viernes, 10 de junio de 2022

MANIPULAR TODO




Por  Ricardo López Göttig



He venido a San Nicolás para interiorizarme sobre la situación de la hemeroteca que hubo en el Museo de la Casa del Acuerdo, que ha sido cedida por el ministro Tristán Bauer a la Biblioteca del Congreso.


Los vecinos de San Nicolás, que durante varias generaciones aportaron colecciones de diarios nacionales y locales, se han visto despojados de una hemeroteca de cientos de volúmenes, cercenando la investigación histórica local.


En Argentina precisamos federalizar nuestra cultura y dispersarla por todos los rincones, pero el ministro Tristán Bauer ha decidido centralizarla en CABA.


Esto le resta legitimidad al Museo Casa del Acuerdo como centro de investigación histórica. Historiadores locales me explicaron los obstáculos para acceder a la documentación existente en su archivo sobre los nicoleños que fueron combatientes en la Guerra del Paraguay. Fui con uno de ellos a la biblioteca, que estaba cerrada.


El guión museográfico de la Casa del Acuerdo, por su lado, parece estar escrito por Marie Kondo: un minimalismo extremo.

En la sala Generación de 1837 sólo está el tintero de Alberdi y dos ejemplares de la Constitución de 1853. Las dos salas dedicadas a la Guerra del Paraguay también se inspiraron en el minimalismo de Marie Kondo, así como por John Lennon: ni una sola arma ni uniforme. Pareciera ser que fue una excursión pintoresca para artistas de la talla de Cándido López.


Cuando se reinauguró el museo este 31 de mayo, la directora posó con un retrato de Juan Manuel de Rosas. Es como exponer un retrato del rey Fernando VII en la Casa de Tucumán... 


Pero no, Justo José de Urquiza aún está presente en la Casa del Acuerdo, y el retrato de Rosas quizás adorne la oficina de la directora. 


La Casa del Acuerdo es de una enorme trascendencia histórica, por ser el sitio en el que rubricó ese pacto preexistente a la Constitución y que sentó los primeros cimientos de nuestra organización nacional.


El minimalismo lo minimiza, lo reduce y tergiversa.


Educación, ciencia y cultura deben ser vistas como convergentes dentro de un programa de gobierno.


Conocer nuestra historia es parte de la formación de la ciudadanía, es tomar conciencia del largo camino de hacer una República que fue, y volverá a ser, próspera y pujante.




dp 








3 comentarios:

Anónimo dijo...

Dan ganas de llorar... y la gente indiferente a todo...
Juan Manuel Basualdo

Anónimo dijo...

Muy bueno

Anónimo dijo...

Desnaturalizan el sentido de lo que es un museo. Mas testimonios son más historia. Lo hacen con todo minimal8zan lo valioso