una cosa pero salió electa otra. Poco tiempo después y por otro acuerdo de cúpulas, por supuesto a espaldas de los afiliados, como nos habíamos quedado sin candidato a Vicepresidente, digitamos a Chacho Alvarez para ocupar ese lugar. Este fue el segundo gran acuerdo.
No pasó mucho tiempo y nos enteramos que aquí no terminaba la capacidad “rosquera” de los dirigentes y nos desayunamos que en la interna abierta de 1998 votamos, sin saberlo, a los candidatos a Intendentes. Donde ganó el radicalismo la interna abierta presidencial el candidato a Intendente sería radical y donde ganó el FREPASO, sería de ellos. Extraña fórmula de dirimir candidaturas si se la tenemos que hacer entender, por ejemplo, a un extranjero. Este fue el tercer acuerdo alcanzado por los “dedócratas”.
De pronto nos dimos cuenta que esto no había sido convalidado por el máximo órgano de conducción de la UCR de la Provincia de Bs. As. y llamamos a sesión de la misma para refrendar la alquímica fórmula rosquera. Esa Convención se llevó a cabo en la ciudad de Rauch, desde ahora célebre ciudad en donde se consagró el fraude más grotesco de la historia del partido, porque jamás se pasó lista para verificar el quórum de sesión, donde se votó a mano alzada y no en forma nominal como corresponde hacer ante la importancia de los temas involucrados, porque se apeló a la intimidación mediante la presencia de una patota oficialista y hasta de la policía. Pero esta Convención debía expedirse y convalidar la constitución de la ALIANZA, no importaba el precio que se debía pagar para lograr el objetivo, a pesar del escándalo entre los Convencionales y la barra en las tribunas, que terminó en escenas de violencia generalizada. Y el precio fue pagado. Lo hizo la conducción de la Convención, que salió a dar la cara para refrendar lo que los máximos dirigentes de la provincia urdieron para digitar todas las candidaturas.
El radicalismo de Avellaneda llevó a esa Convención, una postura crítica en torno al acuerdo (Para mayor información se pueden recabar en las actas del Comité de Distrito el discurso del afiliado Juan Manuel Casella, en donde defiende la postura de hacer valer el acuerdo firmado en Avellaneda entre la UCR y el FREPASO, por el cual se tenían que dirimir en elecciones internas abiertas las candidaturas locales en 1999), pero una vez consumado se sumó a la corte de los adulones, dejó de lado la voluntad del afiliado y resignó la candidatura a Intendente en beneficio del FREPASO. En Avellaneda había ganado la interna abierta presidencial la Sra. Fernández Meijide, por apenas 900 votos y por esto sería un candidato de esa extracción política el candidato a jefe comunal. El Comité de Distrito aceptó esto. Lo refrendó en un simple Plenario sin siquiera llamar, como corresponde, a una Asamblea de Afiliados, máximo órgano de conducción de un Distrito, haciendo inclusive, un acto de proclamación formal del Sr. OSCAR LABORDE, como candidato a Intendente, cuando pocos días después la Justicia obliga al FREPASO a concurrir a elecciones internas para elegir a sus propios representantes. Es decir, que nosotros proclamamos un candidato de una fracción interna del FREPASO, porque hasta ese momento había varias listas en Avellaneda disputándose esa nominación. Esta tremenda irregularidad jamás fue cuestionada por ningún superdirigente, claro, como iban a hacerlo si era lo que ellos habían rosqueado.

