domingo, 25 de noviembre de 2007

CUANDO LA ARGENTINA VIOLO TERRITORIO DE HAITI


Crónica de un bochornoso episodio ocurrido en 1956, en el que la impune cobardía de las fuerzas argentinas que ocasionaron el mismo contrastó en inversa proporcionalidad ética con la heroica valentía de un matrimonio de diplomáticos haitianos

Por Florencia Pagni y Fernando Cesaretti

“Los pequeños países deben ser respetados mas escrupulosamente por ser pequeños. Para que el derecho sea un imperativo moral y no de fuerza“. Jean Brierre


El asilo diplomático, una peculiaridad latinoamericana

El asilo diplomático es casi una peculiaridad de los estados latinoamericanos, dado que en otras latitudes se lo ha aplicado ocasionalmente. El asilo diplomático es aquel que se concede en la sede de las legaciones y en naves de guerra estacionadas en puertos extranjeros a perseguidos políticos cuya vida o libertad se haya en inminente peligro. Algunos países sin reconocer esta institución han otorgado no obstante, refugio temporal a individuos por motivos políticos. No es procedente de acuerdo a derecho conceder asilo en tiempos normales a los inculpados de delitos comunes.
La misión diplomática que ha concedido asilo debe informar de ello al gobierno local y solicitarle salvoconducto para que el refugiado abandone el país. El gobierno local debe otorgar el salvoconducto, a menos que considere que el asilo no es procedente en el caso que en particular se trate, ya sea porque el asilado es culpable de delitos comunes o por otra razón.
El Derecho de Asilo Diplomático latinoamericano fue siendo normado en virtud de los tratados que las jóvenes naciones fueron firmando entre finales del siglo XIX y mediados del XX.
Así el Tratado de Derecho Penal Internacional, suscrito en Montevideo en 1889; en su artículo 17 reconoce el derecho de conceder asilo en legaciones o buques de guerra, surtos en aguas territoriales de otros estados contratantes, a los perseguidos por delitos políticos.
En 1928 la Convención de La Habana reglamentó la práctica del asilo diplomático reconociendo nuevamente el derecho de otorgar asilo a perseguidos políticos. No obstante esa Convención nada normó en referencia a la calificación de la figura de asilado, lo que ha sido materia de frecuentes controversias entre los estados asilantes y los estados territoriales, pese a que un lustro después la Convención de Montevideo, introduce una pequeña innovación, la que afirma que la calificación del carácter político o no, de los móviles que llevan a un individuo a buscar refugio corresponde al estado que presta el asilo. Pese a esto, la nebulosa jurídica continúa por esos años.
Consecuencia directa de esta imprecisión fue la larga controversia entre Perú y Colombia en relación al caso del líder aprista Víctor Raúl Haya de La Torre, que tras el triunfante cuartelazo del general Manuel Odría en 1948, se asiló en la embajada colombiana en Lima, en cuyo edificio debió permanecer seis años. Recién en 1954 pudo salir del país rumbo al exilio, en este caso al siempre acogedor México heredero de la impronta libérrima del general Lázaro Cárdenas, ese Tata hijo de la chingada que abrió generosamente las puertas de su país a un variopinto escenario de refugiados, desde un notorio Trotski a miles de anónimos republicanos españoles.
Fue precisamente en 1954 cuando la Convención de Caracas actualizó los puntos esenciales del derecho de asilo, reafirmando la facultad del estado asilante de calificar la naturaleza política o común del delito, otorgando a ese estado la facultad para apreciar la situación de urgencia que es condición para la concesión de asilo. Esta Convención que está ratificada por casi todos los Estados Latinoamericanos, dispone en su artículo 1° que el asilo diplomático podrá ser otorgado en legaciones, naves de guerra y campamentos o aeronaves militares.

Un poeta de la negritud

1954 es también el año en que llega a la Argentina acreditado como embajador de Haití, Jean Brierre. Nacido en 1909, este hombre a horcajadas entre la juventud y la madurez, es ya un veterano de múltiples combates donde la literatura ha sido el arma para denunciar el constante atropello del imperialismo yanqui a su pequeño país.
Seis años de edad tan solo cuenta Brierre cuando los Estados Unidos inician una ocupación que durará casi dos décadas. Largo tiempo en que ese niño se hará adulto, sufriendo las consecuencias como negro de la importación por parte del ocupante, de los modos racistas del Profundo Sur.
Una consecuencia de la larga intervención estadounidense es el abrir entre los jóvenes intelectuales haitianos (grupo naturalmente minoritario en relación al total de la población pero muy dinámico e influyente) un debate sobre la identidad nacional. Penetra en ellos una fuerte ola de africanismo que hace que hacia la década de 1930 se imponga la novela y la poesía del negrismo, fenómeno que se hace carne en toda la literatura caribeña, especialmente en Cuba con autores de la envergadura, por ejemplo, de Nicolás Guillén.
El negrismo (o negritud) como concepto se nutre de la influencia del marxismo, el psicoanálisis, los movimientos literarios de vanguardia y de la necesidad de cuestionar las convenciones y prejuicios sociales. Su propósito es recuperar la dignidad del negro como individuo sometido durante siglos a la discriminación y el desprecio por su supuesta inferioridad; reivindicar la herencia africana en la cultura y vida cotidiana occidental; exaltar la relación del mundo negro con la naturaleza y afirmar su mayor sentido del ritmo.
El negrismo ha nacido en el lugar “natural” del exilio cultural de esos intelectuales africanos y caribeños: París. Su referente es el poeta senegalés Léopold Senghor. Este será un guía para el joven Brierre, por esos años en que como agregado subalterno a la modesta estructura de representación exterior haitiana, alterna los ambientes bohemios parisinos y neoyorquinos. La relación entre ellos se mantendrá solidaria e inalterable a lo largo del tiempo. Así cuando en la década de 1960, Brierre tras pasar un tiempo en las cárceles del dictador haitiano Francois Duvalier, el temible Papa Doc, es expulsado de su patria, encuentra la generosa acogida de su amigo Senghor, por entonces presidente de Senegal y ya considerado como el más importante intelectual africano que ha dado el siglo.
Jean Brierre expresa en su poesía la amargura y la esperanza. Sus versos denuncian la opresión de su patria y de su raza. Y también recupera la simbiosis entre su patria y África. Su patria que ha sido no solo la primera república latinoamericana sino también la primera republica negra del mundo en un mundo donde la esclavitud era aun un hecho omnipresente. Y que vio surgir azorado y escandalizado a esa “insolencia independentista” construida por quienes estaban destinados “naturalmente” a llevar cadenas. Brierre vuelve entonces la mirada a su África dolorosa y maternal, como una manera de encontrar en ella a su propio Haití, igualmente doloroso y maternal.
Ese Haití, el país más pobre del continente, a quien el destino le lleva a representar diplomáticamente en el país más rico de Sudamérica. País cuya capital –poderoso faro cultural- le promete una estadía, a el y a su esposa, tranquila y reposada. Y así vivirá en Buenos Aires el matrimonio Brierre la vida muelle propia del mundo de las representaciones extranjeras destacadas en una nación amiga, hasta que en el gélido mes de junio de su segundo año como embajador, las circunstancias alejarán para siempre toda esa vana fruslería protocolar.

Operación Masacre

Comenzado a última hora del sábado 9 de junio de 1956, el movimiento militar que contra el gobierno de facto presidido por el general Pedro Aramburu encabezó un antiguo amigo y compañero de promoción de este, el general Juan José Valle, fue neutralizado y reducido en poco tiempo. A media mañana del día 10 se rendía el último foco rebelde en Santa Rosa. Por entonces, fracasados los intentos de copamiento de unidades militares y/o emisoras de radio en Buenos Aires, La Plata, Campo de Mayo y Rosario, la insurrección está definitivamente vencida, demostrando en su rápido fracaso, tanto su falta de preparación y cohesión, como el grado de infiltración previa por parte de los servicios de inteligencia del gobierno faccioso.
Este episodio podría haber pasado a la historia como uno más de los tantos pronunciamientos y “fragotes” del ciclo que se inicia en 1930. Sin embargo, la forma brutal en que fue aplastado le dio una entidad distinta. Por primera vez en la Argentina moderna, un gobierno ejecutó a algunos de los participantes (reales o supuestos) de un conato de rebelión. Durante los tres días que siguen al comienzo de la “revolución de Valle”, son fusilados dieciocho militares y nueve civiles. Tal vez este derramamiento de sangre injustificable encuentre explicación en el temor del gobierno de facto a que el levantamiento degenerase en guerra civil.
En esencia a la conspiración que encabezó el general Valle secundado por el general Raúl Tanco, se le puede categorizar como un movimiento que obedeció a una lógica interna militar. En primer lugar fue retroalimentado por el descontento de muchos oficiales y suboficiales que habían sido retirados en la purga que siguió a la destitución de Perón primero, y de Lonardi después. Tan solo luego acudió en su constitución (aunque determinante en su ejecución y en la mística que generó con posterioridad a su derrota), el clima de resistencia generalizada en los sectores proletarios de la población a algunas medidas regresivas en materia económica y social adoptadas por el faccioso gobierno provisional con claro sentido de revancha clasista para con los simpatizantes del régimen populista depuesto. Fue en este contexto de intranquilidad donde los responsables castrenses de la insurrección lograron (en contraprestación a las muchas deserciones de último momento de oficiales previamente comprometidos), el apoyo de civiles peronistas.
A pesar de esa simpatía activa de los partidarios del justicialismo que transformaba al golpe en un movimiento cívico militar de indudable raigambre popular, los jefes militares del mismo esperaron en vano la aprobación de Perón. El ex presidente por entonces exilado en Panamá, fue sumamente duro con los alzados. Resentido aún por la actuación de la Junta de Generales (de la que fueron integrantes Valle y Tanco), que había operado como transición en su salida del poder en setiembre de 1955, le escribió el 10 de junio a su delegado personal John William Cooke: “-si yo no me hubiera dado cuenta de la traición y hubiera permanecido en Buenos Aires, ellos mismos me habrían asesinado, aunque solo fuera para hacer mérito con los vencedores”. Aunque con posterioridad el imaginario peronista ubicó a Valle y a los otros oficiales alzados en junio de 1956 como figuras destacadas del martirologio del movimiento popular, lo cierto es que en el momento de los hechos, estos clamaron en vano el nombre de un líder que sin reciprocidad se comportó en la contingencia con la misma hostil indiferencia con la que un siglo antes actuó Urquiza en relación a los alzamientos que en el poniente argentino efectuaban esperanzados en el caudillo entrerriano, Peñaloza o Varela.
Ese componente plebeyo altamente presente no solo en los protagonistas civiles sino en el importante número de suboficiales sublevados, tal vez también sea una clave para comprender la crudeza y el grado tal de represión aplicado por parte del gobierno de facto, al punto que la ley marcial solo fue suspendida el 12 de junio luego de ser detenido y fusilado al general Valle, jefe del levantamiento. Sin embargo los sectores más duros del régimen entendían que igual suerte debía correr el otro general complotado, Raúl Tanco. El problema era capturarlo…

