sábado, 5 de agosto de 2023

EN AGOSTO RECORRIDO DANTE ALIGHIERI EN BUENOS AIRES






El día 19 de Agosto de 2023, a partir de las 15 hs., recorreremos el circuito dedicado al Dante Alighieri y su Divina Comedia y relataremos, además,  parte de la riquísima historia de la ciudad de Buenos Aires.


Con el historiador y escritor Juan Bautista Tingueli visitaremos hitos relacionados con el Dante, como la iglesia de San Francisco de Asís, el Palacio Barolo y la escultura de El Pensador de August Rodin emplazada en la Plaza Mariano Moreno (parte  del complejo de la Plaza Congreso), desentrañando así los vínculos entre Dante Alighieri y la República Argentina, en una historia increíble y cargada de esoterismo, que suma como ingrediente la actuación de sociedades secretas. 


Juan Bautista Tingueli es el autor del libro “El Gran Maestre”, que plantea la hipótesis consistente en que los restos mortales del poeta florentino se encuentran en la República Argentina, poniendo a la ciudad de Buenos Aires como una de las urbes más esotéricas y ricas en historia en todo el mundo.




Punto de encuentro. Puerta principal de la Basílica de San Francisco de Asís, en las calles Alsina y Defensa. 


Se suspende por lluvia. Llevar calzado cómodo y algo para beber. Duración del recorrido de unas dos horas, aproximadamente.





Informes: historiasiniciaticas@gmail.com




EL EVENTO PUEDE SER ABONADO POR MERCADO PAGO





dp 







viernes, 4 de agosto de 2023

EN AGOSTO 2 VISITAS A LA RECOLETA


LA PRIMERA SERA EL DOMINGO 20 DE AGOSTO. 


INFORMES AL CORREO QUE SALE EN EL FLYER.

 




LA REPETIREMOS EL DOMINGO 27 DE AGOSTO







Foto y video del recorrido del 15/7/2023

Tingueli y dp. Recoleta 30/7/2023




dp 



VISITA ESPECIAL A LA SEDE DE LA MASONERIA ARGENTINA XI


 EL 26 DE AGOSTO REALIZAREMOS UNA NUEVA LA VISITA A LA SEDE DE LA MASONERIA ARGENTINA (CUPO AGOTADO)


SUMAMOS UN NUEVO DIA...SERA EL DOMINGO 27 DE AGOSTO


POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA LA MASONERÍA ABRE SUS PUERTAS A TODO PUBLICO, CON VISITAS ARANCELADAS.

TENDREMOS EL HONOR DE ENCABEZARLAS JUNTO A JUAN  BAUTISTA TINGUELI.

PARA INFORMES  Y RESERVAS DIRIGIRSE AL CORREO QUE FIGURA AL PIE DEL FLYER.

LOS ESPERAMOS.  MUCHAS GRACIAS.









A continuación la información y los detalles sobre la actividad que llevaremos adelante el día DOMINGO 27 de Agosto de 2023 a las 11 horas: "Visita guiada especial a la sede la Masonería Argentina". 

Por primera vez en su historia la Masonería Argentina abre sus puertas para un recorrido especial bajo la guía del periodista e investigador, Daniel Pena, y el escritor, Juan Bautista Tingueli.

Esta visita guiada tendrá una duración aproximada de 2 horas, y llevará a sus asistentes a través de la sede de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, por su hall de entrada, pasillos, escaleras, Gran Templo, y oficinas principales, entre las que se destaca la Gran Maestría, donde centraliza sus labores y actividades el Muy Respetable Gran Maestre.

Una experiencia única e imperdible.

Lugar de encuentro: Tte. Gral. Juan Domingo Perón 1242, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Fecha: 27 de Agosto de 2023.

Horario: 11 horas (puntual).


Miembros de la institución y menores de 16 años: entrada libre y gratuita. 

Se requiere inscripción y reserva previa: cupos limitados.

Cualquier duda o pregunta adicional, estamos a disposición.

Muchas gracias, saludos cordiales, 

Tours Masónicos







Fotos de los días de la visita:







dp








miércoles, 2 de agosto de 2023

TODO VALE PARA CONSTRUIR UNA IDENTIDAD?

 



¿Por qué el libro de Éxodo menciona ciudades egipcias que no existían en la época que describe?



Alvaro Rodriguez


Profesor Universitario en Universidad de A Coruña



La pregunta se refiere a que en la Biblia, los lugares en Egipto, y en la ruta tomada por los israelitas, reflejan la geografía del primer milenio AC (cuando se escribió el texto) y no del segundo milenio AC (cuando se supone que sucedieron los hechos). Varios lugares que se nombran en la ruta del Éxodo han sido identificados como desocupados en el momento de la supuesta travesía por el desierto [1]. Por ejemplo, la primera ocupación de Ezion-Geber data del siglo VIII AC, más de 500 años después de lo que se dice que ocurrió en el Éxodo [2]. Del mismo modo, los nombres Goshen, Pithom, Succoth, Ramesses y Kadesh Barnea apuntan a la geografía del primer milenio y no del segundo.


¿A que se debe esto?


Muy sencillo, es un error de continuidad. Y de hecho existen otros muchos errores de este tipo en los libros de la Biblia. Uno de los más notables es que los camellos se mencionan frecuentemente como animales de carga en las historias de Abraham, José y Jacob en la Biblia. Pero los arqueólogos han demostrado que los camellos no fueron domesticados en la Tierra de Israel hasta siglos después de los Patriarcas [3]. Otro ejemplo notable por ejemplo es que los arameos se mencionan con frecuencia en el Génesis, pero el consenso de los historiadores y arqueólogos es que estos no existían como grupo étnico distinto hasta alrededor del 1100 AC [4].


Además de poner en duda la historicidad de la Biblia, estos y las decenas de otros anacronismos de la Biblia demuestran que el texto se redactó después de los acontecimientos que describe y que estos no fueron retratados con veracidad.

Tenga en cuenta que en la antigüedad no era tan sencillo como ahora documentarse sobre una región o determinado periodo histórico cuando uno está escribiendo ficición.


De hecho, que los textos Bíblicos que narran las historias desde el Génesis hasta la fundación de Israel son ficción, no es en absoluto una opinión controvertida o objeto de discusión. En particular todos los historiadores modernos coinciden en que en el libro del Éxodo no se describen acontecimientos históricos.


La historia egipcia, y en particular la historia de Ramsés está extraordinariamente bien documentada, y de esa época se conservan numerosas crónicas, descripciones de la vida cotidiana y yacimientos arqueológicos. Sin embargo, no hay una sola referencia documental o arqueológica de los acontecimientos que se narran en el libro o de sus consecuencias: ninguna mención o evidencia de la esclavitud del pueblo judío en Egipto o de su llegada a Israel, o de la conquista Canaan o el genocidio de sus gentes. O si quiera de la existencia de ninguno de los protagonistas de esas historias.


Y por supuesto, tampoco existe ninguna mención o evidencia histórica de las plagas Bíblicas, de la muerte de todos los primigénitos de Egipto, de la destrucción de gran parte del ejercito Egipto devorado por el mar Rojo, de la muerte de una generación entera de Hebreos en el desierto, del Sol congelado en el cielo para permitir a los Hebreos masacrar a los canaanitas, ni de ninguno de los acontecimientos sobrenaturales y divinos del relato Bíblico.





De hecho, el problema más grave con la narración del libro del Exodo es la inexistencia de cualquier prueba de la invasión cananea, la destrucción de decenas de ciudades, y el desplazamiento de una cultura por otra a través del genocidio de los canaanitas por los Israelitas que se narra en el libro, y que daría lugar a la fundación de Israel según la Biblia. Precisamente donde la arqueología debería poder ofrecer un registro incontrovertible de estos hechos. Pero no importa cuán flexibles seamos con la datación, simplemente no hay evidencia de una invasión y conquista de Canaán. En cambio, la evidencia arqueológica muestra una lenta transición de una sociedad agrícola a la de la ciudades-reino.


Así, el consenso de los académicos de acuerdo a las evidencias arqueológicas, es que el pueblo Israelita evolucionó a partir de la cultura local de la península de Canaan entre los años 1200-1000 AC. La Torah, donde se cuenta la historia de este origen, fue escrita siglos más tarde alrededor del siglo V AC, y en ella se narra una versión mítica que responde al deseo de construirse una identidad épica como nación que no se corresponde en modo alguno con la realidad.


En otras palabras, la narración del éxodo es probablemente uno de los mitos mejor contrastados como tales de la historia.




Fuentes primarias

  • [1] J. Van Seters (2001). ‘The geography of the Exodus’. In: The Land that I Will Show You: Essays on the history and archaeology of the ancient Near East in honor of J. Maxwell Miller. Edited by J. A. Deadman and M. P. Graham. Sheffield, England: Sheffield Academic Press, pp.255–276.
  • [2] G. D. Pratico (1985). Nelson Glueck’s 1938–1940 excavations at Tell el-Kheleifeh: A reappraisal. Bulletin of the American Schools of Oriental Research 259, 1–32.
  • [3] Sapir-Hen, Lidar, and Erez Ben-Yosef. "The introduction of domestic camels to the southern Levant: evidence from the Aravah Valley." Tel Aviv 40.2 (2013): 277-285.
  • [4] N. A. Silberman and I. Finkelstein (2001). The Bible unearthed: Archaeology’s new vision of ancient Israel and the origin of its sacred texts. New York, USA: Free Press, p.39.




Breves apuntes bibliográficos adicionales:


Según el relato arqueológico moderno, los israelitas y su cultura se separaron de los pueblos cananeos y sus culturas mediante el desarrollo de una cultura monolatría y más tarde monoteísta centrada en el dios nacional Yahvé. Hablaban una forma arcaica de la lengua hebrea, que era una variedad regional de la lengua cananea, conocida hoy como hebreo bíblico.


  • Smith, Mark (2002) "The Early History of God: Yahweh and Other Deities of Ancient Israel" (Eerdman's), pp 6–7.

La mayoría de los eruditos modernos están de acuerdo en que la Torá no proporciona un relato auténtico de los orígenes de los israelitas y, en cambio, consideran que constituye su mito nacional.


  • Faust, Avraham (2015). "The Emergence of Iron Age Israel: On Origins and Habitus". In Thomas E. Levy; Thomas Schneider; William H.C. Propp (eds.). Israel's Exodus in Transdisciplinary Perspective: Text, Archaeology, Culture, and Geoscience. Springer. pp. 467–482.



Después de un siglo de investigación exhaustiva, todos los arqueólogos respetables han perdido la esperanza de recuperar cualquier contexto que hiciera de Abraham, Isaac o Jacob "figuras históricas" creíbles [...] la investigación arqueológica de Moisés y el Éxodo se ha descartado igualmente como infructuosa.


  • Dever, William (2001). What Did the Biblical Writers Know, and When Did They Know It?. Eerdmans. pp. 98–99. ISBN 3-927120-37-5.


Fuentes online:




dp 




miércoles, 26 de julio de 2023

NADA SE COMPARARA A TI...

 

SOLO QUIERO LLORAR....HASTA SIEMPRE MI SINEAD...


NO SE PUEDE DECIR MÁS NADA...


NADA SE COMPARARA A TI...





Ver algunos detalles de su tortuosa vida en:

https://www.clarin.com/internacional/dolor-vida-sinead-connor-infancia-abusos-demonios-personales-golpe-duro_0_0yPnWC7Jz.amp.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Sinéad_O%27Connor



dp



martes, 25 de julio de 2023

EL SINDROME DEL TERCER HOMBRE

 


El Síndrome del Tercer Hombre: lo que le sucede a los montañeros durante experiencias traumáticas de vida o muerte


CARLOS PREGO @CarlosPrego1

26 Febrero 2023



No todas las aventuras tienen que resolverse con éxito para convertirse en épicas. Ocurrió con la conocida como Transantártica Imperial, la expedición que partió de Inglaterra en agosto de 1914 bajo las órdenes del explorador Ernest Shackleton con un propósito descomunal y no apto para corazones débiles: atravesar la Antártida, desde Vahsel, en el Mar de Weddell, hasta la isla de Ross, al otro extremo.

Debido a las duras condiciones del Polo Sur, el buque Endurance acabó atrapado entre el hielo y Shackleton vio cómo sus planes se complicaban hasta arrastrarle a una auténtica gesta que llevó su aguante y el de sus colegas a una cota límite solo alcanzable entre témpanos, temperaturas glaciares y un agotamiento extremo.

La hazaña del explorador sirvió también para algo que él probablemente no sospechaba siquiera: acuñar la expresión "factor o síndrome del tercer hombre". Bien conocida por los alpinistas y que supone, aún hoy, un fenómeno fascinante.

"¿Quién es el tercero que camina a tu lado?"


Ernest Shackleton (izquierda) junto a Robert Falcon Scott y Edward Wilson en la Antártida, en 1902.





El fenómeno lo describió Shackleton cuando recordaba los durísimos dos días y medio durante los que avanzó —junto a Frank Worseley y Tom Cream— hacia una estación ballenera situada en la costa norte de Georgia del Sur. El grupo caminó 36 largas horas entre unas condiciones pésimas, sin apenas material y esquivando la muerte. Sobre sus hombros cargaban además la responsabilidad de tener que ayudar al resto de sus compañeros de la malograda Trasantártica Imperial.

Por la desolada Antártida vagaban solo los tres, Ernest, Frank y Tom, aunque si alguien les hubiera preguntado cuántas personas componían aquella desesperada comitiva es probable que respondieran algo distinto: que con ellos iba otra persona, un cuarto integrante, sin nombre, sin rostro... pero innegable.

"Sé que durante esa larga y tormentosa marcha sobre montañas y glaciares sin nombre, a menudo me parecía que éramos cuatro, no tres", escribió el explorador. Aquella sensación común, precisa The Guardian, embargó a los tres hombres que emprendieron el viaje: la presencia de un "cuarto" que los acompañaba.

Semejante expresión debió de sorprender al poeta T.S. Eliot, quien tiempo después, en 1922, tras leer el relato de Shackleton, recogía la idea para plasmarla en su popular poema The Waste Land: "¿Quién es el tercero que camina siempre a tu lado? Cuando cuento, solo estamos tú y yo juntos, pero cuando miro hacia adelante en el camino blanco siempre hay otro caminando a tu lado".


La licencia de Eliot, que cambió "el cuarto" hombre de Shackleton por un "tercero" tuvo éxito y desde entonces solemos hablar del "síndrome del tercer hombre" para referirnos a eso: la sensación de un compañero fantasma, una presencia que en cierto modo reconforta a personas que afrontan una sensación límite.




Shackleton no fue el única en describirla. Varios años después de su muerte, en 1933, Frank Smythe, británico y explorador al igual que él, relataba una vivencia similar mientras intentaba coronar la cima del Monte Everest. "Todo el tiempo que estuve escalando solo tuve la fuerte sensación de que estaba acompañado por una segunda persona. Era tan fuerte que eliminó por completo toda la soledad que de otro modo podría haber sentido”, escribía el explorador en su diario.

Tan vivida era la sensación que, explica Smythe, en un momento del ascenso rebuscó en su bolsillo, sacó un pedazo de Kendal Mint Cake, lo partió y se giró para ofrecerle una de las mitades a aquel compañero que tan próximo sentía.

No vio a nadie, claro.

No hay que remontarse tanto en el tiempo. Ni tan lejos. El montañero madrileño Fernando Garrido escribía en su cuaderno la sensación que le embargó cuando, a principios de 1986, pasó más de dos meses en la solitaria cumbre del Aconcagua, a casi 7.000 metros, para lograr el récord de supervivencia en altitud.

"Hoy, como otras veces, me he despertado con la sensación de que había alguien fuera, junto a la tienda. ¿Ha pasado allí la noche? ¿Por qué no me habrá llamado para que lo dejase entrar? [...] —relataba el montañista en declaraciones recogidas por el El Confindencial— ¡Es mi hermano, mi hermano Javier! ¡Javi, despierta, venga, despierta! Lo vuelvo hacia mí. Está muerto, su cabeza es una calavera".


Sobre el fenómeno se han escrito un buen puñado de artículos y referencias, algunos en medios del alcance de The Guardian o NPR, y en 2008 el escritor John Geiger llegó a dedicarle un libro monográfico, ‘The Third Man Factor: Surviving the Impossible’ tras pasarse un lustro rastreando historias parecidas.

Más complicado que recopilar experiencias resulta sin embargo darles una explicación plausible. Hace años, durante una charla con el periodista Guy Raz, de NPR, Geiger relataba que hay quien recurre a la espiritualidad, si bien él insiste en que el síndrome puede explicarse por "una ciencia sólida". "Muchos escépticos y no creyentes han tenido esta experiencia y la atribuyen a otras causas", reivindica el autor, que en su volumen recoge incluso el caso de un superviviente del 11S.

En 2009 Geiger apuntaba explicaciones como reacciones bioquímicas o simplemente fallas en la actividad cerebral. "Si entendemos que el factor del tercer hombre es parte de nosotros, como lo es la adrenalina... entonces podemos acceder a él más fácilmente. No es una alucinación en el sentido de que las alucinaciones son desordenadas. Esta es una guía muy útil y ordenada", reflexionaba.


Hace años los investigadores Ben Alderson-Day y David Smailes comentaban el fenómeno y explicaban que "los fuertes sentimientos de presencia" no se dan solo en circunstancias dramáticas. Se han registrado casos después del duelo, durante la parálisis del sueño o en casos de trastornos neurológicos, como la enfermedad de Parkinson o cuadros de daño cerebral. "Los diferentes contextos en los que ocurren nos dan algunas pistas sobre qué podría estar sucediendo", zanjan.

"Comprender más acerca de cómo y por qué ocurren las presencias sentidas tiene el potencial de decirnos muchas cosas sobre nosotros mismos: cómo reaccionamos bajo un intenso estrés mental o físico, cómo lidiamos con el peligro y la amenaza, y cómo reconocemos la forma y la posición de nuestro propio cuerpo".


"Una cosa que también puede hacer es arrojar luz sobre otras experiencias inusuales que son difíciles de entender", zanjan los expertos en su artículo de 2015: "El tercer hombre no solo nos habla de nuestras mentes o cuerpos; nos ofrece una forma de ayudar y comprender a los demás, como lo hizo con Shackleton".

El paso del tiempo no ha hecho el fenómeno más fascinante, ni le ha restado interés para los expertos,  que trabajan por ejemplo para conocer mejor peligros que acechan a los alpinistas más allá de los glaciares, las ventiscas o las simas, amenazas que están en su propia cabeza, como la psicosis por altura aislada.


Fuente: https://www.xataka.com/magnet/sindrome-tercer-hombre-que-le-sucede-a-montaneros-durante-experiencias-traumaticas-vida-muerte


dp