domingo, 17 de octubre de 2021

JULIO ARGENTINO ROCA: FUNDADOR DE LA ARGENTINA MODERNA

 



Por Juan Pablo Bustos Thames





El 19 de octubre se cumplirá un nuevo aniversario del fallecimiento de Alejo Julio Argentino Roca, el segundo tucumano en ocupar la primera magistratura de la república, el primero en ser reelecto y el ciudadano que más tiempo permaneció frente al Poder Ejecutivo Nacional, al acumular doce años alternados en la Presidencia.

Roca nos legó las bases de la Argentina que conocemos hoy. Ejerció su gestión entre 1880-1886 y 1898-1904. Esperó dos mandatos constitucionales completos para volver a ocupar el sillón de Rivadavia, sin tener que reformar la Constitución Nacional, como sí lo hicieron otros presidentes. Fue el segundo mandatario más joven de la nación. Asumió a los treinta y siete años de edad.


Con 37 años, Roca fue el segundo mandatario más joven de la Argentina.

Fue un estadista con todas las letras y el máximo referente de la generación del ochenta, esa camada pujante que fundó el Estado argentino moderno. Como militar, hizo sus primeras armas en los enfrentamientos civiles entre el estado de Buenos Aires y la Confederación Argentina. Hijo del coronel tucumano José Segundo Roca, héroe de la Guerra de la Independencia, de la Guerra contra el Imperio del Brasil y de las guerras civiles, destacó siempre por su valor en el campo de batalla, donde consiguió todos sus ascensos. El joven Roca se desempeñó en la Guerra con el Paraguay, conflicto en el que perdería a su padre, dos de sus hermanos y dos primos. Hasta hoy se recuerda el temple del joven mayor Julio Argentino Roca, cuando tuvo que obedecer, a regañadientes, la orden de retroceder, luego de un frustrado intento argentino de asaltar las trincheras paraguayas en Curupaytí. La providencia quiso que fuera el único jefe que no resultara herido en la acción y que se viera obligado a retirarse, al paso, a la cabeza de su legendario y disminuido batallón Salta, portando en alto, en una mano, la bandera de su unidad, perforada por la metralla enemiga, y en la otra, las riendas de su caballo, que había cedido para cargar allí a un teniente herido, a quien acababa de salvar la vida.

Julio Argentino Roca impresionó favorablemente a los distintos presidentes que se sucedieron a partir de la organización nacional. Justo José de Urquiza, amigo de su padre, lo admitió en el Colegio de Concepción de Uruguay, que tenía una sección militar, de donde egresaría como cadete de artillería. Bajo sus órdenes, lucharía hasta agotar todos los cartuchos, disparando su batería de dos cañones en la batalla de Pavón, al negarse a retroceder. Cuando su padre cabalgó hasta su puesto de combate para convencerlo de que había que abandonar la batería, porque la acción estaba perdida, Roca se cuadró ante este "oficial superior" y le dijo que no lo haría, porque no había recibido orden de retirada y porque "les había tomado mucho cariño a mis dos cañones; no los quería abandonar".

Generó muy buen concepto en Bartolomé Mitre, a raíz de su valor demostrado en la Guerra del Paraguay; en Domingo Faustino Sarmiento, sorprendido por su eficacia en el manejo político de los conflictos civiles que, sucesivamente, estallaron en el interior, mientras el Ejército Nacional luchaba en el Paraguay. En esa etapa, Roca desplegó su innato don de líder político y desactivó conflictos. Muchos, usando su capacidad de persuasión, sin tener que disparar un tiro. Sarmiento desconfiaba del joven Roca al principio, tanto que le recriminaría a su ministro de Guerra y Marina, Martín de Gainza: "Le he pedido a usted un hombre de energía e inteligencia, a un guerrero probado y no un barbilindo". Sin embargo, en vísperas de concluir su mandato, el Loco Sarmiento, ante cada situación difícil, le decía a Gainza: "Lo quiero a Roca allí". Así fue que Roca se fue granjeando, de a poco y con eficiencia, el apoyo del cascarrabias mandatario sanjuanino.


El alter ego de Roca en la Presidencia fue, sin lugar a dudas, su comprovinciano Nicolás Avellaneda. Su asunción como primer mandatario, en 1874, vino acompañada de una seria revuelta, en varios puntos del país. Para sofocar el más grave, en Mendoza, Avellaneda convocó a Roca, quien, merced a una hábil estratagema, venció a los sublevados en una acción donde se produjeron pocas bajas y desbarató a los revolucionarios, entre los que estaba un antiguo superior suyo, a quien Roca facilitó la huida. No bien se enteró de esta victoria, eufórico, desde Buenos Aires, Avellaneda le telegrafió: "Lo saludo, general de los ejércitos de la república, sobre el campo de la victoria". Lo apodó El Zorro, mote que lo acompañaría toda su vida. Así fue como Roca llegó al generalato y Avellaneda empezó a pergeñarlo como sucesor, en la Presidencia.




Fue elegido presidente por abrumadora mayoría en el Colegio Electoral de 1880 (155 votos contra 70). En septiembre de ese año se sancionó la ley por la cual la ciudad de Buenos Aires pasaba a ser, formalmente, capital de la república. Hasta ese entonces, el Gobierno nacional vivía de prestado en la ciudad y se había generado una incómoda cohabitación con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, que también tenía sede allí. A partir de esta ley, originada por el arribo de Roca al poder, se federalizó la ciudad y dos años después, bajo su mandato, se fundó la ciudad de La Plata, actual capital bonaerense. Se solucionaba, de este modo y definitivamente, "la cuestión de la capital", que tantos conflictos civiles había traído hasta entonces.