Un chalet en Vicente López

Eso es físicamente la embajada de Haití en ese tiempo de convulsiones. Una confortable edificación con un amplio parque, situada en el bucólico paisaje de los privilegiados suburbios septentrionales allendes a la capital argentina. Dato no menor por los hechos que van a sobrevenir es que cuenta con una construcción anexa utilizada como garaje, con varias habitaciones en la planta alta. La tranquilidad del barrio es solo alterada por el estruendoso paso de los coches de una línea de colectivos que sirve para espabilar periódicamente al agente policial de facción ubicado permanentemente frente a la embajada…y también para que uno de esos coches en los hechos que van a sobrevenir juegue con su oportuna aparición en escena, un papel providencial.
A media tarde del lunes 11 de junio golpean a la puerta del chalet dos hombres. Son un teniente coronel, Salinas, y un gremialista, García, ambos participantes de la frustrada rebelión que llegan a la legación haitiana buscando asilo. Este les es concedido sin objeción alguna por el embajador Brierre. Los familiares de los refugiados enteran a otros de la generosa disposición encontrada y en las horas siguientes acuden a pedir asilo dos coroneles: González y Digier, un capitán, Bruno, y un suboficial, López. Se les aloja en las habitaciones del anexo situadas arriba del garaje.
Al día siguiente Brierre se traslada a la Cancillería a informar formalmente el otorgamiento de asilo a los refugiados en la embajada. En la madrugada del jueves 14 aparece por la sede diplomática otro perseguido en busca de amparo. Se trata del general Raúl Tanco, quien llega muy cansado y ganado por una sombría depresión luego de sortear casi de milagro el ser capturado por la parafernalia de fuerzas que el gobierno dispuso para encontrarlo.
Tanco será el último que traspase la reja a la libertad de la embajada, pues inmediatamente esta será rodeada por fuerzas policiales que impiden el paso por la cercanía a los viandantes. Sin embargo la custodia en si de la sede diplomática desaparece pese a los reclamos infructuosos de Brierre a la Cancillería. El embajador está alarmado por los continuos llamados telefónicos anónimos que preguntan a lo largo de ese día por “el hijo de puta de Tanco”.
Anochece la jornada del 14 de junio cuando Brierre abandona la embajada con la finalidad de agregar en Cancillería el nombre de Tanco a la lista de asilados. Estos, alojados en el anexo, se sienten a resguardo de cualquier peligro ya que esa casa de Vicente López de acuerdo al derecho internacional es territorio extranjero, con mayor precisión: territorio soberano de la República de Haití donde no puede alcanzarlos la represión que impera en la República Argentina.

Se equivocan. A poco de abandonar Brierre la residencia, dos vehículos se estacionan frente a esta, descendiendo de los mismos una veintena de hombres fuertemente armados. Quien comanda el grupo es el general Domingo Quaranta, jefe del temible Servicio de Informaciones del Estado (SIDE), que tras ordenar el retiro del retén policial, penetra violentamente en la sede diplomática, sacando por la fuerza del anexo de la misma a los siete asilados.
Estos son obligados a ubicarse a lo largo de la verja exterior. El grupo asaltante se posiciona frente a ellos preparando sus armas. La intención es fusilarlos allí mismo. Pero en ese instante aparece corriendo desde el interior de la casa, Therese Brierre, esposa del embajador. Ante la inminencia de lo que se va a perpetrar, la señora Brierre comienza a dar gritos desesperados. El general Quaranta la aparta bruscamente mientras le vomita el insulto natural a su lógica racista y sexista: “-callate negra hija de puta”. Ante el escándalo un grupo de vecinos se acerca y forma corrillos en el lugar. El jefe de la Side toma entonces una decisión. Parte de su grupo se queda conteniendo al vecindario mientras que el resto parte con los prisioneros hasta la esquina, para allí, sin testigos inoportunos consumar la matanza. En ese menester están cuando aparece providencial, un colectivo que se detiene para bajar pasajeros. Ante esta nueva intromisión a sus planes, Quaranta decide cargar a los secuestrados en el mismo colectivo y llevarlos a otro lugar donde poder impune y “legalmente” perpetrar el asesinato de los mismos.
Ese lugar es un cuartel ubicado en la Capital Federal. Allí los prisioneros son identificados y despojados de sus efectos personales. La muerte les ronda tan de cerca que en uno de los sobres donde se depositan esos efectos puede leerse: “pertenencias de quien en vida fuera el general Tanco”. Ante tan tétrica evidencia, este y sus compañeros de infortunio se van resignando a sumarse a la lista de fusilados.
Pero quien no se resigna es la señora Brierre que por vía telefónica denuncia inmediatamente el hecho a las agencias internacionales de noticias y se comunica con el ministerio de asuntos exteriores haitiano solicitando su intervención. Poco después llega a la embajada Jean Brierre, que tras ser puesto al corriente del atropello, retoma sobre sus pasos y se dirige nuevamente a la Cancillería, donde es recibido por un subsecretario, burócrata menor a quien le exige la búsqueda y devolución de los secuestrados. Oficialmente el gobierno de Aramburu afirma no tener nada que ver con el episodio, prometiendo “investigarlo”. Pero Brierre no se conforma con esa promesa. Protesta con vehemencia, interesando al mismo tiempo en el asunto a la embajada de Estados Unidos. Solo entonces el gobierno faccioso de Aramburu asume el escándalo internacional al que su torpeza y su sed de venganza para con los vencidos, está dando lugar.
Cerca de esa gélida medianoche, los prisioneros que desde su traslado hace horas al cuartel, esperan en la intemperie del patio de armas el momento de su fusilamiento (ahora si a punto de concretarse tras ser dos veces postergado en esa jornada), son llevados a una oficina, donde el alma les vuelve al cuerpo al ver aparecer al embajador Jean Brierre acompañado de dos burócratas argentinos: el subsecretario de Relaciones Exteriores y el jefe de Ceremonial del Estado, que con hipócrita solemnidad le “devuelven” a aquel sus asilados. Uno de estos le comenta a Brierre que les han hecho firmar bajo coacción declaraciones, lo cual está vedado por el derecho internacional. Brierre manifiesta que hay que romper las mismas. Los burócratas se oponen hasta que la firmeza y decisión que denota la voz del haitiano impone su destrucción.
Minutos después en dos automóviles iluminados en la tenebrosa noche de una Argentina dividida por la refulgente luz grana y azul de la bandera haitiana, hacinados a tal punto que alguno de ellos viaja literalmente en las rodillas del embajador[1], siete argentinos salen de la muerte y vuelven a entrar en la vida.

