lunes, 20 de noviembre de 2023

POR ALGO ES MI...LEI ?

 



Podemos ver como se puede leer el nombre del Presidente Electo de la Argentina. 

Será como una expresión de deseo?. Será un nueva norma legal?. Será una realidad en un futuro muy cercano?.  Se convertirá en futura fuente de decepción?. Será la imposición de una Ley particular, hasta arbitraria?.

Todas preguntas que valdrá la pena esperar a que se contesten.

El crédito que tiene abierto Javier Milei es el beneficio de la duda. 

Porque nunca gobernó, nunca tuvo que concretar una medida de gobierno en la práctica.

Depende solo de él que este beneficio pueda ser capitalizado. No dilapidado. Porque está en juego el destino final de la Argentina.

Por de pronto ya comenzó algo distinto. En su discurso triunfal habló de "todos". No de "todos y todas".

Esta es la última oportunidad que tenemos.


dp



lunes, 13 de noviembre de 2023

AUTOMOVILES FUTURISTAS



Walter C. Jerome lo tenía claro: en 1948 se compró un Hudson Commodore, lo partió en dos y empleó la parte trasera para hacer la sección principal de su extravagante prototipo. El objetivo no era otro que fabricar el automóvil más seguro del mundo y se llamó Sir Vival.


Sir Vival fue el nombre de un coche revolucionario en el que durante 10 años Walter C. Jerome estuvo trabajando con la ayuda de algunos estudiantes universitarios a los que daba clase. El ingeniero estadounidense ideó el vehículo para que protegiera las vidas de los cuatro ocupantes como ningún otro coche lo había hecho antes.


La década de los 50 en los Estados Unidos fue un boom de ventas, habiendo dejado atrás la Segunda Guerra Mundial. Pero no fue hasta 1965 cuando hubo una preocupación real por la seguridad. Aquel año se publicó Unsafe at Any Speed, el polémico libro de Ralph Nader que puso patas arriba la industria automovilística y concienció a la ciudadanía de la necesidad de mejorar la seguridad vial. El Sir Vival, presentado en 1958, se adelantó a esta percepción.Sólo hay que ver las imágenes para certificar que Jerome rompió todos los moldes con su prototipo. La característica más evidente era que la carrocería se dividía en dos secciones articuladas, la primera alojando el motor y la segunda como habitáculo. Todo un Coche Raruno lo mires por donde lo mires. Separando ambos elementos se minimizaba el impacto para los pasajeros en caso de accidente ya que, teóricamente, la parte delantera absorbería la fuerza de la colisión.


Las ruedas delanteras no giraban sino que lo hacía toda la parte frontal. Así, los dos faros también acompañaban el movimiento del coche en las curvas iluminando siempre en la dirección óptima. Una tercera luz colocada en la otra sección del chasis, frente al puesto de conducción, siempre apuntaba al frente ofreciendo un completo alumbramiento en trayectos nocturnos y túneles.


Hablando del puesto de conducción, éste también tiene miga. Estaba colocado en el centro del coche, elevado sobre el resto de ocupantes y obligaba al conductor a mirar a través de una torreta acristalada. La estructura elevada contaba con un parabrisas diseñado para que no se produjesen distorsiones en la visión y, por medio de espejos, permitía una vista de casi 360 grados.





La forma circular del parabrisas impedía utilizar un limpiaparabrisas tradicional. El creador del coche dio muestras de su ingenio una vez más colocando unos bordes de felpa a los lados: mediante un mecanismo el cristal rotaba y se limpiaba para disfrutar en todo momento de una inmejorable visibilidad.Que el conductor estuviera en el centro y sensiblemente más alto que el resto de pasajeros (alrededor de un metro más arriba) le permitía dominar mejor el entorno. Pero también tenía una función adicional ya que, según Jerome, aislaba al conductor para evitar que éste se distrajera con la charla del resto de pasajeros.


La parte superior de la torreta tenía una entrada de aire de considerables dimensiones para ventilar el habitáculo. Al interior del extraño Sir Vival se accedía por sendas puertas correderas situadas a ambos lados del coche, una solución muy poco frecuente en la época. Se empleó un mecanismo que hacía pivotar cada puerta en paralelo al vehículo y presumían de su fortaleza manteniéndose cerradas incluso tras un accidente (¿habría que llamar a los bomberos para salir?).