Respetó la Constitución Nacional en su faz formal; veló porque se observaran los derechos y las garantías allí consagrados. En especial, respetó, absolutamente, al igual que sus antecesores, la libertad de prensa y de expresión. Aceptaba estoicamente las críticas, las injurias y los agravios como parte del juego democrático y constitucional. Jamás se le pasó por la cabeza acallar a los medios opositores o amordazar a quienes no pensaban como él.

Bajo su mandato se inició un crecimiento económico sostenido de la Argentina, que se prolongaría, con algunas intermitencias, hasta la primera mitad del siglo XX. Inició las obras de los puertos de Ensenada y Buenos Aires, que hasta entonces no tenían infraestructura para recibir pasajeros, ni para el comercio. Desarrolló Puerto Madero y construyó el Hotel de Inmigrantes, donde se alojarían muchos de nuestros antepasados, que llegaron a nuestras costas.

La inmigración se disparó bajo su mandato y Buenos Aires, de ser una aldea semirrural, pasó a ser una importante urbe pujante en el mundo, al compás del crecimiento de las principales ciudades del interior.


Roca tuvo una participación clave en la federalización de Buenos Aires y en la consolidación de nuestras fronteras.

Impulsó la ley 1420, de educación laica, gratuita y obligatoria, de todos los niños de 6 a 14 años, por la que instauró un régimen de vanguardia, modelo para toda América Latina. Al poco tiempo, hizo caer bruscamente el analfabetismo en la Argentina, dándole la fama que conserva hasta el día de hoy, la de contar con una población educada, en líneas generales. Ello le otorgó importantes ventajas competitivas en la región. Roca concretó, así, lo que Sarmiento había concebido y no había logrado plasmar en una ley. Hasta hoy todos valoramos la importancia y la trascendencia de esta ley, pero muchos desconocen que su mentor fue Roca. De ser un país semianalfabeto, al finalizar su primer mandato, funcionaban 1.741 escuelas públicas y 611 colegios privados, en todo el país. Había 168.378 alumnos; 133.640 de ellos concurrían a la escuela pública. Se registraban 4.736 docentes.

No voy a desarrollar aquí su gran obra, que consistió en la incorporación efectiva al territorio nacional de toda la Patagonia, y de regiones del Chaco y la Puna. Gracias a él la Argentina duplicó su extensión territorial mediante la incorporación de zonas que hasta entonces eran desérticas, u ocupadas por indígenas nómades o violentamente hostiles a los habitantes del territorio argentino. De este modo, Roca se anticipó a que estas áreas fueran ocupadas por países vecinos, o bien fueran objeto del expansionismo británico (que no le hubiera costado mucho hacerlo, desde su base, en Malvinas), o francés (que hasta tuvieron un autoproclamado y excéntrico "monarca" entre las tribus patagónicas). A Roca le debemos que las actuales provincias de Misiones, Formosa, Chaco, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego sean argentinas, amén de otras extensas zonas fronterizas con Chile, Bolivia y Brasil, ubicadas fuera de ellas.




Multiplicó la extensión de las líneas férreas y sancionó la ley 1.565 del Registro Civil. El Estado comenzaba a tomar razón de los principales acontecimientos de relevancia jurídica en la vida de las personas: su nacimiento, su fallecimiento, su matrimonio, que hasta entonces se regían por las inscripciones religiosas.

En su primer Gobierno impulsó la ley 1.130, de 1881, de unificación monetaria. Hasta ese momento, cada provincia emitía su propio papel moneda, fenómeno similar a la emisión de bonos provinciales generalizado desde 1985 hasta 2002.

Las monedas locales dificultaban el comercio interprovincial y significaban verdaderas aduanas locales prohibidas por la Constitución Nacional. Para terminar con este escándalo, obligó a todas las provincias a canjear sus valores por la moneda nacional, que desde entonces se impuso como único medio de pago en todo el país.

Creó los territorios nacionales, que dependían del Gobierno central y estaban localizados en las zonas de fronteras, recientemente incorporadas a la jurisdicción nacional, a fin de organizarlas y protegerlas ante alguna pretensión extranjera.


Firmó el pacto de límites con Chile, en 1881, que aseguró la paz con ese país, ya que se había llegado al borde de una guerra. Con este tratado, el país trasandino reconoció la soberanía nacional en toda la Patagonia argentina. Fue Roca quien consiguió que Chile reconociera, como principio divisor fronterizo, el de las cumbres más elevadas de la Cordillera de los Andes, que dividen las aguas hacia el Atlántico (Argentina) o el Pacífico (Chile). Impulsó las colonias galesas en la Patagonia, que aseguraron la presencia y la ocupación permanente argentina en la región.

Bajo su segundo mandato se sancionó el Código Penal y el de Minería; ambos consagraron importantes avances sociales, todo un adelanto en su época. Inició la ocupación argentina de la Antártida, al establecer la base de las islas Orcadas (1904); y comenzó la explotación petrolera en Comodoro Rivadavia (ciudad que se fundó bajo su Presidencia). Dio inicio así a una importante fuente de la riqueza nacional.


Fue el primero en impulsar las cumbres presidenciales. Bajo su mandato se reunió con el presidente chileno, para alejar definitivamente los vientos de guerra con el vecino país. Y dos veces con el mandatario brasileño, para terminar, de ese modo, con la desconfianza y la clásica rivalidad entre ambos Estados. Restableció las relaciones diplomáticas con la Santa Sede, interrumpidas a raíz de la sanción de la ley de matrimonio civil y de educación (ambas bajo su primer mandato) e insertó al país como una potencia sudamericana, ampliamente reconocida en el mundo. Estableció relaciones diplomáticas con el Imperio del Japón, inició una histórica amistad que la Argentina mantiene hasta hoy.