El legado de los Brierre

Jean Brierre no tuvo la suerte de esos siete argentinos. Regresó a su país en donde como tantos otros intelectuales y políticos haitianos sufrió a partir de 1957 la persecución y el encarcelamiento por parte del nuevo hombre fuerte de su atribulada tierra, Francois Duvalier. A principios de los sesenta fue expulsado al exilio. Este como ya expresáramos, adoptó la forma -gracias a una generosa invitación de su amigo Léopold Senghor- de un fecundo cuarto de siglo de residencia senegalesa. Allí Brierre continúa con su labor literaria, dando a luz en este período algunas de sus mejores obras. Senegal impuso en mérito a su labor cultural en 1998 el premio “Jean Brierre de Poesie”, destinado a fomentar las inquietudes de jóvenes valores en África y América.
En 1986 con el peso de los años a cuestas y la nostalgia por su patria, Jean Brierre retorna a Haití donde fallece en plena transición de la dictadura a la democracia, a fines de 1992. La muerte le impidió ver a su país encauzado en un rumbo por el que había luchado toda su vida.
En la Argentina había sido casi olvidado hasta que en 1964 el historiador revisionista Salvador Ferla rescató el protagonismo que tuviera con su esposa en los hechos de junio de 1956, dedicándoles varios parágrafos de su libro Mártires y Verdugos. Sin embargo Ferla, más allá de lo encomiable de su intención, muestra la actuación del matrimonio Brierre bajo una óptica paternalista y un apenas disimulado racismo. Así en su relato Brierre es “un negro que tiene alma, nobleza, bondad…Acaso para castigar la soberbia racial de algunos blancos Dios produce casos como este”, y en el epílogo del episodio es “el negro (que) los saca (a los prisioneros) del infierno blanco”. De las condiciones y antecedentes intelectuales de Brierre, no dice una palabra. La señora del embajador es “una mujer de color” y finalmente una “!negra linda y virtuosa!”, definición que en algún modo recuerda, aunque en sentido contrario, el insulto brutal pero menos hipócrita que un asesino como Domingo Quaranta le espetó a Therese Brierre. Este al gritarle: “-callate, negra hija de puta”, mostró sin cortapisas un discurso racista (y machista) común a la sociedad argentina de esa época. En esa misma sintonía opera una fabulación construida al calor del “luche y vuelve” por Rodolfo Walsh a principios de la década del 70, cuando pone en boca de Brierre, sin citar fuente ni circunstancia la siguiente definición: “nosotros como descendientes de esclavos no podemos ser otra cosa que peronistas“. Frase muy encomiable desde el punto de vista de la épica política, pero evidentemente apócrifa.
Tarde llegó el homenaje del pueblo argentino a Jean Brierre. Recién en el año 2004, en el bicentenario de la independencia de la primera republica latinoamericana, de la primera república negra del mundo, el Congreso Nacional, la Cancillería y el Concejo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires[2] recordaron con sendas placas su nombre. Resonó entonces en esos recintos, como una voz espectral surgida de lo más recóndito de la razón y la justicia el argumento esgrimido en 1956 por el embajador ante el gobierno dictatorial argentino: “No porque Haití sea una nación pequeña va a permitir semejante atropello. Por el contrario, los pequeños países deben ser respetados escrupulosamente porque son pequeños, para que el derecho sea un imperativo moral y no de fuerza.”
Jean y Therese Brierre[3] demostraron a todos los argentinos con la ejemplar conducta mantenida en una época lamentable de nuestra historia, que los derechos humanos no se actúan, se ejercen.

Florencia Pagni y Fernando Cesaretti. Escuela de Historia. Universidad Nacional de Rosario.
grupo_efefe@yahoo.com.ar

BIBLIOGRAFIA

FERLA, Salvador. Mártires y verdugos, Ediciones Revelación, Bs. As., 1964.
PAGE, Joseph A. Perón, Ed. Javier Vergara, Bs. As., 1984.
PERON-COOKE. Correspondencia, Bs. As., 1973.
POTASH, Robert A. El ejército y la política en la Argentina (II), Ed. Hyspamerica, Bs. As., 1986.
ROUQUIE, Alain. Poder militar y sociedad política en la Argentina (II), Ed. Hyspamerica, Bs. As., 1986.
WALSH, Rodolfo. Operación Masacre, Ediciones de la Flor, Bs. As., 1972.

[1] Testimonio del suboficial Andrés López.
[2] La infatuación de los porteños ha elevado ilegalmente a su Concejo Municipal al rango de Legislatura y convertido a sus concejales en diputados, lo cual no les asegura por cierto mayor capacidad, idoneidad y honradez.
[3] Lamentablemente los autores de este trabajo no hemos podidos obtener mayores datos biográficos sobre Therese Brierre.

dp

miércoles, 21 de noviembre de 2007

LOS CHICOS DE LA GUERRA. BATALLA DE ACOSTA ÑU

El tan comercial entre nosotros Día del Niño se conmemora con desfiles y homenajes en Paraguay el 16 de agosto, en recuerdo de los tres mil quinientos niños exterminados en la batalla de Acosta Ñú librada en 1869. Los chicos masacrados llevaban las caras pintadas con barbas y bigotes, las cabezas cubiertas con quepis militares y sus manos con palos y maderas simulando fusiles.

Por Jaime Galeano y Hugo Montero. Texto gentileza de Coral y la lista Conozcamos la Historia

Muchos años han pasado desde el final de la guerra del Paraguay; el genocidio organizado por los británicos y ejecutado por argentinos, brasileños y uruguayos, que tuvo en una batalla su síntesis más sangrienta.

El viento que cruzaba entonces el Cerro Gloria jugaba con el pelo de los niños, sucio de sangre y de tierra, cuerpos esparcidos por la pradera, desgarrados por el fuego de las balas y las cargas de soldados profesionales y mercenarios bien entrenados bajo la bandera de la Alianza. Los derrotados en la batalla de Acosta Ñú ese 16 de agosto de 1869 eran chicos, pibes paraguayos de entre nueve y quince años de edad, y sobre ellos el viento del cerro pasaba rasante, silencioso. A lo lejos, soldados brasileños comenzaban a cumplir las últimas órdenes del Conde D’Eu y azuzaban el fuego entre las matas para no dejar rastros de la masacre, para evitar cargar con los heridos, para apagar definitivamente la luz de un genocidio inédito en la historia de América del Sur. Y ese fuego escondió la sangre para siempre.

La batalla de Acosta Ñú, donde fueron asesinados cerca de tres mil quinientos niños paraguayos, no sólo representó el símbolo máximo de un genocidio que devastó a un floreciente país sudamericano, sino que continúa siendo hoy uno de los hechos más vergonzosos en la historia de los países responsables y cómplices de la guerra de la Triple Alianza, Argentina entre ellos. Una historia que suele omitirse en los manuales escolares que leen los niños de esos mismos países.

"Si queremos salvar nuestras libertades y nuestro porvenir tenemos el deber de ayudar a salvar al Paraguay, obligando a sus mandatarios a entrar en la senda de la civilización", exhortaba Domingo Sarmiento, meses antes del comienzo de la guerra. La conclusión de esa entrada en la senda de la civilización que representaban entonces civilizados países como Argentina, Brasil y Uruguay, significó para el Paraguay el aniquilamiento del noventa y nueve por ciento de su población masculina mayor a los quince años y del setenta y seis por ciento del total de sus habitantes durante la etapa 1865-70. La guerra redujo la población del Paraguay de un millón trescientos mil habitantes a doscientos mil y a un ejército de cien mil hombres a apenas cuatrocientos soldados sobrevivientes. También representó, claro, la pérdida de ciento sesenta mil kilómetros cuadrados de su territorio a manos de los vencedores, la aceptación del tratado de libre navegación en sus ríos (principal motivo de la guerra), el pago de mil quinientos millones de pesos en concepto de indemnizaciones, la privatización de sus tierras, fábricas y servicios a precios de remate y el comienzo de un endeudamiento crónico producto de un préstamo otorgado por la misma banca que costeó los gastos de guerra de Brasil: la británica Baring Brothers. Esta compañía fue, en realidad, la única ganadora del conflicto: el préstamo de tres mil libras esterlinas a un Paraguay en ruinas se transformó tres década después en una deuda de siete millones y medio de libras, por ejemplo.


"¿Cuánto tiempo, cuántos hombres, cuántas vidas, cuántos elementos y recursos necesitaremos para terminar esta guerra, para convertir en humo y polvo a toda la población paraguaya, para matar hasta el feto en el vientre de cada mujer?", se preguntaba el Marqués de Caxias, mariscal del ejército brasileño, en una carta dirigida al emperador Pedro II, antes de resignar su cargo a manos del asesino Conde D’Eu. Pero para zanjar la crisis interna de Pedro II en Brasil y también del presidente argentino Bartolomé Mitre, la guerra debía prolongarse hasta el final, y el final era la masacre.

Por eso la mañana del 16 de agosto el mariscal Francisco Solano López ordenó organizar una resistencia en Acosta Ñú para permitir su retirada hacia Cerro Corá, cuando las derrotas paraguayas se sucedían una tras otra. El general Bernardino Caballero fue el encargado de armar y vestir a un batallón de tres mil quinientos niños y apostarlos, junto con quinientos veteranos, en el paraje de Ñú Guassú, frente a un ejército brasileño de veinte mil hombres, alineados con mercenarios provenientes del Uruguay. Pese a las cargas reiteradas de los brasileños desde los cuatro flancos y a la debilidad lógica de la heroica resistencia paraguaya, la batalla de Acosta Ñú demoró toda una tarde en resolverse. Allí fue cuando las madres de los niños comenzaron a bajar del monte para sumarse a la batalla con las armas de sus hijos caídos. Con los últimos vestigios de sol, el Conde D’Eu no titubeó al ordenar el incendio de la pradera, con heridos y prisioneros incluidos, antes de continuar la marcha.

Con la muerte de Solano López en Cerro Corá, la guerra había terminado y la batalla de Acosta Ñú pasó a formar parte de la historia olvidada del continente. Sin embargo, el vergonzoso papel de los gobiernos de Argentina, Brasil y Uruguay en defensa de los intereses comerciales británicos tardaría mucho en apagarse. Al igual que el fuego que consumía de a poco los restos de la masacre en el Cerro Gloria.

Publicado en www.agendadereflexion.com.ar


NOTA DE ACLARACION DE dp

Hago ver en forma muy especial que coincido en algunos aspectos con el enfoque dado por los autores de este artículo, pero debo agregar que difiero profundamente en otros, por lo menos en las dos circunstancias fundamentales que hacen al fondo de la cuestión histórica: 1) que el dictador Francisco Solano López fue el causante de la guerra, al invadir Argentina tratando de llegar al Uruguay y así intervenir en un conflicto civil en este país; y 2) que en definitiva fue el propio López quien mandó a estos niños a combate, considerándose dueño de los destinos en todo Paraguay, su encarnación misma y tomando así la decisión de inmolar a todos con él mismo.

Amén del salvajismo evidenciado por las tropas de la Triple Alianza, que entre otras cosas al tomar prisioneros durante toda la guerra, los vendían, en el caso de los brasileños, en el mercado de esclavos, aberración pocas veces vistas en cualquier contienda del mundo. Más de una década después de terminado el conflicto fue abolida la esclavitud en Brasil, significando ello también la caída de la monarquía.
Como la irracionalidad de toda guerra, vemos como de uno y otro lado se cometieron abusos inconcebibles a la condición humana.


dp






domingo, 4 de noviembre de 2007

CEMENTERIO DE RUFIANES Y PROSTITUTAS


Mi ciudad, Avellaneda, tal vez sea de las pocas del mundo que tenga una rara característica: poseer un cementerio exclusivo de rufianes y prostitutas.

Esta es la historia...


Un grupo de emigrados, polacos judíos en este caso, decidió a fines del siglo XIX constituir una extraña sociedad mutual, la Sociedad Israelita de Socorros Mutuos Varsovia, a fin de “importar” desde el Este de Europa a jóvenes polacas, sobre todo de origen judío, a fin de explotarlas en la prostitución.

La sede de esta mutual estaba en la Av. Mitre 452, en un casa antigua que luego fue demolida para dejar paso a la actual sede del Club Atlético Independiente (aunque hay versiones que fijan su asiento en varias direcciones más, aunque todas por muy poco tiempo: Mitre 283 en 1901, Lafayette 367 y Brandsen 2168 en 1930), y la cabeza visible de esta mafia era un personaje llamado Noé Trauman. Desde Varsovia, Lodz y Cracovia provenía su “materia prima” y gracias a lo lucrativo del negocio establecieron luego sus oficina centrales en la Av. Córdoba 3280, pleno corazón de Buenos Aires y hasta mudaron su nombre por el de ZWI MIGDAL, al entrar en franco conflicto con la honrada colectividad judía de la Argentina (que los expulsó formalmente de la misma. Se cuentan por decenas los sancionados) y la oposición del gobierno polaco, que a través de su embajada y su Ministro Ladislao Mazurkiewicz, protestó reiteradamente por este estigma que caía, indirectamente, sobre ellos.
Llama la atención el segundo nombre de la empresa, Migdal, nombre original de la ciudad de Magdala, en Israel, de donde era originaria la legendaria y bíblica María Magdalena, que según se dice era prostituta y luego devino en la más ferviente seguidora de Jesucristo. ¿Habrán colocado este nombre estigmatizado en Occidente por esta causa? ¿O impusieron el mismo en homenaje a uno de los socios fundadores de la Varsovia, apellidado Migdal?
Dada la marginación a la cual eran sometidos, tanto rufianes y sus explotadas, de parte de sus paisanos y el calificativo de “impuros” que les imponía su religión, la Zwi Migdal se vio obligada a tener un cementerio propio, donde enterrarlos. Fue así como en 1906 adquirieron las tierras donde inauguraron su “camposanto”. Así más de 2000 hombres rufianes y mujeres explotadas, encontraron un lugar donde dormir eternamente. Hoy este cementerio está cerrado, en estado de abandono y semi saqueado, adyacente al Cementerio Israelita de Avellaneda, Av. Crisólogo Larralde al 4100, esquina con la calle El Salvador, en el barrio de Villa Domínico.
Las mujeres eran traídas engañadas con promesas de casamientos seguros y una mejor calidad de vida de la que tenían en una hambreada Europa. Aquí se encontraban con una realidad muy distinta a estas promesas y sometidas a una régimen de cuasi esclavitud corporal, cuotas de “producción” que cumplir, enfermedades y sin siquiera un lugar donde caerse muertas.
La Zwi Migdal financiaba no solo este lugar, sino que también, importaba sus propios rabinos y construía sus sinagogas. Llegaron a controlar unos 2000 prostíbulos en todo el país, con unas 30.000 mujeres a sus órdenes y moviendo una cifra de dinero incalculable.
La triste fama que ganó Avellaneda en ese entonces, gracias a todo esto y sumado ello a un corrupto régimen político conservador que lo permitía, hasta el día de hoy sigue repercutiendo en la vida cotidiana y calificando a la ciudad como centro del vicio y la lujuria.
Eran las épocas donde reinaba en Avellaneda el Intendente y jefe del Partido Conservador de la provincia, Don Alberto Barceló y su "relacionista público", Juan Ruggiero, este, brazo ejecutor y nexo con las actividades ilegales que se producían. Sin la complicidad política, la Zwi Migdal jamás hubiera podido desarrollar sus actividades, al menos en esa magnitud.
Muchísimos inmigrantes nutrieron nuestras tierras con el sudor de sus frentes, pero otros, una minoría, sacaron la tajada negra de todo esto, alimentados por un sistema político tolerante y cómplice en las ganancias.


- Fotos superiores: sede de la Zwi Migdal en Buenos Aires; Cementerio de Impuros de Avellaneda en la época en que se encontraba habilitado y en buen estado de conservación; Noé Trauman; Raquel Liberman -

La AMIA, la Sociedad Israelita de Protección de Mujeres y Niños "Ezras Noshim", la Cancillería Polaca y la denuncia presentada por la Sra. Raquel Liberman (de nacionalidad polaca pero nacida en la ciudad de Berdichyb, cercana a Kiev, actual territorio de Ucrania) en 1930, encontraron eco en un juez incorruptible, el Dr. Manuel Rodríguez Ocampo, provocaron el inicio del fin de esta organización criminal y la ilegalización de la prostitución en 1936.

Las investigaciones policíacas del caso las llevó a cabo el Comisario Julio Alsogaray de la Comisaría 7ma. de la Ciudad de Buenos Aires. El Diario La Prensa y la Agencia de Noticias Di Presse hicieron su parte al llevar a cabo una amplia cobertura periodística que masificó el conocimiento popular sobre el tema.
Pero también muchas cosas estaban cambiando en la Argentina. En 1930 se quebró el orden constitucional al ser derrocado el Presidente Yrigoyen por una facción militar de extrema derecha, interrumpiendo así más de 60 años de estabilidad institucional.
Esta facción estaba imbuida de fuerte contenido nazi-fachista en su concepción ideológica y poseía  estrechos vínculos con la conducción de la Iglesia Católica Argentina.
El catolicismo percibió la oportunidad de recuperar terreno perdido en lo político y en lo social, lanzándose así a una amplia campaña de divulgación pretendidamente moralizante y de retorno a la conservadoras fuentes de su ortodoxia.
Cristalizó esto en la concreción del XXXII Congreso Eucarístico Internacional en 1934, con sede de realización en la ciudad de Buenos Aires, que hasta contó con la presencia del un enviado papal especial, el Cardenal Eugenio Pacelli.
Tan buena repercusión lograron con este Congreso, tantos renacimientos de vocaciones religiosas recogieron, tan buena imagen cosecho el Cardenal Pacelli, que incluso éste pudo aprovechar esa repercusión como espaldarazo para ser electo Papa en 1939, con el nombre de Pío XII. Su reinado marcó la época de complicidad de la Iglesia con el fachismo italiano y colaboracionismo con el régimen nazi, de una forma escandalosa y hasta cómplice.
La dictadura militar del General Uriburu en 1930, la institucionalización de un régimen político corrupto y fraudulento que manejó el poder por más de una década y pretendió continuarlo mediante otro golpe de timón con la Revolución de 1943, la recuperación de parte del poder terrenal de la alicaída Iglesia Católica y su "moralidad" puritana, crearon un nuevo escenario donde la Zwi Migdal no tenía lugar y donde había que sacarla del rol protagónico a cualquier precio.
Así terminó una era de explotación humana, aunque solo fuera suplantada por otras y nuevas formas de sometimiento de toda la sociedad.
La prostitución legal no fue abolida por razones "humanitarias", sino por antisemitismo manifiesto y por razones económicas, quitándole a la mafia de origen judío un negocio sideral, para dárselo a otros pero que eran amigos del régimen.



El sector completamente verde es el cementerio de la Zwi Migdal, completamente abandonado y cubierto de malezas y árboles

Raquel (cuyo verdadero nombre era Ruchla Laja Liberman) llegó al país en 1922 y murió de cáncer en 1935. En medio de su triste estancia en la Argentina fue la valiente que gritó su angustia y se atrevió a desafiar a la mafia. Más de 100 rufianes fueron detenidos, aunque puestos en libertad en poco tiempo, gracias a sus “amigos” en el poder.
Raquel no llegó a ver la ilegalización que cayó en 1936, pero provocó la caída de la “compañía” Zwi Migdal y la fuga de su mentor (Noé Trauman) al Uruguay.

Reflexión final...


Así es, hoy tenemos en nuestra vecindario el monumento a esta historia: el cementerio de “impuros”, una rareza poco vista en todo el mundo y el primero que tuvieron los judíos en Buenos Aires, administrado en la actualidad por la Asociación Comunidad Israelita Latina de Buenos Aires (ACILBA) y sellado, para así evitar que sea mirado y calificado como prueba viviente de la explotación humana.


Pude verlo desde el otro lado de un muro que lo oculta. Cubierto de malezas, con solo unos pocos monumentos que logran emerger por sobre ella, con puertas cerradas por el óxido de años, abandonado, triste.


Por medio del Google Earth se puede divisar una mancha verde en un predio de aproximadamente un cuarto de hectárea.


De los pocos monumentos que se logran ver solo se destacan los muy altos y lo llamativo de ellos es la calidad de su construcción, el lujo y el detalle que, al ser tan altos, sobresalen muy por encima del promedio de los monumentos que están en el sector abierto al público del cementerio tradicional.



Otro dato, la cantidad de obeliscos, alrededor de diez, que se ven simple vista. Esto llama mucho la atención porque no se espera encontrar en un cementerio judío un testimonio referencial de la cultura egipcia.



Si bien el judaísmo está asociado por la leyenda bíblica del éxodo judío de Egipto, comandados por Moisés rumbo a la Tierra Prometida, resulta muy difícil de procesar mentalmente la adopción de un símbolo hereje, como el obelisco, por parte de un pueblo que se consideraba esclavizado.


Pero encontrar la luz sobre todo esto, conocer la verdad, creo que demandará algún tiempo más de maduración en nuestro país. No como sucede en Brasil o Estados Unidos, donde este tipo de cementerio está abierto al público, bien conservados, manteniendo viva la historia y convirtiéndola en grito llamativo del presente, para que nunca más se repita tamaña forma de explotación humana.



Testimonios de vecinos

Después de varios años de intentos para encontrar vecinos del cementerio que pudieron relatar acontecimientos pasados, logré dar con dos de ellos, ambos de más de 50 años de edad, Jorge Fernández y Segundo José Narciso, emparentados como primos, que tenían como virtual patio de juegos el cementerio, ya que allí han vivido, frente al mismo, toda su vida.
Pude hablar con ellos en la fría tarde del Martes 12 de Agosto de 2014, tomando un buen café escuchando sus recuerdos por casi tres horas de intensa conversación.


Atestiguan que en el año 1964 la Municipalidad de Avellaneda decidió ensanchar la calle El Salvador, que corre al costado del predio, y que para ello debieron quitarle unos 10 mts a lo largo de toda la cuadra que une esta calle entre la Av. Larralde y Arredondo, lo hicieron sacando las lápidas de las tumbas y trasladándolas a otro lugar, pero se asombraron mucho cuando vieron que las palas mecánicas alisaron el terreno sin efectuar ninguna exhumación de las tumbas, esto implica que los cuerpos no fueron removidos y, que aún se encuentran debajo de lo que hoy es la vereda y la mitad  de la calle.
Para ellos, testigos de esta aberración, era un juego de niños al ver tanto despliegue en la construcción, pero el hecho es un verdadero atropello hacia la memoria de los difuntos y sus familiares. La administración del lugar aparentemente no reaccionó ante esta barbarie.
A simple vista el cementerio de achicó en unos 1000 mts cuadrados (10% aproximadamente) la mayor parte pertenecientes al sector de los “impuros”.
Ellos agregan que si se observa desde lo alto el predio amurallado, tal como podemos constatar en las fotografías, podemos ver que el mismo está divido en dos, por un muro que corre paralelo a la Av. Larralde, a unos 10 mts del muro perimetral  frontal y a todo lo largo del cementerio de “impuros”. En ese lugar se construyó una florería con frente a Larralde, en el resto de este sector se demolieron dos construcciones, una a partir de 1974 y la otra, la de  la esquina a principios de los 80, pero ellos no encuentran explicación razonable a estas demoliciones.



Cuentan que ellos recuerdan que les llamó mucho la atención ver que  tropas del ejército se hicieron presentes después del ataque terrorista al cuartel de Viejobueno, en Monte Chingolo, Lanús, custodiando por varios días el lugar. Este ataque se llevó a cabo en Diciembre de 1975,  y al día de hoy no encuentran relación del mismo con la presencia militar en un cementerio judío.
Entrando en terreno de hipótesis, las mismas derivaron en su momento en variadas interpretaciones, que pueden estar relacionadas con este acontecimiento terrorista o incluso, aprovechar el momento intentando encontrar algo que forma parte de una leyenda: la que cuenta desde hace décadas, sobre un proxeneta que fue sepultado con su pierna ortopédica la cual estaba recubierta de…oro!!!!. Rumor, leyenda urbana?... o lo que fuera, al día de hoy continúa circulando por el vecindario.



Sobre la construcción que existía justo en la esquina, dicen que la misma fue usada como una especie de residencia donde eran mandadas las mujeres recién llegadas al país, como si fuera un lugar de “adaptación” a la nueva vida que estaban por comenzar: la explotación sexual. 
Los comentarios que circulan sobre esto son infinitos, desde el maltrato físico, confinamiento forzado para hacerles perder el sentido del paso del tiempo y así asumieran resignadamente su destino. Por ello el lugar fue demolido, borrando así las huellas de esos tortuosos momentos.
Jorge y Segundo son muy descriptivos en sus relatos y guardan los mismos en el arcón de los recuerdos de su infancia. Los recuerdos son algo “atípicos” para el resto de los niños, pero para ellos son normales, solo variando los escenarios de una plaza pública, como pueden ser habitualmente, a un cementerio, como lo que tuvieron para jugar.
Rememoran al cuidador del predio, el Sr. Evan con su familia e infinidad de anécdotas  que contienen, como es casi lógico darse cuenta, la existencia de fantasmas o por lo menos apariciones muy extrañas.
Jorge dice que el último administrador del predio en los años 30, el Sr. Masa, se vio obligado a regalarle a su abuelo la línea telefónica que poseía su oficina en el lugar, diciéndole que “la empresa dejaba de funcionar, que cerraba”. Yo me pregunto ¿a qué empresa se refería? ¿a la misma Zwi Migdal?
Además narran que los propios vecinos tuvieron que sellar la pequeña puerta que da a la calle El Salvador, al comprobar que la misma fue forzada por drogadictos o delincuentes que usaron el lugar para refugiarse. Se pudo constatar que durante el tiempo que el cementerio estuvo así abierto, sufrió el saqueo de lápidas.



Muchos interrogantes quedan planteados, que no hacen mas que abonar el terreno de las leyendas, hipótesis, fantasmas, macabros recuerdos por un lado y románticos por el otro. Supuestas teorías de conspiración que no dejan de lado el sometimiento de las pobres mujeres recién llegadas, el intento de ocultamiento de los mismos, pasando por los buscadores del tesoro de la “Pierna de Oro” a militares que algo tenían que “hacer” en ese lugar, pero todos rotulados bajo el concepto de “viejos recuerdos” que ojalá algún día puedan ser clarificados en beneficio de la historia, de la reivindicación de los mujeres explotadas y de la realidad de antaño que nos dejó el actual legado.
Jorge agrega que unos pocos quieren dejar que todo continúe como hasta ahora, manteniendo cerrado el Cementerio de Rufianes y Prostitutas, para así no develar el origen de los nombres de algunas familias salpicadas por su pasado.
Entre sus recuerdos, Jorge y Segundo, conservan claramente las imágenes de tres lapidas enormes y lujosas, donde se veía claramente labrada en el mármol negro el apellido de una acaudalada y famosa familia de Buenos Aires que, al día de hoy, mantendría el origen de su fortuna y prestigio a salvo de un pasado tenebroso. Estas lápidas "casualmente" desaparecieron bajo el pesado cemento de una nueva construcción donde ahora funciona una florería, sobre la calle Larralde. A todo esto ¿Cómo y porqué se autorizó a construir una local comercial dentro del cementerio?. Es muy llamativo este dato.

Hacia mediados de 2017 llegó al país el grupo de documentalistas israelíes que realizaron el documental "Impuros". Estaban enterados de un evento que se haría dentro del predio del cementerio y querían filmarlo. Este conocimiento de su parte provocó que se suspendiera el homenaje, pero de una forma muy inteligente: No lo pospusieron, porque corrían el riesgo que trascendiera la nueva fecha, sino que lo adelantaron un día. Así no hubo capacidad de respuesta de nadie.

Placa recordatoria colocada en 2017
Hicieron el homenaje, donde hubo un equipo de filmaciones, muchos invitados, algunos de ellos fueron mujeres muy ancianas con vestidos lujosos y tapados de piel, pero la placa recordatoria a Raquel Liberman la colocaron del lado de adentro del cementerio clausurado!!!. Nadie la podía ver de esa manera, pero si parece que ya tenían pensado hacer algo en un futuro bastante cercano.
En 2019 casi de pronto se convocó a una jornada de limpieza, desmalezamiento y reconstrucción de una pared, pero lo hicieron abiertamente, convocando incluso a vecinos como voluntarios. Esta jornada debió suspenderse ante la queja de otros vecinos que no fueron informados y que temían sobre el daño que se podría provocar a las lápidas. Al final se hicieron estas obras, pero con profesionales.
Inmediatamente de esto trascendió que había un proyecto de rehabilitar el predio, abrirlo al público, convirtiendo al lugar en un verdadero monumento histórico. Si bien todo luce limpio ahora, se puede apreciar el nivel de destrucción de los monumentos y hasta marzo de 2020 no se produjo la apertura del lugar. No se sabe si la misma ocurrirá o solo fueron buenas intenciones.
Si se abre, tendrá sentido el haber colocado la placa conmemorativa de la Sra. Liberman del lado de adentro, aunque se perdiera la ubicación exacta de su lápida.

Esta historia, parece, seguirá entregando capítulos y el último no debe referirse a la construcción de una plaza, como alguna vez sugirió un funcionario municipal. Este proyecto solo ocultaría la verdad y la misma pasa por la preservación. 
Con ella la historia conservará. Avellaneda tendrá un monumento que testifica sobre su pasado. Las familias conocerán a sus ancestros y otras encenderán luces sobre una época remota.
Pero sobre esto último les digo que no se escandalicen por lo que hizo el abuelo o quien fue la abuela. Ellos ya no están y las actuales generaciones no son culpables de nada.
Podrán así tener un lugar donde llevar una flor o colocar una piedra sobre una lápida, tal cual acostumbran los judíos.


dp








Fuentes:


Paul Armony: varias páginas de Internet.

M. Echazarreta: Historia de los Cementerios Israelitas.
Cristina Codaro y Ellen Hendi: Las necrópolis de Avellaneda en la historia. 3er. Congreso de Historia Provincial y de la Ciudad de Buenos Aires.
Comisario Julio Alzogaray: La trilogía del placer en la Argentina.
Beatríz Kushnir: Baile de Máscaras (Imago Editora, Río de Janeiro, Brasil)

NOTAS:


1. Personalmente investigué en la Dirección Nacional de Migraciones, dependiente del Ministerio del Interior de la Nación y no existen datos registrados de la entrada al país de Noé Trauman. Se puede inferir que ingresó con otro nombre, cosa habitual en este tipo de personaje vinculado con la ilegalidad y en épocas donde los controles de entradas no eran tan estrictos y los documentos que se exigían eran de difícil comprobación en cuanto a su veracidad.

2. El viernes 21 de Diciembre de 2007, fui entrevistado en el noticiero del Canal Telefe de Buenos Aires, uno de los más importantes del país, en la sección Leyendas Urbanas, por el periodista Fernando Eiriz. El reportaje fue emitido en las dos ediciones nacionales del noticiero, a las 12 y 19 hs. Duración: 7 minutos. Fui acompañado en esta entrevista por el ex Intendente Municipal de Avellaneda y actual Secretario de Relaciones con la Comunidad, Luis Sagol, y por el Director de Patrimonio Cultural de mi ciudad, Rudy Varela.

Agradecimientos:


A la historiadora brasilera Paula Janovitch y a su compatriota Eliza Galantier, ambas de San Pablo, por los aportes efectuados a esta investigación y los lazos de que establecimos.

A la escritora argentina Myrtha Schalom que con su libro "La Polaca" humanizó la historia de Raquel e hizo ver la lucha silente de una mujer contra la explotación humana.
Parece extraño: la muerte nos junto en una historia de vida.
A los vecinos Jorge Fernández y Segundo José Narciso por permitirme escucharlos y volcar sus vivencias barriales. Muchas gracias por su confianza y por el aporte que hacen a la historia de Avellaneda.






Reproducciones y Referenciado:

Este artículo fue reproducido (en su versión primera) en http://www.taringa.net/ (2011)

Documentales: en http://tal.tv/video/aquellas-mujeres . Documental "Las polacas". En TAL (Televisión de América Latina) Idioma: Portugués (con subtítulos en Castellano) Directoras: Matilde Teles y Verena Kael. Río de Janeiro, Brasil. Sinopsis: historias de trata de blancas por parte de la Zwi Migdal, en Brasil, desde finales siglo XIX hasta siglo XX.


Exploraciones urbanas: realizadas por el Grupo Magnus Mefisto y publicadas en Youtube, bajo el título "Explorando cementerio abandonado" (Novienbre de 2016)


SUSCRIBIENDOSE A ESTE SITIO, GRATUITAMENTE, CINE.AR , PODRÁN VER EL DOCUMENTAL "IMPUROS", DONDE TUVE EL HONOR DE COLABORAR EN EL RUBRO "INVESTIGACION PERIODISTICA", APARECIENDO EN LOS CRÉDITOS FINALES DE LA PELÍCULA. AGRADECERÉ SU OPINIÓN SOBRE ESTE DOCUMENTAL


Intervención en el programa "En la Mira" de FM SECLA 104.7, el 18/5/2017 y el 1/6/2017



Afiche gigantografía oficial en la vía pública (en este caso en Barracas)









Cementerio desmalezado (2019)








Estreno del largometraje documental "Impuros" en la TV abierta, 7/3/2021

 




dp en créditos de la película



Salida en radios: 29/5/2021 en FM Oriental 94.5, de la localidad de Ezeiza. Programa de Juan Carlos Vaschetto, "Ezeiza Despierta". Al aire los días Miércoles de 17 a 19 hs y Sábados de 9 a 11hs.



domingo, 28 de octubre de 2007

EL REY DE LA PATAGONIA


En La Chaise, comuna de Chourgnac, cantón de Hantefort, departamento de Périgneux, Francia, nace Oréllie Antoine de Tounens.

Por 1858, oficia de alguacil del juzgado, en su pueblo natal, y sueña... También tiene el coraje suficiente como para poner en marcha sus sueños...

A los 33 años de edad, emprende su gran viaje, desembarcando durante el mes de diciembre, en las costas chilenas, frente a Coquimbo. Si bien esta localidad queda muy lejos de la Araucanía, permanece aquí dos años durante los cuales organiza su idea, y aprende las lenguas española y araucana; redacta las normas legales que darán marco "jurídico" a su sueño, y mantiene frondosa correspondencia con diversos caciques, especialmente Mañil.

Inicia la gran aventura durante 1860, partiendo hacia el sur, al frente de una caravana. Lo acompañan su secretario y futuro ministro, de apellido Desfontaines. Lorenzo López y Santos Bejar Culinau en calidad de intérpretes, y muchos peones liderados por Rosales.

La Araucanía comprende, en estos tiempos, entre el río Bio Bio al norte, el golfo de Reloncaví al sur, desde los Andes al océano Pacífico. Toda esta región estaba habitada por los aguerridos araucanos que, hasta ahora, no han podido ser dominados por los españoles.

En el interín su aliado Mañil había fallecido, pero sale a recibir a Tounens el nuevo Toqui, Quilapán, en cuyos dominios se concentran delegaciones de otras tribus, constituyéndose en asamblea o parlamento. El recibimiento que los indios brindaron a Tounens, tiene por única posible explicación una leyenda mapuche: que el fin de las guerras y de la temida esclavitud, coincidiría con la aparición de un hombre blanco.

Quilapán iba presentado a los caciques a medida que arribaban, Levio, Canglo, Meliú con su hijo Peoucón, el poderoso Guantecol, Milavil y Trinte, congregando así a pehuenches, moluches y huilliches.

Tounens les prometió de todo: protección, ayuda para combatir a la la Nación chilena, dice contar con 20.000 hombres armados y que si lo designaban jefe, los conduciría a la gloria. Los caciques lo aclaman como toqui supremo.

De inmediato dicta su primer decreto, fundando una monarquía hereditaria, y autodesignándose rey de Araucanía. Seguidamente, dicta la Constitución que regirá al nuevo Reino, donde se reserva el derecho de "hacer nobles a voluntad" y dispone que "las sesiones legislativas deberán ser publicadas en los diarios". Copias de esta proclamación fueron enviadas para su publicación, a los diarios de Santiago y de Valparaíso.

También dirige a Manuel Montt, presidente de Chile, una comunicación:

"Excelencia: Nos, Oréllie Antoine I, por la gracia de Dios, Rey de la Araucanía, nos hacemos un honor imponerlo de nuestro advenimiento al trono que acabamos de fundar en Araucanía. Pedimos a Dios, Excelencia, que nos tenga en su santa dignidad y guarda. Fecho en Araucanía el 17 de noviembre de 1860. Firmado Oréllie Antoine I. "

Las celebraciones duran muchos días y noches, en el gran campamento de Su Majestad. Pero en apenas tres días, el monarca amplia su Reino, dictando la siguiente norma:

"considerando que los indígenas de la Patagonia tienen los mismos derechos e intereses que los Araucanos, y que declaran solemnemente querer unirse a ellos para no formar sino una sola nación bajo el gobierno monárquico constitucional, hemos ordenado y ordenamos lo siguiente:

Art. 1º - La Patagonia queda reunida desde hoy a nuestro Reino de Araucanía, como parte integrante del mismo, en la forma y condiciones enunciadas en nuestra ordenanza real el 17 de noviembre del corriente."

Lo fecha el 20 de noviembre de 1860. Desde este momento, las inmensidades patagónicas, desde el río Negro hasta el estrecho de Magallanes, desde el Atlántico hasta los Andes, quedan incorporadas al flamante reino.

En procura de apoyo y reconocimiento, se dirige a Valparaíso, y le sorprende que las autoridades locales permanezcan indiferentes a la presencia de Su Majestad. Entonces inicia correspondencia con el gobierno francés y hasta propone el nombre de "Nueva Francia" para su reino. En Francia, nadie lo tomó en serio... Regresa a la Araucanía.. en éste segundo viaje, cambia su apariencia adoptando una vestimenta más acorde a su rango. Recorre todas las tolderías ratificando su condición real y haciendo entrega a cada una de la bandera tricolor, verde, blanca y azul. Reúne 15.000 lanzas para vengarse de los indiferentes chilenos...



Establece su residencia en Angol, centro geográfico de sus dominios. Pero como en toda historia cortesana, hubo un traidor... su capataz Rosales envía un aviso a las autoridades chilenas, dando cuenta de las intenciones bélicas de Su Majestad. Un piquete despachado por la comandancia de armas toman prisionero a Tounens y lo conducen a Nacimiento, y posteriormente trasladado a Los Angeles, donde es arrojado a un calabozo para delincuentes comunes. En su prisión, y por las dudas, redacta su testamento político estableciendo el orden sucesorio, previsto hasta varias generaciones posteriores, asegurando para sus descendientes los derechos a la corona de Araucanía y Patagonia por los siglos de los siglos.

Un simple juez letrado conduce los procedimientos, que concluyen en la sentencia, negándole el derecho a intervenir en Araucanía y condenándolo a cinco años de prisión. Pero se le permite regresar a Francia.

Expulsado de su Reino, no por ello abandona sus sueños... Vuelve a la carga, en 1869, desembarcando esta vez sobre el Atlántico, en San Antonio. Pasa por Patagones y Choele Choel. Por el camino, se cruza con el capitán Murga, del fuerte El Carmen. Pasa por la toldería de Renquecura reingresando a Chile por el boquete de Llaima, alcanzando el mismo punto donde había sido arrestado años atrás.

Otra vez las autoridades chilenas lo expulsan. Durante el año 1871, publica notas en los diarios La Prensa, La Nación y La Tribuna, en la ciudad de Buenos Aires, y retorna a Francia. En su tercer intento, llega a Buenos aires, se hospeda en el hotel de la Paz; parte vía terrestre hacia sus dominios, pero es detenido en Bahía Blanca por el Coronel Murga y devuelto, una vez más, a su país de origen. Finalmente, trata de llegar por el puerto de Punta Arenas, siendo arrestado nuevamente.

Fallece a los 53 años de edad, en 1878, un 17 de noviembre, o sea exactamente 18 años después de haberse autoproclamado Rey de la Araucanía y la Patagonia. Deja de existir en Dorgogna, sólo y en la miseria. Su heredero, Gustavo Archile I y su Reina María, hasta tendrán corte y designarán embajadores. Les sucede Aquiles I que fallece en 1902.

Creen que aquí termina la historia? Pues no...

Con motivo de los 500 años del descubrimiento de América, entre tantas otras publicaciones, el periodista argentino Enrique Oliva escribe la historia del Reino de Araucanía y Patagonia. Philippe Boiry, setentón, se autoproclama heredero de Tounens. En su condición de tal se presenta ante organismos internacionales en nombre de "sus" pueblos, y demanda ante los tribunales franceses a Oliva, por poner en duda su legitimidad.

Aquí termina? Tampoco...

En 1998, un supuesto "cónsul general de la Patagonia", en representación del descendiente de Oréllie Antoine de Tounens, invade unos islotes británicos ubicados en el canal de la Mancha, en represalia por la guerra de Malvinas. Resultó ser una maniobra del autor francés Jean Raspaill, para publicitar el libro que escribiera sobre la vida de Tounens, editado por Emecé. Como propaganda, fue un éxito.

Fuente:

* "De cómo la Patagonia hubo de ser una monarquía" por Armando Braun Menéndez, en revista Argentina Austral.

Autor: Raine Golab. email: raine@flyfishing-argentina.com

dp

miércoles, 24 de octubre de 2007

LOS SAVANTS


El cerebro humano es, en muchos sentidos, la última frontera de la ciencia. Unas pocas personas asombrosas puede tener una clave para entender el órgano con el que entendemos las cosas.

Ver Roma una vez y dibujarla con exactitud. Memorizar 12 mil libros. Aprender islandés en una semana. Estas hazañas asombrosas son lo normal para alrededor de 100 personas en todo el mundo identificadas como víctimas (si tal es la palabra) del síndrome savant, capaces de notables hazañas artísticas, matemáticas o de memorización pero que suelen sufrir además problemas de conducta y desarrollo mental y emocional, como el autismo.

El ejemplo popularmente más conocido del savant es Raymond Babbit, el personaje de la película Rain Man cuya interpretacíón dio un Oscar a Dustin Hoffman. Babbit está basado en un famoso savant estadounidense real, Kim Peek, quien ha leído y recuerda más de 12 mil libros, además de poder realizar cálculos matemáticos formidables y tener una asombrosa memoria musical, aunque no es autista como el personaje Babbit. Kim nació con macrocefalia, daños en el cerebelo y ausencia del cuerpo calloso, el haz de fibras nerviosas que conecta los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, lo que le permite hazañas como leer dos páginas de un libro al mismo tiempo, una con cada ojo, sin que un lado del cerebro interfiera con el otro compartiendo información con él. Kim camina con cierta dificultad, tiene habilidades motoras limitadas y no le es fácil comprender los aspectos metafóricos del lenguaje. Pero está sin duda consciente de que es singular, tanto que, al conocer al savant autista británico Daniel Tammet, Peek le dijo "algún día serás tan grande como yo". Tammet, por su parte, es el prodigio que aprendió islandés en una semana y memorizó más de 22.514 cifras de pi, además de ser un notable calculista, hablar al menos otros nueve idiomas y crear su propio idioma, el mänti.

Matt Savage, nacido en 1992, es un pianista y compositor de jazz con su propio grupo (de adultos), premios, siete discos publicados a la fecha y una apretada agenda de conciertos. Es también un chico autista, obsesivo, caprichoso y con varios problemas de comportamiento y comprensión (especialmente de los aspectos simbólicos del idioma) que han sido enfrentados pacientemente por sus padres. Matt tiene la ventaja de ser extremadamente inteligente, como Daniel Tammet. Con el apoyo médico y de su familia, quizá con el tiempo nos pueda decir lo que ningún escáner cerebral puede relatarnos: cómo es la vida dentro de la cabeza de un savant.

Lo que puede hacer un savant nos parece extremadamente difícil, pero buena parte del acertijo que nos presentan los savants es, precisamente, que realizan sus hazañas sin dificultad, naturalmente. Para ello pagan el precio de una obsesión por sus temas de especialización que consume casi la totalidad de su vida. Poco les importa más allá de memorizar datos, números o estadísticas, hacer cálculos matemáticos o tocar instrumentos musicales sin cesar. Esto, al menos en principio, los diferencia de los genios "comunes" como Mozart, Einstein, Newton o Darwin, que pese a ser capaces de concentrarse intensamente en su trabajo, no perdían el contexto de su existencia y ciertamente no tenían las dificultades simbólicas y emotivas que con frecuencia sufren los savants.

Fuera de los casos de claras anormalidades anatómicas como el de Kim Peek, el hecho más asombroso, al menos a primera vista, es que los savants tienen cerebros en apariencia perfectamente normales. Es más, algunas personas han adquirido el síndrome savant después de sufrir un accidente, en particular un golpe en la cabeza. Tal es el caso de Orlando Serrell, un chico normal que fue golpeado por una dura pelota de béisbol mientras jugaba a los 10 años de edad, al parecer sin consecuencias más allá de un dolor de cabeza. Pero a partir de ese momento, Orlando recuerda exactamente dónde estaba, qué hacía y cómo vestía, así como las condiciones del clima, cada uno de los días de su vida a partir de ese día, y obtuvo igualmente la capacidad de realizar asombrosos cálculos calendáricos. Las capacidades que suelen exhibir quienes tienen el síndrome savant tanto congénito como adquirido son generalmente concretas y no simbólicas, dominio principalmente del hemisferio derecho del cerebro, mientras que el izquierdo es, se piensa actualmente, responsable de actividades más secuenciales, lógicas y simbólicas.

Un estudio que quizá contenga algunas claves sobre el tema se presentó en 1998 y señaló que numerosos pacientes con demencia frontotemporal progresiva y que antes no tenían deficiencia alguna ni, en la mayoría de los casos, ningún interés artístico, desarrollan hablidades artísticas inéditas en ellos conforme avanza su enfermedad, pero no habilidades abstractas o simbólicas. Su arte es una meticulosa representación de la realidad como las que han hecho famoso a Stephen Wiltshire, el aclamado pintor savant que asombró al mundo recorriendo Roma en helicóptero durante 45 minutos y luego haciendo, en tres días, un detalladísimo dibujo de 5 metros con una vista aérea de la capital italiana, con una precisión sobrehumana. Los científicos procedieron entonces a realizar escáneres cerebrales de un savant de 9 años, determinando que, probablemente, la base del síndrome savant implique una pérdida de funcioens del lóbulo temporal izquierdo con una función aumentada del córtex posterior. Otros estudios señalan que cierta región del cromosima 15 (conocida como 15q11-q13) puede estar vinculada a la presencia o ausencia de habilidades de savant. Finalmente, al realizar cálculos matemáticos parece que los savants echan mano de zonas del cerebro dedicadas ordinariamente a la memoria episódica para "reclutarlas" en el procesamiento matemático.

