domingo, 4 de mayo de 2008

LOS CIENTIFICOS ALEMANES Y PERON


Durante la 2da. Guerra Mundial, Alemania demostró en la práctica una indudable superioridad tecnológica con respecto a sus enemigos. Cualitativamente, cualquier arma germana superaba con creces las posibilidades británicas, soviéticas o americanas en la mayoría de los casos.

Sin embargo, los especialistas militares alemanes diseñaron una poderosa maquinaria bélica para una guerra relámpago, la que finalmente se convirtió en un conflicto total con múltiples frentes de batalla en poco tiempo.

A pesar de los bombardeos masivos que soportaba sobre su territorio, en las factorías del III Reich se desarrollaron proyectos que marcaron el inicio de una etapa que colocó a las poderosas naciones vencedoras en una desenfrenada carrera tecnológica por varias décadas.

Las armas de represalia V-1 y V-2 pusieron en marcha la astronáutica, los cazas jets que defendieron el cielo alemán dieron paso a la turbina para aviones que permitió duplicar la velocidad de las aeronaves. La aerodinámica, los gases propulsantes, la teledirecci6n, la física nuclear y los motores para submarinos, son sólo algunos de los ejemplos que indicaron la gran diferencia tecnológica germana, aun habiendo perdido la guerra.

Una vez terminada la contienda, los servicios secretos de los países vencedores se disputaron palmo a palmo las fábricas del III Reich y a los hombres que habían trabajado en ellas. Estos eran trasladados a Inglaterra y sometidos a extensos interrogatorios para posteriormente ofrecerles trabajo en sus respectivos países. Los soviéticos fueron muy activos en la búsqueda; a bordo del inconcluso portaaviones Graf Zeppelin trasladaron fábricas enteras y modelos terminados hacia la URSS. En realidad ella era la nación más retrasada entre los vencedores y no tenía mucho tiempo que perder. Los resultados pronto estuvieron a la vista: al comenzar la guerra en 1941 sólo fabricaban aviones mediocres, en 1948 ya eran vanguardia en materia aeronáutica, además pusieron un hombre en el espacio antes que los mismos americanos. El profesor Gunter Bock y el doctor Goettrup fueron, tal vez, los mejores científicos alemanes con los que pudo contar la URSS.

Los EE.UU. eran un país más atractivo que la URSS y con mayores disponibilidades económicas. De esta manera pudo contar con la colaboración de importantísimos científicos, entre los que se destaca el famoso Wemer von Braun y su equipo de la isla Peenemunde, quien se convirtió sin dudas en el padre del proyecto espacial americano. Gran Bretaña y Francia también pudieron contar con los servicios de los técnicos alemanes; esta última nación se vio favorecida asimismo por haberle quedado algunas fábricas en su territorio.

La situación argentina

El Gral. Perón llegó a la presidencia casi un año y medio después de terminada la guerra. En esos momentos el país contaba con divisas y también era acreedor de los aliados. Pero por esas acreencias generadas por el conflicto, nuestro país había pagado el duro precio del desabastecimiento de insumos importados, a causa del aislamiento geográfico generado por las enormes distancias con los países del norte, con un océano Atlántico de por medio, infestado de submarinos deseosos de encontrar blancos para sus torpedos. Recordamos asimismo que los pocos servicios aerocomerciales por entonces existentes habían cesado sus vuelos por la región hacia 1939.

Tratando de evitar tanta dependencia, el preponderante rol que había tenido la aviación en la guerra y pensando que un nuevo conflicto entre Occidente y el comunismo era inevitable ahora, Perón reserva un capítulo muy especial para el desarrollo aeronáutico en el Primer Plan Quinquenal de Gobierno.

Con parte de la inconvertible deuda británica, el gobierno justicialista dota a la nueva Fuerza Aérea Argentina con un poderoso parque aéreo compuesto por 100 cazas a reacción Gloster Meteor, 36 bombarderos estratégicos Avro Lincoln y una gran cantidad de aeronaves de entrenamiento, transporte y turismo. También promueve la creación, a través de la Secretaría de Aeronáutica, de líneas aéreas comerciales de capital mixto para establecer nuevas rutas de cabotaje a distintos puntos del país.

Si bien desde hacía muchos años existía en la provincia de Córdoba la Fábrica Militar de Aviones (FMA), ésta no contaba con muchos especialistas y durante la guerra había tenido que suspender la construcción bajo licencia del primer modelo totalmente metálico, el caza americano Curtis Hawk 75-0 por falta de insumos. En esos momentos en la FMA se estaba construyendo un entrenador de madera, el IAe-22 DL con motor de fabricación nacional IAe-1 6 «El Gaucho». En otra etapa de desarrollo se encontraba el bimotor de ataque, también de madera, I Ae 24 «Calquín».

Con este panorama, la Secretaría de Aeronáutica promueve la creación del Instituto Aerotécnico, con la finalidad de «diseñar los aviones que el País necesite» y que «con la menor cantidad de aviones, se logre un máximo de propósitos». En sus estatutos fundacionales, el IA reglamenta claramente la contratación de técnicos extranjeros y la especialización de los argentinos fuera del país.

Llegan los primeros científicos extranjeros

El primer ingeniero aeronáutico llegado a la Argentina fue el francés Emile Dewoitine. Nacido en Crépy en 1897, llegó a poseer una fábrica propia (Avions Dewoitine) en la que llegó a producir aviones de combate y transporte. En la Argentina era conocido, ya que en la década de los treinta nuestra Fábrica Militar de Aviones le había adquirido una licencia para fabricar el caza Dewoitine D21.

Luego de la invasión alemana a Francia, Dewoitine trabajó para el gobierno de Vichy. Esta determinación trajo como consecuencia que el general De Gaulle, cuando pisó su patria luego de Normandía, prometiera fusilarlo. Dewoitine emigró a España, y allí tomó contacto con un viejo amigo argentino, el ingeniero Taravella, a quien conocía desde los tiempos de la adquisición de la licencia. Fue a través del mismo Taravella que el gobierno argentino le ofreció la posibilidad de construir un caza a reacción. Dewoitine aceptó el ofrecimiento y concretó junto a técnicos argentinos el avión IAe-27 Pulqui en 1947, que equipado con una turbina Rolls Royce «Derwent», convirtió al país en el octavo del mundo en tener un jet propio y el sexto en ese momento (Alemania y Japón tenían prohibición de fabricar aviones). El ingeniero francés trabajó para un ambicioso proyecto hasta la llegada de los técnicos alemanes, quienes traían consigo un proyecto muy superior.

Un año antes, en 1946, una misión oficial encabezada por el secretario de Aeronáutica, brigadier César Ojeda, y por el director de la FMA, Juan Ignacio San Martín, viaja a Italia con la finalidad de adquirir los aviones de entrenamiento avanzado Daímler. En la oportunidad contratan al marqués Cesare de Pallavecino, un excelente ingeniero aeronáutico que había trabajado en las fábricas Breda y Caproni Cantieri, y era además profesor de aerotécnica. Poco después llegan a la Argentina Angelo Miele y Mateo Abona, especializados en estructuras y mecánica de fluidos.

La concreción de este aporte itálico fue el caza destroyer I Ae-30 Nancú, excepcional bimotor a pistón que aún hoy ostenta el récord de velocidad de su categoría en el trayecto Buenos Aires-Córdoba, a una media de 650 km/h. Fue presentado oficialmente en el aeropuerto de Morón en 1947 junto al Pulqui I. La construcción en serie de esta aeronave fue desechada a causa del promisorio Pulqui II.

Kurt Tank abre el camino al contingente alemán.


A fines de 1946, el gobierno argentino es informado de que existe interés por parte de algunos científicos alemanes de viajar a la Argentina, país que poseía una interesante fábrica de aviones. De inmediato, las autoridades de aeronáutica crean una red de agentes secretos en Europa con la finalidad de sacar a técnicos y científicos que quisieran trabajar en nuestro país.

El primero en recibir y aceptar el ofrecimiento argentino fue el profesor Kurt Tank, quien cansado de soportar a los agentes aliados y rechazar propuestas, logra huir a Dinamarca, no sin antes superar peligrosos contratiempos. En el país nórdico, Tank y otros dos colegas son entregados al cónsul Muret, quien les otorga pasaportes argentinos con nombres supuestos.

Desde Copenhague, Kurt Tank -Pedro Matis, según su pasaporte-- y sus dos compañeros emprendieron camino a Buenos Aires acompañados por el agregado aeronáutico en la URSS, comandante Gallardo Valdéz. Ninguno de los tres «argentinos» hablaba una palabra en español, pero pudieron arribar a Buenos Aires en el otoño de 1947 con una valija cargada de microfilms.

Kurt Tank era un excelente director de equipo y piloto de pruebas. Había dirigido durante la guerra la famosa fábrica de aviones Focke Wulf de Bremen, siendo sus productos más destacados el famoso caza Fw- 1 90, uno de los pilares del arma de caza alemana, el cuatrimotor Fw-200 Cóndor, teniendo al concluir la guerra el desarrollo del caza-jet de alas en flecha, el Focke Wulf TA-183.

A pocos días de haber llegado Tank se reúne con Perón, a quien le entrega un memorándum con los requerimientos que a su juicio necesitaba la Argentina en materia de aeronáutica y en particular la FMA. El ingeniero alemán propuso a Perón la construcción de cuatro tipos de aeronaves, un caza a reacción, un entrenador primario, un avión de reconocimiento y un bombardero. Además, ante la observación de la geografía argentina y el auge de la aviación comercial, recomendó la construcción de un avión-jet de pasajeros.

En un encuentro posterior ambos discutieron el memorándum. Perón consideraba que el proyecto podría ser faraónico para las posibilidades económicas locales en comparación con las de las primeras potencias del mundo. La Argentina era sólo un rico país agrícola ganadero con una extensa geografía y 16 millones de habitantes. No obstante, Perón acepta la propuesta de Tank recomendando impulsar aquéllas que tuvieran seguridad de concreción. El presidente aseguró a Tank y a su grupo igualdad de trabajo sin discriminaciones de ningún tipo, ya que si en Alemania habían ocurrido crímenes, no todos los alemanes eran culpables de ello.

En los meses siguientes, y a solicitud de Tank, se incorporan al IA el ex director de la fábrica Fiesler, el doctor Thaulau, el ingeniero Paul Klages, que diseñaría el IAe-35 Huanquero, el doctor Rotz de la Daimler Benz, el piloto de pruebas Otto Behrens, ex director del Centro de Ensayos de la LuftWaffe (Fuerza Aérea Alemana), el doctor Pabst, especialista en dinámica de los gases, los doctores Plock y Werse, especialistas en materiales y técnicas de construcción, el doctor Heinstzzelman, especialista en estática, los diseñadores Bansemir y Mittelhuber, el matemático Rothkegal, los técnicos Mathias y Wolf y el especialista en aerodinámica doctor Ruth.

Con ellos se conformó un equipo de excepción que llegó a contar con alrededor de sesenta integrantes una vez incorporados los técnicos y dibujantes. Por otra parte, contractualmente casi todos ellos tenían la obligación de enseñar en la Facultad de Ingeniería Aeronáutica y en la Escuela Superior de Ingeniería de la Fuerza Aérea, ambas en Córdoba, que obtuvieron un nivel académico único en toda la región.

La concreción más espectacular de este equipo, que incorporaba a los técnicos y obreros argentinos, fue sin duda el caza a reacción con alas en flecha IAe-33 Pulqui II, que colocó a la Argentina en una vanguardia tecnológica que entonces sólo poseían los EE.UU., la URSS y Suecia, aventajando a países como Inglaterra y Francia.

En forma independiente al grupo Tank, llegó al país en 1948 el doctor Reimar Horten, quien, escapando por Suiza, pasó a Italia y allí tomó contacto con autoridades argentinas y viajó a nuestro país con un pasaporte del Vaticano. Al terminar la guerra, Horten desarrollaba en su fábrica de Gottingen un caza birreactor, el Gotha Ho-222, de revolucionario diseño, ala volante sin cola (tailless).

Horten deseaba llegar a la Argentina por el solo hecho de saber de la existencia de la FMA y que en ella había un túnel aerodinámico en el que podría desarrollar sus estudios. Inicialmente se alojó en Buenos Aires y el brigadier San Martín lo presentó a Perón. Como intérprete se contrató a una mujer, hija de alemanes, que era piloto de planeador: la misma se convertiría poco después en su esposa. Posteriormente Horten se trasladó a Córdoba, y desde allí comenzó a promover sus ideas de avanzada entre los aficionados del vuelo libre, En 1949 entregó a un grupo de entusiastas cordobeses los planos del pequeño planeador HO-X, para que ellos mismos lo construyeran en un taller, prestando asesoramiento permanente según el testimonio de Rogelio Bartolni, uno de los integrantes de aquel grupo.

Se trataba de un ala volante de pocos metros de envergadura que se podía elevar corriendo si la velocidad del viento era mayor a 15 km/h. Por tal motivo fue llamada «Piernífero», y entre sus constructores la designaron L'alita.

Horten trabajaba en desventaja con respecto al grupo Tank. Nunca contó con los medios económicos de que disponía su colega, ni tampoco tenía la ascendencia que Tank tenía con Perón. Además, debido tal vez a los celos profesionales, entre ambos paisanos nunca hubo una buena relación, Su grupo de colaboradores, encabezado por el doctor Karl Nickel y el piloto Heinz Scheidahuer, era reducido, pero contó con la colaboración del formidable aerodinamicista polaco Stanislao de Irasinsky, quien en el túnel aerodinámico de la FMA descubrió la formación de remolinos cónicos en aeronaves supersónicas. Las máximas realizaciones de Reimar Horten en el país fueron el proyecto de caza supersónico de ala delta I Ae-37, que nunca voló por sus propios medios, y el ala volante de carga IAe-38, con la que se realizaron sólo cuatro vuelos, conducida por el comandante Rogelio Balado. Es importante destacar que ambos proyectos fueron interrumpidos por la Revolución Libertadora, producida en 1955.