Los asientos tenían cinturones de seguridad, algo que llevaba muy poco en el mercado y sólo Ford y Nash ofrecían de forma opcional en algunos de sus coches. El habitáculo estaba acolchado y su estructura, además, estaba reforzada por varios tubos de acero que servían de protección en caso de vuelco. Básicamente era una jaula de seguridad como los coches de competición actuales. En una época en la que todos los fabricantes recurrían a paragolpes metálicos, este ingeniero estadounidense ideó una solución mucho más innovadora. Todo el contorno de su automóvil con cuerpo articulado estaba protegido con un paragolpes de goma relleno de aire. Algo así como los airbumps del Citroën C4 Cactus, aunque más rudimentario como cabe esperar en las cinco décadas que separan a ambos sistemas.


También era noticioso el empleo de luces laterales para que el coche se viera mejor por la noche. El diseño poco ortodoxo de la carrocería hacía que este prototipo alcanzara los 5,3 metros de longitud. Jerome quería que el modelo de producción fuera más compacto y que se fabricase a razón de unas 10 ó 12 unidades al año.

El creador de esta máquina segmentada en dos buscó inversores para llevar a cabo su proyecto. El coche fue expuesto en multitud de eventos, muchos de ellos de gran relevancia nacional e internacional, y también salió en reportajes de prestigiosas publicaciones como LifeMotor Trend o Mechanics Illustrated. A pesar del esfuerzo, Jerome nunca consiguió financiación suficiente y el prototipo se quedó como el único Sir Vival existente ¡y aún sobrevive!



Fuente: en Facebook Fierros Oxidados




OTRO MODELO


En 1948 la firma francesa Panhard presentó, en el Salón del Automóvil de Paris, un prototipo bastante controversial diseñado por Louis Bionner, en el que se aplicaban conceptos aeronáuticos en pos de conseguir reducción de peso y fricción al avance. El Panhard Dynavia tenía una carrocería sin aristas duras y con los cristales al ras, montada sobre un chasis tubular de Duralinox, una aleación de aluminio, cobre y magnesio que le otorgaba gran ligereza, Para moverse recurría el probado motor bóxer bicilíndrico de 610 cm³ refrigerado por aire del Dyna, que mandaba los modestos 28 CV a las ruedas delanteras. El Dynavia pesaba 610 kilos y con un coeficiente Cx de tan sólo 0,26, podía alcanzar los 130 km/h con un consumo de 4.2 litros cada 100 km. 









VA OTRO MAS




En 1935, el Adler Diplomat (Alemania) de ocho ruedas se embarcó en un viaje notable que cautivó a los entusiastas del automóvil en todo el mundo. Con su elegante diseño y su robusto motor, el Diplomático pretendía conquistar las desafiantes carreteras de Europa. Desde las calles adoquines de París hasta los accidentados Alpes suizos, mostró una resistencia y fiabilidad inigualables.
Conducido por Hans Richter, un intrépido explorador, el Diplomático Adler se aventuró en territorios inexplorados, navegando con determinación un clima impredecible y paisajes traicioneros. Sus ocho ruedas aseguraron la estabilidad y la tracción, permitiéndole atravesar incluso el terreno más duro.
Durante su expedición, el diplomático simbolizó la innovación y la excelencia en ingeniería. Atrajo multitudes mientras maniobraba sin esfuerzo a través de las plazas de la ciudad y pueblos remotos. Los periódicos locales celebraron su destreza tecnológica y su capacidad para hacer frente a cualquier desafío

Crédito Dewey Simpson




dp






lunes, 6 de noviembre de 2023

CARTA DE UN VETERANO INGLES A UNO DE ARGENTINA

 


Por Carlos Marcelo Shäferstein

Estudió Inteligencia militar y Historia militar y guerras en Ejercito Argentino (Graduado en el 2007)




¿Argentina derrotó algunos de los Royal Marines en la Guerra de las Malvinas?


Ni la Argentina derrotó a los Royal Marines ni ningún argentino fue derrotado en la Guerra de Malvinas. Se trató del último conflicto armado convencional donde las partes respetaron rigurosamente tanto las leyes de la guerra así como mutuamente también se respetaron, estableciendo un vínculo de hermandad que perdura hasta el día de hoy.

Todos ellos ~unos y otros~ fueron héroes.