Esto solo podía obtener una respuesta de parte nuestra: la rebelión. No aceptamos el acuerdo de cúpulas, que a decir verdad no era asumido por ninguno de los dirigentes que lo habían acordado porque ellos mismos sabían que era inmoral su concreción; reclamamos el derecho del afiliado radical a elegir sus candidatos en las urnas; pedimos a la mesa directiva del radicalismo de Avellaneda que obligue al FREPASO a ir a elecciones internas abiertas; exhortamos a nuestros socios en la ALIANZA a cumplir con lo que había firmado en 1997, en el momento de la constitución de la misma, cuando los entonces presidente de la UCR Sr. OMAR BRUZZO y del FREPASO Sr. JULIO LABORDE, firmaron un acuerdo previendo el llamado a elecciones internas abiertas en 1999 para la elección de candidatos a Intendente, Concejales y Consejeros Escolares.
Hicimos pública nuestra oposición y como respuesta a ella recibimos en nuestras caras el veredicto del Tribunal de Disciplina del Comité de Distrito de Avellaneda: la expulsión de SILVIA VAZQUEZ. Allí comenzó un nuevo capítulo de esta vergonzosa historia. El Tribunal se constituyó y sesionó sin que fuera convocado el único plenarista que nos representaba; jamás se conoció la fundamentación de la acusación, solamente el rótulo de “indisciplina partidaria”; nunca la acusada fue convocada a brindar testimonio o efectuar un descargo, por lo tanto no pudo ejercer su derecho de “defensa en juicio”; la sentencia fue dictada antes de la oficialización de nuestra lista a nivel local, es decir, antes de que se cometiera el “delito”; no sabemos si todas estas actuaciones fueron giradas al Tribunal provincial del partido. Se vulneraron todas las formas y procedimientos para cumplir con un pacto negro hecho por las cúpulas. Si hacemos todo esto para, además, no llevar el candidato a Intendente, demostramos que hemos caído muy bajo.
Silvia Vázquez decide formar una nueva ALIANZA comunal y presentarse a las elecciones de octubre. Los candidatos que la secundan en la lista de Concejales y Consejeros Escolares, son a su vez enjuiciados por el Tribunal de Avellaneda, constituido con las mismas falencias que el anterior y con el agravante que tambien juzga a los “colaboracionistas”, que ni siquiera figuraban en lista alguna, sino que solo eran sospechados de acompañar a la ALIANZA POR AVELLANEDA.
Por pedido del entonces candidato a Presidente FERNANDO DE LA RUA, se levanta la lista. Se resigna a la contienda electoral para evitar la dispersión de los votos de la ALIANZA. Resultado: la ALIANZA gana en Avellaneda por escaso margen, apenas 4400 votos. De haber continuado Silvia Vázquez con su candidatura, seguramente el Sr. LABORDE jamás hubiera triunfado. Esto es reconocido por propios y extraños, pero a pesar de ello nuevamente el Tribunal saca un veredicto adverso: expulsa a DIECIOCHO personas, cuando ya había cesado la causa de la “indisciplina”. El mismo se dicta dos días después de las elecciones generales del 24/10/99.
Comentario: ¿ qué lectura nos merece el resultado en la provincia, donde claramente perdió la candidata del dedo, la candidata de las cúpulas y cuantas intendencias ganamos de las que se pusieran en disputa en el marco del acuerdo que condenó a trece distritos donde el radicalismo no pudo elegir a sus candidatos?. Estas preguntas todavía no fueron respondidas por nuestros dirigentes.
Reconocemos nuestra rebelión. Reconocemos que intentamos ir por fuera de la listas del partido. Pero esto no implica que debamos ser juzgados y condenados por un partido que se maneja a espaldas del afiliado; que vulnera todas las leyes y principios que nos crearon, nos rigen y nos dan sustento doctrinario; que hizo de actitudes y procederes claramente ilegítimos una constante en su accionar cotidiano; que confía su funcionamiento a unos pocos que, o casualidad, son los eternos dirigentes y candidatos que disputan todo tipo de postulaciones y hasta hacen heredar sus cargos a parientes directos o a íntimos amigos.

Vivimos en un estado de ficción. Creemos que la constitución y el posterior triunfo de la ALIANZA se logró porque hicimos las cosas bien y no porque el pueblo nos obligó a ir en determinado rumbo. Los mismos dirigentes que casi nos llevan a la extinción en 1995 no fueron los artífices de la gloria de 1999. Todo lo contrario. En 1999 el pueblo decidió que se terminó una etapa de corrupción y despilfarro y se inicia otra de saneamiento y austeridad. Sino logramos interpretarla, sino provocamos el recambio, vamos a caer en el mismo agujero en donde cayó el P.J. con el gobierno de Menem.

EL JUICIO, NUESTRO “DESCARGO”

Jamás fuimos llamados a declarar ante el presunto tribunal, solamente obligados a ratificar o rectificar nuestra pertenencia a una alianza distinta, por lo tanto no pudimos ejercer el derecho de defensa en juicio (Artículo 18 de la Constitución Nacional y 124 de la Carta Orgánica de la UCR de la provincia de Buenos Aires), exponiendo la argumentación correspondiente.
Una vez dictada la sentencia, fuimos notificados mediante carta documento, en donde decía que podíamos retirar todas las actuaciones del tribunal si concurríamos al Comité de Distrito. Lo hicimos y no nos dieron estas actuaciones, con distintos argumentos: que no estaba la persona indicada, que las mismas estaban en el libro de acta y este no se encontraba en esos momentos en la sede partidaria, que las iban a remitir al tribunal provincial, cosa que recién hicieron en el mes de Marzo del 2000 y nosotros pudimos conocer la documentación de nuestro “proceso judicial” en el mes de Mayo.
Resultado: dudamos de como se constituyó el tribunal, en este Plenario no se dio participación a los representantes de la Juventud Radical y de la Organización de Trabajadores Radicales, según lo expresa la Carta Orgánica; no conocimos hasta esta fecha la fundamentación de nuestra indisciplina; dudamos como sesionó y en que días; quienes participaron; quienes avalaron la sentencia; quienes rubricaron la misma; quienes no participaron o votaron en contra; que difieren las firmas de las originales y por esto que pedimos, además, al Tribunal partidario provincial tenga a bien pedir una Pericia Caligráfica sobre todas las firmas de las actas. En las mismas hay agregados en los márgenes de las hojas y firmas agregadas con posterioridad a su confección, según se ve a simple vista.
La sentencia fue dictada el día 5 de Octubre de 1999, según hacen constar en las Cartas Documentos que nos envían, pero en los libros de Actas en verdad la sentencia de expulsión se dicta el 26 de ese mes, es decir, hay una adulteración de un documento público partidario y por este medio denunciamos este hecho. Además, recién se comenzó la notificación de las expulsiones en los primeros días de Diciembre.
No existe Resolución escrita en forma separada de lo que según dicen consta en los libros de actas, es decir, fuimos juzgados y condenados solamente por cartas documentos y con una única firma, la del presidente del Comité de Distrito, a su vez presidente del tribunal. Este organismo se constituyó sin la convocatoria expresa y fehaciente, según exige la Carta Orgánica, de por lo menos un miembro del plenario del Comité de Distrito, en el caso de Silvia Vázquez y de dos miembros, en el juzgamiento de los restantes imputados.
Si se revisan con atención la numeración de las Actas del Comité de Distrito, entre Septiembre y Octubre de 1999, podemos leer claramente que en plena campaña electoral el mismo solo se reunió para tratar el caso de nuestras expulsiones, no para discutir la marcha o las estrategias de campaña. En la primera reunión de este Comité y después de haber “ganado” las elecciones, no se hizo un análisis de las mismas, sino que se volvió a las sesiones del Tribunal de Disciplina para seguir tratando cuestiones que hacen a la interna partidaria. ¿Acaso importaba analizar de como se iba a manejar la transición, los futuros planes de gobierno o la constitución del nuevo Gabinete municipal?. Para que, si la interna nos importa mucho más a los radicales.


Y ESTO NO ES TODO...

Como si esto fuera poco, queremos hacer ver, además, otros casos.
En las elecciones generales de 1997 fue electa como Diputada Provincial la Sra. ELIZABETH MOYANO, en la lista de la Alianza. La nombrada es afiliada radical, esposa de un importante dirigentes partidario, sin militancia alguna en más de una década. Pues bien, fue electa Diputada Provincial sin haber sido electa, como corresponde, en la interna partidaria. ¿ Cómo apareció en las listas de la Alianza?. Solo Dios y los santos rosqueros lo saben. ¿ Qué hizo el Comité de Distrito al respecto? Absolutamente nada, por lo tanto convalidó este fraude, sin siquiera amagar a constituir un Tribunal de Disciplina.
Tampoco hizo esto último al enterarse que un ex Diputado Provincial era procesado por enriquecimiento ilícito en el ejercicio de sus funciones.
Tampoco se molestó a convocar a Asamblea de Afiliados por más de dos años, por lo tanto constituimos una Alianza, entre otras cosas, porque sobreentendimos lo que estaba haciendo el partido en otros lados.
Tampoco efectúa los aportes, que estipula la Carta Orgánica, al Comité Provincia, de las retenciones que le hacen a los Concejales y funcionarios municipales, teniendo una deuda de varios miles de pesos y la misma una antigüedad de varios años.
Tampoco se responsabilizó por la pérdida de la Presidencia del Concejo Deliberante, por la traición del Concejal SPINA, del FREPASO, que accedió a su banca cedida alegremente en una negociación en 1997.
Tampoco se revisaron los resultados de las últimas elecciones internas donde, por ejemplo, en el Comité de Circuito de Villa Domínico, existen grandes dudas por lo abultado en la cantidad de sufragios, cuando este comité no se caracteriza por su alta participación militante.
Cuando, años atrás, se juzgó la conducta de un ex Concejal, que cobraba un sueldo “extra” en la Municipalidad, solo se lo sancionó con 120 días de suspensión en su afiliación y hoy nuevamente es funcionario municipal y Presidente de un Comité de Circuito.
En el actual Plenario del Comité de Distrito, muchos de sus integrantes ocupan cargos jerárquicos municipales, siendo esto claramente incompatible y moralmente cuestionable, ya que ellos serán juez y parte en caso de tener que evaluar la gestión comunal.
Según consta en la reseña que la labor del Comité Provincia del período 1997-99, en Avellaneda se alquilaron cinco locales para la campaña de 1997, de ellos , por lo menos uno, el ubicado en Larralde y Pasteur en donde funciona la Delegación Crisologo Larralde del Comité de Circuito de Sarandí, es en verdad un local del partido desde hace más de treinta años. Nos preguntamos ¿por qué nos lo alquilamos a nosotros mismos? ¿A quién y cuanto se pagó por este contrato? También tenemos nuestras dudas en relación a los contratos de los otros cuatro locales. Pedimos una investigación detalla de estos alquileres.
¿Cómo puede ser que un Concejal, actualmente en funciones, pase de vivir en un inquilinato a una casa de por lo menos $ 130.000 ?. Pedimos, también, se investigue este enriquecimiento. Este mismo Concejal viajó a Italia, en visita oficial, pero acompañado por su esposa y esta no es funcionaria municipal.
Al momento de comenzar el “reparto” de los cargos municipales, hasta a golpes de puño entre el Presidente del Comité de Distrito y un ex Concejal, se dirimieron los mismos en un lugar público y con la presencia de periodismo.
Ahora, nosotros nos preguntamos: ¿ Se pueden vulnerar más normas y procedimientos?. La respuesta, por supuesto, es un contundente NO.
Esto sucede por el verticalismo que nos gobierna. Por instrumentos de la Carta Orgánica que facultan a ser juez y parte a la conducción política de los distritos. Porque no se respeta el dicenso y se tienen los medios para castigarlo, ya sea por el accionar de los dirigentes o el abuso de las normas que impone nuestra ley fundamental partidaria.
¿ Somos víctimas o victimarios?. Víctimas, sin duda. Si llegamos a esta situación, ¿ fue porqué nos lo propusimos, o nos vimos obligados?. Fuimos obligados por los acuerdos de cúpulas. ¿ Podemos ser juzgados por esta dirigencia que viola, constante, permanentemente y desde hace años nuestra doctrina, nuestra ley escrita, la memoria y el accionar de nuestros grandes dirigentes?. La respuesta, por supuesto, es otro contundente NO.
Como podemos ver en Avellaneda no se sanciona a los corruptos, sino solamente a las minorías, porque estas piensas distinto y quieren hacer valer el derecho del afiliado de elegir a sus representantes. CHORROS SI, REBELDES NO, parece ser la consigna para juzgar las conductas en Avellaneda.


LA DOCTRINA Y EL PENSAMIENTO DE NUESTRO DIRIGENTES HISTORICOS NOS RESPALDAN


Dijo MOISES LEBENSOHN: “...Desde el Comité de la Provincia de Buenos Aires los radicales trazaron rumbos creadores a la existencia nacional y definieron el sentido del radicalismo que nosotros profesamos, concibiéndolo no como una fracción más de la política de partidos, sino como la organización política de nuestro pueblo para la realización de los ideales de la nacionalidad. Ese fue el radicalismo de Buenos Aires en la mente de Yrigoyen y en la voluntad de los fundadores, cuya memoria evocamos con emoción de argentinos y orgullo de radicales...”.
Siendo nosotros parte integrante del Distrito Electoral más importante del país, la provincia de Buenos Aires, recogemos estas palabras de uno de nuestros grandes pensadores y dirigentes, no del todo recordado y considerado por un partido que tiende a “llenarse la boca” con palabras que suenan bien, pero que en la vida real vaciamos de todo contenido. Evocamos a nuestros próceres, repetimos sus postulados, pero no obramos como ellos y mucho menos lucimos sus formas de vida.
En el manifiesto del Comité Nacional de la UNION CIVICA, a los Pueblos de la República, del 2 de Julio de 1891, decimos: “...La Unión Cívica fue desde el principio la coalición de los hombres de bien, vinculados para destruir el sistema de gobierno imperante que ha producido tan graves perturbaciones a la República... Este programa excluía todo personalismo, y sobre la influencia de los caudillos, sobre el prestigio de los hombres, agitaba algo más grande y levantado, un credo político que perseguía el predominio de las ideas y de las instituciones. La campaña de la Unión Cívica no era contra un hombre ni contra individuos determinados sino contra todo un régimen que había subvertido las leyes y producido la ruina general...”.
El 17 de Noviembre de 1892, en nuestra Carta Orgánica Nacional y ya con la denominación de UNION CIVICA RADICAL, expresamos en las Bases: “...La Unión Cívica Radical, asociación política esencialmente impersonal, a cuyas filas pueden ingresar todos los habitantes que quieran adherirse a su programa –formada para luchar por el resurgimiento de la vida institucional-, que asegura a la patria su paz y su progreso por el cumplimiento honrado de la ley, la pureza de la moral administrativa, el ejercicio efectivo de la soberanía popular y el amplio reconocimiento de la autonomía de los Estados y de los Municipios- bases fundamentales de nuestro sistema de gobierno y existencia nacional-,...”.
Visto lo acontecido en Avellaneda, vemos que hemos olvidado el porqué de nuestra fundación, convertimos al partido en una corte de aduladores y cultores del personalismo, nos apartamos de las ideas y por lo tanto, claudicamos en los principios y al hacer esto, nos corrompimos moralmente.
Ya el Comité de la Capital Federal, en su manifiesto de 1897, definía con 103 años de anticipación, lo ocurrido en nuestro pago chico: “...Los antecedentes del partido son bien conocidos; adquirió popularidad porque inscribió en su bandera la austera intransigencia de los principios democráticos y su consecuencia y firmeza lo hicieron tan poderoso, que pudo conmover a la República al solo influjo de su benéfica propaganda. Como fuerza orgánica destinada a luchar en una época de descomposición, tuvo que forjarse en la adversidad, y dirigida por el noble repúblico que llora aún el pueblo argentino (refiriéndose al Dr. Alem), hubiera seguido su acción regeneradora llegando a la meta de sus aspiraciones, sino hubieran obrado dentro de su seno factores que pretendieron desnaturalizar su misión, malogrando la campaña sacrosanta...”.
Pedro C. Molina, una vez dijo: “...El partido radical no tiene orientación. Ninguno de sus dirigentes podrían afirmar, con seguridad, adónde se lo lleva...”. Esta frase bien podría figurar en la lápida del radicalismo de Avellaneda, porque ya la tumba fue cavada y se está llenando rápidamente.
Como expresó Yrigoyen: “...la Unión Cívica Radical, doctrina redentora y generadora, que instaura la justicia social en el país, plena de ideales y de sentimientos de libertad, surgió a la vida pública argentina como lógica consecuencia de la descomposición de las instituciones de gobierno y en el mismo instante en que la nación se precipitaba a su total derrumbe...”.

(Hipólito Yrigoyen. Presidente de la República 1916-1922 y 1928-1930)

Resta respondernos si tenemos presentes estas palabras, si las circunstancias históricas en que fueron dichas se adaptan a las presentes, y si estamos obrando para restaurarnos como doctrina redentora y generadora para evitar la descomposición de las instituciones de gobierno.
Los que vemos y practicamos esta muy lejos de estas aspiraciones y si nos respondemos en contrario, es que solamente pretendemos justificarnos, porque: “...los hombre que ejercen funciones públicas, deben hacerlo con capacidades conducentes, para enseñar y dar ejemplo a los pueblos de eficiencia de las instituciones democráticas, para el beneficio y la felicidad comunes...”.
Continua diciendo don Hipólito en “Mi vida y mi doctrina”: “...las crisis morales tiene su lógica reparación y no se extinguen sino segando sus fuentes originarias..., ...ha llegado la hora de la terminación del largo período de nuestra regresión moral y cívica, y no todos quieren comprender, o no alcanzan a definir, los medios precisos que deben ponerse en ejecución para que la transición y la renovación se realicen naturalmente..., ...los pueblos no deben inclinarse hacia ninguna promesa que importe una desvirtuación en su rumbo histórico, porque renunciar a su contenido moral, a su tradición y a su prócer predestinación, retrogradaría a nuevos y más dramáticos infortunios ..., ...así como a los grandes males deben aplicarse grandes remedios, así tambien, a las ondas transgresiones y desvíos hay que oponerles rigurosas virtudes y absolutas integridades ..., ... no hay nada más peligroso que las revoluciones que no cumplen los postulados que las generaron, ni nada más infiel que el hombre público cuando, al llegar a ejercer el mando insigne, se manifiesta en desacuerdo con las doctrinas sustentadas en el llano y que determinaron su advenimiento al poder ..., ... los gobiernos pasan en su rotación constante; pero los sagrados dogmas permanecen inmutables a través de los tiempos. Además, de la altura deben venir los grandes ejemplos, para que la ciudadanía vea en ellos la norma de conducta austera que señala los caminos rectos y afirmativos ...”.
Es por esto que todos los radicales debemos optar por los cambios, de políticas, de hombres, de conductas y de dirigentes. De lo contrario todos, en algún momento, seremos víctimas de las injusticias, de los abusos, del dedo, de los negociados, de la corrupción, como somos ahora las víctimas de Avellaneda.
Por eso pedimos a todos los militantes de la Unión Cívica Radical que nos entiendan en nuestra causa, nos ayuden, nos apoyen en la lucha contra el régimen que hoy nos gobierna dentro del partido. De lo contrario ya todos estamos condenados.
Si logramos nuestra reivindicación será un triunfo de la causa. La causa contra el régimen (lástima que esta célebre frase, ahora la tengamos que aplicar internamente).


ALEGATO FINAL

No es la primera vez que el radicalismo vive momentos difíciles o que sus dirigentes son cuestionados porque se manejan en forma dictatorial o absolutista.
Pero lo que nos resulta extraño de asimilar, es que el radicalismo de Avellaneda, ciudad en donde se fundó el Movimiento de Intransigencia y Renovación (M.I.R.); donde se dictó la famosa “Declaración de Avellaneda”, uno de los tantos hitos que marcaron a fuego la historia del partido; cuna de un dirigente de la talla de CRISOLOGO LARRALDE, entre otras cosas, inspirador del Artículo 14 BIS de la Constitución Nacional, que consagra los derechos sociales en la reforma de 1957 y quien gobernó el Comité Nacional en el crítico momento que siguió a la división del partido al producirse el alejamiento del “frondicismo”; baluarte político y electoral del Movimiento de Renovación y Cambio, desde su fundación; el distrito que dio más dirigentes de jerarquía e importantes funcionarios y legisladores nacionales y provinciales, como ningún otro distrito de la provincia; sede histórica de la mayor parte de las Convenciones nacionales, provinciales y Plenarios del Comité Nacional, durante tantas décadas; asiento del primer Sub Comité que se abriera en la Provincia de Buenos Aires.; el único Comité de Distrito que nunca cerró sus puertas durante la dictadura militar surgida en 1976; se vean las cosas que nos están pasando.
Esto no es producto de la casualidad, sino que se llegó a esto producto de la degradación de los dirigentes y la claudicación de nuestros postulados doctrinarios.
En 1937, MOISES LEBENSOHN, verdadero guía e ideólogo de la Juventud Radical y gran impulsor del M.I.R., denuncia la existencia de dos enemigos, dentro de nuestro propio partido: “... la oligarquía y la política del servicio personal, que hacía depender la conquista de voluntades para el radicalismo no de razones vinculadas con los intereses nacionales y populares, sino de la sensiblería y de los favores lícitos e ilícitos, tanto de “doctores” como por caudillejos lugareños, que manejaban las maquinarias electorales hábilmente, pero alejaban a las grandes masas ciudadanas del partido”.
A comienzos de los años 40 en el radicalismo de la provincia de Bs. As., comenzaron a surgir distintas tendencias o líneas internas, como el Movimiento Revisionista y la Cruzada Renovadora, y expresiones como las de los Congresos de la JR, que comenzaron a cuestionar las metodología y a los dirigentes que detentaban la conducción partidaria. Este fue el inicio de lo que posteriormente fue el M.I.R. (según narra GABRIEL DEL MAZO, en “El Radicalismo”).
En 1945 la Junta Reorganizadora de la JR y el Comité Universitario de La Plata, dicen: “ ... la Juventud quiere un radicalismo limpio de traficantes y de personeros, libre de compromisos y de acuerdos con fuerzas extrañas a su ideal o a su doctrina, reconstituido en la totalidad de los elementos morales que integran su personalidad histórica y orientado por conductores de manos limpias y viriles”. En el “Manifiesto de la nueva generación”, expresan: “... esta generación no ignora que si el radicalismo no termina con sus traficantes, los traficantes terminarán con el radicalismo”.
El 4 de Abril de 1945 se funda en Avellaneda el MOVIMIENTO DE INTRANSIGENCIA Y RENOVACION, que en su documento constitutivo, más conocido como la “DECLARACION DE AVELLANEDA”, entre otras cosas propugnaba: “... ante todo, en el orden interno, el radicalismo debe lograr una gran unificación sobre la única base posible: el restablecimiento de la doctrina radical y la convocatoria de los hombres que por su conducta puedan servirla: ideales y programas de gobierno, pero tambien integrantes condignos para la reparación moral que exige la República”.
Todos los antecedentes que aquí exponemos, como ser, los hechos tal cual ocurrieron; nuestra presentación con Lista propia para las elecciones generales municipales de 1999; las causas por las cuales desistimos de competir electoralmente; como se manejó el Comité de Distrito en los últimos años; nuestro “juicio” y condena; el necesario “buceo” en el cual nos vimos obligados a sumergirnos para analizar la doctrina; el relato de las crisis por las cuales atravesó el partido; estuvieron orientados a defendernos en este proceso, a denunciar un sistema y su dirigencia apartada de toda razón, justificación y doctrina, y a hacer votos de compromiso para que las cosas cambien.
Si la Alianza hubiera sido derrotada en Avellaneda, cosa que, sin dudas, hubiera ocurrido de continuar nosotros con la lucha, hoy sería fácil juzgar al radicalismo y condenarlo.
Esto lo decimos porque hicimos la campaña en la calle, porque abiertamente los vecinos y afiliados nos decían que nos votaban porque hacíamos la campaña con la bandera radical flameando y nuestra Marcha Radical a todo volumen por los altoparlantes, porque nos movilizamos mientras el Comité de Distrito estaba cerrado, porque los actos de la Alianza eran solamente actos con concurrencia masiva del FREPASO, mientras nuestros dirigentes no iban o se mantenían a distancias más que prudencial, no sea cuestión que los vieran participando demasiado.
Fuimos “patoteados” en la plaza principal varias veces, baleado nuestro móvil de campaña, amenazados por teléfono, hostigados permanentemente en la vía pública, pintado nuestro local con insultos. No se tapaban los afiches o las pintadas del PJ, sino las nuestras. La campaña del oficialismo partidario siempre estuvo dirigida contra nosotros y recién en los últimos días contra el PJ. Una “patota” oficial del FREPASO, secundada por algún dirigente radical, nos impidió el ingreso a nuestro propio Comité de Distrito cuando quisimos escuchar una conferencia de prensa.
Fuimos acusados de haber recibido un soborno millonario de parte del Justicialismo, para así entorpecer la campaña de la Alianza. Exigimos las explicaciones de esto. No nos pueden acusar de cualquier cosa y quedar impunes. Nosotros no tuvimos ni tenemos Concejales que nos respondieran y votaran todo lo que proponía el Justicialismo en el Concejo Deliberante.
La Alianza ganó, pero hay veces que la victoria no da derechos y los perdedores o los que “quedaron afuera” tambien tienen sus razones y derecho a que se los escuche.
Por habernos opuesto de esta forma, levantando principios fundacionales, es que somos tildados de indisciplinados. Preferimos que se nos tilde de soñadores, pero les podemos asegurar que no somos los únicos.
De lo único que se nos puede condenar es que no aceptamos el “dedo”, los acuerdos de cúpulas. Quisimos votar a nuestros candidatos, fueran radicales o del FREPASO, pero elegidos en elecciones internas abiertas.
Si el Tribunal de Disciplina que nos juzgó hubiera estaba integrado por ALEM, YRIGOYEN, LARRALDE, LEBENSOHN, BALBIN, entre otros, ¿cuál hubiera sido el veredicto?. Interesante suposición para respondernos.
Nos alegra el triunfo de la Alianza en Avellaneda. Esto a algunos malintencionados les sonará extraño, pero lo que decimos es sincero. Pero tambien decimos que esta victoria tiene una sola contra, una sola: la de posponer la solución de nuestros conflictos internos en el tiempo.
El triunfo y el gobierno de la municipalidad le dará crédito a la dirigencia de Avellaneda y hasta algunos “ebrios del poder” creen que ciertos nombres, el de unos pocos dirigentes, fueron los que provocaron el aluvión de votos. El vecino y el afiliado de Avellaneda sabe de lo que estamos hablando.
Sino hubiera sido por el “delarruazo”, estos dirigentes son incapaces de ganar nada por sí solos, como nunca en su vida ganaron nada. En ese caso la historia, sin dudas, sería otra.
Ahora, ya en el gobierno municipal, estamos pagando el precio de todos los conflictos partidarios. Solamente ocupamos dos de las ocho Secretarías. Estamos inmersos en una constante lucha entre líneas internas por el reparto de cargos. Dejamos mucha gente “afuera” del mismo y por lo tanto hay mucho descontento. No hay la suficiente coordinación de trabajo entre los funcionarios nuestros y los frepasistas, aunque esto era de prever cuando la mayoría de ellos recién se conocieron el día de la asunción. Los constantes rumores de cambios en el Gabinete provocan incertidumbre en todo el accionar comunal. Se anuncian cosas para sólo ser cambiadas al poco tiempo o jamás puestas en funcionamiento.

Sres. Miembros del Tribunal de Disciplina de la U.C.R. de la Provincia de Buenos Aires:
Analizando cuidadosamente este escrito, podrán llegar a la conclusión de que nos encontramos en una situación extrema.
Somos juzgados en Avellaneda por querer hacer cumplir la palabra que empeñara el partido en 1997 y que la propia dirigencia local y provincial avasallara.
Estamos convencidos que defendimos la doctrina radical hasta el límite de nuestras posibilidades y confiamos ahora en Uds. para que sea reparada la injusticia cometida.
Tambien les pedimos, que dentro de sus amplias posibilidades, hagan lo necesario para reparar y encauzar a los verdaderamente responsables, en el caso de nuestro juzgamiento y en todos aquellos en donde hacemos una denuncia formal.
Después, entre todos, volveremos a colocar al partido en el lugar que le corresponde, en la senda que trazaron Alem e Yrigoyen, en “La lucha de la causa contra el régimen”.

Será Justicia...

dp

miércoles, 19 de abril de 2006

LA BIBLIA JUNTO AL CALEFON

Vemos darse ya en todo el mundo occidental, al menos, un fenómeno extraño: gobernantes que profesaban ideas políticas de izquierda o totalitarias en su juventud o hasta fueron militantes o dirigentes de partidos de esas tendencias, pero hoy, ya en el poder, se convierten al otro extremo del arco ideológico o declaman una cosa y, simplemente, hacen lo contrario.
Toda esta idea la vengo madurando desde hace un tiempo, cuando de golpe, casi por arte de magia, charlando con un representante de la Fundación alemana Conrad Adenauer, este me hacía ver, respaldándose en unos estantes de libros impresos por esta institución que estaban ubicados a nuestras espaldas, de cómo los alemanes nos venían a enseñar sobre la democracia y las libertades.
Bienvenido lo bueno, venga de donde venga, incluso, en algunos casos, no importa de su pasado, pero debemos de tener mucho cuidado y solo tomar lo que realmente necesitamos.
Sabemos que 60 años en la historia de la humanidad equivalen a apenas segundos y hace solo esta cantidad de tiempo concluía la segunda guerra mundial.
Si bien hay que reconocer el derecho que tiene todo ser humano de cambiar de punto de vista, en este caso de ideología y hasta hacerlo en forma abrupta y contundente, cuando alguien me quiere hacer ver sus tradiciones democráticas y liberales debe de sacar pergaminos avalados por años de conducta y ejercicio de las mismas. Así de terminante soy en este punto de vista, no sea cuestión que Al Capone me quiera vender leche ahora.
Al parecerme muy soberbia la aseveración de este funcionario, de nacionalidad argentina, pero compenetrado con ideas que se viven ahora en Alemania y que vienen a exponer dando clases y poniéndose como ejemplo a imitar, al mirar los estantes llenos de libros titulados con palabras tan caras a los amantes de la libertad, de pronto se me ocurrió decirle: ... “acá falta un libro: ¿ cómo convertirse de nazi a demócrata liberal en menos de 24 horas?...(sobre todo después de una rendición incondicional?)”.
Por supuesto que esta persona se quedó pasmada por mi reacción y ahí mismo se termino nuestra conversación.
Reconozco que tuve una salida muy agresiva, pero confieso que me duele mucho que me traten de enseñar algo aquellos que hasta hace solo segundos, comparado con el tiempo de desarrollo de la humanidad, en nombre de su pedantería racial, arrasaban medio mundo dejando solo cadáveres a su paso.
También debo reconocer que no todos los alemanes eran nazis, que no todos asesinaron, que no todos eran totalitarios. Solo digo que muchos apoyaron a ese régimen, que hasta lo votaron, que fueron a la guerra a matar y morir en su nombre, que se rebajaron a lo peor de la condición humana para exterminar a los que no eran como ellos y que hasta seguían declamando su condición de partidarios de determinada ideología macabra al momento de la capitulación y por las décadas que se sucedieron.
Algo muy similar a este fenómeno vimos después de la caída del muro de Berlín, claro que aquí era otra la ideología política involucrada, tan siniestra como la anterior.
Putin, de cabeza de la tenebrosa KGB hoy es presidente de una democracia enclenque que mata minorías rebeldes en pequeños enclaves montañosos de la vasta Rusia. Habrá dejado de ser comunista, de la noche a la mañana, pero sigue siendo un claro exponente del imperialismo.
El austriaco Kurt Waldheim, de oficial de las SS pasó a converso humanista encabezando, nada más y nada menos, que las Naciones Unidas y luego fue presidente de su civilizado país, hasta que sus conciudadanos se enteraron de su pasado y lo obligaron a pagar en su vejez los pecados de juventud.
Pero con el paso del tiempo siguieron apareciendo ejemplos de transmutación violenta de doctrinas.
Por relatar solo algunas, pero que son muy conocidas ya, podemos citar a los socialistas españoles de Felipe González, a los franceses de Mitterand, a los Trabhalistas de Brasil con Lula a la cabeza, a Toledo en Perú, a Lagos en Chile, a Tabaré Vázquez en Uruguay, o el recientemente asumido Evo Morales, en Bolivia, que hasta hace solo días despotricaba contra el imperio yanqui y hoy hace declaraciones públicas laudatorias del mismo y posterga las reivindicaciones de sus paisanos, los campesinos.

La "evolución" de Lula da Silva, Presidente de Brasil



Hasta hace poco, el Frente Amplio uruguayo participaba de cualquier tipo de lucha que se cruzaba en su camino, solo por estar en contra del oficialismo. Hoy, que son gobierno, se olvidan que votaron en contra de las papeleras, reciclándose en acérrimos impulsores de las mismas. Nos quieren hacer creer que estas papeleras solo verterán al río una mezcla de agua bendita y rosas. Todo esto porque solamente cambiaron de lado del mostrador.
Ahora vemos que muchos antes volcados a la izquierda, hoy, pasados 30 años, siendo ya gobierno...y empilchando en Cristian Dior, entre ellos el Presidente Kirchner y su esposa, ex senadora de una provincia y hoy representante de otra, dejan de lado sus posturas principistas y setentistas, bajan un discurso reinvindicador de su origen, pero a la hora de firmar decretos se olvidan de todo y, en nombre del “pragmatismo”, palabra tan de moda, se acomodan rápidamente esgrimiendo sus capacidades de fácil interpretación de lo que suponen les reclama el pueblo.
Incluso las presuntas fuerzas insurreccionales Montoneros tuvieron su origen entre militantes de Acción Católica, caso Firmenich y algún otro, fueron funcionales a la dictadura de Onganía en el secuestro y asesinato de Aramburu, pasaron después a declamar la “patria socialista”, renegaron de su mentor peronista y terminaron siendo gerentes de Bunge y Born o gozando exilios dorados en las playas de España, mientras hablan de la revolución degustando daiquiris.
¿Es que nada de lo que se cree, se asume, se pregona y hasta se es capaz de declamar hasta dejar la vida por ello, ahora, cuando ya poseen los resortes del poder, de pronto no sirve o hay que adaptarlo a las contingencias del momento?.
NO quiero decir con esto que un gobernante deba atarse incondicionalmente a sus posturas originales, que no debe tener capacidad de corregir rumbos o adaptarse a determinadas circunstancias, pero SI digo que debe tener coherencia ideológica y un solo discurso acorde con su actuación.
No olvidemos el régimen menemista, que se apoyaba en el General Cangallo, pero que no dudo en liquidar las ya famosas joyas de la abuela, en nombre de la eficiencia y la modernidad, o de echar por tierra conquistas sociales elementales, o de multiplicar varias veces la deuda externa a costa de la miseria general, entre otras calamidades.

No podemos seguir sumergidos en el doble discurso, en definitiva. Más añorando épocas pasadas, pero ahora gobernando en nombre de la globalización o de los titulares de los diarios.
Es fácil hablar de ideales, de revoluciones, de cambios profundos, cuando la realidad está en otro lado.
Pasa como en el tango...vamos a encontrar la Biblia junto al calefón.
Lo bueno sería que pase como en la vida... que la Biblia este en su lugar... y el calefón en otro... bien lejos uno del otro, aunque usemos los dos, pero solo en la medida en que los necesitemos.
Sino, la vida es convertirá en un cambalache.




dp