Todo esto podría indicar que quizá todos tenemos la semilla del savant en nuestros cerebros, pero ésta no se desarrolla, probablemente porque empleamos nuestros recursos neuronales en otras muchas actividades menos especializadas y obsesivas que las del savant. Desde el punto de vista de la evolución y la adaptación, quizás no sería muy deseable que todos pudiéramos calcular el día de la semana en que cayó cualquier fecha de la historia o aprendernos de memoria el directorio telefónico, pero no pudiéramos desarrollar otras capacidades intelectuales y emocionales.

Lo que hoy sabemos acerca de los savants es, sin duda, mucho más de lo que sabían quienes les dieron nombre, pero aún es muy poco. El dr. Darond Treffert, considerado el máximo experto mundial en savants y que se dedica a su estudio desde hace 45 años, ha afirmado: "He llegado a la conclusión de que hasta que podamos explicar al savant, no podremos explicarnos a nosotros mismos".

Fuente: http://xoccam.blogspot.com

dp

domingo, 21 de octubre de 2007

LA ABSOLUCION DE LOS TEMPLARIOS


En los últimos días se difundió una importante noticia en torno a la inminente publicación del denominado “Proceso contra los Templarios”, hasta ahora guardado en los Archivos Secretos del Vaticano. Dada la cercanía de la cuestión templaria con la temática masónica hemos creído conveniente difundir la noticia tal como ha sido reflejada por la BBC e incluir un comentario acerca del denominado “Pergamino de Chinón” fechado en 1308 y que contiene la absolución impartida por el papa Clemente V al último Gran Maestre de la Orden Jacques de Molay.

Las actas del proceso que condenaron a los templarios no desaparecieron, estuvieron extraviados por más de tres siglos. El Vaticano ahora las volverá públicas en la obra Processus contra Templarios, una edición rigurosamente limitada a 799 ejemplares.

Por Sergio Mora (www.bbcmundo.com)

La publicación se realizará el 25 de octubre en la "Sala vieja del sínodo". La obra se basa en el pergamino de Chinon y contiene los actos del juicio inquisitorio que destruyó la orden de caballería de los monjes guerreros, fundada en el año 1118.
El pergamino, que se creía perdido, lo encontró en 2001 Barbara Frale, una joven investigadora italiana que revisaba uno de los miles de estantes de la Biblioteca y Archivos secretos del Vaticano.
La noticia de la publicación de "Processus contra Templarios" ha despertado gran interés en Italia, especialmente después de la historia novelada de "El Código da Vinci", de Dan Brown.
El Archivo secreto del Vaticano definió la edición -que reproduce fielmente los originales conservados- como una obra "monumental", y la iniciativa forma parte de la colección "Exemplaria Praetiosa", que realiza publicaciones con reproducciones exactas y todo lujo de detalles, desde el uso del pergamino a los sellos dorados.

Acusaciones

La historia registra que el gran maestro de los templarios, Jacques de Molay, un 18 de marzo de 1314, subiendo a la hoguera en la Isla de Francia, en París, maldijo por lo que se hizo para cerrar la Orden al rey francés Felipe el Hermoso y al papa Clemente V.
El Papa murió un mes después de disentería; el Rey francés, el 29 de noviembre de ese año, por una caída del caballo.
Y según diversas leyendas, Molay habría maldecido a la casa real francesa "hasta la treceava generación", justamente la de Luis XVI, muerto en la guillotina durante la Revolución Francesa.
Entre las acusaciones que se lanzaron contra la orden del Temple estaban la de contar con ritos iniciáticos que anteponían la Orden a la iglesia Romana, de practicar la sodomía, de haber cedido ante el Islam y la herejía de los Cátaros, de haberse erigido en custodios del Grial (cáliz de la última cena) y de querer para Europa un reino teocrático, con poder espiritual y temporal en un mismo monarca.
Sobre los templarios se ha escrito mucho y existen diversas crónicas.
Y si bien los actos judiciales que se difundirán el 25 de octubre podrán traer a la luz, después de siete siglos, aspectos desconocidos de la enigmática historia, el anuncio de la publicación ya hizo noticia, atrayendo la curiosidad de historiadores, místicos, ocultistas, esotéricos, curiosos y de los interesados en adquirir uno de los exclusivos 799 libros del Vaticano.

Más información en:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7029000/7029524.stm

PERGAMINO DE CHINON - ABSOLUCIÓN DEL PAPA CLEMENTE V PARA LOS JEFES DE LA ORDEN TEMPLARIA

Chinon, diócesis de Tours, 17-20 de agosto de 1308

Formato original de un único pergamino de grandes dimensiones (700 x 580 mm.), originariamente con sellos pendientes de los tres legados apostólicos que formaban la Comisión especial apostólica ad inquirendum nombrada por Clemente V: Bérenguer Frédol, cardenal sacerdote del título de los santos Nereo y Achilleo y sobrino del papa, Étienne de Suisy, cardenal sacerdote de San Ciriaco in Therminis, y Landolfo Brancacci, cardenal diácono de San Angelo. Su estado de conservación es discreto, aunque tiene vistosas manchas violáceas debidas al ataque de las bacterias. El original estaba acompañado por una copia auténtica que todavía se conserva en el Archivo Secreto Vaticano con la signatura Archivum Arcis, Armarium D 218. ASV, Archivum Arcis, Arm. D 217

EL documento contiene la absolución impartida por Clemente V al último Gran Maestro del Templo, el fraile Jacques de Molay, y a los demás jefes de la Orden después de que estos últimos hicieran acto de penitencia y solicitaran el perdón de la Iglesia; tras la abjuración formal, obligatoria para todos aquellos sobre los que recayera la sospecha de herejía, los miembros del Estado Mayor templario son reintegrados en la comunión católica y readmitidos para recibir los sacramentos. Perteneciente a la primera fase del juicio contra los Templarios, cuando Clemente V todavía estaba convencido de poder garantizar la supervivencia de la orden religiosa y militar, el documento responde a la necesidad apostólica de eliminar de entre los frailes guerreros la infamia de la excomunión en la que se habían enredado solos al admitir que habían renegado de Jesucristo bajo las torturas del inquisidor francés.
Como confirman distintas fuentes de la época, el papa comprobó que entre los templarios se habían insinuado graves formas de malas costumbres y planificó una reforma radical de la orden para después fundirla en una única institución con otra gran orden religiosa-militar, la de los Hospitalarios. El acto de Chinon, que no disuelve a los templarios sino que los absuelve, era la base necesaria para la reforma, pero se quedó en papel mojado. La monarquía francesa reaccionó desencadenando un auténtico mecanismo de chantaje que obligaría posteriormente a Clemente V al ambiguo compromiso aprobado en 1312 durante el Concilio de Vienne: al no poder oponerse a la voluntad del rey de Francia Felipe el Hermoso que imponía la eliminación de los templarios, el papa eliminó la orden de la realidad de la época sin condenarla ni abolirla, sino más bien aislándola en una especie de “hibernación” gracias a un hábil artificio del derecho canónico. Tras haber declarado expresamente que el proceso no había probado la acusación de herejía, Clemente V suspendería la orden de los Templarios mediante una sentencia no definitiva dictada por la necesidad superior de evitar un gran peligro para la Iglesia, con la prohibición bajo pena de excomunión de continuar usando el nombre y los signos distintivos.

Fuentes:
http://asv.vatican.va/cercaes/index.php
http://eduardocallaey.blogspot.com/2006/05/el-otro-imperio-cristiano-de-la-orden.html

08/08/2008

DEMANDA CONTRA BENEDICTO XVI

La Asociación Orden Soberana del Temple de Cristo, que asegura ser la heredera de los míticos templarios, ha presentado una demanda contra el Papa Benedicto XVI, al que exigen la rehabilitación de la orden, suspendida por Clemente V en 1307.Le piden además el reconocimiento de sus bienes incautados, valorados en 100.000 millones de euros (unos 155.000 millones de dólares). La demanda, interpuesta en los Juzgados de Madrid contra el Santo Padre por vía de la Nunciatura Apostólica en España, solicita la revisión del proceso que terminó con la suspensión de la orden templaria hace ya 700 años. La denuncia está formulada en contra de la persona física del Papa Benedicto XVI como sucesor de Clemente V y no como jefe del Estado del Vaticano, y deja claro que los actuales templarios no desean la restitución patrimonial de lo expoliado en el siglo XIV, que alcanzaría actualmente los 100.000 millones de euros. "No pretendemos en ningún caso producir la quiebra económica de la Iglesia Romana", añade el escrito, "sino que el tribunal pueda hacerse una idea de la magnitud de la operación tramada contra nuestra Orden". Según la Asociación Orden Soberana del Temple de Cristo, legalmente inscrita en el registro de asociaciones, los templarios tenían censados 9.000 propiedades en toda Europa, sin contar los derechos sobre tierras, pastos, molinos y derechos portuarios, incluidos barcos de transporte y de guerra. En el siglo XIV los templarios, que contaban con más de 15.000 caballeros en toda Europa, tenían propiedades en España, Francia, Inglaterra, Portugal, Alemania, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Polonia. La demanda está pendiente de que se resuelva el recurso de apelación interpuesto por la orden del Temple ante la Audiencia Provincial de Madrid después de que no fuera admitida a trámite en primera instancia. En su primer auto, la jueza encargada del caso negó la admisión a trámite por falta de jurisdicción, al entender que no correspondía a su tribunal pronunciarse sobre hechos ocurridos hace 700 años "al ser materia propia de historiadores".

Fuente: Agencia EFE

dp