Quienes cayeron en combate compartieron la gloria, mientras que los sobrevivientes están unidos por una sincera y perdurable amistad, hermanados por sus particulares vivencias en 1982.

David Jackson fue radio operador de los Royal Marines. Hoy es psicólogo de veteranos y forma parte de “Campo Minado”, la obra que reúne ex combatientes de ambos países. En una conmovedora carta y en una poesía que estremece le rinde honor a su antiguo enemigo.




“Nos habían dicho que todos los argentinos eran jóvenes reclutas que no sabían lo que hacían y que sus oficiales no eran buenos líderes. A los argentinos les habían dicho que peleábamos los fines de semana porque pagaban doble y que los Gurkas eran mercenarios. Al conocernos supimos que todo eso era mentira”.

David Jackson, radio operador de los Royal Marines en 1982, no habla con odio. Lo hace con la sabiduría de aquel que aprendió de sus heridas.

Tenía 24 años cuando embarcó hacia las islas y de los argentinos solo sabía que eran buenos jugadores de fútbol. "Argentina era un lejano país en el Sur", rememora. Nunca creyó que esa travesía por el océano iba a terminar en un conflicto armado: "Pensé que iban a negociar antes". La orden "¡Hundan al Belgrano!" de Margaret Thatcher y las bombas de la aviación argentina sobre el Sheffield le demostraron que se había equivocado. Ya no había vuelta atrás: iban a la guerra.

“Cuando regresé a casa, todo el país estaba de fiesta celebrando la victoria. Agitaban banderitas, hacían sonar las trompetas y organizaban festejos patrióticos. Agarré mi auto y me fui hasta la pequeña ciudad donde vivo. Encontré a todo el pueblo esperándome con una alegría que desbordaba. Me alejé del bullicio y me fui solo hasta un pub. Pedí un vodka. Y después otro, y otro, y otro. En el bar encontré a un piloto de la Segunda Guerra Mundial. Conversamos y brindamos por los muertos de las islas y de todas las guerras. ¿Qué estaba celebrando la gente allá afuera? ¿Acaso no sabían que cargábamos con nuestros muertos? Yo no podía entender su alegría”, recuerda Jackson.

“Vamos a llevar la guerra en el cuerpo por el resto de nuestras vidas”, afirma. Pero él la lleva mucho más que en el cuerpo: la tiene atrapada en el alma. La guerra aún le duele, está intacta, con sus recuerdos y sus fantasmas.


La vida después de Malvinas no fue fácil. David sufre de Stress Post Traumático (PTSD, sus siglas en inglés), un trastorno psicológico que puede afectar a aquellas personas que han vivido eventos traumáticos como una guerra, huracán, violaciones, abusos…

Flashbacks, pesadillas, ansiedad, la sensación de que el evento está sucediendo nuevamente, explosiones de ira, sentimientos de soledad, tristeza, culpa… “Éramos soldados profesionales, marines de la Royal Navy, pero eso no quiere decir que la guerra no nos haya afectado. Todos tuvimos frío, angustia, miedo de morir…”, reflexiona David.

Pero el marine encontró la forma de enfrentar su pasado. “Estudié psicología. Y en 2002 terminé mi maestría donde exploré la vida con Stress Post Traumático de combate. Luego completé mi Doctorado en Educación en la Universidad de Bristol, presentando una tesis sobre mi experiencia de la guerra y sus secuelas. Esta fue la primera tesis doctoral de este tipo a nivel internacional”.


Hoy Jackson es un destacado psicólogo que atiende a veteranos de distintos conflictos y a sus familias. “Sé lo que es vivir con una experiencia traumática y cómo afecta esto a las familias. Cuando volví de las islas mi mujer me dejó y se fue con otro hombre. Mi divorcio tuvo mucho que ver con Malvinas”.

El año pasado aceptó un gran desafío: estar cara a cara con soldados argentinos para integrar la obra de teatro “Campo Minado”, de la directora Lola Arias. Sobre el escenario, seis ex combatientes exploran los recuerdos del conflicto. La puesta ya se presentó en Buenos Aires y en Londres y hoy recorre Europa. “Espero estar de vuelta en tu país antes de fin de año”, dice.

A 35 años de la guerra Jackson quiere homenajear a sus antiguos enemigos “con honor y respeto”. Entrega un breve documental que realizó en las islas. Las imágenes de los desolados campos de batalla y su voz recitando una poesía, conmueven. “Es para los veteranos argentinos”, dice.