En el plano académico, Reimar Horten fue profesor de las altas escuelas antes mencionadas en la cátedra de Aerodinámica 1, 11 y 111. Era una persona de extremada sencillez como ser humano, tal vez por eso su actuación nunca resultó espectacular si es que sólo tenemos en cuenta que desde su tablero en Villa Gral. Belgrano salieron las líneas del bombardero más moderno de la Fuerza Aérea americana, el furtivo B-2 que voló a fines de la década de los ochenta. Las alas volantes de gran porte sólo pudieron ser construidas por dos países: los EE.UU. y la Argentina, llegando la ex Unión Soviética a lograrlos en estos últimos años.

Horten había nacido en Bonn en marzo de 1915 y cursó sus estudios de matemática y aerodinámica en las más importantes escuelas de Berlín, Bonn y Gottingen; fue un indudable precursor de las alas volantes y alas delta, su diseño IAe 41 «Urubú» ostenta el récord de haber sido el primer planeador en cruzar la cordillera de los Andes; falleció en Córdoba en agosto de 1993.

La creación de la Fuerza Aérea Argentina

En enero de 1945, siendo Perón ministro de Guerra, el arma aérea del Ejército es independizada a través de la creación de la Secretaria de Aeronáutica. Como se ha mencionado antes, en 1947 la Fuerza Aérea es equipada poderosamente, pero había más aviones modernos que pilotos con la capacidad de tripularlos. Además no existían en la fuerza doctrinas ni técnicas de defensa aérea modernas.

En forma pragmática se contrata en Alemania a un grupo de ex pilotos de la Luftwaffe con la finalidad de adiestrar a la recientemente creada Fuerza Aérea Argentina.

Este contingente estaba encabezado por el famoso teniente general Adolf Galland, as de la aviación germana con más de sesenta victorias aéreas en su haber. A la edad de 36 años llegó al grado de general del aire y fue jefe de toda el Arma de Caza de su país. Las diferencias mantenidas con el mismo Adolf Hitler acerca de la utilización de aviones jet durante la Segunda Guerra, son famosas en la historia de la misma.

Llegó a la Argentina en 1948 a bordo del buque Andrea C y tomó domicilio en Ciudad Jardín, en las afueras de Buenos Aires. Fue consejero del jefe de la Fuerza Aérea y recorría permanentemente las bases aéreas dando instrucción de su especialidad: la defensa aérea. Su actuación en la Legión Cóndor durante la guerra civil española le permitió llegar al país sin dificultades idiomáticas.

Pronto conoció a Perón y entre ellos nació una mutua estima y simpatía. «Considero que fue uno de los grandes conductores de este país latinoamericano que mereció el amor de su pueblo», dijo alguna vez este.

Trabajó en el país durante siete años, pero al ingresar a Alemania la OTAN en 1954, fue llamado por las autoridades germanas para ocupar la jefatura de la nueva Luftwaffe, hecho que finalmente no ocurrió. Retornó a su patria a principios de 1955, habiendo escrito aquí un clásico de la historia de la Segunda Guerra: ¨Los primeros y los últimos¨, traducido en 14 idiomas con un tiraje de tres millones de ejemplares.

Otro piloto famoso fue Hans Rudel, que al comando de su avión Stuka destruyó más de quinientos tanques soviéticos y hundió varios barcos. Perdió una pierna en combate, pero ello no fue impedimento para seguir luchando hasta el fin de la guerra. Rudel era intensamente buscado por la Unión Soviética junto al As de Ases Erich Hartmann, quien había derribado más de trescientos aviones en el frente ruso. Hartmann, capturado y confinado a trabajos forzados, seria liberado a solicitud del gobierno alemán en 1955.

En Bariloche, Rudel pronto se hizo conocido por sus grandes cualidades como esquiador, y su paso por allí es recordado con afecto y respeto por aquellos que compartieron una pasión deportiva común.

Argentina atómica

Otra figura relevante fue sin dudas el físico nuclear austríaco Ronald Ritcher -famoso por la planta nuclear de la isla Huemul- que trabajó en campos de la ciencia donde el país estaba rezagado. Ritcher fue recomendado a Perón por el mismo Kurt Tank. Ellos se habían conocido en 1946 en Londres, en las épocas en que los responsables del desarrollo tecnológico alemán eran sometidos a intensos interrogatorios. En aquella oportunidad habían conversado de la factibilidad de realizar un avión a propulsión nuclear. Fue en la Argentina que ambos comprobaron la inviabilidad técnica del proyecto por tener que aislar al reactor con gruesas y pesadas paredes de plomo.

Ritcher comenzó sus tareas en un hangar de la FMA, pero debido a lo riesgoso de sus experimentos solicitó a las autoridades mudar su lugar de trabajo. Luego de recorrer por aire todo el país, eligió para montar su laboratorio la pequeña isla Huemul, frente a la ciudad de Bariloche.

En ese lugar, y con un abultado presupuesto, comienza a investigar en campos vírgenes en materia nuclear con la finalidad de obtener energía eléctrica a bajo costo y un motor nuclear para ser utilizado en submarinos. El 24 de marzo de 1951, el presidente Perón llama a conferencia de prensa en la Casa Rosada y anuncia: < El 16 de marzo de 1951, en la Planta Piloto de Energía Atómica en la isla Huemul, de Bariloche, se llevaron a cabo reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica >.

La noticia corrió como un reguero de pólvora por el mundo entero. ¡Un país sudamericano había llegado a la fusión nuclear!. Pero tiempo después, se descubrió que Ronald Ritcher había realizado sus conclusiones erróneamente a partir de una lectura defectuosa de un aparato de medición. De cualquier manera, la famosa isla Huemul se convirtió en un símbolo lleno de misterios, millones invertidos y sin dudas un importante envión del desarrollo nuclear argentino futuro. Perón jamás perdonaría a Ritcher el papelón mundial que pasó con aquella declaración. Ritcher ocupó el lugar que debería haber correspondido al premio Nobel de Física Werner Heisemberg, quien luego de haber aceptado la invitación de las autoridades argentinas finalmente nunca llegó al país. Otros científicos como Beek, Haffke, Ehremberg, Seelman Eggbert, Greinel y los italianos Abele y Pinardi, también estuvieron ligados al proyecto nuclear argentino a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Grupo Henrici

Este grupo fue el encargado del desarrollo de la bomba voladora teleguiada PAT-1, conocida durante la guerra como Henschel HS-293 y que fuera el verdadero antecesor de los famosos misiles aire-superficie Exocet franceses y el Harpoon americano. El proyecto colocaba a nuestro país en un nivel excepcional en la tecnología del teleguiado, los gases propulsantes y los motores para cohetes.

Henrici llegó con su hermano que era piloto de pruebas; en su equipo contó con los hermanos Mendel, ingenieros aeronáuticos los doctores Groth, Marquard y Diedri, los ingenieros Stainer y Dietrich, y con dirección militar del general Werner Baumbach, ex jefe de bombardeo de región norte de la Luftwaffe. Con ellos colaboraron otros técnicos como Lieberwirth Fischer, Plett, Dorner, Keller, Lorenz y Libermann. Su proyecto se llevaba a cabo bajo la responsabilidad de la oficina de Armas Especiales de Fabricaciones Militares (FM).

Los alemanes agradecieron con su sangre...

En octubre de 1952 y cuando entrenaba para realizar una exhibición ante Perón con el Pulqui II, fallece en Córdoba el piloto de pruebas del grupo Tank Otto Behrens, al no poder sacar a tiempo el avión luego de una barrena de cola.

El 23 de octubre del año siguiente, al realizarse un vuelo de pruebas para lanzar una bomba voladora, se accidenta sobre el río de la Plata, frente a las costas de Quilmes, el avión Avro Lancaster B-036, luego de incendiarse uno de sus motores. Como consecuencia del accidente, fallecen el general Wemer Baumbach, que viajaba en la proa del avión de donde se radio controlaba el misil, y uno de los hermanos Henrici, quien se encontraba en la cabina. También falleció un suboficial argentino; el resto de la tripulación alcanzó a nado la costa.

... y también con su palabra

La convivencia del grupo alemán que llegó luego de la guerra queda testimoniada en el prólogo de la primera edición del libro de Adolf Galland, ¨Los primeros y los últimos¨, editado en Buenos Aires en 1955: «En aquella hora crucial, algunos de nosotros recibimos el llamado de una Nación con la que la nuestra, siempre y a toda hora, estuvo vinculada por lazos de sincera amistad, y cuya hidalguía y lealtad eran proverbiales en toda Alemania, desde mucho antes de los días del acorazado Graf Spee. Allí se me ofrecía la posibilidad de reanudar mi vida como aviador, bloqueada sin esperanzas por el infortunado fin del conflicto, al servicio de un país amigo que nos recibía sin prejuicios y con los brazos abiertos. Mis esperanzas se cumplieron plenamente. En la Argentina, y muy especialmente en mi círculo de camaradas argentinos, me sentí a mis anchas desde el mismo momento de mi llegada. La grandeza del país, sus múltiples bellezas, la amable, franca y abierta manera de ser de su pueblo, todas esas aquellas virtudes que encierra el vocablo "gaucho", despertaron en mí la misma respetuosa simpatía que me suscitaron la vitalidad y la voluntad creadora de esa joven nación, factores éstos que han influido en los admirables progresos que en materia social, económica y política han experimentado en los últimos años, bajo la conducción de su presidente, el Gral. Perón...(...) En todo el mundo existían barreras para todo lo alemán. En cambio entre las Fuerzas Armadas Argentinas no tropezamos con prejuicios de ninguna naturaleza. Ante los ojos de los camaradas argentinos habíamos perdido la guerra pero no el honor. Ninguno de nosotros podrá olvidar jamás la innata caballerosidad de la Nación Argentina que se evidenció plenamente en aquella recepción».

Lamentable final

Ocurrida la Revolución Libertadora, una ola de odio barrió con todo aquello que tuviera impronta peronista. Kurt Tank fue presionado y amenazado con la cárcel por tenencia de pasaporte falso, el mismo que le había permitido huir de Europa. Emigró a la India y allí concretó un proyecto que había comenzado a diseñar en Córdoba, el caza todo tiempo birreactor denominado “Marut”. Falleció en su Alemania natal en 1989.

La mayoría de los científicos emigraron a los EE.UU., donde fueron rápidamente contratados por empresas como la Lockheed, la Boeing, la Martin, la Republic, etc.; otros, con un panorama alemán más tranquilo a diez años de finalizada la guerra, retornaron a su patria.

Sólo unos pocos quedaron, pero igualmente el proyecto aeronáutico argentino había dejado de existir. Hubo una luz de esperanza con el proyecto de gobierno desarrollista de Frondizi, pero duró lo que un suspiro.

Pero tal vez el mayor pecado no haya sido el retiro casi forzoso del contingente alemán, sino el no haberlos reemplazado con otros técnicos del mismo nivel de las altas casas de estudios. La FMA, de estar en la vanguardia mundial en tecnología aeronáutica en 1950, pasó a ser una terminal de armado de sencillos modelos adquiridos bajo licencia y sólo un diseño autóctono concretó en el futuro, no sin muchos contratiempos, el IA-58 Pucará.

El IA-33 Pulqui II: una ilusión frustrada


El Pulqui II fue un avión de caza, pionero en el uso de alas en flecha, capaz de alcanzar altas velocidades subsónicas. Este proyecto de avión fue propuesto por el profesor alemán Kurt Tank al presidente Perón en 1947.

Tank había llegado al país trayendo consigo los planos del proyecto TA-183 que estaba en pleno desarrollo en la fábrica alemana Focke Wulf al terminar la segunda guerra. Este avión había sido diseñado por el ingeniero Mullthopp por encargo de Tank. Se trataba de un caza con alas flechadas, ágil y maniobrable para volaren en los límites de la barrera del sonido. Con un armamento de un 8 por ciento del peso total, debería tener capacidad para operar en pistas semi- preparadas, con un resistente tren de rodaje y capaz de realizar despegues y aterrizajes con poca longitud de pista. Además, su mantenimiento debería ser sencillo.

El planeador

Al llegar a la Fábrica Militar de Aviones y a la espera de la incorporación del resto de su equipo alemán, Tank comenzó a organizar el trabajo, con la enorme dificultad de no hablar el castellano. Se comenzaron de inmediato a elaborar maquetas de túnel de viento para lograr las primeras conclusiones, pero había detalles que no podían resolverse con este sistema de investigación.

Por ello, se decide la construcción de un modelo a escala real sin motor para verificar su comportamiento a bajas velocidades, sobre todo, durante el despegue y el aterrizaje. El planeador se construye con madera, tela y refuerzos metálicos, para facilitar el decolaje se le incorpora en el vientre del fuselaje un patín esquí.

Salvo en su longitud, el modelo era idéntico al TA- 183 y realizó su primer vuelo el 20 de octubre de 1948, remolcado por un Glen Martin-139 y piloteado por el mismo Tank. En ese primer testeo, la aeronave manifestó buenas cualidades de vuelo, excepto en la respuesta tardía del timón, luego de bruscos movimientos de la palanca de mandos.

En sucesivos ensayos se fueron probando nuevas configuraciones del plano de deriva, hasta que el planeador dejó conforme al conductor al cabo de unos cincuenta vuelos. El excelente piloto argentino Edmundo Osvaldo Weiss participó activamente en esta etapa del desarrollo del 1 AE-33.

