martes, 11 de agosto de 2026

VISITAS A LA SEDE DE LA MASONERIA




La sede de la Gran Logia local abre sus puertas con visitas guiadas que recorren sus templos, símbolos y espacios históricos; su máxima autoridad explica qué hay detrás del halo de misterio que todavía rodea a la institución, cómo funciona y qué lugar ocupa hoy en la sociedad argentina

11 de agosto de 202611:26

PARA LA NACION Alejandro Rapetti



Durante más de un siglo, cruzar el umbral de Perón 1242 era un privilegio reservado para unos pocos iniciados. El Palacio Cangallo, sede de la Gran Logia de la Masonería Argentina, permaneció envuelto durante años en ese espeso halo de misterio, enclave de una sociedad secreta, de ritos nocturnos, símbolos enigmáticos y un poder que tejía los hilos de la historia nacional tras bambalinas.

En los últimos años, esa política de apertura avanzó un paso más con la incorporación de visitas guiadas regulares para el público general. Aunque el edificio ya había participado de iniciativas abiertas como “La Noche de los Museos”, estos recorridos permiten conocer de manera periódica sus templos, salones y espacios vinculados con distintos debates políticos, sociales y culturales de la historia argentina.

En diálogo con LA NACION, el Gran Maestre de la Masonería Argentina, Pablo Lázaro, explica el sentido de la iniciativa: “La apertura regular de la sede al público forma parte de una decisión institucional reciente: mostrar la Masonería tal como es, quitarle dramatismo al mito y permitir que la sociedad conozca un edificio histórico, una tradición de pensamiento y una institución viva”.

Más allá de esta apertura reciente, la figura del masón suscita hasta hoy innumerables intrigas en el imaginario popular. “Este histórico halo de misterio relacionado con la masonería viene de varios factores: la antigüedad de sus símbolos, la reserva de sus rituales, la persecución histórica sufrida en distintos países y la tendencia humana a imaginar conspiraciones donde hay discreción. Pero reserva no es secreto oscuro. La Masonería no es clandestina: tiene autoridades, sede, personería, actividades públicas, biblioteca, conferencias y hoy también visitas guiadas”, sostiene Lázaro, quien se unió a la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones cuando tenía apenas 24 años. Ingeniero informático, fanático de la ciencia y apasionado por la tecnología, lejos de la solemnidad del templo, su trayectoria profesional haber sido director de Investigaciones del Ciberdelito del Ministerio de Seguridad de la Nación entre 2018 y 2020.

La Masonería moderna nace institucionalmente en 1717, con la creación de la Gran Logia de Londres. “La palabra ‘masón’ viene del oficio de los constructores, de los antiguos albañiles o canteros que trabajaban la piedra. Con el tiempo, esa idea de construcción material se transformó en una construcción simbólica: ya no se trata de levantar catedrales de piedra, sino de construir mejores personas, mejores ciudadanos y mejores sociedades”, explica el presidente de la institución.

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones fue fundada el 11 de diciembre de 1857. Desde el punto de vista legal, funcionan bajo la forma jurídica de una asociación civil. La institución tiene una tradición histórica que incluye a procéres como José de San Martín y Manuel Belgrano —ambos fallecidos antes de la creación de la Gran Logia en 1857—, además de personalidades posteriores vinculadas con la masonería argentina como Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre, Leandro N. Alem, Hipólito Yrigoyen, José Roque Pérez, Roque Sáenz Peña, Lisandro de la Torre y Joaquín V. González.

Cómo es la visita a la casa de La Gran Logia


Ya en la entrada del Palacio Cangallo —que debe su nombre histórico a la antigua denominación de la calle Perón hasta la década del 80— el compás y la escuadra tallados justo sobre las puertas de calle dan la primera pista de una enigmática simbología arquitectónica. Dos pasos más adentro, un águila de dos cabezas confirma las sospechas: la casa está repleta de historia y alegorías grabadas en el bronce, el mármol y la madera.

La visita de dos horas se realiza bajo la dirección del periodista e investigador, Daniel Pena, y el escritor Juan Bautista Tingueli, encargados de guiar a los asistentes a través de la sede de la Gran Logia, desde el hall de entrada, los pasillos y escaleras hasta ingresar al Gran Templo, el espacio ceremonial más imponente del edificio, destacado por el cielorraso curvo que simula la bóveda celeste. El recorrido comprende también las oficinas principales, entre las que se destaca la Gran Maestría, donde centraliza sus labores el “Muy Respetable Gran Maestre”, los sectores ceremoniales, los salones y templos donde se conservan documentos originales y elementos de uso cotidiano en el trabajo de las logias.

“Una de las cosas que más sorprende a los visitantes es descubrir que muchos símbolos que parecen ‘misteriosos’ son, en realidad, herramientas pedagógicas. La escuadra, el compás, la piedra bruta, la piedra pulida, la luz, las columnas: todo remite a una idea de construcción personal y colectiva. La Masonería no muestra símbolos para ocultar, sino para enseñar de otra manera. Significa que la Masonería no enseña únicamente con discursos, sino con imágenes, herramientas y alegorías. El símbolo permite que cada persona piense, interprete y madure una idea. No baja una consigna cerrada: abre una pregunta”, explica Lázaro.

"La escuadra, el compás, la piedra bruta, la piedra pulida, la luz, las columnas: todo remite a una idea de construcción personal y colectiva. La Masonería no muestra símbolos para ocultar, sino para enseñar de otra manera", sostiene el Gran MaestreGentileza/Gran Logia de la Masonería Argentina


Así, cada objeto tiene una significación ética y filosófica. La escuadra representa la rectitud en el obrar, mientras que el compás alude a la medida, el límite y la relación con los demás. La piedra bruta simboliza el estado natural del hombre, mientras que la piedra pulida, en contraposición, encarna el ideal de perfeccionamiento humano. Asimismo, la luz se asocia de manera unívoca al conocimiento y la razón, las columnas representan la firmeza de los principios éticos y el tradicional mandil o delantal simboliza el valor del trabajo constante.

El método masón de la búsqueda de consenso


“El método masónico combina estudio, símbolo, diálogo, escucha y búsqueda de consensos. En una logia no se va a imponer una verdad: se va a trabajar sobre uno mismo, a escuchar al otro y a construir una mirada más amplia", argumenta LázaroGentileza/Gran Logia de la Masonería Argentina


Actualmente unos 14.000 masones repartidos en todo el país. Cada semana se reúnen para debatir una amplísima variedad de temas de la actualidad social, científica y filosófica, pero bajo un método de discusión particular que difiere notablemente de los debates públicos tradicionales.

“El método masónico combina estudio, símbolo, diálogo, escucha y búsqueda de consensos. En una logia no se va a imponer una verdad: se va a trabajar sobre uno mismo, a escuchar al otro y a construir una mirada más amplia. Es un ejercicio muy necesario para una sociedad acostumbrada al grito, a la grieta y a la descalificación. El principal desafío es volver a poner valor en la palabra, en el diálogo y en la construcción de consensos. La Argentina vive tensiones políticas y sociales fuertes. La Masonería no es un partido político, pero sí tiene una responsabilidad ética: defender la libertad de pensamiento, la educación, la ciencia, la fraternidad y las instituciones republicanas”, explica el Gran Maestre.

En la actualidad, la estructura interna de la masonería simbólica se divide en tres grados fundamentales que marcan el progreso y la responsabilidad del miembro dentro de la organización: el Aprendiz, que se aboca principalmente a un trabajo de introspección sobre sí mismo; el Compañero, que expande su formación intelectual y su mirada crítica sobre el entorno mundial; y el Maestro Masón, quien asume las mayores responsabilidades de conducción dentro de la logia y se encarga de la transmisión del método a las nuevas generaciones.

Lázaro aclara que “ser masón no es una profesión ni un empleo. Cada cual tiene su trabajo, su vida, su oficio o profesión. Como escuela de “formación ética, simbólica, filosófica y fraternal”, La Masonería se sostiene económicamente mediante el aporte de cuotas fijadas por cada logia. Para aquellos interesados en sumarse a las filas de la orden, el ingreso se realiza por una decisión estrictamente personal. Los requisitos formales establecidos obligan a ser mayor de edad, libre, de buenas costumbres, y manifestar inquietudes intelectuales junto a una voluntad manifiesta de perfeccionamiento. “No se exige pertenecer a una religión determinada ni a un partido. Se busca que quien ingrese tenga vocación de trabajo interior, respeto por los demás y compromiso con valores humanistas”, concluye Lázaro.

Cuándo y dónde son las visitas al Palacio Cangallo


  • ¿Dónde? La Sede Central de la Gran Logia de la Masonería Argentina (Palacio Cangallo) se ubica en Tte. Gral. Juan Domingo Perón 1242, en el barrio porteño de San Nicolás.
  • ¿Cuándo? Martes y jueves, de 16 a 18.
  • Reservas: por correo electrónico escribiendo a tours@masoneria-argentina.org.ar.
  • Precio de las entradsa: bono contribución de $15.000 pesos.
  • Más información: para solicitar una entrevista formal de ingreso o conocer más sobre las actividades: www.masoneria-argentina.org.ar.