En su última gestión, sancionó la ley 3.871 de conversión (1899), por la que asignó a la Caja de Conversión (antecesora del actual Banco Central), creada en 1890, el monopolio para emitir moneda, estableció un patrón de cambio entre el peso y el dólar norteamericano y la libra esterlina. Imponía, además, una férrea disciplina fiscal y monetaria que impedía al Estado gastar más de lo que recaudaba o emitir sin respaldo. Ello hizo que nuestro peso moneda nacional se convirtiera, para 1920, en una divisa reconocida mundialmente y que la Argentina se encontrara entre los diez países más ricos del mundo, merced a esta preclara norma impulsada durante el segundo mandato de El Zorro.

Julio Argentino Roca destaca como uno de los mayores próceres en la conformación de nuestra Argentina y corresponde rescatarlo, reivindicarlo y valorarlo en este nuevo aniversario de su fallecimiento.


Fuente: https://www.infobae.com/historia/2016/10/22/julio-argentino-roca-el-fundador-de-la-argentina-moderna/



Nota:

El mapa antiguo que reproduzco en esta página, confeccionado en 1860 por un conocido cartógrafo de Filadelfia, permite observar que, para los Estados Unidos de América, la Confederación Argentina no comprendía a la Patagonia, pues fijaba claramente el límite meridional de nuestro país en el Río Negro. Más al Sur, comprendido el territorio de la Tierra del Fuego, se lee "Patagonia" y, en tipografía menor, las palabras "New Chili", Nuevo Chile. Evidentemente, no consideraba que la extensa región en cuestión -que comprendería las actuales provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego- fuera una superficie "sin dueño" en aquella época.


Pone de relieve, una vez más, que la Campaña del Desierto no fue una cruzada contra el indio, sino una maniobra militar tendiente a excluir a Chile de la Patagonia, barriendo cualquier aspiración de apropiación por parte del país hermano respecto de tan extenso como valioso territorio. De hecho, el ejército que comandara el general Roca tenía por objeto derrotar a las tribus de origen chileno, instrumento de empresarios trasandinos que compraban los productos de sus saqueos.

Recordemos, además, que Roca negoció la paz con la mayoría de las tribus, lejos de exterminarlas y que, fruto de su astucia, logró posteriormente de manera incruenta el reconocimiento chileno de nuestra soberanía en el Sur.

Su acción permitió que nuestro país extendiera el territorio nacional, desplazando el límite que fijaba el Río Negro. De resultas de esta nueva ocupación, la Argentina también pudo reclamar territorio antártico e insular en el Atlántico Sur. La valiosa gesta geopolítica de Roca se completó con la visión del Perito Moreno, héroe civil y prohombre muchas veces olvidado, cuya argumentación a favor de tomar la "línea divisoria de aguas" en lugar de "las altas cumbres que dividen aguas" evitó que perdiéramos los lagos, la precordillera y la Cordillera al sur del lago Gutiérrez, hoy lindante con Bariloche.

La Campaña del Desierto se enmarca en el proceso de conformación del Estado nacional y de delimitación de nuestro territorio, que posibilitó el desarrollo de la región. El lago Nahuel Huapi, por caso, o los yacimientos de YPF en la Patagonia no serían hoy argentinos, incluidos el de Vaca Muerta.


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jueves, 14 de octubre de 2021

ENIGMAS DEL NUMERO 13

 




13 de octubre de 1307. Los Templarios y otras curiosidades.



Como es sabido el viernes 13 de octubre de 1307; Los Caballeros de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, más conocidos como Caballeros Templarios; fueron apresados y ajusticiados. Algunos de ellos, incluido su Gran Maestr,e Jacques de Molay; fueron retenidos y sometidos a torturas durante los siguientes 7 años, hasta acabar quemados en la hoguera.


Esta Orden se había mantenido activa durante casi dos siglos. Fundada en un principio por nueve Caballeros franceses con Hugues de Payens a la cabeza tras la Primera Cruzada; su propósito oficial era el de proteger a los peregrinos que iban a la ciudad santa de Jerusalén. En batalla eran los primeros en entrar en combate y los últimos en retirarse.


Aprobada en un principio por la Iglesia Católica y bajo la protección y asesoramiento de San Bernardo de Claraval, la Orden crecería rápidamente, llegando a alcanzar un poderío y esplendor que suscitaría los celos y desataría la codicia del Rey de Francia, Felipe IV, quien no se detendría ante nada para hacerse con sus bienes, llegando incluso a acusar de herejía al papa Bonifacio VII, mandar envenenar al Papa Benedicto XI y haciendo nombrar al Papa Clemente V ; hasta conseguir sus fines.


Jacques de Molay profetiza :

«¡Pagarás por la sangre de los inocentes, Felipe, Rey blasfemo! ¡Y tú, Clemente, traidor a tu Iglesia! ¡Dios vengará nuestra muerte, y ambos estaréis muertos antes de un año!», proclamó antes de morir. (Se cumplió)






La caída de los Templarios, provocó que el viernes 13 fuese considerado desde entonces un símbolo de mala suerte, sobre todo en los países de tradición anglosajona; donde una gran mayoría de Templarios fueron a buscar refugio. Hasta el punto se omite el número 13 en calles, plantas y habitaciones de hoteles y hospitales.


En los países de influencia latina, por el contrario, este rango lo ostenta en martes 13; ya que a la malignidad del número se une el que es el día dedicado al dios Marte, dios de de la guerra y los conflictos.


Otras curiosidades:


– Ya en los rituales egipcios, se debían realizar en el templo de iniciación; trece pasos. Seis pasos, representaban la audacia, la certeza, la voluntad, los objetivos, el deseo y el coraje,  se debían realizar hacia delante y para representar que cada paso realizado hacia delante estaba meditado, se realizaban seis pasos hacia atrás. Por último, el paso número 13, servía para cruzar, de modo simbólico, la puerta que los conduciría a la nueva vida, a la nueva existencia.


– En los estudios de Pitágoras, de la disciplina numerología, el número 13 pasa a ser el número de la evolución y del crecimiento. También este número sirve para que el buscador de lo místico, usándolo adecuadamente, pueda abrir las puertas del conocimiento.


– El número 13 iniciáticamente, simboliza el velo de los maestros, que podrá ser levantado una vez que el iniciado haya alcanzado la iluminación perfecta, una vez que el cuerpo, la mente y el espíritu se hayan purificado.


– En el Tarot, el 13, arcano de la muerte, cierra el ciclo básico, limpia los errores del pasado y abre un nuevo ciclo en otro plano.


– La Luna de 13 órbitas completas al cabo de un año alrededor de la Tierra.


– Durante cada semana el planeta Tierra gira 7 veces mientras se traslada una distancia en la que el Sol cabe 13 veces.


– 13 semanas es la duración de cada estación.


– En 8 años u 8 órbitas de la Tierra, el planeta Venus da 13 órbitas. Es el ciclo pentagonal entre la Tierra y Venus.


– Cada viernes 13 llega exactamente 13 semanas después del anterior.


– En la corte de Zeus, los dioses del Olimpo, eran 12 más él, lo que dan un número de 13.


– Freye, en la mitología germánica, era la diosa vinculada al 13 y era la diosa del amor y la belleza.


– En la leyenda nórdica del Valhalla, el invitado número 13 era el dios maligno Loki.


– Los antiguos egipcios, establecían que la muerte era la decimotercera fase del ciclo de la vida, por lo que consideraban que el número trece representaba la nueva existencia, era el camino hacia la morada de los dioses; un viaje al más allá.


– 13 es el número de monjes Shaolin que vencieron a las tropas de Wang Renze y ayudaron a establecer la dinastía Tang en China.


- 13 comenzó a ser considerado un número de mala suerte, en el cristianismo; pues 13 eran los comensales de la Última Cena. Y, como curiosidad (quien sepa interpretar que interprete) en el capítulo 13 del Apocalipsis; se describe la llegada del anticristo.


- Aunque no deja de ser curioso; que la Iglesia considere que el cristianismo se expandió gracias a 12 apóstoles más una mujer, María, la madre de Jesús; lo que vuelven a dar un número de 13. Más tarde, tras su ascensión, sería reemplazada por Pablo, considerado como un apóstol; aunque nunca conociera personalmente a Jesús de Nazaret. Seguimos en el número 13.


- También eran 13, al parecer, el número de Iglesias cristianas antes de proceder a su unificación; y 13 las primeras basílicas cristianas construidas.



Autor: Miguel Angel Martínez




Consultas y recopilación de varias fuentes.

Libros de historia - Web - Libros de Masonería -






Agregado propio:

Para otros los Apóstoles eran 12 hombres más María Magdalena, e incluso se la coloca en la categoría superior al resto. Otros infieren que esto ocurría porque en verdad era la esposa de Jesús, su mayor confidente. Una especie de “Apóstol máximo”.

En muchos casos no se acepta a 13 comensales en una mesa. Incluso si se llega a este número se invita a un extraño para así romper con este mal presagio.

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miércoles, 13 de octubre de 2021

VISITA GUIADA: SIMBOLOGIA Y MASONERIA EN MICROCENTRO PORTEÑO

 


DOMINGO 31 DE OCTUBRE DE 2021, 10:45 HS

y

 SABADO 6 DE NOVIEMBRE DE 2021. 16 hs






LOS INVITO A DESCUBRIR LA HUELLA DEJADA POR LA MASONERÍA EN EL MICROCENTRO PORTEÑO.
DESCUBRAMOS JUNTOS EL TRIANGULO MASÓNICO Y EL JUEGO NUMEROLOGICO QUE OCULTA BUENOS AIRES.
UN RECORRIDO DISTINTO, BASADO EN LA INTERPRETACIÓN DE LA SIMBOLOGÍA, QUE TODOS VEN, PERO QUE POCOS LOGRAR DESCIFRAR.
VISITEMOS JUNTOS LA PLAZA DE MAYO, LA CATEDRAL Y EL MAUSOLEO DEL GRAL. SAN MARTIN, LA IGLESIA DE SAN IGNACIO Y LA MANZANA DE LAS LUCES, PARA TERMINAR EN LA IGLESIA DE SANTO DOMINGO, DONDE DESCANSA MANUEL BELGRANO.

SE SUSPENDE POR LLUVIA. 
PUNTO DE ENCUENTRO: CATEDRAL METROPOLITANA, PUERTA PRINCIPAL SOBRE SU COSTADO DERECHO. 16  hs.
COSTO: 1000 $ POR PERSONA. MENORES DE 16 AÑOS NO PAGAN.
LLEVAR CALZADO COMODO Y AGUA.
DURACIÓN: ALREDEDOR DE 2 HORAS. 


Unicamente previa inscripción vía Twitter, Facebook, Instagram o correo electrónico
Escriba a los e-mails: daniel_pena1872@yahoo.com.ar
o danielpena1872@gmail.com 
o Twitter: @2011dp  
o Facebook: Daniel Pena dp 
Instagram: danielpena1872




Con numeroso contingente en Plaza de Mayo


Se pueden hacer pedidos especiales en días diferentes al ofrecido, previa coordinación de agenda. 
Por grupos numerosos, consultar tarifa promocional.
Les agradecería difundir esta información entre sus contactos.




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martes, 12 de octubre de 2021

LA OPERACIÓN "ALGECIRAS"




Con el conflicto por Malvinas desatado, la Armada Argentina evaluó y ejecutó operaciones de inteligencia para conocer los movimientos de la Flota Inglesa y de distracción para dificultar el despliegue de su fuerzas hacia el Atlántico Sur; entre otras operaciones, se planificó atacar un objetivo inglés en Europa, con la idea de mostrarle a la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y a sus integrantes en Europa, los riesgos de tener a una parte importante de la flota de la OTAN (la Inglesa), operando tan lejos de sus apostaderos habituales.Desde la finalización del conflicto, el episodio nunca fue reconocido oficialmente, pero en 2003 el cineasta español Jesús Mora consiguió que los entonces (1982) presidente español, Leopoldo Calvo Sotelo y Jefe de la Armada argentina, almirante Jorge Anaya, confirmasen la existencia de la "Operación Algeciras", título que empleó para su documental.


La operación estuvo desde su inicio bajo el mando directo del Almirante Jorge Isaac Anaya, Comandante en Jefe de la Armada y mentor de la recuperación del archipiélago malvinense. El 22 de abril Anaya convocó a su despacho en el Comando de la Armada, en el edificio “Libertad”, en la zona de Retiro, al Contralmirante Eduardo Morris Girling, por ese entonces Jefe del Servicio de Inteligencia Naval. En la reunión le propuso golpear en Europa a los ingleses, con el fin de que los europeos advertirán que los buques destinados a protegerlos, por ejemplo de los rusos, estaban a miles de millas de distancia, cerca del Polo Sur, y presionarían a Inglaterra para que regresen o, al menos, disminuyeran su número.


El ataque planeado por Anaya consistía en hundir un buque inglés en Europa, y para aumentar el impacto del incidente, este debía ser un buque de guerra, evitando así, además, posibles condenas internacionales por atacar un navío civil. 


En cuanto a la elección de la base naval inglesa, no era factible una en el Reino Unido, ya que unos argentinos deambulando en sus proximidades levantarían demasiadas sospechas, por lo que se encontró como aceptable la base naval ubicada dentro de la colonia inglesa del territorio español de Gibraltar, en proximidades del puerto español de Algeciras. Además, la elección de ésta ofrecía la ventaja de un entorno mucho más favorable al operar el comando desde España, un país donde no tendrían problemas de idioma y llamarían mucho menos la atención.


Pese a todo, la operación no se presentaba sencilla, el riesgo de ser descubiertos era elevado y se necesitaba de cualquier forma separar a la Argentina de la comisión del ataque, por lo que la Armada se dedicó a conformar un grupo comando especial que además de estar en capacidad de llevar con éxito la operación, no pudiera ser fácilmente relacionado oficialmente con la argentina. 


Según Anaya si la "Operación Algeciras" tenía éxito, nadie culparía a la Argentina: "Todos sospecharían de los enemigos de la OTAN, la Unión Soviética y sus aliados de la cortina de hierro, los islámicos del Líbano, o del Coronel Gadafi" presidente de Libia, en el Norte de África. Pese a esto, con esta operación, Argentina pudo implicar a España en el conflicto de las Malvinas, justo en el momento que España era finalmente aceptada como miembro pleno de la OTAN.


Gibraltar

El Almirante Anaya confió la planificación de la operación y el armado del grupo comando al Contralmirante Girling, quien designó al mando al Capitán de Corbeta Infante de Marina y Buzo Táctico Héctor Rosales, junto a tres guerrilleros ex Montoneros, Máximo Nicoletti, Antonio Nelson Latorre alias “el Pelado Diego”y otro experimentado alias “el Marciano”, todos con experiencia en buceo.


Además de tener gran conocimiento del buceo, en las operaciones encubiertas y en la ejecución de atentados con explosivos, el hecho de ser antiguos guerrilleros y no miembros de las fuerzas armadas argentinas, en caso de ser descubiertos, el gobierno Argentino podría negar cualquier relación con ellos.


El componente del grupo comando con mayor experiencia en ataques a buques era Nicoletti quien había nacido en Puerto Madryn, ciudad costera y sureña de Argentina, donde, con el tiempo, se había convirtió en buzo profesional.


A Nicoletti el tema de atacar embarcaciones de forma inusual le venía de familia, su padre, buzo táctico italiano, había participado en el proyecto de torpedos humanos de la “Regia Marina” italiana durante la Segunda Guerra Mundial, que desembocó en Diciembre de 1941 en el ataque a la Base Naval Inglesa en Alejandría, Egipto, en el Norte de África y el hundimiento con explosivos de los Cruceros Pesados HMS “Queen Elizabet” y HMS “Valiant”.


Ya en los inicios de los años 70 comenzó a militar en la agrupación guerrillera argentina Montoneros. Esta organización desarrolló su mayor actividad guerrillera, en forma de atentados con explosivos y secuestros extorsivos entre 1970 y 1977 y Nicoletti participó en algunos de ellos.



Nicoletti


Sus virtudes como buzo se prestaron a la realización de dos atentados bastante famosos en esos tiempos. Por un lado, el 1 de Noviembre de 1974, durante la presidencia de Maria Estela Martinez de Perón, en proximidades de San Fernando, en el Río Lujan, colocó una carga de explosivos accionada por control remoto dentro de la embarcación deportiva del Jefe de la Policía Federal Argentina, el Comisario General Alberto Villar. La explosión mató a Villar y a su esposa.


El otro atentado fue contra un buque de la Armada Argentina. El 22 de Septiembre de 1975, también durante la presidencia de Maria Estela Martinez de Perón, mientras se encontraba amarrado en el “Astillero de Río Santiago” finalizándose su construcción, el Destructor ARA “Santísima Trinidad, sufrió una explosión a causa de cargas de Trotyl colocadas entre el caso y el fondo por los buzos. Si bien esto no impidió la finalización de su construcción, sí le acarreó problemas futuros que con el tiempo fueron subsanados en los arsenales navales argentinos.


Paradógicamente, el ARA “Santísima Trinidad” era un buque gemelo del Destructor ingles HMS “Sheffield”, hundido seis años después, el 4 de Mayo de 1982, por un misil Exocet AM-39 durante la guerra de Malvinas, luego de un ataque de la Aviación Naval Argentina.


Por estos hechos, Nicoletti fue detenido y con el tiempo, sus relaciones con las autoridades argentinas mejoraron, hasta el punto de que se le encomendó la misión de realizar junto a dos compañeros un ataque similar al perpetrado contra el ARA “Santísima Trinidad”, pero en este caso, contra un buque de guerra chileno en la Base Naval de Valparaíso, en la zona central chilena. Para este caso no había nada de improvisación, sino que ya se tenían los blancos marcados, casas seguras, vías de entrada y salida e inteligencia previa sobre los objetivos.


Esta planificación se debió a las crecientes tensiones entre Argentina y Chile a causa de las discusiones por la soberanía de islas en el Canal de Beagle, en el Sur de ambos países durante 1978; no obstante, la mediación del Papa Juan Pablo II, evitó el conflicto armado y el ataque a la flota chilena fue cancelado. Abortada la operación Valparaíso, Nicoletti viajó a Estados Unidos quedándose en Miami, en cambio sus compañeros se desperdigaron en países de Sur América.


El 2 de Abril de 1982, se enteró a través de los noticieros de la recuperación de las Malvinas por parte de Argentina, sus otros compañeros se encontraban en Ecuador y en Venezuela. Esa misma tarde los llamaron desde Buenos Aires para avisarles que ya estaban analizando una posible acción contra los invasores ingleses. Se pensaba en atacar algún buque de abastecimiento británico en Montevideo o en un puerto del Brasil, pero surgió la idea de hacerlo en Europa. "Nos preguntaron si era factible o no, y con uno de mis compañeros, Nelson Latorre, el "Pelado", dijimos que, si nos ponían las cargas en España la operación era factible".


La Planificación de la Operación Algeciras:


Conformado el grupo comando, se diseñó la operación Algeciras cuyo plan era trasladarse y montar la base en la ciudad portuaria española de Algeciras, ya que dada su cercanía geográfica, era la localización ideal. Allí pasarían por inofensivos turistas, aficionados a la pesca, teniendo así una excusa para pasar horas en su embarcación pescando, y analizar cuidadosamente los movimientos dentro de la base naval inglesa de Gibraltar.




Las directivas recibidas indicaban que, una vez analizada la situación de la base inglesa y el entorno, se aguardaría el arribo de algún barco militar británico, se consultaría con Anaya y se actuaría en base a las órdenes que les impartieran.


Para hundir el blanco seleccionado, se recurriría a tres minas magnéticas de fabricación Italiana cada una con 25 kilogramos de Trotyl, en la planificación se había desechado las minas magnéticas de fabricación argentina para eliminar toda pista del origen del atacante. El problema de introducirlas en España se solucionó recurriendo al sistema de la valija diplomática de la embajada argentina. Desde el aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires, se enviaron vía aérea las tres minas magnéticas disimuladas dentro de una boya marítima, dirigida a la embajada argentina en Madrid, evitándose así cualquier intromisión aduanera.


Las directivas para el grupo comando argentino, indicaban que una vez que se contase con un objetivo que cumpliese con los requisitos del plan (buque militar ingles de importancia), habrían de aguardar a una noche oscura (sin luna o nublada), e internarse en el agua con ayuda de un gomón (bote inflable), una vez en las proximidades de la base, se acercarían con el bote hasta una distancia segura, tras lo cual Nicoletti y el Marciano se lanzarían al agua, continuando la aproximación buceando para evitar ser detectados, quedando en la embarcación Latorre y Rosales, que tenían instrucciones de hundir el bote y huir en solitario si tras un tiempo estipulado, los buzos no volvían. Colocadas y programadas las minas magnéticas, volverían al bote y se dirigirían a la playa. Desde allí, el grupo se dirigiría por tierra y en diferentes vehículos a Barcelona, cruzarían Francia y luego hasta Milán - Italia, desde donde volverían a la Argentina.


Conocido el plan y ajustados lo detalles, el grupo comando destacó la acción planeada por el mando naval: "La decisión de Anaya es una de las más revolucionarias que se tomaron en la Argentina, porque íbamos a atacar a la OTAN, a Estados Unidos; atacar en Europa era una decisión muy pesada, había que rescatarla desde ese punto de vista. Lo más importante era que mostraba hasta dónde quería llegar la Armada en su enfrentamiento con Inglaterra”. “Era una operación para llegar, ejecutarla en dos días e irse”.



Anaya


Comienza la Operación:


Finalizada la planificación y la organización logística de la operación, solo restaba iniciarla, a partir del 24 de Abril del 82 el grupo de cuatro buzos tácticos viajó hacia Europa desde el Aeropuerto de Ezeiza en dos vuelos de Aerolíneas Argentinas diferentes, el Capitán Rosales y El Marciano volaron directamente a Madrid, en cambio Nicoletti y Latorre partieron hacía París, donde transbordarían de vuelo para llegar a Málaga y luego por tierra a Madrid.


El grupo de Latorre y Nicoletti, en lo que se supone que debía ser una mera escala en París, tuvo el primer contratiempo. Para desvincular totalmente la operación con el gobierno argentino, se recurrió a pasaportes falsificados. Estos fueron confeccionados por otro ex-montonero, Víctor Basterra, aunque los talentos del falsificador eran muy respetados, todo indica que en este trabajo no se habría alcanzado la calidad suficiente.


Cuando llegaron a la capital francesa, oficiales de inteligencia sospecharon de los argentinos, los pasaportes falsos llamaron la atención, no parecían totalmente auténticos y la cooperación francesa hacia Inglaterra había comenzado, todos los argentinos arribados eran verificados especialmente. Luego de demorarlos un buen rato, se resolvió dejarlos continuar viaje. Aunque el incidente no pasó a mayores, siempre quedó la sospecha de que la inteligencia francesa pudo haber alertado a los servicios ingleses y españoles sobre la presencia de los argentinos.


La operación en territorio español:


Una vez en Málaga, se hospedaron en un hotel en Estepona. Tras unos días empleados en preparar el terreno y observar el entorno, se dirigieron a Madrid donde pasaron unos días y se encontraron con Rosales y el Marciano. Tras ello se dirigieron a la oficina del Agregado Naval Argentino en Madrid, que ya había recibido las minas magnéticas italianas desde la embajada.


En ese momento terminaba la etapa “sencilla” de la operación, ya que hasta entonces, no habían tenido que preocuparse demasiado, pero desde el momento en que recibieron las minas, el comando tenía que transportar en un largo viaje de más de 550 kilómetros los 75 kilogramos de alto explosivo en forma de minas submarinas, que además eran bastante voluminosas (60 centímetros de diámetro).


Otro agravante del entorno era que, en breve tiempo, se celebraría el mundial de fútbol en España 82 y las autoridades españolas temían por la concreción de un atentado de la banda terrorista ETA, por lo que se había incrementado la seguridad y por ende los controles policiales en todas las carreteras. En ese ambiente especial de inteligencia y contraterrorismo debía moverse el grupo comando argentino, sin la información previa de la que sí disponían para otros blancos.


Para moverse por España, el capitán Rosales había alquilado dos autos en Madrid y Nicoletti uno en Málaga. Para evitar ser descubiertos habían decidido hacer el traslado en silencio sin usar las radios para no ser detectados en el trayecto, en cambio para superar los controles carreteros, el grupo estableció un sistema de viaje seguro, el primer automóvil hacía las veces de vigía seguido por el segundo a 10 minutos de distancia y finalmente el tercero, en el cual se transportaban camufladas las minas, a otros 20 minutos.


Si el primero se topaba con un control policial, sólo debía dar la vuelta y, al cruzarse en el camino con los otros dos vehículos, sus compañeros entenderían el mensaje de que por allí no podía avanzarse. Si ese automóvil adelantado levantaba sospechas, podía pasar una revisión policial, porque no llevaban nada que los comprometiera. Con esta disposición, no fueron escuchados por la policía española ni tomados por sorpresa por los operativos policiales y pudieron burlar todos los controles de las carreteras, dando tiempo al coche con las minas a variar su rumbo sin levantar sospechas y alcanzar finalmente su destino.


El viaje de Madrid hasta Algeciras se desarrolló sin incidentes y allí se alojaron en un hotel. Para moverse por la costa compraron en el Corte Inglés un bote inflable a motor y que posteriormente usarían para realizar el minado del objetivo. En sus salidas de pesca, en las que se movían con total libertad por la zona, comprobaron que las medidas de seguridad eran bastante escasas y por tanto estimaron que la operación era finalmente realizable.


A la espera del mejor blanco:


El primer objetivo que cumplía parte de los requisitos (buque militar ingles importante) era un pequeño minador atracado en puerto, pero por un lado se trataba de un objetivo bastante modesto, y por otro, en aquellos momentos, Argentina buscaba una solución diplomática al conflicto, que habría fracasado en el momento que se produjese el ataque a la base inglesa; la mediación del Presidente Peruano Dr. Fernando Belaunde Terry, estaba muy avanzada y había alcanzado un gran consenso en la comunidad internacional.


Es por esto que a pesar de la llegada a puerto de otros posibles objetivos que sí cumplían los requisitos planificados, como un destructor ingles y algunos buques logísticos, siempre que el comando solicitaba permiso para ejecutar la operación, éste le era denegado desde Buenos Aires.


Todo cambió cuando a las 16:01 del 2 de Mayo el Crucero ARA “General Belgrano” de la Armada Argentina fue torpedeado y hundido por el Submarino atómico ingles HMS “Conqueror” encontrándose fuera del área de exclusión establecida por Reino Unido, sin ser un riego para la flota inglesa y alejándose de la zona del conflicto navegando a baja velocidad, lo que cumplió con la meta política inglesa de destruir cualquier posibilidad de solución pacífica y obligar a la argentina a meterse en una guerra.


Al no haber vuelta atrás y quedando claro el fracaso de la vía diplomática, el 3 de Mayo Anaya dio luz verde al Capitán Rosales para atacar al primer blanco que cumpliera los requisitos, a partir de ese momento, el primer barco militar inglés que entrase en Gibraltar sería minado.


Tras el visto bueno para la operación, llegó a la base de Gibraltar la Fragata HMS “Ariadne” que se convirtió en el objetivo. La noche del lunes 8 de Mayo, la fragata entró en el puerto y se fijó para la noche del 9 el ataque en caso de que continuase ahí.



Fragata Ariadne


A la noche siguiente, tenían la fragata en el puerto con las condiciones meteorológicas adecuadas y la luz verde de Buenos Aires para proceder”, prepararon los explosivos y todo el equipo, iniciaron el desplazamiento pero al poco tiempo de navegar, el cielo se descubrió y una luna llena que iluminaba toda la bahía, amenazó con delatarlos, por lo que abortaron la operación para la noche siguiente


Para ese entonces, luego del hundimiento el 2 de Mayo, del Crucero ARA “Gral. Belgrano”, se había producido el 4 de Mayo el hundimiento del Destructor ingles HMS “Sheffield”, por medio de un misil aire superficie Exocet AM-39, lanzado desde un avión Super Etandart de la Tercer Escuadrilla de Caza y Ataque de la Aviación Naval Argentina.


El 10 de Mayo por la mañana, el Capitán Rosales y Latorre fueron a renovar el alquiler de los coches que, con tantos retrasos en obtener la luz verde para la operación, se había vencido el día anterior y era necesario para garantizar la huida sin problemas en los controles ruteros, mientras que Nicoletti y El Marciano permanecerían durmiendo para estar descansados para la noche del ataque ya que les tocaba el trabajo más duro al tener que bucear un tramo prolongado.


Para pagar el alquiler utilizó dinero en efectivo, aunque en estos casos es habitual pagar con tarjeta de crédito, y la policía española andaba tras la pista de unos argentinos y uruguayos presuntos planificadores y ejecutores de un asalto a un banco local, así que, tras haber pagado en efectivo al alquilar el primer coche en su llegada a España, la policía solicitó a la empresa de alquiler que les avisasen si volvían por sus oficinas, y así lo hicieron la mañana del 10 de Mayo, donde finalmente detuvieron a Rosales y a Latorre, luego, 4 agentes despertaron a Nicoletti y al Marciano a las 12:30 mientras aún descansaban en el hotel, uno de ellos les hizo saber a los agentes, que era oficial de la Armada Argentina para tratar de solucionar la situación, sin poder lograrlo.



Calvo Sotello


En la detención solo participaron efectivos españoles, los que propinaron un trato ejemplar a los argentinos. Cuando los miembros de la operación fueron capturados y se identificaron, el trámite de detención comenzó a demorarse mucho, por lo que terminaron almorzando junto con ellos. 

Según relataron los mismos miembros de la operación,“Fue un almuerzo muy divertido, los policías españoles lamentaban que este hecho hubiera llegado a sus superiores, y de no haber sido así, los hubiesen dejado libres”, “los españoles nos trataron muy bien, de hecho, se nos acercó su comandante y nos dijo: "Hombre, si yo sabía que ibais a hundir un barco inglés os dejaba libres para que cumplierais la misión...Después de todo, el Peñón de Gibraltar también es territorio Español usurpado por Inglaterra”.


Luego del almuerzo, y después de brindar por la recuperación de Malvinas y del Peñon con los agentes españoles, el capitán y los ex guerrilleros miembros de esta operación fueron transportados por tierra hasta Málaga, donde en aquellos momentos se encontraba el presidente del gobierno español, Leopoldo Calvo Sotelo, quien regresaba a Madrid tras un mitin de la UCD y que para evitar cualquier fuga de información y que el asunto trascendiese más, y provocará incidentes internacionales para España, que por esos momentos esperaba ser admitida en la OTAN, ordenó desembarcar la custodia de su avión, embarcar a los 4 argentinos y a otros 4 efectivos policiales y despegar inmediatamente rumbo a Madrid.


Eso fue a las cuatro de la tarde, poco más de 3 horas tras la detención. Una vez en la capital, salieron desde el aeropuerto de Barajas rumbo a las Islas Canarias acompañados de la policía, donde hacían escala para su destino final, Buenos Aires, viaje que ya harían los cuatro buzos argentinos, solos hasta Ezeiza. Para salir de España, utilizaron los mismos pasaportes falsos con los que entraron.


El incidente se saldó a satisfacción de todos: los argentinos porque, aunque no lograron su objetivo, preocuparon seriamente a sus enemigos y no se vieron envueltos en ningún escándalo internacional; los españoles evitaron problemas con sus recién estrenados socios en la OTAN sin tener que enfrentarse con sus hermanos latinoamericanos, y los ingleses, felices también porque que no se produjo el atentado y evitaron un papelón militar.


Con esto finalizaba la “Operación Algeciras”, quedando en el aire grandes incógnitas como ¿qué fue lo que puso tras la pista del grupo comando a la policía española? y más importante aún, si Anaya estaba acertado en su planteamiento de atacar a la Marina Británica en Europa, con la posibilidad de dejar a España muy complicada con sus aliados de la OTAN? y ¿cuál hubiera sido la reacción de Inglaterra al mostrarse vulnerable en su territorio?, de lo que no hay dudas, es que militarmente, hubiera sido un golpe magistral al corazón británico.


Con el tiempo Nicoletti se convirtió en especialista en asaltos a camiones blindados transporte de caudales. En eso estaba cuando en 1994 fue detenido como jefe de una superbanda que se alzó con 1.800.000 pesos de un solo golpe. Pasó cinco años tras las rejas y no está claro por qué recuperó la libertad, dice a quienes se lo cruzan que no tiene sentencia firme y se benefició con la aplicación del dos por uno de las leyes penales argentinas.


Para 2004, de los cuatro componentes del comando, solo seguían vivos Nicoletti y el Marciano, desconociéndose al día de hoy su identidad, ya que siempre prefirió mantenerla en secreto, el “Pelado Diego” y el Capitán Rosales, que, según Nicoletti, era un tipo extraordinario, murieron hace tiempo.



Para escuchar la grabación efectuada por Nicoletti sobre este operativo, copia y pegar el siguiente link en una nueva página: https://youtu.be/P-3z7MpjDf4

y

Largometraje Documental https://youtu.be/s7jzN1Y8z7o



Recopilación efectuada sobre diversas fuentes:


“Flotillas Secretas - Vol II”- Brooks Richards - Londres 1985

"La Guerra por las Falklands" - Nigel West - Londres 1998

“Operación Algeciras” - Jesús Mora - Madrid 2004

“Documental Operación Algeciras" - Jesús Mora – Madrid 2004

“Cambio 16” - Madrid 1983.

“The Sunday Times”- Londres 1999.

“La Nación” - Buenos Aires 2004



dp 





Explosión del Sheffield en el Atlántico Sur