Una vez decididas las líneas exteriores, se inició la construcción de dos prototipos en forma simultánea bajo la dirección del ingeniero Bansemir. Para entonces la relación y la comunicación entre los germanos y argentinos se hizo más fluida y los trabajos se llevaron adelante con marcado entusiasmo. El mayor inconveniente a superar fue la mayor dimensión de la turbina británica Rolls Royce.

Los primeros vuelos del Pulqui II

Al primero de los prototipos se lo colocó en una ménsula para ensayos estáticos y se lo sometió a cargas artificiales, hasta el límite de la rotura, para obtener parámetros de la resistencia estructural de la máquina.

Al segundo avión, se le montó la turbina RR «Nene II» y estuvo en condiciones de volar a mediados de junio de 1950, cuando el día 16 el capitán Weiss trepó a la cabina y luego de probar los mandos aceleró la turbina y elevó por primera vez el Pulqui II en los cielos cordobeses. El vuelo tuvo una duración de 28 minutos, y en él Weiss realizó todas las maniobras básicas aplicables a un prototipo, estando en permanente contacto radial con Tank.

Al descender de la máquina, luego de un potente aterrizaje, el piloto resaltó la agilidad y la docilidad de conducción, en medio de una algarabía generalizada entre los técnicos y obreros que presenciaron con tenso entusiasmo tal acontecimiento.

Tres días más tarde, fue el piloto de pruebas del grupo alemán, Otto Behrens, el encargado de elevar por segunda vez al Pulqui. Aquí la máquina fue más exigida y otra vez se manifestó el inestable comportamiento lateral a partir de los 700 km/h. Desafortunadamente, el piloto alemán aproximó a la pista con poca potencia y al tocar el avión comenzó a dar saltos hasta romper parcialmente el tren de aterrizaje, pero Behrens salió indemne de esta peligrosa situación.

La máquina fue reconstruida y se le incorporaron algunas poco visibles pero importantes modificaciones. Fue rediseñado el sistema de amortiguación, se modificó el borde de ataque alar, el timón y se regularon las cargas.

Recién en octubre estuvo listo el Pulqui II modificado, siendo el mismo Tank el encargado de efectuar el primer vuelo en su nueva creación, luego de dos años de forzosa inactividad. En este vuelo, el piloto llegó a tocar los 1.040 km/h, pero se encontró con un serio problema de sombra aerodinámica que lo afectaba cuando el avión entraba en pérdida, por tanto los técnicos e ingenieros tuvieron que trabajar para minimizar este problema.

8 de febrero de 1951, presentación oficial del Pulqui II

Muy temprano, en aquella soleada mañana porteña, Tank telefoneó a Perón desde Córdoba y a tono de chanza le manifestó al presidente que el Pulqui II llegaría antes al Aeroparque, que él desde su residencia presidencial de Olivos. Perón aceptó el reto, pero no contó con que su trayecto en automóvil se iba a ver entorpecido por el tránsito del público que se dirigía al Aeroparque Metropolitano, para ver en acción a esta ilusión argentina. ¡Tank cumplió su palabra!.

Realmente fue un día de júbilo, el público convergía numerosamente desde toda la ciudad. Enormes eran las expectativas de ver este modelo orgullo de la ingeniería aeronáutica, que había conmovido a la opinión pública nacional y aún más allá de nuestras fronteras.

El as alemán de la segunda guerra Hans Rudel, testigo de aquel día, recuerda: «Decenas de miles habían llegado en ómnibus, camiones, automóviles, bicicletas y a pie, para ser testigos de este acontecimiento decisivo para la aviación argentina. Por supuesto estaba reunida toda la colectividad alemana y pude ver muchas caras conocidas».

Pasadas las ocho de la mañana, llegó el presidente, revistó las tropas y acudió a saludar al profesor Tank, quien le enseñó al Pulqui II y lo comparó con otra creación propia, el biplano FW-44 que estaba estacionado junto al nuevo jet.

Mientras el presidente ascendía al palco de honor y saludaba a los invitados, Tank vistió sus ropas de vuelo. Luego se dirigió al avión y el tiempo tardado en conectar la radio, colocarse la máscara de oxígeno y probar el instrumental, hizo crecer la ansiedad del público, la que se aplacó parcialmente, cuando un tractor remolcó al Pulqui hasta la calle de rodaje hacia la cabecera de pista y con un ensordecedor silbido Tank puso en marcha la turbina RR “Nene II”.

El avión trepó velozmente hasta los 1.000 metros, giró suavemente y descendió para efectuar una pasada rasante a 25 metros a más de 900 km/h sobre el aeródromo, luego pasó dos veces en sentido inverso y a baja velocidad, para trepar posteriormente hasta los 13.000 metros a todo motor, efectuando «tonneaux» y semicírculos, los que se repitieron hasta las maniobras de descenso. El Pulqui II se acercó al Aeroparque, cubrió el circuito de tráfico y Tank posó suavemente la máquina sobre la pista a 170 km/h, luego carreteó hasta las proximidades del palco, mientras los aplausos y la algarabía del público estallaban por toda la aeroestación. Tank detuvo el avión, se arrojó desde el ala y se acercó a Perón, de quien recibió un abrazo y unas emocionadas felicitaciones.

Tank comentaría en el lugar, que en un momento de la exhibición, el Pulqui trepidó extrañamente, comprobando luego que el fenómeno se había producido a causa de la corriente térmica ascendente generada por la usina termoeléctrica ubicada en las proximidades del Aeroparque.

En el momento de los discursos, el ministro de Aeronáutica, brigadier César Ojeda, resaltó los logros de la FMA y el aporte de los técnicos del grupo Tank.

El príncipe Bernardo interesado en el Pulqui II

Pocas semanas después de la presentación del Pulqui II, llega a Buenos Aires, en visita oficial, el príncipe consorte de la reina de Holanda, Bemhard von Lippe-Biesterfe. Este destacado miembro de la realeza europea (y simpatizante nazi), muy propenso a los negocios (años después estuvo vinculado a sonados casos de corrupción en su país), fue recibido por las autoridades locales en el recién inaugurado Aeropuerto Internacional Ezeiza.

Las actividades protocolares llevaron al príncipe Bernardo a reunirse con el general Perón y su esposa Eva en los salones de la Casa Rosada. Posteriormente, en una entrevista con el ministro de Aeronáutica, el príncipe le ofrece a éste un modelo turbina de avión de la fábrica que él representaba, y que estimaba sería de utilidad para el Pulqui II. Asimismo, solicitó al ministro argentino una demostración de la nueva máquina, ya que la Fuerza Aérea de su país necesitaba reequipar el arma caza.

El brigadier Ojeda se comunica por teléfono a Córdoba le pide a Tank si al día siguiente podía hacerle en Buenos Aires una demostración al príncipe Bernardo. En forma inesperada, el ministro recibió una cerrada negativa por parte de Tank, que exclamó «Yo no hago demostración delante de alemanes traidores».

Luego de muchas palabras, el profesor entendió que no se podía desairar a una personalidad que se encontraba en visita oficial y que además estaba interesado en comprar Pulquis para su país.

Así, en otra hermosa mañana otoñal porteña, el IA-33 posa elegantemente sus ruedas, en el Aeroparque Metropolitano, y Tank dirige la máquina hasta el sector militar donde era esperado por el príncipe Bernardo y el ministro Ojeda. Tank mostró a 1os visitantes el avión en tierra y luego realizó un vuelo de demostración. Al concluirá, puso rumbo a Córdoba para no saludar al príncipe.

La primera tragedia

El 31 de mayo, la Fuerza Aérea Argentina había designado a un grupo de pilotos para hacer el seguimiento de adaptación del avión que reemplazaría a los Gloster Meteors en el arma de caza.

El oficial jefe, comandante Soto, fue el primero en trepar al IA-33. En el grupo constructor se vivían momentos de expectativa. Era la primera vez que el Pulqui II sería tripulado por pilotos que no eran de prueba. Soto recibió las instrucciones previas, llevó a la máquina hacia la cabecera de pista y se levantó limpiamente luego de una normal carrera de despegue. Se dirigió hacia las sierras, realizó unas vueltas y finalmente enfiló hacia la pista donde aterrizó sin inconvenientes.

El siguiente turno de ensayo le correspondió a un excelente piloto de caza, el capitán Vedania Mannuwal, descendiente de hindúes, un intrépido profesional del vuelo que dos años antes había trepado con su Gloster Meteor hasta los 15.100 metros de altitud, siendo su proeza todo un récord para la región. Mannuwal despegó el avión y poco después comenzó a realizar un vuelo acrobático y notoriamente más arriesgado que él de su jefe. Desafortunadamente, en una maniobra a alta velocidad, el Pulqui II plegó un ala y el piloto se eyectó invertido, cayendo a tierra sin llegar a abrir su paracaídas. Es de destacar que en aquella época los asientos eyectables eran de primitiva concepción y complejo accionamiento.

El proyecto cobraba su primera víctima fatal luego de 28 vuelos de prueba. Estudios de los restos de la máquina establecieron que la causa del accidente fue un defecto en los pernos de anclaje posteriores (debilidad en las tomas traseras).

El tercer prototipo del Pulqui II

Días después del fatal accidente, Tank se entrevistó con Perón, quien le reiteró la confianza y la continuidad del proyecto, sin dejar de lamentarse por el infortunado suceso. Perón además le pidió a Tank que no realizara más vuelos de prueba, pero el experimentado constructor se negó afirmando: «No hay ninguna teoría que pueda reemplazar la práctica de las experiencias; además, las estadísticas indican que a medida que un piloto se pone más viejo, disminuyen los riesgos de accidentes».

Con la confianza renovada, se comienza a construir el tercer prototipo del I-AE-33, aunque a marcha más lenta, pues el I AE-35 «Justicialista del Aire» -después llamado «Huanquero»- estaba a punto de realizar su primer vuelo.

En tanto en el país se generaban las primeras dificultades políticas que comenzaban a amenazar al régimen local, cuando algunos sectores de las Fuerzas Armadas intentan sin éxito derrocar a Perón. Como algunos pilotos de la Fuerza Aérea se habían plegado a la insurrecta intentona, el ministro de Aeronáutica presenta su renuncia indeclinable, siendo reemplazado por el gobernador de la provincia de Córdoba y ex director de la FMA brigadier Juan Ignacio San Martín, ocupando el cargo de secretario del ministro el comandante Edmundo Osvaldo Weiss. Con estas designaciones, la continuidad del plan aeronáutico estaba asegurada.

El nuevo prototipo del Pulqui II capitalizó sin dudas las experiencias de sus antecesores y exteriormente lució un timón rediseñado, transmisión de mandos modificable en vuelo, frenos aerodinámicos nuevos y un aumento en la capacidad de combustible que ampliaban el alcance en más de mil kilómetros. Su construcción se concluyó en marzo de 1952 y de inmediato comenzaron las pruebas a cargo de Behrens y Tank.

Perón es invitado para una nueva demostración a llevarse a cabo en la FMA de Córdoba el día 11 de octubre de 1952, pero sólo dos días antes del acontecimiento, el piloto Otto Behrens, en un vuelo de entrenamiento, realizó una pasada rasante sobre la pista, trepó hasta unos ochocientos metros, para luego caer en peligrosa barrena dorsal de la cual el piloto enderezó tarde el avión, dando la máquina con estrépito contra el suelo, muriendo su tripulante en forma instantánea. Otto Behrens había sido uno de los integrantes del grupo alemán más optimista, activo y compañero. Era un excelente piloto, aunque muy autosuficiente. Su muerte conmovió a sus compatriotas y camaradas argentinos.

En su despedida habló el as alemán Hans Rudel, un oficial de la Fuerza Aérea y posteriormente Tank le dio el último adiós. El féretro con su casco de piloto fue trasladado hasta el avión ambulancia por un grupo de cadetes. Behrens no sería el único del grupo alemán que perdería la vida en estas tierras.

El cuarto prototipo del Pulqui II

En 1953 se concluye el cuarto prototipo, que sería el que fuera sometido a mayor cantidad de pruebas en sus casi tres años de experimentación. Es seguro que en países presurosos apremiados por la posesión de un avión de combate, se hubiera comenzado con la construcción de una PRE-serie y solucionar los últimos inconvenientes sobre la marcha.

Este último prototipo incorporó canalizadores de flujo sobre las alas y en la parte final del fuselaje, se extendió la autonomía a tres horas, se instaló el sistema de presurización, cámaras para registrar las performances y los cuatro cañones para comenzar las pruebas de tiro.

El jefe de pilotos de prueba era el primer teniente Jorge C. Doyle y estaba secundado por los tenientes Rogelio Balado y Nelio González. Entre estos tres pilotos y el mismo Tank se alternaría la conducción del Pulqui.

El primer vuelo lo realizó el teniente González y en experiencias sucesivas se trabajó para homogeneizar los mandos en los que persistía el defecto por el cual el accionamiento del timón predominaba por sobre los alerones. Con la adopción de «sandowns» -gomas especiales- se fue endureciendo paulatinamente su accionamiento hasta que finalmente se logró el efecto deseado.

Hacia 1954, el IA-33 tenía un excelente comportamiento a velocidades elevadas y la única precaución en el pilotaje era durante el descenso, cuando el avión se mostraba inestable a bajas velocidades, como todo avión de alas en flecha, ya que al llegar a la pista siempre tocaba con una sola rueda, siendo ello algo delicado debido a su escasa trocha.

El capitán Doyle inició unas satisfactorias pruebas de tiro con los cuatro cañones de 20 milímetros. El mismo piloto de testeo de presurización de cabina alcanzó el techo máximo registrado de 45.000 pies de altitud (unos quince mil metros) y en otra experiencia logró la velocidad máxima indicada con 1.083 km/h, asegurando que con una planta de poder con mayor potencia podría aumentarse la velocidad máxima sin dificultad estructural.