-¿Qué lo impulsa a rendir este homenaje a los soldados argentinos?

-El año pasado los conocí cara a cara. Y supe que habíamos vivido y sufrido cosas similares. Eran iguales a mí.

-¿Qué les diría hoy a sus antiguos enemigos?

-……

David Jackson quiere responder pero no le salen las palabras. Se queda en silencio. Los ojos húmedos, la mirada perdida. De pronto pide: “¿Puedo escribir una carta? ¿Una carta a un soldado argentino que hoy siento mi hermano? En él veo a todos los que lucharon en las islas”.




Esta es su conmovedora carta.

Querido Soldado Argentino

¿Te das cuenta que ya pasaron treinta y cinco años desde la guerra? El tiempo se mueve más rápido a medida que envejecemos y espero que ambos seamos más sabios.

Te conocí recién el año pasado, a pesar del tiempo transcurrido. Y fue interesante esa reunión porque los "otros", los que no habían estado en la guerra, parecían estar aterrados por nuestro primer encuentro. Recuerdo subir los escalones hasta el galpón industrial donde nos íbamos a reunir y notar el nerviosismo de los que caminaban a nuestro lado. Me pareció que, de alguna manera, pensaban que otra guerra iba a comenzar cuando nos conociéramos. Se equivocaban: eso no pasa cuando se encuentran dos soldados.

A través de los años conocí a muchos otros veteranos de guerra. Algo fácil en mi país porque estuvimos en muchas guerras, conflictos y misiones de paz desde aquel lejano 1982. Sin embargo, hay algo único sobre haber vivido una experiencia de guerra, algo que no puedo describir. Intenté durante muchos años encontrar las palabras correctas, pero lo cierto es que no existen. Y como veteranos no las necesitamos. Hay un sentimiento único, más allá de las palabras, cuando los que luchamos en una guerra finalmente estamos cara a cara.

El día que nos reunimos en aquel galpón no hubo necesidad de hablar de nuestras experiencias individuales. No necesitamos hablar de 1982.

Nunca te dije, Soldado Argentino, que cuando te conocí fuiste tal cual lo esperaba. Nos estrechamos las manos con fuerza y cuando te miré a los ojos vi esa sabiduría que revelaba que tú también llevabas la guerra dentro de tu cuerpo.

El año pasado, Soldado Argentino, estuvimos dos meses conociéndonos en ese espacio que a veces era claustrofóbico. Yo, un veterano británico de la guerra de las Falklands; tú, un veterano argentino de la guerra de Malvinas.

Durante ese tiempo comencé a darme cuenta que ambos países no son tan diferentes. Ustedes tuvieron la experiencia de las bombas en Buenos Aires y nosotros tuvimos la experiencia de las bombas destruyendo nuestras ciudades. Ustedes tuvieron épocas en donde la sociedad vivió bajo circunstancias históricas polémicas y nosotros también las tuvimos.

En tu país los veteranos de guerra sintieron que la nación por la que habían luchado no los apoyaba. Eso también pasó en mi país.

Tuve amigos que se quitaron la vida y en mis momentos más oscuros aparecieron esos pensamientos -fugaces- porque la angustia era demasiada. Tuve amigos que murieron prematuramente debido al abuso de alcohol y drogas, como quizás muchos de tus amigos.

Otra similitud que encontré es cómo nosotros, los veteranos de guerra, estamos rodeados por los llamados "expertos". Las personas que piensan que pueden expresar lo que hemos vivido simplemente porque leyeron libros, vieron películas, jugaron juegos de computadora o consultaron documentos académicos.

Durante todos estos años vivimos encorsetados por diferentes estereotipos. Los estereotipos históricos y culturales que no nos permitieron -durante mucho tiempo- mostrarnos y conocernos tal cual somos.

Hubo estereotipos del lado británico y del lado argentino. Nuestro estereotipo de que todos ustedes eran reclutas jóvenes que no sabían lo que estaban haciendo. Aprendí, mientras estaba contigo, Soldado Argentino, que eso no era verdad. El estereotipo de que los oficiales argentinos no eran buenos líderes tampoco. Desde que te conocí supe que esto no siempre fue cierto.

Y los estereotipos que tenían ustedes de que los Gurkas eran mercenarios a pesar de que su historia dice lo contrario. De que atacábamos los fines de semana porque nos pagaban el doble. De que la guerra no tuvo impacto emocional y psicológico en nosotros, simplemente porque éramos soldados profesionales.

Ahora trabajo como psicólogo con muchos veteranos de muchas guerras. Te puedo asegurar que no es así. Las únicas personas que no tienen respuesta emocional y psicológica a la guerra son los políticos que nos envían a combatir.

La experiencia de una guerra la llevaremos en el cuerpo el resto de nuestras vidas.

La guerra y sus consecuencias dañan a la gente. Pero no sólo dañan a las personas que combatieron. Es como tirar una piedra en un estanque: las ondulaciones se extienden desde el centro y a medida que las ondas se expanden afectan a las familias, amigos y, en última instancia, a la sociedad en su conjunto.

Soldado Argentino quiero decirte que ahora eres un hermano para mí.

Lo que más me impactó es cómo me aceptaste por quién soy, incluso a través de mis lágrimas y de mi ira por todos los años en que no fui comprendido ni respetado. También me aceptaron tus amigos veteranos y sus familias, los jóvenes que conocí en tus escuelas, los trabajadores del hospital infantil al que me llevaste y, por supuesto, los dueños de los bares donde bebimos juntos.

No sería sincero si te dijera que fui aceptado por todos. Recuerdo un día en San Andrés de Giles cuando una mujer me acorraló y me contó cómo había perdido a su padre durante la guerra. Me puse de pie y la escuché mientras ella me golpeaba el pecho con la ira de la pérdida y la tristeza. Sus palabras me sacudían internamente. Le dije simplemente que no era responsable de haber apretado el gatillo, y me alejé. Tuve que escapar para buscar algo de aire y un poco de espacio lejos de las multitudes. Me senté en un banco del parque bajo la lluvia. Al principio me sentí enojado y luego mi alma se llenó de ansiedad. De pronto me quebré y lloré por su pérdida mientras pensaba en mis hijas, que podrían haberme perdido en la guerra y en el dolor que sentirían.

Te dejo dos experiencias conmovedoras que me pasaron en tu país. El día que tuve que esforzarme para contener mis lágrimas cuando abracé a la hija de un veterano, mientras ella me agradecía porque al conocerme había podido comprender a su padre y todo lo que había pasado en la guerra. Y la tarde en que lloré sin consuelo cuando tuve entre mis brazos a la madre de un soldado de Malvinas que murió en la guerra. Estas emociones van a permanecer dentro mío para toda la vida.

Hemos recorrido un largo camino. No fue fácil para nosotros, ¿no es cierto? Pero aquí estamos juntos, a pesar de todo.

Gracias Soldado Argentino.

Con mucho respeto.

Un veterano de guerra británico.


Fuente: https://es.quora.com


dp





domingo, 5 de noviembre de 2023

RECORRIDO DANTE ALIGHIERI EN BUENOS AIRES, EN NOVIEMBRE


 SERA EL SABADO 25 DE NOVIEMBRE


El día 25 de Noviembre de 2023, a partir de las 16 hs., recorreremos el circuito dedicado al Dante Alighieri y su Divina Comedia y relataremos, además,  parte de la riquísima historia de la ciudad de Buenos Aires.


Con el historiador y escritor Juan Bautista Tingueli visitaremos hitos relacionados con el Dante, como la iglesia de San Francisco de Asís, el Palacio Barolo y la escultura de El Pensador de August Rodin emplazada en la Plaza Mariano Moreno (parte  del complejo de la Plaza Congreso), desentrañando así los vínculos entre Dante Alighieri y la República Argentina, en una historia increíble y cargada de esoterismo, que suma como ingrediente la actuación de sociedades secretas. 


Juan Bautista Tingueli es el autor del libro “El Gran Maestre”, que plantea la hipótesis consistente en que los restos mortales del poeta florentino se encuentran en la República Argentina, poniendo a la ciudad de Buenos Aires como una de las urbes más esotéricas y ricas en historia en todo el mundo.




Punto de encuentro. Puerta principal de la Basílica de San Francisco de Asís, en las calles Alsina y Defensa. 


Se suspende por lluvia. Llevar calzado cómodo y algo para beber. Duración del recorrido de unas dos horas, aproximadamente.





Informes: historiasiniciaticas@gmail.com




EL EVENTO PUEDE SER ABONADO POR MERCADO PAGO







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