jueves, 21 de diciembre de 2023

EL NECRONOMICÓN

 


El Necronomicón
H.P. Lovecraft
Editorial Plutón  ·  2021
128 pp.

Si Heráclito decía que los magos eran aquellos que vagan en las noches, H.P Lovecraft era un mago entonces, ya que creó su propia noche eterna sobre el frío manto de un cielo sin estrellas, sin luna, en la que vagaría por toda su vida, dejando un legado que aún hoy nos hace deambular bajo el manto de la fría noche de su creación. 

Howard Phillips Lovecraft es el Maestro del terror cósmico, un reconocido discípulo de Edgar Allan Poe. Creó una mitología propia, enmarcada dentro del género del terror, alejándose de las vertientes tradicionales del género, siguiendo una vanguardia del terror cósmico materialista.

Lo curioso hoy en día es que el escritor no fue reconocido como tal en vida, sino que se dio a conocer de forma masiva de forma póstuma, gracias a su círculo de amistades.

Oriundo de Providence, capital del Estado de Rhode Island, Estados Unidos. Nació en 1890 y falleció en la misma locación en 1937. Se señala que fue objeto de una educación estricta, pero que, con la muerte de su padre, cuando Lovecraft tenía ocho años, gran peso de las decisiones sobre su educación quedó entregado a su abuelo materno, una de las pocas personas con las que el escritor lograba entenderse.

Entre sus intereses siempre destacó uno particular por la mitología, el cual se sumó al abierto interés de su abuelo por las historias de terror, de las cuales hizo parte a su nieto. En medio de esta educación y con nerviosismo heredado de su padre, su educación fue evadida con sus constantes escapes de su desbordante imaginación.

Hay quienes identifican etapas en su forma de escribir y argumentos, se pueden mencionar en este sentido a lo menos tres momentos:

–      La época de las historias macabras (1905- 1920))

–      El ciclo de los sueños (1920- 1925)

–      Los Mitos del Cthulhu (1925-1935)

Se caracterizan todas sus obras por los fundamentos del pensamiento del autor sobre el destino, una visión apocalíptica de la humanidad y su materialismo radical: Dios no existe o ha muerto y el ser humano no es quien ocupa su lugar, viéndose sometido a una inminente aniquilación.


En El Necronomicón o el libro de la ley de los muertos, Lovecraft ha desarrollado un mundo de culto gracias a la creación de un universo propio de seres de naturaleza diversa, donde destacan los monstruos Primigenios y el Necronomicón, un terrible grimorio que muestra cómo invocarlos.

¿Cuál es la verdad de este libro?

“Aunque los escépticos afirman que “El Necronomicón” es un tomo fantástico creado por H.P. Lovecraft, los auténticos investigadores de los misterios esotéricos del mundo saben la verdad: El Necronomicón es un volumen blasfemo de conocimiento prohibido escrito por el árabe loco Abdul Alhazred. Incluso hoy, a pesar de las tentativas por destruir todas las copias en cualquier idioma a lo largo de los siglos, aún existen algunos ejemplares, escondidos. Dentro de este libro encontrarás historias, ensayos y diferentes versiones acerca del libro blasfemo. A través de los testimonios de Robert Silverberg, Frederick Pohl, John Brunner y el propio Lovecraft, entre otros, ahora tú también puedes aprender el verdadero saber de Abdul Alhazred y conocer de primera mano el ignoto poder que se encuentra entre sus páginas.”

¿Quién fue Abdul Al- Hazred? 

Era un poeta desquiciado nacido el año 700, en Saná Yemen. En las épocas adultas de su vida se entrega a las ruinas de Babilonia y los ocultos subterráneos de Menfis, para terminar sumida en 10 años de soledad en el desierto el Roba el-Khaliyeh1 y el Dahna2. Según cuentan los oriundos del lugar, aquellos parajes se encuentran de seres sobrenaturales y peculiares sucesos, que son inexplicables para el entendimiento humano.

Se dice que en los últimos años de vida Al-Hazred escribió el Necronomicón o Al-Azif, que es la forma árabe para referirse al ruido que hacen los insectos. 

Sobre la muerte de Al-Hazred no hay precisión; solo se conocen algunos rumores. Entre ellos se encuentra el de su biógrafo, Ibn-Khallikan, quien cuenta que fue asesinado por un monstruo invisible ante los ojos humanos, a plena luz del día, siendo devorada ante una serie de testigos horrorizados.  

Otros dicen que es una creación en cien por ciento del escritor, en que se retrata una recopilación de conjuros y rituales antiguos que según el mito traen la locura o la muerte a la persona que trata de ponerlos en práctica. Y que el autor, en su genialidad, había puesto el nombre de Abdul Alhazred, un año antes, en su cuento “La ciudad sin nombre”, creando todo un misterio alrededor del libro mencionado por primera vez en 1922 en el cuento corto “El sabueso.”

La intriga con la que se creó este libro fue tan rotunda que incluso en aquella época el autor tuvo que aclarar el misterio en numerosas declaraciones a medios de comunicación y en revistas. En palabras del propio autor: 

“En relación a los libros terribles y prohibidos, me fuerzan a decir que la mayoría de ellos son puramente imaginarios. Nunca existió ningún Abdul Alhazred ni el propio Necronomicón, porque inventé esos nombres yo mismo. Luwdig Prinn y su grimorio De Vermis Mysteriis fue ideado por Robert Bloch, mientras que el Libro de Eibon es una invención de Clark Ashton Smith. Robert E. Howard debe responder del personaje de Friedrich von Junzt y su Unaussprechlichen Kulten…

En cuanto a libros escritos en serio sobre temas oscuros, ocultos, y sobrenaturales, en realidad no son muchos. Esto se debe a que es más divertido inventar trabajos míticos como el Necronomicón y el Libro de Eibon.”3

En esta nueva edición de El Necromicón, encontramos el conjunto de bestias humanas y sobrenaturales, sus relatos oscuros y misteriosos, que hacen inconfundible el mundo creado por H.P. Lovecraft.

1 Espacio vital.
2 Desierto escarlata.
3 Carta a Willis Conover, 29 de julio de 1936.


Autor: Carla Araneda Condeza (Cañete, Chile · 1993) es escritora, egresada de la facultad de Derecho, Universidad de Chile. Diplomada en redacción y escritura. Bookstagramer. Publicó Los amos del caos para la revista mal de ojo. 2020; Declaración de la mujer para la revista Quinze: La niña bonita n°4, 2021; El saco revista Destiempo. 2021. Entre sus libros están Códigos de los lamentos 2020; Pericles 2021; El violador 2021; Pericles y los sueños de Polo 2021. Sus publicaciones académicas incluyen Cláusula de integración y el principio de buena fe: Los efectos de la cláusula de integración 2020.



Fuente: https://wp.nyu.edu/gsas-revistatemporales/videos/



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domingo, 17 de diciembre de 2023

LA MALDICION DE BOLIVAR ?

 

Exhumación de los restos de Simón Bolívar, ordenada por Hugo Chávez. Foto de la autora




NUEVA YORK, Estados Unidos.- La mayoría de los venezolanos cree que el mal que llevó a la tumba a Hugo Chávez fue una Maldición de El Libertador, por haber “profanado” su tumba, el 17 de julio de 2010.

Profanación

La apertura de la urna fue decretada por Chávez con el propósito, dijo, de hacer estudios tomográficos del cráneo y otros huesos, para ver de qué había muerto Bolívar.

Sin embargo, retiraron, además, 4 piezas dentales, muestras de costillas y de otros huesos del Libertador para “realizar estudios”.


Desde un primer momento los venezolanos se sintieron inquietos con esta perturbación del sepulcro de Bolívar.

Chávez, el Babalao

En el 2010, los venezolanos hicieron hincapié en que hubo muchas acciones extrañas en la exhumación del Prócer.

Entre ellas, que había sido realizada en una noche de luna llena, de un día viernes, “situación especial para hacer brujerías”. –Aquí, en Venezuela, hay muchos que creen en Santería, y Chávez se había hecho “Santo” por los cubanos– comentó desde Caracas Marcos. 

“La maldición alcanzó a un importante grupo de asesores de Hugo Chávez y la pava lo alcanzó también a él”, señaló Marcos, mi fuente de Miraflores, quien me advirtió que “algo le estaba pasando a Chávez en una pierna…” cuando nadie, –menos aún los Hermanos Castro– soñaban que el líder pudiera enfermar.

Cuando Hugo Chávez anunció la insólita decisión en junio de 2010, de exhumar los restos de Simón Bolívar con ‘fines científicos’, un temblor estremeció todo Caracas y dobló la punta de una de las torres del Panteón Nacional, donde se ubica precisamente el cadáver del Libertador, junto con los restos de otros próceres de Venezuela.



Para millones de venezolanos la exhumación fue una profanación y no tuvo nada de científica, con ritos santeros que aseguran, costarían la vida a un gran número de colaboradores y amigos de Chávez… y al mismo Presidente.

La maldición se extiende

Una secuela de muertes de los invitados a la exhumación fue confirmando las predicciones de que quienes participaron en ese acto serían alcanzados por la maldición de Bolívar.

A pocas semanas de la exhumación murió víctima de cáncer el general Alberto Muller Rojas, uno de los asesores más íntimos del presidente.


Le siguió Luis Tascón, de cáncer al colon, diputado oficialista, y famoso por una lista que revelaba a los que habían votado en contra de Chávez.

Ambos, Muller y Tascón, fueron los principales colaboradores del mandatario y fallecieron con un día de diferencia, en la misma semana.

A la muerte de Tascón le siguió Guillermo García Ponce, director del diario izquierdista Vea, quien también murió de cáncer.

El mismo día de la muerte de García falleció el gobernador del Guárico, William Lara, ex diputado oficialista, en un extraño accidente donde su vehículo se volcó y cayó a un río.

En marzo de 2011 murió de un infarto Lina Ron, una de las más fervientes colaboradoras de Chávez. Luego fue asesinado José Ignacio Meléndez Anderson durante un intento de robo.

Más tarde falleció en La Habana Clodosbaldo Russián, el Contralor General de Venezuela, de un ataque cerebrovascular que desembocó en una insuficiencia renal.

Hugo Chávez anunciaría públicamente que padecía de cáncer, falleciendo dos años después.


–Son especulaciones y no voy a creer en ellas–, escribió Manuel Córdova desde Caracas.


Sin embargo, hay elementos en el pasado que se prestaron a este tipo de observaciones.

Ocultismo

Se habla de ocultismo en la ceremonia donde se exhumaron los restos del prócer Simón Bolívar. Los restos permanecían enterrados en el Panteón Nacional desde octubre de 1876.

La operación, donde participaron más de 50 personas, comenzó en la medianoche del jueves 15 de julio del 2010 y duró aproximadamente 19 horas. (?)

Se dijo que el objetivo de la exhumación era aclarar si Bolívar murió de tuberculosis, versión consolidada históricamente, o fue asesinado, hipótesis defendida por Chávez.

El mandatario declaró entonces: “Hemos visto los restos del gran Bolívar. Confieso que hemos llorado, hemos jurado. Les digo: tiene que ser Bolívar ese esqueleto glorioso, pues puede sentirse su llamarada (…) Cristo mío, Cristo Nuestro, ¡mientras oraba en silencio viendo aquellos huesos, pensé en ti! Y cómo hubiese querido. Cuanto quise que llegaras y ordenaras como a Lázaro: ‘levántate, Simón, que no es tiempo de morir’. ¡De inmediato recordé que Bolívar Vive!”.




Ritos de Santería

En los correos recibidos en esa fecha se me informó: Todos los que participaron lo hicieron de blanco, como suelen vestirse los babalaos. Con individuos que salían y entraban en el Panteón con máscaras blancas, como “científicos”.

Abrieron el sarcófago pasada la medianoche, en la madrugada del viernes, día y tiempo preferidos para las ceremonias de santería de encantamiento mágico.

Se cambió la bandera de siete estrellas (beneficiosa por el número 7) a una con 8 estrellas, agregando la nueva por Chávez, como Heredero de Bolívar.


La verdadera intención de la exhumación fue crear una nueva figura histórica a través de un ritual con asistencia de babalaos cubanos, que contemplaban la unión de los huesos con los restos simbólicos de la amante de Bolívar, Manuelita Sáens, para lograr la reencarnación en Hugo Chávez, convirtiéndolo así en el nuevo Prócer de la historia de Venezuela.

Sin embargo, indicó otro correo: “Dios es el único que tiene poder sobre la tierra y toda la creación y no existe fuerza alguna que doblegue ese mandato”.

Sacrilegio

En los mensajes recibidos en aquella época se plantea también lo siguiente:

1.-Si uno cree en el “más allá” y la paz y respeto a los muertos, esta ceremonia de exhumación de los restos de Bolívar fue una profanación y estas violaciones tienen, tarde o temprano, un costo.

2.-Hay que recordar “la profanación” de la tumba de Tutankamón.

El hallazgo del faraón se produjo el 4 de noviembre de 1922. Su tumba había permanecido sin tocar por más de 3 270 años. Howard Carter y otros participantes tuvieron muertes extrañas. Lord Carnarvon, el promotor de la expedición, falleció víctima de una picadura de insecto y su perro, que se encontraba en Inglaterra, también murió. También fallecieron su hermano Audrey Herbert, Arthur Mace, Sir Douglas Reid, la secretaria de Carter y su padre, y un profesor canadiense, quien concurrió a estudiar la tumba. La prensa de aquellos días atribuyó esas muertes a una supuesta Maldición de Tutankhamón.

3.-Se comenta el gran número de funcionarios chavistas fallecidos desde que se procedió a la exhumación de los restos de El Libertador.

4.- Resulta extraño que si la exhumación era un estudio científico –para tratar de investigar las causas de la muerte del Prócer– participara Hugo Chávez, quien no era experto, ni médico que ejerciera la medicina forense.

Interrogantes

¿Por qué Chávez estuvo presente sin estar calificado?

Otras preguntas que dieron origen a polémicas y especulaciones:


¿Por qué no se dijo con antelación que se iba a llevar a cabo esa exhumación? ¿Por qué de madrugada? ¿Por qué no hubo internet en Venezuela, en las 19 horas que duró toda la operación? ¿Por qué se mostró públicamente sólo la primera parte de la ceremonia? ¿Qué pasó con la bandera que cubrió durante 114 años el ataúd del Libertador? ¿Se sacó algún resto del Libertador fuera de la cripta? Si es así ¿por qué, ¿dónde está y quién lo tiene?

La Sombra

“Todas son señales, explica Luisa desde Caracas. Todos los venezolanos recordamos la sombra de la muerte, que pasó por detrás de Chávez en una de sus últimas comparecencias en televisión… Aún me hielo al recordarlo…”

El lunes 30 de abril de 2012, cuando Hugo Chávez se despedía de Venezuela para regresar nuevamente a Cuba para su tratamiento de cáncer, del cual no volvió con vida, una sombra pasó entre él y el retrato de Bolívar a su espalda…

Las explicaciones técnicas han sobrado, pero aún me envían los venezolanos este video, creyendo que lo que vieron fue la sombra de la muerte…

¿Casualidad del paso de la cámara o maldición? Yo no creo en brujas, pero…


Fuente: https://www.cubanet.org/opiniones/existe-realmente-la-maldicion-bolivar/


Autor: Angélica Mora


Angélica Mora, analista. Periodista nacida en Chile. Nacionalidad estadounidense. Trabajó como jefa de corresponsales en Radio Martí. Creó y dirigió el programa "Ventana a Cuba" en La Voz de América, VOA. Periodista en varios medios de prensa hablada y escrita en Chile y Venezuela. En Chile estudió en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, trabajó para Radio Balmaceda, agencias de prensa como Noti-Chile, Orbe y revistas. En Venezuela estuvo destacada ante el Congreso y el Palacio de Miraflores por Radio Caracas Televisión, RCTV. Fue presentadora ,en algunas ocasiones, de El Reporter Esso. Trabajó como periodista en el Diario El Nacional de Caracas. En Estados Unidos fue corresponsal para RCTV y el Diario El Nacional de Caracas. Fue periodista y locutora en Upi-Radio, Radio Martí y La Voz de América. En 1984 recibió la condecoración Andrés Bello otorgada por el gobierno de Venezuela. Tiene tres blogs: APUNTES DE UNA PERIODISTA http://angelicamorabeals.blogspot.com/ SUCEDE AHORA http://angelicamorabeals2.blogspot.com/ PUENTE INFORMATIVO http://angelicamorabeals1.blogspot.com/ Actualmente Directora de Publicación del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa, ICLEP. http://iclep.org/ Residenciada en Nueva York.


Nota de dp: la asombrosa sombra que se extiende detrás de Chávez: (copiar y pegar en una nueva página) https://youtu.be/DF-qqO7nOWo?si=YersirMOkD1BxJwy


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sábado, 16 de diciembre de 2023

LAS VIDAS CRUZADAS DE GARDEL Y SINATRA

 



En 1934 Carlos Gardel estaba viviendo en la ciudad de Nueva York. Había llegado desde Francia, contratado por la cinematográfica Paramount a fines de realizar una serie de películas para el público hispanoparlante. Entre filmación y filmación Carlitos mataba el tiempo cantando por radio. A principios de ese año la prensa neoyorkina anuncia que habrán dos nuevos programas en la cadena WEAF-NBC a partir del 14 de enero, los cuales serán un programa semanal con la orquesta de Richard Hommer y la segunda nueva programación incluirá la presentación de Carlos Gardel, barítono argentino, todos los días a las 21 horas.


Decenas de millones de yanquis seguían la programación de la NBC de costa a costa tratando de olvidar sus penurias.


Es entonces que a ver y escuchar el programa de Gardel llega una noche de ese gélido invierno de 1934 un muchacho venido de la barriada de Hoboken en la vecina Nueva Jersey.


Se trataba de Francesco Albertino Sinatra Agravantes, hijo de genovesa y siciliano que a sus apenas 18 años de edad es un travieso de marca mayor: ha sido expulsado de la escuela tras innumerables amonestaciones por su carácter provocador. Sus incursiones laborales: camionero, repartidor de diarios, cadete, etc. terminaban siempre en el abandono de todos esos trabajos.


Al borde de la ley, es un chico rápido para los mandados, sobre todo los de los mafiosos de cabotaje, lo que le lleva a tener más de una entrada en las comisarías. En plena juventud, Frank Sinatra anda a los tumbos por la vida.


Si esa noche concurre a los estudios de la NBC a escuchar a Gardel, es un poco porque le gusta la música y más porque quien le insiste en ir, para alejarlo de las malas compañías, es su novia Nancy Barbato, que también desciende de inmigrantes italianos, nacida en Nueva Jersey.


Sinatra queda embelesado al escuchar a Gardel y cuando termina el programa se atreve a acercarse junto a Nancy para saludarlo. Medio en italiano y medio en castellano se establece el diálogo. Gardel le pregunta a que se dedica y Sinatra calla, notándosele avergonzado.


Nancy entonces le cuenta a Gardel que su novio está desperdiciando su talento ya que tiene una voz muy hermosa, y en vez de cultivarla anda todo el día con otros muchachones de dudoso vivir. Gardel entonces le pone una mano en el hombro y le dice a Sinatra: – «Mirá ragazzino, cuando yo tenía tu edad, andaba allá en Buenos Aires como vos andás ahora en Nueva York. Pasaba todo el día en compañía no muy recomendable cerca del mercado de Abasto, con tipejos como los que vos frecuentás. Especialmente con unos malandrinos genoveses, los fratelli Traverso, cuyo padre tenía una fonda llamada O´Rondeman, que era una guarida de la Mano Negra, la Camorra y tutti cuanti. Lógicamente cada dos por tres me portaban en galera. No te voy a decir que ahora soy un santo, pero el cantar no solo me dio fama y fortuna, también me apartó de ese ambiente donde solo me esperaba pudrirme en la cárcel o morir violentamente».






Sinatra lo escuchaba atentamente y en algún momento se atreve a preguntar: – «Mister Gardel, ¿usted qué me aconseja que haga?».


Gardel le contesta: – «Por lo pronto ragazzino, aprovechá que estás aquí en la radio y anotate en un concurso de cantantes que creo que se llama «Major Bowes Amateur Hour». Hacelo ragazzino que con probar nada se pierde».

Sinatra le hizo caso. Se presentó a ese concurso acompañando al trío Three Flashes, que para la ocasión se hicieron llamar Hoboken Four (todos vivían en ese barrio de Nueva Jersey) y ganaron el primer premio, lo que les llevó a una gira patrocinada por el programa. No obstante, por desavenencias con el resto de sus compañeros, a los tres meses Sinatra abandonó la gira. Pero ya la simiente de su fulgurante carrera artística estaba plantada gracias al oportuno consejo que le diera ese barítono argentino en los pasillos de la NBC.


Muchos años después de estos episodios, el consagradísimo en todo el orbe Frank Sinatra llegó en agosto de 1981 por primera y única vez a la Argentina y debutó en el Luna Park de Buenos Aires ante 20.000 personas en un concierto que interpretó sus más famosas canciones. Se sintió muy identificado con el ambiente.


Afirmó que apreciaba a los argentinos. Le gustaba el asado y el vino -de hecho, lo calificó de excelente-. Según La Voz, el espectáculo que dio en el Luna Park fue uno de los mejores shows que había hecho desde hacía mucho tiempo. Cuando subió al escenario, comentó: – «Se me puso la piel de gallina». ¿Por qué tanta generosidad con este país al que recién llegaba y no estaría en el más que unas cuantas horas?

Muy pocos supieron que el día anterior, convenientemente camuflado para tratar de pasar de incógnito se hizo llevar hasta la zona del Abasto. Había pedido previamente al agregado cultural de la Embajada de EE.UU. que lo acompañaba, que tratara de ubicar donde había estado el café O´Rondeman. Este lo condujo a la esquina de Agüero y Humahuaca, donde un terreno baldío dejaba ver entre yuyales viejos cimientos.


En la fría tarde porteña, Sinatra sacó de su sobretodo una amarillenta entrada de un espectáculo radial de 1934, la besó, la puso en tierra y para asombro de todos chapurreó en un castellano casi fonético: – «¿Dónde estarán Traverso, el Cordobés y el Noy, el pardo Augusto, Flores y el morocho Aldao… los guapos del Abasto rimaron mi cantar…»


Y en voz fuerte para que todos lo oyeran La Voz agregó: -«Thanks for helping me to live, Mister Gardel».




Fuente: https://www.tacuarembo2030.com/sociales/13690-gardel-y-sinatra-una-anecdota-poco-conocida/





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