Al mismo tiempo, se comenzaba a planificar 1a producción en serie del Pulqui II y se estudiaba una versión todo tiempo equipada con radar. También se estaba planificando una gira mundial de exhibición para interesar a posibles compradores.

Además, en la FMA, se recibían misiones comerciales y técnicas de muchos países, destacándose la de la Unión Soviética, la de la empresa North American de los EE.UU., que fabricaba el P-8 Sabre, y la de Egipto que llegó con una propuesta en firme para adquirir todos los Pulquis disponibles (había sólo uno).

La fractura del proyecto

Ya en 1955, los avatares políticos comienzan a influir en forma decidida dentro de la FMA y sus programas, el gobierno constitucional experimenta un acelerado desgaste en sus casi diez años de gestión, terminando todo en un violento golpe de estado en septiembre de aquel año. En la FMA los militares que tenían funciones fueron puestos presos o pasados a retiro. Esta fractura tendría consecuencias funestas para la continuación de los desarrollos y se agravarían severamente cuando Kurt Tank es presionado por las nuevas autoridades, quienes lo acusaban «legalmente» por tenencia de documentación falsa (se trataba de un pasaporte a nombre de Pedro Matis entregado por los servicios secretos argentinos para poder huir de Europa). Tank pronto se cansaría de esta persecución y se marchó del país como así también gran parte de su equipo. Sin embargo, algunos integrantes argentinos del proyecto Pulqui que eran afines a la nueva administración de facto se sintieron defraudadas por la decisión gubernamental de desactivar el grupo Tank pero todo intento de convencer a las altas esferas revolucionarias fue en vano.

Récord y último vuelo del cuarto prototipo

En un desesperado intento de revertir las cortantes iniciativas del gobierno, en la FMA se diseña un vuelo de demostración sin antecedentes en el mundo en aviones similares al Pulqui. Se trataba de un vuelo Córdoba-Morón-Córdoba, con tres pasadas de tiro sobre el aeropuerto bonaerense, sin tanques de combustibles suplementarios (unos mil seiscientos kilómetros). En la fábrica se trabaja aceleradamente y se designa como piloto al capitán Rogelio Balado.

Luego de unos días de preparación del avión, Balado trepa al Pulqui repleto de combustible y municiones de guerra. Despega de Córdoba y pone rumbo a Buenos Aires a 35.000 pies de altitud (10.500 metros), en menos de una hora llega a Morón y realiza las tres pasadas de tiro disparando sus cañones de 20 milímetros para posteriormente poner rumbo a Córdoba a máxima altura para ahorrar combustible. Desafortunadamente, una falla en el sistema de abastecimiento de oxígeno del piloto provoca que su organismo entrara en una hipoxia –escaso abastecimiento de oxígeno al cerebro-, comenzando a hablar por el radio en forma incoherente y eufórica. Al llegar a la cabecera de pista en Córdoba, el piloto tocó tierra con excesiva velocidad, terminando el aterrizaje en un violento accidente del que Balado salvó milagrosamente su vida.

Un negocio redondo

A fines de 1956, el brigadier Ahrens se reúne con el ingeniero Guillot, a cargo de la planificación de la FMA, y le pregunta cuánto tiempo tardaría en fabricar 100 Pulquis. El ingeniero le indica que tiene en existencia alas y fuselajes para fabricar de inmediato 10 aviones y que además la FMA contaba con la licencia de la Rolls Royce para fabricar la turbina «Nene II», asegurándole que al cabo de cinco años la FMA entregará el avión número 100.

El brigadier Ahrens replicó diciendo que tenían apuro para reemplazar a los «Calquín» y que tenía una oferta americana de 100 F-86 Sabres con entrega inmediata, cancelando la posibilidad de fabricar en serie el avión hasta poder exportarlo.

La Fuerza Aérea recibe sólo 28 aviones Sabres, veteranos de la guerra de Corea, y fueron entregados... ¡casi cinco años después de aquélla reunión.!

Quinto y último prototipo del L4-33

Eran épocas del presidente Frondizi, los alemanes ya no estaban en el país, sin embargo, en la FMA se construye un quinto Pulqui, hecho sólo por argentinos. El mismo realiza su primer vuelo el 18 de septiembre de 1959 conducido por el primer teniente Roberto Starc. En total se concretaron con este avión una docena de vuelos de prueba.

Lamentablemente, el proyecto no tenía casi ningún empuje político y efectuó su último vuelo en 1960, a diez años desde que Weiss lo remontara por primera vez en los cielos cordobeses.

Con un bello esquema de colores con fondo blanco y vivos rojos, el quinto IA-33 Pulqui II se archivó en un hangar de la FMA hasta que se decidió su traslado al Museo Aeroespacial de la Nación, sito en el Aeroparque Metropolitano (luego trasladado a la Base Aérea de Morón). En el mismo lugar, el pueblo argentino había sido testigo de una ilusión nacional el 8 de febrero de 1951.

Fuentes

Los Científicos Alemanes y Perón - Revista Todo es Historia - Mayo 1995

http://www.herenciacristiana.com/ultimacruzada/cien.html

dp

domingo, 20 de abril de 2008

¿EL CADAVER DE ARAMBURU EN AVELLANEDA?


Mucha controversia provocó el caso del secuestro y posterior asesinato del Teniente General Aramburu, segundo Presidente Provisional de la República Argentina durante el período de la Revolución Libertadora, que derrocara a Perón en 1955, cuando este promediaba su segundo mandato presidencial.
La historia oficial cuenta del secuestro y asesinato perpetrado por los tristemente Montoneros, que se dieron así a conocer en forma masiva, diciendo encarnar el espíritu revolucionario del peronismo, pero girando a la izquierda en poco tiempo, contribuyeron a bañar con sangre el territorio de la Nación Argentina.
Aramburu, según esta historia, fue ajusticiado por los Montoneros en represalia al derrocamiento de Perón, a los fusilamientos por éste decretados de militares peronistas que intentaron levantarse contra la Revolución Libertadora en 1956 y a la profanación y desaparición del cadáver de Evita.
Esto sería una estrechísima síntesis de lo ya conocido, pero hay otra parte de la historia, que cuentan allegado íntimos del Gral. Aramburu, enfrentado al régimen dictatorial del Gral. Onganía (1966-70) y que fundamentan sus aseveraciones en un presunto movimiento cívico militar que estaba a punto de socavar los cimientos del gobierno de Onganía, posibilitando así una salida constitucional de la dictadura militar.


De allí la necesidad política de Onganía de hacer desaparecer a Aramburu, adjudicando el hecho a fuerzas siniestras ajenas a su gobierno, los Montoneros.
Pero según el Capitán Algo Luis Molinari (Ex Sub Jefe de la Policía Federal Argentina durante la Revolución Libertadora) y Próspero Germán Fernández Alvariño, amigo de Aramburu, la historia es completamente distinta.

La otra historia

Los anteriormente citados achacan a Onganía del plan del secuestro y asesinato de Aramburu y la complicidad de la célula madre de lo que luego serían los Montoneros, con Mario Firmenich a la cabeza, en todo este proceso.
Según se relata en el libro ¨Z Argentina. El crimen del siglo¨, de Fernández Alvariño (Edición del Autor, 1973) y que refrenda Molinari prologando este libro y testimoniando dichos similares en la revista ¨La Semana¨ (7/VI/1984), el secuestro de Aramburu fue cometido por fuerzas paramilitares a las órdenes de Onganía, vía su Ministro del Interior, el Gral. Imaz, que a su vez controla la Policía Federal, principal protagonista del operativo que se armó para encontrar al secuestrado.
Tanto Molinari como Fernández Alvariño cuentan que en verdad Aramburu fue asesinado en el mismísimo Hospital Militar Central, de Buenos Aires, y que su cuerpo fue entregado a un oscuro personaje de nombre Horacio Wenceslao Orué, presuntamente vinculado a los Servicios de Inteligencia del Estado.
Este acontecimiento se llevó a cabo en mi ciudad, Avellaneda, más precisamente en la localidad de Villa Domínico (intersección de las calles Boulevard de los Italianos con Mansilla), donde Orué mantiene el cadáver de Aramburu con el objeto de entregárselo a Firmenich para ser sepultado clandestinamente en la localidad de Timote, en el interior de la Provincia de Buenos Aires, donde fuera luego encontrado luego por la pesquisa.

En líneas generales esta es una historia compleja, con causas y consecuencias que aun marcan la historia y el presente de la Argentina. Con muchos vericuetos y partícipes. Con conspiraciones, cruce de intereses, beneficiados y perdedores.

Lo que no quiero dejar de pasar por alto, como en toda conspiración, es que jamás se investigó objetivamente, por parte del Estado, toda la trama de los acontecimientos, dejando, por ello, un amargo sabor de injusticia y encubrimiento que aun perduran.

Como divulgador de historias, como me considero, y vecino de Avellaneda, en este caso solo quiero dar a conocer una denuncia que involucra a mi vecindario, pero que tuvo repercusiones directas en la vida de Argentina.




MI INTERVENCION EN EL PROGRAMA "EN LA MIRA" DE FM SECLA 104.7, EL 4/5/2017:

dp


viernes, 18 de abril de 2008

William Shakespeare, ¿existió?



Escribir teatro no es tarea fácil. Detrás de la más sencilla obra dramática hay mucho trabajo. Y si el texto es bueno, además hay talento. Pero si una obra de teatro trasciende los siglos, las lenguas y las culturas, su autor es genial. ¿Dónde está la fórmula de la genialidad? ¿Cómo escribir una GRAN obra de teatro? ¿Existe la receta? No. Podríamos decir que hay que tener la capacidad de conocer los sentimientos más eternos y contradictorios. Hay que descubrir los aspectos inmutables del corazón y la mente humana; hay que fascinar al lector/espectador con palabras y conceptos. Con sagaces citas citables. O sea: hay que ser William Shakespeare. El héroe. El más grande. El poeta inglés William Shakespeare ES, de un modo contundente. Existe.
Todos tenemos claro el romántico (y mortal) concepto definido como «Romeo y Julieta». No hace falta haber leído la obra ni saber quién la escribió. ¿Quién la escribió? ¡William Shakespeare! ¿Verdad que lo podemos asegurar? Pero en el mundo académico muchos lo dudan.

¿QUIEN ES EL IMPOSTOR?

Desde 1780 se empezó a dudar de la existencia de Shakespeare. El reverendo James Wilmot viajó a Stratford on Avon y en su búsqueda sólo encontró a un Gulielmus Shakespere, carnicero y luego comerciante nada destacado.
A partir de ahí han surgido un sinfín de investigaciones y organizaciones que niegan la autoría del bardo inglés. Los candidatos a ocupar su puesto son muchos.
Christopher Marlowe es uno de los elegidos. Sus partidarios aseguran que un espía ateo con una vida apasionante y aventurera se asemeja más a un héroe shakespeareano, que el pequeño burgués hijo de comerciante que fue William. Desde 1885, la Bacon Society aboga por los derechos de Francis Bacon. Según sus asociados, la erudición sobre las leyes y la incisiva filosofía natural que se despliega en las obras de Shakespeare, sólo podía venir de un brillante legista como Bacon. Pero el rival más fuerte de Shakespeare es, sin duda, el Conde de Oxford, Edward De Vere.
En 1922 se fundó la Shakespeare Authorship Society, que pretende imponer a De Vere como autor de todos los textos adjudicados al dramaturgo. Incluso un descendiente del conde recorre las universidades ofreciendo conferencias con pruebas «irrefutables» de la paternidad autoral de su ancestro. En Estados Unidos la teoría de «el otro autor» ha encendido apasionadas discusiones. Mark Twain y Henry James estaban convencidos de que no existían evidencias sobre la existencia de Shakespeare.
Y si fue Oxford el autor, ¿por qué renunció al éxito? Según Daniel Wright, profesor de literatura inglesa en la Universidad de Concordia en Portland y director de la Conferencia Anual sobre Edward De Vere, razones sobran.
La invención de la imprenta permitió la publicación de literatura anónima fuera del control del Estado. La Inglaterra isabelina no estaba dispuesta a permitir el desorden y la propagación de ideas foráneas o reprobables. Se establecieron rígidas regulaciones para controlar la propagación del pensamiento.
Las imprentas debían tener permiso o eran destruidas. Los escritores «peligrosos» eran encarcelados, los libros «subversivos», incautados. Durante toda la historia del teatro, este ha sido visto como un medio de infiltración de ideas peligrosas. En la Inglaterra de Shakespeare, los teatros se alojaban en los distritos más oscuros de Londres. Esto para que el libertinaje del teatro quedara restringido a vagos y canallas. Muchos dramaturgos de la época fueron interrogados, encarcelados, mutilados y hasta asesinados.
Es cierto que a los escritores no les faltaba razón para hacer publicaciones anónimas. De hecho las primeras obras de Shakespeare fueron publicadas sin adjudicarles autor. Recién a finales del siglo XVI, cuando el poeta era ya célebre, empezaron a aparecer ediciones bajo su nombre.
El profesor Wright explica que es lógico que Edward De Vere, décimo séptimo Conde de Oxford y primo de la Reina Isabel, no quisiera publicar obras teatrales bajo su nombre: un noble tan vinculado a la corte no podía tener relación alguna con el teatro público. Esos textos shakespereanos podían ser interpretadas como sátiras a la vida y costumbres de la corte. (Si así lo creyeron, no se equivocaban).
Es decir que -según esta teoría- Edward de Vere escribió las obras y las firmó bajo el nombre de William Shakespeare. ¿Por qué? La explicación de Daniel Wright resulta insólita, aunque -tal vez- no increíble. Según la mitología griega, la diosa de todas las artes era Palas Atenea. Una doncella que usaba un yelmo con una esfinge.
Cuando la visera del yelmo se cerraba, la diosa se volvía invisible. En su mano derecha blandía una lanza. La conclusión es «to shake»: blandir, «spear»:lanza; Palas Atenea, invisible; «Shakespeare», el dramaturgo invisible. A esto, Wright le suma el hecho de que el blasón del Conde de Oxford como Vizconde de Bulbeck muestra un león inglés blandiendo una lanza rota.
Pero para Laura Cerrato, doctora en Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, estos razonamientos resultan débiles. Si la alta alcurnia de De Vere le impidió firmar las obras, por lo menos pudo haber reconocido los sonetos. Después de todo, la actividad poética no sólo era permitida, sino muy bien vista entre nobles.