Por Alejandro Rapetti



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miércoles, 29 de julio de 2026

LLUVIA DE ORO

 El monte Erebus, el volcán que esparce cristales de oro en la Antártida


Ubicado en la isla Ross, emite diariamente microscopios cristales de oro puro que terminan flotando en la atmósfera antártica. 
Especialistas analizan la composición única y las razones químicas detrás de este fenómeno.


En la Antártida, el hielo no es lo único que cae del cielo; en la isla Ross, a más de mil kilómetros del Polo Sur, el monte Erebus arroja a diario microscopios cristales de oro puro que terminan flotando en la atmósfera polar.

Este fenómeno, documentado por científicos, convierte al volcán más austral del mundo en un laboratorio natural para entender las entrañas de la Tierra y los secretos de los metales preciosos.

El monte Erebus no solo destaca por su lago de lava incandescente y su ubicación extrema en el corazón de la Antártida. La actividad volcánica expulsa cerca de 80 gramos de oro microscópico cada día, que puede viajar más de 1.000 kilómetros gracias a los vientos polares.

Los expertos califican este hallazgo como único: "Hasta la fecha, es el único volcán del mundo conocido por expulsar partículas cristalinas de oro elemental", explicaron los autores del estudio citado por el medio.

La primera vez que los científicos detectaron este fenómeno fue en el año 1991, cuando un equipo liderado por la geoquímica Kimberly Meeker del New Mexico Institute of Mining and Technology (NMIMT), analizó muestras de nieve y gases volcánicos.

En los tres conjuntos de muestras, encontraron partículas de oro puro a escala micrométrica. El tamaño de estos cristales suele ser menor a 20 micrómetros, lo que los hace invisibles a simple vista, pero identificables bajo un microscopio.




LA QUÍMICA DEL ORO EN EL VOLCÁN MÁS AUSTRAL

El oro no es el único metal que sale de las entrañas del monte Erebus: los análisis también detectaron trazas de plata y cobre en los gases volcánicos.

El secreto está en la composición geoquímica del magma, que es rica en elementos alcalinos y poco común respecto a otros volcanes. Esta particularidad favorece la presencia de metales preciosos en las emisiones, sobre todo durante las explosiones estrombolianas, un tipo de erupción moderada que lanza materiales sólidos y gases a grandes alturas.

El proceso se desencadena cuando los vapores volcánicos, cargados de minerales, entran en contacto con el aire extremadamente frío de la Antártida.

Al enfriarse, los metales se condensan y forman diminutos cristales sólidos que son arrastrados por los intensos vientos. Es decir, el oro se transporta en el gas volcánico y termina cristalizando cuando las condiciones atmosféricas lo permiten. Así lo explicó el equipo de Meeker en su publicación en la revista Geophysical Research Letters: "Un modelo plantea que el oro es transportado fuera de la lava en compuestos volátiles que contienen cloro. A medida que los gases se enfrían, el oro cristaliza antes de depositarse finalmente sobre el hielo antártico."


Un enigma científico sin resolver

Aunque otros volcanes del mundo, como Kīlauea en Hawái o Etna en Italia, también emiten pequeñas cantidades de oro, ninguno produce cristales geométricos perfectamente formados como los del monte Erebus.

El propio estudio señala que la cantidad diaria de oro emitida por Erebus es inferior a la de estos otros volcanes, pero lo que lo distingue es la forma en la que el oro se libera del magma.

Los investigadores sugieren dos posibles explicaciones. Una hipótesis sostiene que el oro se libera en compuestos de cloro y cristaliza al enfriarse el gas. Otra teoría, impulsada por el vulcanólogo Philip Kyle del mismo instituto, sostiene que el oro se forma primero en una costra sobre el lago de lava y luego es levantado por los gases.

El monte Erebus se mantiene como un objeto de fascinación para la comunidad científica internacional.

Su lago de lava permanente y la dispersión de oro en la atmósfera lo convierten en un sitio idóneo para estudiar la dinámica volcánica y los ciclos de metales en la Tierra.

Los hallazgos en la Antártida no solo amplían el conocimiento sobre la formación de minerales preciosos, sino que también abren nuevas preguntas sobre los procesos internos de nuestro planeta.

Han pasado más de 30 años desde el descubrimiento y, sin embargo, todavía no hay una respuesta concreta.


Fuente: Infobae – por Cecilia Castro



dp




sábado, 25 de julio de 2026

EL LEGENDARIO INSTITUTO DI TELLA




El 22 de julio de 1958, Guido Di Tella y su hermano Torcuato instauraron la "Fundación Torcuato Di Tella" y EL "INSTITUTO DI TELLA" en homenaje a la memoria de su padre, fallecido. 


“El Di Tella fue producto de la expansión de "SIAM Di Tella" al campo de la cultura; primero con una colección de arte única en Argentina, dirigida por el historiador italiano Lenonello Venturi, que luego, en la búsqueda de un lugar para alojarla, terminó por dar forma a la creación de un instituto, inspirado en algunas fundaciones norteamericanas de la época”, cuenta el periodista y magíster en "Historia del Arte Argentino y Latinoamericano" Fernando García, autor del libro "El Di Tella. Historia íntima de un fenómeno cultural", en diálogo con el "Ministerio de Cultura".


El "Instituto Torcuato Di Tella" (ITDT) fue concebido con la misión de promover el estudio y la investigación de alto nivel, de modo de modernizar la producción artística y cultural del país, sin perder de vista el contexto latinoamericano donde se encontraba la Argentina.

Financiado por la Fundación y con el apoyo de organismos nacionales y extranjeros, el ITDT contribuyó a la formación de varias generaciones de artistas, profesionales y académicos de destacada actuación nacional e internacional. 


Sus actividades se llevaban a cabo en un ambiente genuinamente plural, a través de diferentes centros de investigación.


En 1960 comenzaron las actividades del "Centro de Investigaciones Económicas" (CIE); tres años después, empezó a funcionar el "Centro de Investigaciones Sociales" (CIS). 


En 1963 también abrió sus puertas una sede del Instituto en la calle Florida, donde realizaban sus tareas el "Centro de Experimentación Audiovisual" (CEA), dirigido por Roberto Villanueva; el "Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales" (CLAEM), a cargo de Alberto Ginastera, y el "Centro de Artes Visuales" (CAV), comandado por Jorge Romero Brest, este último centro es el que le daría mayor fama al Instituto. 


El CAV modificó para siempre la percepción de los fenómenos artísticos en la Argentina. 


Sinónimo de vanguardia y provocación, allí se dieron a conocer tendencias rupturistas, como el neofigurativismo y, sobre todo, el arte pop.

El historiador Tulio Halperin Donghi (investigador visitante del "ITDT") resumió de este modo el contraste entre el pasado y el presente que se escenificaba en el centro porteño: “A tres cuadras de las ruinas de un 'Jockey Club' que no se resolvía a resurgir de sus cenizas, una institución que llevaba el más célebre de los nombres surgidos de la nueva burguesía industrial ejercía en el más alto nivel el arbitraje de las modernas elegancias”.


A fines de los años sesenta, la censura impuesta por el gobierno militar de Onganía dificultó la continuidad del "ITDT" y varios centros debieron cerrar sus puertas. 


No obstante, el Instituto mantuvo su independencia intelectual y continuó su producción en las ciencias sociales a través de diversos programas, proyectos y publicaciones.





Situado en la Calle Florida 936 "La Manzana Loca", tenía varias salas de exposición y un auditorio para 244 espectadores. 

Conoció su mayor auge entre 1965-1970, cuando era el "templo de las vanguardias artísticas",​ y fue duramente combatido por el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, que lo clausuró en 1970.


Fue un semillero de talentos y sus exintegrantes son conocidos como la "Generación del Di Tella".


En sus inicios albergó a las vanguardias del teatro, la música y la pintura. Allí dieron sus primeros pasos artistas luego consagrados. Su actividad marcó una nueva era en el arte local. 


Posteriormente el centro fue ampliado para abarcar todas las ciencias sociales con el objeto de apoyar la investigación social.


Los centros de "Arte y Música" fueron cerrados por problemas económicos en mayo de 1970, los otros centros siguieron operando y dieron lugar a la "Universidad Torcuato Di Tella".


La "Biblioteca del Instituto Di Tella" es una de las más prestigiosas de América Latina en el campo de las ciencias sociales. 

Su acervo bibliográfico es de 60.000 volúmenes y mantiene una hemeroteca de 1.400 títulos nacionales y extranjeros.


Roberto Villanueva dirigió el "Centro de Experimentación Audiovisual del Instituto" entre 1960 y 1965, en el que incluyó por primera vez la imagen de vídeo en el teatro.


Se realizaron obras con recursos novedosos y la inédita participación del público. 


“En el medio, están las décadas peronistas, que elevaron muchísimo el consumo y el ascenso de las capas medias; entonces 1960 ya estaba listo como para que el Di Tella, al abrir sus puertas, recibiera a una nueva generación de artistas que no venían tampoco, salvo excepciones, del patriciado, sino que eran todos hijos de inmigrantes también y de diversos lugares de Buenos Aires y del país”, agrega el autor de "El Di Tella".


Algunos de los artistas vinculados con la sede Florida del "ITDT" han sido: Antonio Berni, Perez Celis, Jorge de la Vega, Juan Carlos Distéfano, León Ferrari, Edgardo Giménez, Gyula Kosice, Julio Le Parc, Marta Minujín, Federico Manuel Peralta Ramos, Hugo Midón, Dalila Puzzovio, Luis Wells, Rubén Santantonín, Marilú Marini, Nacha Guevara, Federico Klem y Gerardo Gandini.


El conjunto de instrumentos informales "Les Luthiers" dio su primer recital en el Di Tella en 1969 y Nacha Guevara sus dos primeros espectáculos: "Nacha de Noche" y "Anastasia Querida", una sátira a la censura militar del gobierno de entonces.


A pesar del cierre la parte artística, instituto mantiene sus centros de investigación social, que continúan sus actividades hasta la actualidad.

“Lo que cierra es la parte de arte, que no tenía ninguna posibilidad de existir en los setenta: por un lado por el clima político, no solo del poder sino también de la militancia revolucionaria que arrastró al arte en su remolino; y también por la diáspora, porque los mejores artistas que produjo el Di Tella ya se habían ido para el 1970 para distintos lugares de Europa y Estados Unidos. 


Si bien tuvieron la suerte de no ser echados por la Triple A, de alguna manera intuyeron lo que se iba a venir y se fueron porque ya era demasiado difícil vivir en Buenos Aires siendo simplemente un artista desprejuiciado, que elegía cómo habitar la ciudad de una manera distinta a lo que estaba impuesto."


En algunas de sus obras de teatro se incorporaron recursos novedosos, como ser la utilización, por primera vez, de imágenes audiovisuales en el escenario o el fomento de la participación del público.


“El Di Tella no tuvo ningún tipo de institución similar, no solo en Latinoamérica sino quizás en el mundo, siendo una institución privada que dejaba que la vanguardia del momento se desarrollara bajo su marco, eso es una característica muy única”.


En un movimiento estratégico y cultural de gran impacto para el ámbito educativo y artístico de Buenos Aires, en 2024, la "Universidad Torcuato Di Tella" y "Consultatio", la desarrolladora inmobiliaria liderada por Eduardo F. Costantini, anunciaron una colaboración que trasladará el Departamento de Arte de la institución al corazón del Microcentro porteño, específicamente al piso 12 de la "Torre Catalinas Norte".


“Durante 2024, el "Programa de Arte de Di Tella" se benefició de esta alianza, realizando gran parte de sus actividades en estas nuevas instalaciones. La mudanza al Microcentro no es un cambio menor; las actividades del departamento se enriquecerán gracias a este nuevo entorno, ubicado en un punto neurálgico de la ciudad, en la intersección de Leandro N. Alem y Córdoba. Arquitectura, urbanismo y arte serán los pilares de un ciclo de encuentros compartidos”, agregaron.


En 2025, el "Museo Moderno" propone un viaje por el teatro de vanguardia, del "Di Tella al Parakultural".


La muestra “Esto es Teatro” explora la intersección entre artes visuales y teatro experimental en Argentina, desde los años 60 hasta los 90, destacando figuras como Víctor García, Griselda Gambaro y Batato Barea


La muestra "Esto es Teatro. Once escenas experimentales: del Di Tella al Parakultural", invita a un recorrido histórico y sensorial por los momentos más disruptivos de la escena teatral argentina, desde las vanguardias de los años 60 hasta el fervor contracultural de los 90. 


Se inauguró el jueves 29 de mayo a las 18.30 hs. en el Museo Moderno (Av. San Juan 350, San Telmo, CABA) con entrada libre y gratuita.

Durante 2026, la institución celebra su 35.º aniversario con actividades especiales, mientras que en el ámbito académico destaca la reciente expansión de su oferta y sus reconocimientos internacionales.


Se inauguró oficialmente el nuevo Edificio Parque en el campus, sumando nuevos espacios y talleres de diseño totalmente equipados con tecnología flexible y áreas vidriadas. 


La "Escuela de Diseño de la UTDT" y su equipo "PlayLab" obtuvieron destacados galardones internacionales en San Francisco, EE. UU., durante la conferencia de videojuegos independientes



Fuentes : wikipedia - Universidad Torcuato Di Tella - Perfil - cultura/gob - alternativateatral - infobae 



 @Abarcar Ediciones



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