¡SHAKESPEARE SI!

El origen socioeconómico de Shakespeare y su «escasa cultura» son dos de los argumentos que utilizan quienes veneran la academia. Sin embargo, para Anthony Burguess, uno de los biógrafos del dramaturgo (sin duda el más divertido), los rudimentos clásicos que William adquirió en la Grammar School de su pueblo eran suficientes..., para un genio. Después de todo Ben Jonson, amigo y rival de Shakespeare, siempre se burló de su escaso conocimiento del griego y del latín, pero nunca cuestionó su existencia.
En el bando de los defensores del autor están los convencidos de que el máximo dramaturgo de todos los tiempos debió surgir de los estratos populares sin la perturbación de un exceso de lecturas. Una visión romántica, según Marjorie Garber, profesora de literatura inglesa de la Universidad de Harvard. Garber aclara que Shakespeare recibió una buena instrucción en la escuela de humanidades de Stratford, y además, sin ser un aristócrata, no pertenecía a un bajo estrato social. Su padre tenía cierta posición económica y jerárquica en su pueblo natal. Conclusión: ni el aristócrata instruido ni el campesino inculto.
Queda poca evidencia manuscrita del bardo inglés. Sólo han sobrevivido seis firmas del autor en documentos legales. Ninguna en sus obras. Se cuestiona su existencia cuando en realidad lo que todos queremos saber es ¿cuál es la genética de un genio? Muchos explican la genialidad de Shakespeare negándolo. Después de todo, Shakespeare no es mortal. Es un mito.
Es lógico querer investigar la biografía de los grandes escritores. Aunque tal vez es más acertado responder a las corrientes de análisis literario que, desde los años setenta, explican la obra no como fruto de la vida del autor, de las circunstancias sociales o de las corrientes estéticas, sino como un dispositivo para ser leído. O -en el caso del teatro-para ser recibido desde la platea.
Como sea. Los académicos pueden seguir investigando la verdadera identidad de Shakespeare. A nosotros, ¿nos importa? Su obra existe y el público sigue asistiendo al teatro, emocionándose siglo tras siglo con sus historias. Descubrir al ¿verdadero? autor de Ricardo III no le agregará más grandeza a la obra. Shakespeare es y será, en todo caso y para siempre, todos sus personajes múltiples y contradictorios.

Claudia Barrionuevo

http://archivo.elnuevodiario.com.ni/2000/mayo

dp

domingo, 16 de marzo de 2008

TRANSNISTRIA


Después de la caída del comunismo se produjo la disgregación de la propia URSS en muchos países, algunos de los cuales, confieso, jamás había oído nombrar.
Pero después de los procesos de estabilización internos de cada uno de esos países (Ucrania, Lituania, Estonia, Letonia, Kajastán, Georgia, entre otros) se produjo un proceso de explosión de conflictos internos dentro de la cabeza del viejo imperio soviético, la propia Rusia.
Tal vez el caso más conocido sea el de Chechenia, conflicto militar donde interviene Rusia aduciendo ser un pleito interno, mientras los chechenos la acusan de ser una fuerza invasora, porque se consideran independientes de Moscú. La principal causa del separatismo, en este caso, es la religiosa, ya que los chechenos son musulmanes en su inmensa mayoría.
Pero el fondo del conflicto es más que nada de intereses imperiales económicos, ya que Rusia considera a Chechenia paso obligado de los oleoductos que parten de la zona de Bakú y abastecen a la propia Rusia, exportando también el oro negro a Europa Occidental, vía Ucrania.
Como podemos inferir, la zona es un foco de conflictos permanente, donde se mezclan las viejas ansias imperiales rusas, la hegemonía militar, cultural y económica, las diferencias religiosas y los ánimos de venganza, contra décadas de sojuzgamiento ruso.
Pero el caso que me llama la atención ahora es el de un país o región, que oficialmente forma parte de Moldavia, país enclavado entre Rumania y Ucrania, que seguramente la mayoría de los que leen este artículo ahora no habrá oído nunca nombrar: TRANSNISTRIA.

Este país, de forma extraña y hasta artificialmente alargado, diría, no es reconocido por la comunidad internacional (excepto por Rusia).
La república del Transnistria fue fundada por rusos residentes en Moldavia contrarios a formar parte de la nueva Moldavia independiente tras la caída de la Unión Soviética. Un punto crítico para la separación del país, fue la imposición del moldavo (rumano) como idioma oficial en toda la república. Los rusos y los ucranianos no soportaron la imposición y sacaron del cajón la vieja bandera de la República Socialista Soviética de Moldavia y decidieron fundar la República de Transnistria, o como la llaman otros: Transdniéster ( que signifca más allás del río Dniéster). Hoy en día -aunque parezca mentira-, la hoz y el martillo ondean en la bandera de esa nación democrática. ("Democrática" en el sentido ruso de la palabra, claro). En el escudo nación también se aprecia el símbolo máximo de la ex U.R.S.S.
El 2 de septiembre de 1990 -tras un legítimo referéndum- declararon la independencia y el 24 de diciembre de 1995 aprobaron su Constitución estableciendo una república con respeto a los derechos humanos y libertad de prensa pero con Soviet Supremo y viejas leyes. Los moldavos buscan reformar su constitución para llegar a algún tipo de "federación" con Transnistria. Los transnistrios no quieren saber absolutamente nada de los rumanos/moldavos.
En Moldavia usan como moneda el leu, en Transnistria el rublo transnistrio. De hecho allí todavía utilizan sellos y matrículas de la época soviética. El idioma oficial es el ruso, el ucraniano y el moldavo/rumano.
Es curioso que hayan sido los rusos al llegar a Transnistria los que abortaron lo que podía convertirse en guerra civil cuando la independencia.
En Transnistria todavía quedan 2.500 soldados rusos para labores de mantenimiento y guarda de los depósitos de municiones y material de guerra -en la aldea de Kolbasna- de lo que antiguamente se conocía como 14º Ejército Soviético que ahora se llama Grupo Operativo de Tropas rusas en el Transdniéster. Curiosamente, parte del arsenal surte ahora a las Fuerzas Armadas de Transnistria. Se dice que allí están los depósitos de armas convencionales y municiones más importantes que poseen los rusos.
La ¨casualidad¨ nos hace ver que estos depósitos gigantes de municiones y armas está en las ¨espaldas¨ de Ucrania, tal vez con intenciones de persuación ante un posible futuro conflicto entre Rusia y ese país.
De hecho, por las calles de Tiraspol se ven de vez en cuando carros del ejército ruso, pero no llaman la atención debido a la persistente presencia de la milicia del Ministerio del Interior y de la policía. En eso, los transnistrios, son muy cuidadosos. Si en el trato no son muy amables ni abiertos ante visitas no deseadas, siempre son correctos a la hora de resolverte una duda o similares.
Conviene señalar que la primera fuente de ingresos del país reside en el contrabando con Ucrania. El presidente Igor Smirnov está acusado por Moldavia de promocionar ese contrabando y de beneficiarse con él. Pero Moldavia no tiene jurisdicción en Transnistria.

El sueldo medio es de unos 15 euros, según decía el guía, y la mayoría de los transnistrios tiene dos o hasta tres empleos. Hay pequeñas tiendas en la calle, pero la iniciativa privada en forma de grandes empresas brilla por su ausencia.
Como decía, el contrabando es la primera fuente de ingresos. El sector turístico es testimonial. Hay excursiones de ucranianos que vienen a hacer sus compras a Tiraspol por que es más barato. De Tiraspol a Odessa salen buses cada dos horas. Además, hay buses que conectan la capital con Odessa, Kirovogrado y Nikolaev (Ucrania). No existen líneas férreas ni autopistas.
Como carece absolutamente de atractivo turístico, la recomendación es tomas un tren a Odessa (Mar Negro), allí se están construyendo nuevos hoteles bastante decentes (aparte de los que quedan de la agencia soviética Intourist). Pero si tienen ganas de turismo aventurero, merece la pena acercarse al valle del río Yagorlyk (debe ser el único valle del país, porque es muy plano). Por los alrededores de Tiraspol se ven todavía granjas colectivas (koljós) ¡operativas!. Pero lo tienen todo muy descuidado. Eso sí, pese a la pertinaz miseria, no se ve a nadie pidiendo por la calle (en el grupo con el que se hacía la visita se extendió el rumor de que "nos los quitaban de delante").
En Tiraspol tienen un tranvía destartalado y repleto, aunque barato e incómodo.
Si alguien viaja a Moldavia no lo dejan pasar a Transnistria. Parece que la única forma es con Aeroflot desde Kiev o Moscú.
Además, Transnistria tiene ese encanto de "viajar al pasado". Allí no ha pasado el tiempo... siguen tras la cortina de hierro.

Fuente: http://www.ciao.es/Moldavia__Opinion_985453

dp

miércoles, 12 de marzo de 2008

FRACTALES


La geometría surgió para el hombre como una necesidad, con el objetivo de medir la tierra.
Posteriormente olvidó, como tantas otras ciencias, sus orígenes. Hizo uso desde un principio de la intuición y el razonamiento y progresó durante siglos incursionando otras ciencias.
Investigó además la medida y la forma del Universo, pero siempre pensando en un Universo estable y ordenado, aprehensible mediante la intuición, previsible y racional.
En nuestro siglo la idea del Universo fue cambiando: la Geometría Clásica no es capaz de dar respuesta a un universo en el que tiene cabida el caos, el azar, en el que se combina lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande: las partículas elementales y el cosmos.
Aparecieron otras Geometrías (u otras ramas de la Geometría), que reconvirtieron a esta ciencia en el estudio de las ciencias de la realidad y en el arte, entre el orden y el caos.

Breve historia

Los fractales fueron concebidos aproximadamente en 1880 por el francés Henri Poincare. Sus ideas fueron extendidas mas tarde fundamentalmente por dos matemáticos también franceses, Gaston Julia y Pierre Fatou, hacia 1918. Se trabajo mucho en este campo durante varios años, pero el estudio quedo congelado en los años 20.
El estudio fue renovado a partir de 1974 en IBM y fue fuertemente impulsado por el desarrollo de la computadora digital. El Dr. Mandelbrot, de la Universidad de Yale, con sus experimentos de computadora, es considerado como el padre de la geometría fractal. En honor a él, uno de los conjuntos que él investiga fue nombrado en su nombre.
Otros matemáticos, como Douady, Hubbard y Sullivan trabajaron también en esta área explorando más las matemáticas que sus aplicaciones.
Desde la década del 70 este campo ha estado en la vanguardia de los matemáticos contemporáneos. Investigadores como el Dr. Robert L. Devaney, de la Universidad de Boston ha estado explorando esta rama de la matemática con la ayuda de las computadoras modernas.

Introducción al concepto de fractal

De seguro que usted no conoce los fractales. La labor, pues, será mostrarle la genialidad de tales cuerpos "especialmente" geométricos. Y vaya que sí lo es. No así, a los matemáticos de hoy en día y a la gente común le llama la atención la peculiar belleza de entes matemáticos de este estilo.
Pero bueno... ¿qué cuernos es un fractal? En pocas palabras, belleza... Claro, se entiende. Esta definición deja mucho que desear, especialmente si usted es algún profesional o simplemente una persona exigente que gusta de buenas definiciones. Entonces, considerando cualquiera de estos dos casos, definiremos un cuerpo fractal como un ente geométrico "distinto". En realidad, como un ente geométrico "infinito". (y si es usted más exigente aún, la definición correcta es: "un cuerpo fractal es aquel que tiene la Dimensión Topológica estrictamente menor que su Dimensión de Haussdorf-Besucovic").
Existen dos características propias a los fractales. Ellas son importantes para comprender su estructura y su concepción. Primero, su Área o Superficie es finita, es decir, tiene límites. Por el contrario y por paradójico que esto resulte, su Perímetro o Longitud es infinita, es decir, no tiene límites. Un fractal puede ser una serie de circunferencias que se coloquen una sobre el radio de la otra como si fuera su diámetro y así infinitamente. El área sería siempre semejante o aproximada a la de la circunferencia mayor, pero su longitud (considerándolas no como figuras independientes, sino como todas una sola), sería infinita... bueno... creo que esto no es muy claro, cierto? Entonces vea usted un fractal:

Este es el CONJUNTO DE MANDELBROT. Su nombre deriva de su descubridor y el además considerado padre de la Geometría Fractal, el matemático polaco BENOIT MANDELBROT. Pero no todos los méritos en el descubrimiento de los Fractales le son debidos a él, sino que también a otro gran matemático, como fue el radicado francés GASTON MAURICE JULIA. Estos dos matemáticos han sido los que más han aportado en el mundo de las investigaciones sobre fractales. Sus historias son muy peculiares y, en cierto modo, ninguno de ellos quiso descubrir los fractales... digámoslo en forma retórica que... los fractales son una hermosa casualidad.
Ahora bien. Introduzcamos un nuevo concepto que no ha de serle ajeno al estudiante de fractales: ITERACIÓN. Una iteración es la repetición de "algo" una cantidad "infinita" de veces. Entonces, los fractales se generan a través de iteraciones de un patrón geométrico establecido como fijo. El mejor y más claro ejemplo que usted puede observar de este tipo de concepto es el siguiente:

En la imagen, la figura representada es conocida como el Copo de Nieve de Koch o la Isla Tríada de Koch y se forma a partir de un triángulo equilátero al cual se dividen sus lados en tres partes iguales, de forma tal que en los tercios medios se coloca otro triángulo semejante al primero. Esta iteración, en un alto grado de complejidad, se asemejará a una circunferencia, ya que los triángulos se irán colocando infinitamente. Esto reafirma el concepto de Area finita y Perímetro infinito. Claro está que los fractales son también números (en efecto, la iteración de un número Complejo simple, por lo que pueden traducirse en operaciones matemáticas)

Iteración

La generación propiamente tal de un fractal se puede hacer de muchas maneras, pero matemáticamente, se define como la repetición constante de un cálculo simple (ITERACIÓN), como habíamos dicho anteriormente.
El Conjunto de Mandelbrot es mucho más complejo que la imagen vista anteriormente. Pero su generación es lo interesante. El Conjunto de Mandelbrot se forma mediante un NUMERO COMPLEJO (a+bi, A y B nros. Reales; i=unidad imaginaria) que se dice "especial". Entonces, tenemos el número complejo Z = a+bi, al cual se lo somete a una "prueba matemática". Para ello tomamos el número Z y lo elevamos al cuadrado, sumándoselo después al mismo Z. Luego, elevamos ese resultado y lo elevamos nuevamente al cuadrado, sumándoselo a Z y así infinitamente (iteración). Representemos esto:

El esquema anterior nos muestra el caso mencionado. Se toma un número complejo y se le somete a un proceso matemático "simple", tal como es elevarlo al cuadrado y sumarlo consigo mismo. Este proceso, iterado, transforma ese número complejo "simple" en uno infinitamente intrincado. Aún así, si usted no comprende estos cálculos, no se preocupe, ya que por su complejidad el Conjunto de Mandelbrot, por ejemplo, ha sido generado a través de computadoras, en este caso de la IBM.

Fractales: computación y aplicaciones

Los fractales, como ya sabemos, son números Complejos infinitamente extensos (por no decir complejos, aunque suene extraño). Entonces... ¿cómo se explica la generación de imágenes tan hermosas como el Conjunto de Mandelbrot? ¿Usted qué cree? (la respuesta se ha dado ya en el término del párrafo anterior).
Las imágenes fractales son generadas utilizando computadores, ya que estos pueden realizar cálculos tan complejos como el estudiado, pero cabe tener en cuenta que lo representado no es propiamente un fractal, ya que por poderosa que sea la máquina, un fractal es infinito y una computadora no puede realizar un cálculo infinitas veces. En el caso del Conjunto de Mandelbrot, este se realiza en un plano bidimensional de números Complejos. Todos los números que al ser iterados se mantienen "relativamente pequeños" se dice que pertenecen al Conjunto de Mandelbrot. Estos números son representados por la computadora con color negro. Los demás puntos, es decir, los que no pertenecen al Conjunto de Mandelbrot, se representan dependiendo de su rapidez de iteración, esto es, el menos rápido se representa con amarillo, anaranjado, etc., y el más rápido, en colores celeste, azul, azul oscuro y así. En este caso, el mejor de los colores es el negro.
En el caso de las aplicaciones de los fractales, se cuenta, dentro del campo computacional, el proceso de TRANSFORMACIÓN FRACTAL, el que se realiza con imágenes que contienen muchos pixels. Cada uno de estos se va "agrandando", por así decirlo, "infinitamente", sin dejar de ser el mismo (en el sentido de patrón geométrico, ya que un pixel es de forma cuadrada), lo que permite que, en términos de memoria, el espacio ocupado sea menor. Además, como podrá ver más adelante, se utilizan para generar efectos en programación y otras cosas tan inusuales (no sé sí este sea el concepto adecuado) como la Música Fractal.
Otra aplicación se da en el campo de la Geología y Topología. Considerando un litoral cualquiera, con todas sus estribaciones, se dice que tiende a una longitud infinita, siendo su área finita (características propias de un fractal). Además, Mandelbrot propuso que galaxias y otros cuerpos semejantes se regían por el mismo concepto.
El genial Mandelbrot, en su libro "La Geometría Fractal de la Naturaleza", señala parafraseando: "¿Por qué a menudo se describe la geometría como algo frío y árido? Sí, es incapaz de describir la forma de una nube, una montaña, una costa o árbol, porque ni las nubes son esféricas ni las montañas cónicas o un árbol cilíndrico". Es pues, un hombre sabio, ya que adelante nos muestra como la matemática es parte de nuestras vidas, sino una misma de ellas. La geometría fractal permite explicar diversos fenómenos naturales y su buen entendimiento y comprensión son factores que hoy en día se aprecian mucho en el hombre finisecular.

Fuentes
http://www.geocities.com/capecanaveral/cockpit/5889
http://www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi99/fractales

dp

martes, 11 de marzo de 2008

HISTORIA DE LA ARROBA


En el mundo hispano la conocemos como "arroba", aunque hay quien la llama "at", en inglés.
Como sea, todo el mundo reconoce el símbolo que esta en medio de una dirección de correo electrónico: @.
Pero, ¿de dónde viene?, ¿a quién se le ocurrió utilizarla en Internet?, ¿habrá pensado en que se convertiría en uno de los más importantes caracteres de la Red?, ¿porqué elegir justo ése símbolo?. Y, por encima de todo, ¿quién lo inventó?.
La respuesta a todas estas preguntas nos llega en un documento fechado el 4 de Mayo de 1536. Ahí se encuentra claramente dibujado el símbolo @.
Se trata de un escrito comercial italiano. Hoy, en Italia le llaman chiocciola, es decir," caracol".
Durante siglos, la @ navegó desde los prósperos puertos venecianos hasta todos los confines del imperio naval británico, pasando por el mundo árabe y por España. Finalmente, desembarcó en Internet.
La "arroba" se utilizaba en los registros mercantiles de las naves de carga que atracaban en las costas árabes y españolas. Los mercaderes venecianos utilizaban el "ánfora".
Hoy, los internautas usamos el símbolo @ como parte de nuestra navegación entre puertos virtuales, a los que se llega para zarpar hacia nuevos destinos, todo en el infinito mundo del ciberespacio.
El descubrimiento de la chiocciola fue realizado por el professor de historia Giorgio Stabile, de la Universidad La Sapienza.
Stabile explico al diario italiano La República que su búsqueda de la "arroba" se inició con el sentido anglosajón que se le dio a ese símbolo tipográfico: @ era un símbolo mercantil que significaba "al precio de". Con esta pista, el profesor italiano se lanzo a buscar sus orígenes entre los pueblos que comerciaron con el mundo anglosajón.
Tuvo la suerte de ser guiado por la Escuela Paleográfica Romana hasta una serie de documentos mercantiles italianos, propiedad del Instituto Internacional de Historia Económica "Francesco Datini", en Prato.
La sorpresa de Stabile no fue menor cuando descubrió que la hoy famosa @ era utilizada hace 500 años como el símbolo comercial de la "ánfora", una unidad de medida aún más Antigua.
Sin embargo, Stabile aun no estaba convencido y llevo su búsqueda hasta 1492. Un diccionario español-latín traduce la palabra "arroba" como "ánfora", lo que demostró que ambas unidades de medida eran conocidas tanto en el mundo árabe-hispánico como en el grecolatino. La denominación española de "arroba" (que en árabe significa "un cuarto") es la misma medida que la antigua "ánfora" del comercio de los venecianos en Medio Oriente.
El misterio estaba resuelto, pero aun faltaba responder la pregunta: ¿Como llego la "arroba" hasta Internet?.
"Ningún símbolo nace de la nada, ni es elegido al azar", dice el investigador italiano, quien cuenta que el mérito de introducir el símbolo @ en el ciberespacio corresponde al ingeniero estadounidense Ray Tomlinson, uno de los padres de Internet, quien la utilizó en su propia dirección de correo electrónico, todavía en los tiempos de
Arpanet, el antecesor de la Red de Redes, a principios de los años 70.
Tomlinson decidió incorporar la arroba justo entre su nombre y el servidor que debía recibir el mensaje.
El símbolo @ había sobrevivido durante siglos en la tipografía anglosajona, todavía bajo el significado mercantil de "al precio de", y estaba incorporada en los teclados de las máquinas de escribir y de las primeras computadoras.
Para mis amigos de Israel agrego que el símbolo @ se llama en correcto hebreo CRUJIT, que literalmente se podría traducir como "envuelto" o, con algo de imaginación, "arrollado". Pero el nombre popular usado en
Israel es la palabra alemana SCHTRUDEL, nombre de un postre arrollado hecho de masa de hojaldre rellena.
El profesor Stabile trabaja ahora en demostrar que Leonardo da Vinci también utilizaba el símbolo @.

Por Silvana Domenech, Neuquén , Argentina
Publicado en http://www.paginadigital.com.ar/articulos/varios/arroba

dp

viernes, 22 de febrero de 2008

EL SAQUEO DEL TESORO DE BUENOS AIRES


Más de 86.000 millones de dólares, buena parte de la deuda argecntina. Ese es el valor actual del tesoro con el que se alzaron los ingleses en la invasión de 1806. El cálculo de Néstor Forero, un investigador que habló del tema en Gualeguaychú, muestra la magnitud del saqueo inglés. ¿Hay razones para pedir un resarcimiento, pese al tiempo transcurrido?.
Buenos Aires fue capturada, así, por las tropas del general Beresford, allá por 1806. La toma duró más de 40 días, en cuyo transcurso los ingleses no se privaron de nada. La invasión estuvo signada por vejaciones, asesinatos, muerte, y robos de todo tipo, según cuentas los cronistas. Un acto de pillaje protagonizado por súbditos de la Corona Británica, que no actuaron por motu propio.
Fue en realidad una acción de conquista armada por el gobierno de Londres, en el marco de una estrategia global de dominación de estas tierras americanas.
Los entretelones y el significado de este traumático episodio -que curiosamente la historiografía oficial refiere casi como una anécdota- están planteados en “El saqueo de 1806”, el libro del investigador Néstor Forero.
Especialista en temas económicos e historiográficos, autor de otros libros como “Deuda externa y Crimen social en Argentina”, Forero se inscribe dentro del “revisionismo histórico” que, siguiendo a Raúl Scalabrini Ortiz o al copoblano Julio Irazusta -entre otros-, viene denunciando la malsana influencia británica en el país.
Esa influencia, que ha sido determinante en el curso de la historia vernácula, es de larga data. En realidad, según esta lectura historiográfica, se remonta a la etapa anterior a la independencia argentina.
Es decir, a cuando el país -junto con otras repúblicas sudamericanas- pertenecía al Virreinato del Río de la Plata, un bloque geopolítico de 7.000.000 km².
En la disputa por la hegemonía mundial, Inglaterra fue enemiga declarada de España, cuyo poder buscó cuartear, sobre todo saboteando sus posesiones americanas.
Es en este contexto que Forero coloca la toma de Buenos Aires en 1806. Que en realidad, dice, fue la quinta expedición militar británica (no la primera como dice la historia oficial), a la cual precedieron, por caso, desembarcos en Malvinas o Isla de los Estados.
El saqueo del que fue objeto entonces Buenos Aires, por parte de las tropas de Beresford, fue pergeñado con antelación por el gobierno de Londres, dice el autor.
Y da una medida -cuenta- no sólo del sentimiento anti-hispánico de los invasores, ni de la codicia que los dominaba, sino de un plan de dominación urdido con inteligencia.
Así, el primer acto del General Beresford, tras la toma de la capital del Virreinato del Río de la Plata, fue la exigencia a sus pobladores de los caudales reales, bajo las peores amenazas (pérdidas de vida y patrimonio).
Y aquí la originalidad de Forero: el tesoro robado, girado prontamente a Londres, representa hoy, actualizado a un interés anual del 6%, más de 86.000 millones de dólares, buena parte de la deuda externa argentina.

Política colonial

Pero además, una vez dueño de la plaza, Beresford tomó una serie de medidas para someter a la nueva colonia -y que según Forero tienen un parecido notable con la política económica que se siguió en Argentina en lo sucesivo.
Así, al apoderamiento ilegítimo de las reservas monetarias del Tesoro de la Real Hacienda de Buenos Aires -el grueso del cual se embarcó a Londres en la fragata más rápida de la de la flota británica, el “Narcissus”-, le siguió el decreto que declaró la “libertad de comercio”.
Esta última medida -sostiene el investigador- “se impondrá para beneficio especialmente de los comerciantes ingleses y de su socia local, la clase acomodada de Buenos Aires”.
Ahora bien, haber secado la plaza de monedas -más allá de que una fracción de los pesos plata se dejaron para mantener el comercio exterior- colocó a la gobernación británica en Buenos Aires en problemas.
La escasez de dinero metálico, producido por el vaciamiento de las arcas de Buenos Aires, conducía a un encarecimiento inexorable de las operaciones de importación de mercadería inglesa.
Pero la gobernación británica no iba “a permitir que los comerciantes locales repararan esa pérdida mediante el funcionamiento de la ley de la oferta y la demanda, ya que el tipo de cambio hubiera saltado por las nubes”, cuenta Forero. Por eso -refiere- “se estipuló un tipo de cambio fijo de 5 chelines por peso, cuando antes de la invasión el tipo de cambio era de 4 chelines y 6 peniques”.

La cuestión de los caudales

Forero llama la atención sobre un dato no menor: los ingleses no pueden alegar que los caudales robados (en total 1.086.208 pesos plata) son un “botín de guerra” (el equivalente a unas 200.000 liras esterlinas de la época) (1). ¿Y esto por qué?. Pues porque el tesoro se hallaba fuera del alcance de los conquistadores al momento de ingresar a la ciudad.
¿Cómo? Es que el virrey Rafael de Sobre Monte, enterado de la invasión, se lo llevó consigo antes hacia Córdoba. Los ingleses tuvieron que gestionar su regreso, luego, bajo amenaza de introducir las peores pestes sobre la población.
Este episodio, es decir la manera en que se obtuvo el tesoro confirma la tesis de que su apropiación fue “sencillamente un robo, perpetrado sin ninguna fundamentación jurídica por parte del invasor”.
En realidad, dice el autor, la acción de Sobre Monte -pese a que el juicio histórico catalogó de deshonrosa-, colocaba la sustracción del tesoro en el marco de una discusión entre las cortes de España y Gran Bretaña, alrededor de los “derechos de propiedad indudable de los españoles”.
“Para ser más ecuánimes diremos que Sobre Monte, más allá de su personalidad, cumplió con su retirada el plan de evacuación trazado en época del virrey Vértiz y que un Tribunal que juzgó su conducta terminó absolviéndolo, aunque eso no le devolvió el prestigio perdido”, comenta Forero.

¿Es posible el resarcimiento?

El autor insiste en la “ilegitimidad” de la incautación de los caudales del tesoro de la Real Hacienda de Buenos Aires. Pero va más allá: en su opinión, a la Argentina y a los países que entonces integraban el virreinato, les asiste hoy el derecho del resarcimiento, pese al tiempo transcurrido.
Forero habla de “derecho de propiedad” conculcado por el invasor inglés. Aunque dicho derecho le pertenecía a los españoles, ahora es nuestro, insiste, en virtud de la “continuidad jurídica e histórica de los Estados”.
Asegura que el “gobierno británico no puede negar su participación” en la operación de saqueo -aunque se escude en el argumento de que fue una acción de particulares-.
“Dado que lo actuado por los súbditos británicos lesiona el Derecho de Gentes, entendemos que el reclamo de reparación por el robo de Buenos Aires es imprescriptible”, razona el investigador.
Y al respecto documenta la existencia de jurisprudencia internacional en este sentido, alrededor de la existencia de fallos que han obligado a ciertos Estados, cuya responsabilidad quedó evidenciada, a reparar el daño cometido contra otros Estados.

Por Marcelo Lorenzo
Publicado en diario El Día, de Gualeguychú, Provincia de Entre Ríos, 21/11/07. http://www.trabajadorescultura.com.ar/cultura/Econ_politica/Notas





Publicado en el diario Times, de Londres, a raíz de la captura de Buenos Aires

Domingo, 12.09.1806 – nuevas buenas en Gran Bretaña

El nuevo gobierno whig (el “Ministerio de Todos los Talentos”) se enteró de la expedición de Beresford el 24 de junio de 1806, cuando le llegó una carta fechada por el general inglés en abril de ese año. El Secretario de Guerra William Windham se tomó un mes para contestar la carta, con la anuencia de Jorge III, manifestándole que como no la expedición no había sido oficialmente autorizada y no se conocían los resultados obtenidos, sólo cabía dar instrucciones generales. Ella eran: si habían ocupado una posición, que trataran de mantenerla y, caso contrario, no insistiera en tomarla; que “no se metiera en asuntos de independencia que pretendían los criollos”. Como cierre, le anunciaba a Beresford el envío de refuerzos al mando del general Sir Samuel Auchmuty. Por otra parte, el Almirantazgo remitió una carta, el 28 de julio, a Home Popham, ordenándole, severamente, que se presentara en Londres para rendir cuenta de lo actuado.

Nota de Aclaración: El gobierno inglés mantuvo en secreto la expedición a Buenos Aires, hasta estar seguro de lo que había pasado en la colonia española. Pero el 12 de septiembre de 1806, tras 57 días de navegar, el Narcissus, al mando del capitán Donelly entró al puerto de Portsmouth, con los partes de Popham y Beresford sobre la captura de Buenos Aires. Por telégrafo visual llegó a Londres esa noche y los diarios se hicieron eco de la noticia, en las ediciones de la mañana siguiente.

Lunes, 13.09.1806 – primera noticia

Captura de Buenos Aires. Oficina del Times. Sábado a las 3 de la mañana.

Por un expreso que acabamos de recibir de Portsmouth, tenemos que felicitar al pueblo por uno de los hechos más importantes de la actual guerra. Buenos Aires en este momento forma parte del Imperio Británico, y cuando consideramos las consecuencias a que conduce por su situación y capacidades comerciales, además de su influencia política, no sabemos como expresarnos en términos adecuados a nuestra opinión de las ventajas nacionales que derivarán de su conquista.
Miércoles, 15.09.1806 – de la prensa británica
“Es casi indudable que toda la colonia del Plata tendrá la misma suerte que Buenos Aires; y de las esperanzas lisonjeras presentadas a sus habitantes, en la proclama del general Beresford, ellos verán que está en su propio interés ser colonia del Imperio Británico”. (...) “Como resultado de semejante unión, tendríamos un mercado continuo para nuestras manufacturas, y nuestros enemigos perderían para siempre el poder de sumar los recursos de esos ricos países a los otros medios que tienen de hacernos daño”. (…) “Este país está ahora en una posición mucha más orgullosa de la que ha estado desde que comenzaron las negociaciones con Francia. En Calabria, la excelencia y superioridad de las tropas británicas han sido demostradas al enemigo y a toda Europa. Por nuestro éxito en el Plata, donde un pequeño destacamento británico ha tomado una de las más importantes y ricas colonias españolas, Bonaparte debe estar convencido de que sólo una paz rápida podrá evitar que toda Sudamérica quede separada forzosamente de su influencia y colocada para siempre bajo la protección del Imperio Británico ¿A qué región del mundo habitable podrá entonces dirigirse para conseguir barcos, colonias y comercios?”.

Lunes, 20.09.1806 – desfile en Londres

“A las siete en punto de la mañana, los Leales Voluntarios Britanos se congregaron en St. James’Square y después de disparar tres salvas prosiguieron hasta Clapham, a fin de escoltar hasta la ciudad el tesoro desembarcado del Narcissus, en Portsmouth” relata un testigo presencial, John Fairnburn “A su llegada a Claphamn encontraron el desfile consistente en ocho carretones, tirado cada uno de ellos por seis caballos, adornados con banderas, pendones y cintas azules. En las banderas estaba inscripta la palabra ‘Tesoro’

Los precedía una pieza de artillería de bronce tomada al enemigo. El primer carretón llevaba el estandarte virreinal del Perú desplegado por un marino real; el segundo y tercero, las enseñas tomadas de los muros de Buenos Aires, y los siguientes, las insignias navales inglesas azuleas, rojas y blancas, mostrando el conjunto la más triunfal y grandiosa apariencia. Durante su procesión hacia la ciudad, los Leales Britanos, al mando del coronel Davidson, marcharon a la cabeza de los carretones y el coronel Prescott con los Voluntarios de Clapham los escoltaron a retaguardia. Una muy excelente banda perteneciente a este último regimiento interpretó durante la marcha ‘God Save the King’, ‘Rule Britannia’, etc., y el corazón de todos los británicos se regocijó ante la visión de la escolta.

Tras haber entrado en Londres se detuvieron en el Almirantazgo y luego prosiguieron por Pall-Mall hasta St. James’Square, donde la procesión hizo un alto ante la casa del coronel Davidson y la señora Davison obsequió un par de enseñas con la leyenda ‘Buenos Aires, Popham, Beresford, Victoria’ escrita en letras de oro sobre seda azul, rodeadas por ramas de laurel. El tesoro pasó luego a través de la city hasta el Banco, donde se depositaron más de dos millones de dólares. En el frente de cada carretón figuraban las palabras ‘Caja del Tesoro’.

En las ventanas se agolpaba una cantidad poco común de espectadores ansiosos por ser testigos del triunfo de la Vieja Inglaterra. El capitán Donnelly, del Narcissus, participó de la procesión en una silla de posta” .

Nota de Aclaración: Ese mismo capitán Donnelly recibió, por entregar el tesoro, 5500 libras como flete, una comisión del 2% sobre el total, sin perjuicio de lo que le tocara como capitán, en la repartición a su ejército por la toma de Buenos Aires.

“El tesoro siguió por la city hasta el Banco de Inglaterra, donde se depositaron más de un millón de dólares”.

Sábado, 25.09.1806 – de la prensa británica

“Tal es la fertilidad del suelo, que Buenos Aires, en poco tiempo será probablemente el granero de Sudamérica”.
(…) “Las mujeres de Buenos Aires se consideran las más simpáticas y hermosas de toda Sudamérica, y su manera de vestir denota un gusto superior” (…) “El comercio de esta región bajo el ordenamiento británico, promete ser sumamente ventajoso para ella, y podría abrir mercados de incalculables posibilidades para el consumo de manufacturas británicas. En la medida en que las cargas impuestas a los habitantes sean disminuidas por el gobierno británico, sus medios de comprar nuestros productos se verán incrementados, y el pueblo, en lugar de permanecer andrajoso e indolente, se hará industrioso, y llegará a la mutua competencia por poseer no solo las comodidades, sino lo lujos de la vida”.

Por Marcelo De Biase

Publicado en:
http://invasionesinglesas.blogspot.com/2006_09_01_archive.html

dp

Referencia:
(1) Ricardo Darío Primo. E-mail: ricardoprimo@ateneohyv.com.ar . Publicado en:
http://www.ateneohyv.com.ar/Contemporanea/Argentina





miércoles, 6 de febrero de 2008

FUTBOL Y NAZISMO

Diario La Nación, de Buenos Aires. Publicado: 05.02.2008 en Weblog Los Especialistas



La historia más tremenda está contada en el libro "Dinamo: Defendiendo el honor de Kiev", del inglés Andy Dougan. El Dinamo de Kiev, el equipo más popular de Ucrania, había desaparecido desde la ocupación nazi. En 1942, muchos de sus jugadores, que habían sobrevivido como prisioneros de guerra, deambulaban por Kiev con hambre, frío y sin trabajo.
Josif Kordik, dueño de una panadería y favorecido en la ciudad por su origen alemán, ve al gigante arquero Nikolai Trusevich, le da trabajo en su panadería y le dice que busque a sus viejos compañeros. Nace así el equipo FC Start.
El nuevo campeonato ucraniano tiene seis escuadras, cuatro que representaban al Eje y uno a colaboracionistas locales. El sexto, FC Start, aplasta a todos sus rivales, se corona campeón invicto y se convierte en el equipo de la resistencia. Para el 9 de agosto de 1942 se fija la revancha contra Flakelf, el equipo de la Luftwaffe. La historia lo denominó "El Partido de la Muerte".
FC Start debía obedecer y perder. Lo ordenaron emisarios que bajaron al vestuario antes del partido y en el entretiempo. Pero primero, en lugar de gritar "Heil Hitler" con el brazo erguido, sus jugadores llevaron los brazos al pecho y gritaron "Fitzculthura", un slogan soviético con vivas a la cultura física.
FC Start ganó 5-3, no obstante el árbitro, que toleró toda clase de agresiones del equipo nazi. Sobre el final, el defensor Ivan Klimenko eludió a rivales y, sólo frente al arco, se dio vuelta y pateó hacia el centro del campo. Humillación total.
Caído Hitler, Ucrania, otra vez dominada por la URSS y las cacerías de Stalin, se apropió a su modo de ese partido histórico. Y contó su historia oficial, según la cual los jugadores de FC Start, aún con sus uniformes de futbolistas, fueron fusilados por los nazis apenas terminó el juego.
El mito se mantuvo. Posteriores relatos lo agigantaron aún más. Hasta que cayó la URSS. Fue el delantero Makar Goncharenko quien contó a Dougan que los jugadores no fueron fusilados cuando terminó ese partido. Es más, jugaron otro y golearon 8-0 al Rukh. Y luego sí comenzó la cacería. Nikolai Korotkykh fue el primero que murió bajo tortura. Los otros diez jugadores fueron enviados al campo de concentración de Siretz. El goleador Ivan Kuzmenko fue ejecutado como represalia por un ataque de partisanos. Lo siguieron Klimenko (el que se negó a marcar el gol) y el arquero Trusevich, que no era justamente el Sylvestre Stallone de Escape a la Victoria (N. de dp) donde también actuó el legendario Pelé y nuestro Osvaldo Ardiles, estrella del fútbol en Inglaterra), el filme de John Houston sobre los prisioneros que escaparon de un campo nazi gracias a un partido de fútbol.
Goncharenko y sus compañeros Tyutchev y Sviridovsky, sobrevivieron porque lograron escapar. La historia que Goncharenko contó a Dougan antes de morir es aún más horrorosa. Ya con Stalin, los sobrevivientes fueron acusados de colaboracionismo por haber jugado fútbol con el enemigo en la Kiev ocupada.
No fueron ejecutados a cambio de silencio absoluto. La historia de heroísmo de FC Start no era del gusto estalinista: los jugadores habían "confraternizado" con el enemigo, su gesto fue una decisión "individual" y, ante todo, eran ucranianos. Un libro en Ucrania (The Final Duel) reflotó los hechos en 1959, pero con la versión de la ejecución inmediata, apenas terminado el juego. Cayó la URSS y Dougan reescribió la historia.
El caso de FC Start tiene su valor ahora que se cumplieron 75 años de la subida de Hitler al poder. Aquí mismo contamos hace un tiempo la historia de Matthias Sindelar, goleador austríaco elevado a mito porque murió de modo misterioso luego de marcarle dos goles a Alemania y de negarse a jugar en la selección anexada.
El libro Los Soldados de Hitler (de Gerhard Fischer y Ulrich Lindner) rompió en 1999 medio siglo de silencio del fútbol alemán y su actuación en tiempos de Hitler. Contó, entre otras, la historia de Julian Hirsch, héroe nacional antes de la subida del nazismo y luego uno de los trescientos futbolistas judíos desaparecidos en los años del horror. Igual que Absjorn Halvorsen, gran jugador, que murió en el campo de concentración de Alsacia, donde fue custodiado por su ex compañero del Hamburgo, Otto Harder, oficial de las SS. Halvorsen, de origen judío, cometió otro pecado. Fue DT de la selección de Noruega que ganó 2-0 a Alemania en semifinales de los Juegos Olímpicos de Berlín 36. Fue el único partido que Hitler vio en la cancha. Pero -según escribió Joseph Goebbels, su ministro de Propaganda- el Fuhrer no toleró el segundo gol noruego y abandonó el Estadio Olímpico seis minutos antes de que finalizara el juego.
Aquellos Juegos de 1936, que el Comité Olímpico Internacional (COI) permitió en la Berlín nazi, marcan una de las páginas más vergonzosas en la historia del deporte. El COI se defendió invocando los triunfos de Jesse Owens, el fabuloso atleta negro nieto de esclavos y que a los 7 años de edad debía trabajar en las plantas de algodón y al que sancionó luego por tacharlo de profesional?. Owens no fue una víctima del nazismo. Pero también él fue discriminado.
Volviendo al fútbol, la Federación inglesa, por orden de su gobierno, obligó a su selección a jugar un amistoso contra Alemania en 1935 en White Hart Lane, estadio del Tottenham Hostpur, club vinculado con la comunidad judía, lo que desató fuertes protestas. La revancha se jugó el 14 de mayo de 1938 en el Estadio Olímpico de Berlín y los jugadores ingleses fueron obligados por su gobierno a realizar el saludo nazi. Al capitán Eddie Hapgood le faltó el coraje que les sobró a los jugadores de FC Start.
La Federación Alemana (DFB), acaso prevenida de que el aniversario de los 60 años de la caída de Hitler provocaría informes comprometedores, publicó en 2001 su propia investigación. El libro, de 473 páginas, se llamó "El fútbol bajo la esvástica. La DFB entre el deporte, la política y el comercio" y fue escrito por el historiador Nils Haveman. "El resultado del estudio era que los trapos sucios del fútbol no eran más que en el resto de la sociedad alemana, es decir, incontables", me cuenta el colega Javier Cáceres, que vivió muchos años en Berlín.
Los clubes Hamburgo, Dortmund, St Pauli y Hertha, entre otros, también publicaron sus propias investigaciones internas sobre su actitud durante el nazismo. Lo hicieron sesenta años después. Pero lo hicieron.
Aun así, cuando ya no hay chances de desconocer el horror, la discriminación convive en los estadios deportivos y llega inclusive a la Fórmula 1, según lo muestran los insultos que sufrió este fin de semana el piloto inglés Lewis Hamilton en Barcelona, lanzados por españoles fanáticos de Fernando Alonso. En el fútbol, donde cada tanto algunos tontos o ignorantes exhiben esvásticas, eso es una costumbre. Si hasta en un programa de fútbol reciente, en un importante canal de cable local, un periodista lanzó como si nada una "reflexión" de fuerte tono antisemita. A ese periodista, como a muchos otros que se burlan de la historia, podría pasarle lo que le ocurrió al jugador Mario Basler cuando la DFB envió a la selección alemana a jugar a Israel. El plantel fue a visitar Yad Vashem, monumento-memoria del Holocausto. Y Basler preguntó a Bertie Vogts, por entonces DT del equipo: "Míster, ¿esto ocurrió de veras?".

Autor: Ezequiel Fernández Moores

Nota de Dp:

Muchas veces es tremendamente difícil corroborar una historia, porque, en este caso, los testigos directos no quieren hacerlo, pero lo que detallo a continuación fue un secreto a voces en su momento.
En el Mundial de 1978 jugado en la Argentina, la selección alemana tuvo como sede de sus partidos la ciudad de Códoba.
Al arribar a la misma y descender del avión directamente a la pista (aún no existíen las mangas de descenso en ese aeropuerto), se encontraron al pie de las escalerillas con una doble fila de personas, todas de edad avanzada, parados en posición de firmes y...haciendo el saludo nazi.
Imaginense la cara de desconcierto de estos jugadores alemanes.
La cuestión es que estas personas mayores eran sobrevivientes del acorazado de bolsillo nazi Graf Spee, hundido frente al puerto de Montevideo por la escuadra inglesa y sus tripulantes alojados en Córdoba, con la condición de no volver a su patria a continuar el combate.
Tuve la oportunidad de ver una fotografía de este extraño recibimiento, aunque fue imposible conseguir una copia. Doy mi palabra de ello.
Esta es otra muestra más de lo vivido en mi querida Argentina, que como otros muchos países, cobijó a nazis.

dp

lunes, 4 de febrero de 2008

AVENIDA DE LOS CAMPEONES



Quiero homenajear con esta propuesta a un amigo entrañable, ya fallecido, que me la sugirió hace algunos años: Osvaldo López, hincha del Club Atlético Independiente y que vivía justo en frente del estadio de su club, sobre la calle Cordero (hoy Enrique Bochini).
El quería, en tributo a la gloria futbolística de nuestra amada Avellaneda, renombrar la calle Alsina, que corre paralela a los estadios de Racing e Independiente (separados por apenas unos 300 mts.), como Avenida de los Campeones.
En un primer momento, dado la importancia de esta calle y el nombre de este personaje histórico del país, pensé que era descabellado cambiar su nombre, pero evaluando que ya lleva el nombre de Adolfo Alsina la plaza principal de Avellaneda, considero que este personaje de la historia nacional se encuentra suficientemente homenajeado en nuestra vecindad.
Aún a pesar de los conflictos y debates históricos que podrán encarar algunos, soy del criterio de identificar las calles, avenidas, plazas y demás manifestaciones de la urbe, con aquellas cosas que identifican, unen o son originarias de la misma, por eso acepto, ahora, el cambio de la denominación de una calle tan tradicional.
Y porqué planteo esta idea ahora en forma pública?.
Entre otras cosas, porque Avellaneda es una ciudad con identidad propia, de las primeras que surgió como área periférica de la ciudad de Buenos Aires y la de mayor actividad industrial en todo el Gran Buenos Aires y en el país (hasta no hace muchos años atrás), pero con una característica muy peculiar: cuanta con solo 360.000 habitantes, pero con, ahora, tres clubes de fútbol en el campeonato de Primera División: el Racing Club, el Club Atlético Independiente y el club Arsenal , que han cosechado en su conjunto más títulos internacionales que cualquiera otra ciudad Argentina y es la segunda ciudad del país, después de Buenos Aires, en cantidad de títulos ganados, pero con casi 8 veces menos de población.
Si esta no es una característica fuera de lo común, cual lo es?.
Por eso propongo formalmente, desde este humilde medio, el nombramiento de Avellaneda como ¨ Capital Nacional del Fútbol Argentino¨ y el nombramiento de la calle Alsina como ¨Avenida de los Campeones¨, como fuente de promoción de nuestro deporte y cultura y símbolo de unidad y tolerancia entre los vecinos, en épocas donde la violencia en el deporte solo divide y no une.

A modo de apéndice ilustrativo les reseño los máximos logros deportes alcanzados por estos clubes:
Racing
Títulos oficiales en la era amateur Primera División: 1913, 1914, 1915, 1916, 1917, 1918, 1919, 1921, 1925.
Títulos en Segunda División: 1910 y Liguilla de Ascenso de 1985
Títulos oficiales en la era profesional en Primera División: 1949, 1950, 1951, 1958, 1961, 1966, Apertura 2001
Títulos Internacionales: Copa Intercontinental 1967, Copa Libertadores de América 1967 , Supercopa Sudamericana 1988 , Supercopa Interamericana 1988.

Independiente
Títulos Oficiales en la era amateur en Primera División: 1922, 1926
Títulos Oficiales en Segunda División: 1917, 1921, 1923, 1927, 1928
Títulos oficiales en la era profesional Primera División: 1938, 1939, 1948, 1960, 1963, Nacional 1967, Metropolitano 1970, Metropolitano 1971, Nacional 1977, Nacional 1978, Metropolitano 1983, 1988/89, Clausura 1994 y Apertura 2002.
Títulos Internacionales: Copa Intercontinental 1973 y 1984, Copa Libertadores de América 1964, 1965, 1972, 1973, 1974, 1975 y 1984, Copa Interamericana 1973, 1974 y 1976, Supercopa Sudamericana 1994 y 1995, Recopa Sudamericana 1995.

Arsenal
Título Internacional: Copa Sudamericana 2007

dp

Nota:
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domingo, 3 de febrero de 2008

FARRELL: NACIDO EN AVELLANEDA, PADRE DEL PERONISMO


Durante la presidencia de Farrell se sentaron las bases de lo que posteriormente sería el peronismo.

Edelmiro Julián Farrell nació el 12 de agosto de 1887 en Villa Industriales, Avellaneda (hoy Valentín Alsina, Municipio de Lanús), provincia de Buenos Aires.
Su padre fue Juan Celedonio del Corazón de Jesús Farrell, nacido el 15 de Junio de 1846, hijo de Mateo Farrell, natural de Irlanda y de Mónica Ibáñez, quienes se habían unido en matrimonio en la Iglesia de Quilmes en 1843. Tuvieron diez hijos, uno de ellos fue Edelmiro. Se afincaron en Villa Industriales dado sus actividades de campo y se asociaron con vecinos de la zona, donde se dedicaron a la industria.

Edelmiro J. Farrell se sintió atraído por la carrera militar, ingresando a ella en 1908. Entre 1918 y 1920 fue asignado a distintos destinos en la región de Cuyo, zona Andina. Estudió en la Escuela Superior de Guerra y realizó cursos de especialización en Italia. En 1943, cuando tenía el grado de general, colaboró con el General Pedro P. Ramírez (que combatió en la Primer Guerra Mundial en el ejército alemán) en el golpe de estado que derrocó el presidente Ramón S. Castillo. Ocupó sucesivamente los cargos de Ministro de Guerra y de Vicepresidente de la República. En 1944 desplaza de facto a Ramírez y asume la Presidencia hasta 1946.
Su gobierno fue de marcado tono populista, surgido de una revolución con abiertas simpatías por el fascismo y el nazismo, a tal punto que resistió las presiones de los aliados durante toda la Segunda Guerra Mundial colocándose en una falsa actitud neutral. Solo le declaró la guerra al eje faltando pocos días para la rendición del mismo (27 de marzo de 1945).
Del golpe de estado de 1943, de clara tendencia ultra derechista, surgen varias medidas de gobierno que lo pintan perfectamente desde el punto de vista ideológico, como ser: disolución de la Federación Universitaria y los partidos políticos, reimposición de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas y privadas, implantación de una severa censura de prensa, prohibiendo, entre otros medios, la estadounidense TIME que había criticado duramente la neutralidad argentina en la Segunda Guerra. Estableció la veda radiofónica del lunfardo, nuestro argot popular. por considerarlo de origen criminal y moralmente repugnante. Debido a ello las letras de tango debieron modificarse para su transmisión pública. Se nacionalizó la Compañía de Gas, disponiendo inmediatamente una reducción importante en las tarifas, en clara medida demagógica.
Bajo su Presidencia se creó el municipio de Lanús, en ese momento denominado como "4 de Junio", en honor al golpe de 1943 que terminó encumbrándolo, dividiendo así el municipio de Avellaneda, y lo que es peor aún, la unidad barrial de Gerli, que hasta el día de hoy sigue dividido tan artificialmente. Su barrio de nacimiento pasó a jurisdicción del nuevo municipio.
El gobierno de Farrell incluyó al entonces joven coronel Juan Domingo Perón, en la Vice Presidencia de la República, y antes en la Secretaría de Previsión Social y el Ministerio de Guerra, desde donde éste construye su carrera pública y arma la estructura sindical que lo lleva al poder posteriormente. A raíz del crecimiento político desmesurado de Perón, Farrel ordena su arresto y reclusión en la Isla Martín García, dando con esto el pretexto para que los sindicatos reaccionaran y se movilizaran, originando así el movimiento del 17 de Octubre de 1945.
En las elecciones celebradas en 1946 triunfó Perón con el apoyo, ahora oportunista, de Farrell.
Se retiró posteriormente de la vida política en 1947 y murió en la ciudad de Buenos Aires el 31 de octubre de 1980 los 93 años de edad.
En 1998 fue inaugurado un monumento a Farrell en Lanús ubicado frente al edificio del Palacio Municipal. Este Municipio fue gobernado ininterrumpidamente por el peronismo desde 1946 hasta hoy en día.

dp

Fuentes:
http://www.entradagratis.com/DatoMuestra.php?Id=30322&pagina=9
http://www.lanusweb.com/Historia, Museo y Archivo Histórico Municipal «Juan Piñeiro» - Bibliografía:
Del Pago del Riachuelo al Partido de Lanús - De Paula, Alberto S.J. Gutiérrez, Ramón. Partido de Lanús - Nuestro Habitat- Hipoliti María D. Nueva Historia de Lanús - José Levitan
http://www.lmneuquen.com.ar/08-01-23/n_especiales
http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Pablo_Ramirez


Intervención en el programa "En la Mira", de FM SECLA 104.7, el 6/6/2017: