lunes, 7 de julio de 2008

EL DESENCUENTRO DE GUAYAQUIL


El único abrazo que existió entre San Martín y Bolívar fue breve, seco y molesto: Guayaquil sólo sirvió para enfrentarlos, hecho que vuelve todavía más inexplicable el intento conciliador de la historia oficial por transformar en un abrazo lo que fue un desencuentro.

A fines del siglo XIX, editado por C. Casavalle, Vicente Fidel López publicó ¨El conflicto y la entrevista de Guayaquil¨, expuesta al tenor de los documentos que la explican. El libro es, en verdad, un folleto de cuarenta páginas, profusamente documentado de la entrevista que "sólo por una ironía histórica" dice López "ha podido llamarse el Abrazo de Guayaquil".

López señala que las relaciones políticas de San Martín y Bolívar estaban de tal modo comprometidas en 1822, que era inminente una guerra entre Perú y Colombia; y "si esa guerra no estalló fue porque el general San Martín, deteniéndose en el justo desagravio de sus derechos, prefirió sacrificar su dignidad y su carrera antes que dar un escándalo que habría sido la ruina y la vergüenza de todos".

La provincia de Guayaquil era una parte integrante del Virreynato del Perú. Al llegar allí las tropas del Libertador, Guayaquil se pronunció contra España y se puso bajo la autoridad y protección del gobierno independiente. San Martín envió a los coroneles Luzuriaga y Guido para que se hicieran cargo de la administración de la ciudad. Al llegar se encontraron con una sorpresa, las fuerzas colombianas al mando del general Sucre acababan de ser derrotadas en Ambasto el 12 de septiembre, y Sucre había tenido que asilarse en Guayaquil.

Paz Soldán, historiador del Perú Independiente citado por López, señala que "el General Sucre, además de las operaciones militares, traía a la vez una comisión muy diplomática, pues se trataba de nada menos que de agregar a Colombia la provincia de Guayaquil". Sucre ocultó este propósito a San Martín, necesitaba pedirle auxilios militares para evitar una ocupación realista posterior a su derrota de Ambasto.

El comandante de la División Sud de Colombia le escribió a San Martín, Protector del Perú: "El enemigo, después de haber marchado a Quito y reposado sus tropas, ha concentrado sus fuerzas en Río Bamba y, según avisos fidedignos, iba a moverse sobre esta provincia el 17 del actual con un cuerpo de dos mil hombres; de manera que el 24 deberá ocupar este punto que no es susceptible de la menor defensa con las fuerzas que tengo. Aunque restablecida en cierto modo la moral, no se han aumentado los cuerpos de línea, sino tan miserablemente que, de una población de 70.000 habitantes apenas ha dado 200 reclutas (...) Las tropas de Colombia no aparecen, y acercándose ya el enemigo a tiempo que hemos sabido la casi disolución del ejército del General La Serna, que quita hasta las sombras de temores por la suerte del Perú he creído un deber reiterar mis reclamos a V. E. por algún batallón que ponga a cubierto la Provincia".

San Martín envió en auxilio de Sucre una división formada por dos batallones, los números 2 y 4, los Escuadrones Cazadores del Perú y los Granaderos de los Andes, con una fuerza de 1622 soldados. Agrega López: "San Martín estaba muy lejos de presumir que el Dictador militar de Colombia prohijaba ya la mira secreta de despojarlo violentamente de la provincia de Guayaquil y de ajar su dignidad así que se le franqueara el camino del Sur y que se le facilitaran sus operaciones con el auxilio mismo de la división peruano-argentina que le dio los triunfos de Río Bamba y de Pichincha".

Cuenta Paz Soldán: "El estado de inmoralidad o casi abierta sublevación del batallón Numancia y la negociación de auxilios pedida por Sucre no era sólo lo que ocupaba la atención del gobierno del Perú en sus relaciones con Colombia, porque al fin de estos no eran de carácter perdurable; había que determinar la suerte futura de la rica provincia de Guayaquil. Cuando ésta proclamó su independencia se declaró provincia libre, pero no era posible que subsistiera aisladamente un departamento tan pequeño en medio de Repúblicas distintas, sin ocasionar futuras y graves cuestiones.

La ciudad de Guayaquil tenía estrechos vínculos con Lima, toda su juventud se educaba en estos colegios, la mayor parte de sus productos se consumían en el Perú. Finalmente Guayaquil, durante el tiempo del coloniaje, pertenecía en lo político al Virreynato del Perú y no había duda que los intereses materiales, políticos y las afecciones del corazón estaban a favor del Perú; el mismo bello sexo, que ostentaba su hermosura en la ciudad de los Reyes, tenía en menos pertenecer a Colombia, subordinándose a una capital como Bogotá, tan distante y pobre.

La Junta de Gobierno compuesta por tres ilustres ciudadanos Olmedo, Jimena y Roca pertenecía de corazón al Perú y en todos sus actos privados u oficiales lo hacía conocer con toda franqueza. (...) De estos intereses encontrados se formaron tres partidos: uno quería pertenecer al Perú, otro incorporarse a Colombia y un tercero mantener la independencia de la provincia, contando con la protección de los otros dos países.

Desde que Sucre llegó a la ciudad en 1821 había procurado la incorporación de Guayaquil a Colombia por todos los medios posibles, sin conseguirlo. La Junta, que temía más a la inmoralidad de las fuerzas colombianas que a los soldados del Rey envió un mensaje a San Martín diciéndole que si no aceleraba los refuerzos, la provincia se perdería irremediablemente. Sobre fines de diciembre de 1821 se produjo un movimiento popular que fue rápidamente sofocado.

El 18 de enero de 1822, desde el Cuartel General de Cali, Bolívar le escribió a la Junta de Guayaquil: Llamar tunantes a los oficiales que propenden a la incorporación de Guayaquil a Colombia, es mostrar que desconoce la verdadera debilidad de su país, o los derechos contestables de Colombia o más bien es mostrar que cree que los esfuerzos de ese pueblo por recobrar su libertad se han hecho para vuestro engrandecimiento personal, y para proporcionar un teatro a su ambición. (...) Ese gobierno sabe que en América no hay un poder humano que pueda hacer perder a Colombia un palmo de la integridad de su territorio.

El 23 de marzo de 1822 el gobierno peruano le escribió al general La Mar: Siempre que el gobierno de Guayaquil, de acuerdo con la mayoría de los habitantes de la provincia, solicite la protección de las armas del Perú, por ser su voluntad conservar su independencia de Colombia, emplee en tal caso todas las fuerzas que están puestas a sus órdenes en apoyo de la espontánea deliberación del pueblo.

Restrepo, el historiador clásico de la guerra de la independencia de Colombia, al hablar de la entrevista de Guayaquil, menciona las malas relaciones en que se hallaban San Martín y Bolívar. Dice Restrepo: Túvose en aquel tiempo como cierto que el principal motivo que trajera a San Martín a Guayaquil había sido activar su incorporación al Perú. (...) Empero, el Libertador Bolívar, que tuvo noticia bien segura del proyecto, lo frustró haciendo marchar sus batallones y trasladándose él mismo a Guayaquil para conseguir su más pronta incorporación a Colombia. (...) No pudiendo ya oponerse a él sin una guerra abierta que hubiera sido en extremo funesta a la causa de la independencia americana, y que no se hallaba en estado de emprender, San Martín hizo de la necesidad virtud; y a pesar de cuantos pasos había dado anteriormente para frustrarla, convino en la unión de Guayaquil a Colombia.


El 25 de julio de 1822, desde Guayaquil, Bolívar le escribió a San Martín: Es con suma satisfacción, dignísimo amigo y señor, que doy a Ud. por la primera vez el título que mucho tiempo ha mi corazón le ha consagrado (...) Tan sensible me será elo que Ud. no venga hasta esta ciudad como si fuéramos vencidos en muchas batallas; pero no, Ud. no dejará burlada la ansia que tengo de estrechar en el suelo de Colombia al primer amigo de mi corazón y de mi patria.

La elección de las palabras por parte de Bolívar no fue casual: llamaba a Guayaquil "suelo de Colombia", lo que ofendía a San Martín y hacía que el encuentro fuese inútil antes de haberse realizado.

Luego del "desencuentro" de Guayaquil y vuelto al Perú, San Martín le escribió a Simón Bolívar: Los resultados de nuestra entrevista no han sido los que me prometía para la pronta terminación de la guerra; desgraciadamente yo estoy firmemente convencido, o que Ud. no ha creído sincero mi ofrecimiento de servir bajo sus órdenes con las fuerzas de mi mando, o que mi persona le es embarazosa. (...) En fin, general, mi partido está irrevocablemente tomado: para el 20 del mes entrante he convocado al Primer Congreso del Perú y al día siguiente de su instalación me embarcaré para Chile, convencido de que sólo mi presencia es el sólo obstáculo que le impide a Ud. venir al Perú con el ejército de su mando: para mí hubiera sido el colmo de la felicidad terminar la guerra de la independencia bajo las órdenes de un General a quien la América del Sud debe su libertad: el destino lo dispone de otro modo y es preciso conformarse. (...) Nada diré a Ud. sobre la reunión de Guayaquil a la República de Colombia; permítame Ud. General, le diga que creo que no era a nosotros a quienes pertenecía decidir este importante asunto: concluida la guerra los gobiernos respectivos lo hubieran tranzado, sin los inconvenientes que en el día pueden resultar a los intereses de los nuevos Estados de Sudamérica. He hablado a Ud. con franqueza, General, pero los sentimientos que exprime esta carta quedarán sepultados en el más profundo silencio; si se trasluciere, los enemigos de nuestra libertad podrían prevalerse para perjudicarla, y los intrigantes y ambiciosos, para soplar la discordia.

De hoy en más (confía al final de su folleto Vicente Fidel López) será indispensable que los que hablen de la Conferencia de Guayaquil le llamen Conflicto. Sus deseos nunca se cumplieron. El libro fue publicado en 1884.

Autor: JULIO H. GRADOS BRINGAS

dp

Nota de aclaración: El historiador Vicente Fidel López fue Gran Maestre de la Masonería Argentina e hijo del célebre Vicente López y Planes, Presidente Provisional de la República Argentina y autor de la letra del Himno Nacional.

domingo, 22 de junio de 2008

EL CONCILIO DE NICEA


O el ocaso de la civilización clásica

Es imposible hacer una reflexión fundada sobre que fue, pero, sobre todo, que ha significado para el ser humano el Concilio de Nicea sin situarlo en el contexto histórico en el que se desarrolla. Porque es ese contexto histórico el que coloca a sus actores relevantes y el que dibujaría la escena de un mundo que, a partir de dicho Concilio, se tragaría todo lo anterior a causa del fundamentalismo religioso, hundiendo a la humanidad en más de 1000 años de oscurantismo; la Edad Media. Y sin hacer esa reflexión es imposible entender cómo la sabiduría de sabios y filósofos, recogida y mimada durante más de diez siglos anteriores a dicho Concilio en bibliotecas, academias y escuelas, fuera, de repente, tragada por la noche de los tiempos durante otros diez siglos. Sabiduría que, aún hoy día, no ha sido recuperada del todo y que, con toda probabilidad, jamás lo será.

Constantino Superstar (306-337)

Es evidente que el hecho histórico más relevante en el siglo IV, tras la restauración del Estado llevada a cabo por Dioclesiano, es la conversión del cristianismo en el catolicismo, siendo, de la noche a la mañana, la religión sociológicamente dominante del mundo mediterráneo. Si a principios de siglo el cristianismo no deja de ser una más de las tantas religiones de salvación de origen oriental existentes en el Imperio, mediado el mismo y tras su reconversión en catolicismo, se transforma en una marea que lo engulliría, mediatizaría y estrangularía todo, desde la misma sociedad, hasta la cultura y, por supuesto, la política. Ese cambio, sin embargo, no se produjo sin una profunda crisis que queda reflejada en el pensamiento histórico y literario de la época.

Esto sería inexplicable sin la figura de Constantino (306-337) como emperador de oriente. Es más, si el reinado de Constantino no hubiera tenido lugar, el catolicismo no existiría. Como figura histórica Constantino vive una época convulsa y tremendamente complicada, lo que refuerza su imagen de hombre inteligente que no sólo fue un gran militar y estratega, sino también un político hasta la médula. Todo ello sin obviar el carácter severo, violento y de ostentación que marcaron a casi todos los emperadores del imperio.

Hay que trasladarse hasta el 1 de mayo de 305, cuando Diocleciano abdica, para ver a las claras como la crisis del sistema llamado Tetrarquía (dos césares y dos Augustos) se hace evidente. La retirada de los dos Augustos implicaba de forma directa la trascendencia del poder imperial, no inherente a quien lo ejerciera. Por lo tanto, los dos Césares pasaron a ser Augustos (Constancio y Galerio, ostentando aquel el titulum primi nominis, la preeminencia moral sobre el título de Emperador), y se nombran dos nuevos Césares: Maximino para oriente y Severo para occidente. El equilibrio del sistema es precario, siempre lo fue, pero ahora lo es más que nunca. El mecanismo de poder, mal fundamentado por Diocleciano, mezcla dos reglas incompatibles: la elección subjetiva y arbitraria del aspirante - derecho de este en el sistema de sucesión del Augusto-, y el automatismo propio del sistema monárquico - hereditario por primogenitura-. Esto sólo dio lugar a una serie de luchas, principalmente por la exclusión del sistema en el 305 de los hijos de aquellos que fueron Augustos y Césares. En ese alzamiento, Constantino, hijo de Constancio, logra controlar la Galia e Hispania, siendo nombrado César por Severo - quien termina siendo asesinado por los propios pretorianos que nombran Augusto a Majencio, hijo de Maximiano-. Para terminar de arreglar el desaguisado Diocleciano nombra a un Augusto occidental por su cuenta, Licinio, en 308.

Todo esto podría parecer muy complicado a simple vista, pero es más sencillo de lo que parece. Imagínense que en el año 308 siete emperadores tenían, más bien pretendían tener el título de Augusto: Maximiano, Galerio, Constantino, Majencio, Maximino Daia y Licinio. Incluso Domicio Alejandro, en África, se vistió de púrpura. Evidentemente la situación se solucionó a base de eliminación, nunca mejor dicho, de candidatos. Maximiano fue asesinado precisamente por Constantino, su propio yerno, en el año 310. En el 311 Galerio muere de enfermedad, no sin antes publicar un edicto de tolerancia religiosa hacia los cristianos, a los que persiguió enconadamente por servir de espías para sus adversarios. Ese mismo año un prefecto de Majencio asesina a Alejandro. Estos hechos dejan camino expedito a Constantino y Majencio en el Oeste, y a Licinio y Maximo Daia en el Este.
Lo cierto es que la figura de Majencio ha sido considerada como la de un usurpador por todos los historiadores, y como la de un tirano y asesino de cristianos por parte de las fuentes eclesiásticas. Lo primero es cierto, lo segundo no podría estar más lejos de la realidad. Majencio, de hecho, siempre practicó políticamente la tolerancia religiosa. Y tiene su lógica dado que los problemas que lo obligaban gobernar al día, con el único apoyo de los pretorianos y del pueblo romano - la plebe-, no así de los elementos senatoriales que no veían con buenos ojos la fiscalidad impuesta a sus patrimonios, a lo que hay que sumar la pérdida de Hispania a manos de Constantino, y la falta de avituallamiento de Roma por culpa de los disturbios causados por Alejandro en África, no le permitían preocuparse por quien y que religión se practicaba.

Sin embargo, quien tomó la iniciativa que restablecería la unidad imperial fue Constantino, demostrando ser el mejor estratega de los cuatro en liza. Sabía que Licinio, responsable de la península balcánica, no intervendría ya que había llegado a un entendimiento con Maximino, así que invadió Italia por los Alpes y derrotó en el Puente Milvio a Mejencio el 28 de octubre de 312. La tradición católica entiende esa victoria como milagrosa e incluso dice que las legiones adoptaron la cruz como emblema para ir a la batalla, in hoc signo vinces. Pero la realidad es que el milagro habría sido que Majencio hubiese podido vencer a las legiones sólo con sus pretorianos, por no hablar de que las legiones mandadas por Constantino portaban como estandarte un esbozo de lo que más tarde pasaría a ser el Crismón o Lábaro, estandarte militar de Constantino, no la cruz, que como símbolo cristiano no fue usado jamás, y como símbolo católico no es usado hasta bien entrado el siglo VII. Es más, la cruz como símbolo era repudiado por los cristianos por su origen simbológico pagano ("Los cristianos incluso repudiaban la cruz debido a su origen pagano. [...] Ninguna de las imágenes más antiguas de Jesús lo representan en una cruz, sino como un dios pastor a la usansa de Osiris o Hermes, portando un cordero" - Barbara Walker, The womans enciclopedia of myths and secrets, San Francisco, Harper and Row, 1993-).

Constantino llega a un acuerdo con Licinio, más dado a negociar que a luchar, para repartirse el pastel, ganando a su causa a todos los grupos religiosos que pululan por el Imperio con el Edicto de Milán de 313. Para empezar la idea no parte de Constantino, sino de Licinio, que ya en el 311 había usado el mismo sistema firmando junto a Galieno un edicto de tolerancia para apaciguar a los grupos religiosos de sus ámbitos gubernamentales. Este primer edicto de 311, firmado por Licinio y Galieno, es obviado por las fuentes eclesiásticas de forma interesada, tomando el firmado en 313 como de libertad de culto para los cristianos en exclusiva y dando como impulsor del mismo a Constantino. Lo cierto es que tanto el de 311 como el de 313 son edictos de tolerancia religiosa para todas y cada una de las religiones que existen en ese momento, no sólo para los cristianos.

Esta entente entre Constantino y Licinio dejó a Maximino Daia aislado. El edicto consiguió que las diferentes religiones en los territorios de este último se volvieran más belicosas e incluso inspiraran revueltas. Esto sumado a su débil posición estratégica dio como resultado su derrota en Adrianópolis a manos de Licinio ese mismo año 313. Maximino Daia es considerado por fuentes eclesiásticas como un acérrimo perseguidor de cristianos (¿...?). El Imperio volvía a tener los Augustos precisos. Licinio se convirtió en cuñado de Constantino al casarse con su hermana. Pero sólo eran aliados en apariencia.

La necesidad de creación del "Imperium Christianum" (306-379)

Es ese año 313 cuando Constantino comienza, de verdad, a tener en cuenta a los cristianos como fuerza de mantenimiento del orden y la paz, no sólo porque están organizados a lo largo y ancho de todo el Imperio, lo que los convertía también en una fuerza de espionaje y sabotaje sin parangón, sino porque la doctrina cristiana se acercaba mucho a lo que él mismo entendía por una religión. Como su padre, Constantino era un adepto al culto solar - Sol Invictus-. Las fuentes católicas se hacen eco de su revelación divina a raíz de una aparición. Lo cierto es que Constantino fue adicto a las apariciones divinas, entre ellas la de un Apolo Solar durante su estancia en Vosgos. Es evidente que Constantino era más un hombre de Estado que un hombre religioso, y su política al respecto lo prueba. Durante el año 313 los símbolos cristianos se multiplican en las monedas y las menciones a otros dioses "paganos" se van apagando. Pero es en el año 314 cuando los cristianos le piden que intervenga en una disputa con respecto a la doctrina donatista, vendiéndole la imagen de perturbación de la paz que producía la duplicación de la doctrina cristiana. Era evidente que la idea de unificación que Constantino albergaba tendía a cerrar una disputa que había dividido el norte de África, fuente de avituallamiento de todo el Imperio, donde surgían comunidades cristianas paralelas por doquier con una doctrina que estaba tomando el tinte de una cierta lucha social - los campesinos, literalmente trillados por los impuestos imperiales para el mantenimiento de las luchas internas entre los tetrarcas, se sintieron más cerca de los donatistas, cuya nueva doctrina aprovechaban para saquear haciendas y bienes de aquellos que no la compartían-. Donde de verdad Constantino vio la oportunidad fue en que, si bien los cristianos no donatistas le habían pedido intervención, los donatistas también lo hicieron. Y él no desaprovecha la ocasión para imponer su criterio. Nombra a Milciades, obispo de Roma y a Marcos, procónsul de África, como jueces en la disputa, celebrando el llamado Concilio de Arlés, al frente del cual pone a Ceciliano. La cuestión no era que el Concilio terminara con el cisma donatista, para Constantino la cuestión era que el Concilio de Arlés es el primer Concilio sujeto a arbitrio imperial y abría una serie de posibilidades que, como hombre de Estado, no le pasaron desapercibidas. El Concilio de Arlés es el verdadero antecedente histórico para el Concilio de Nicea, también sujeto a arbitrio imperial.

A partir del año 314 Constantino entra en una espiral filocristiana favoreciendo a dicha doctrina frente al resto. Entiende perfectamente que la religión es un arma formidable si consigue que esta respalde al Estado: gobernar al ciudadano no sólo legislativamente, sino también moralmente. Esta actitud lo enemista rápidamente con Licinio, más dado a la tolerancia hacia todas las religiones, que comienza a tener problemas con el fundamentalismo cristiano que se extiende por sus dominios a causa de Constantino. Este termina por atacarlo de forma unilateral arrancándole las provincias de Panonia y Mesia. Pero finalmente se acuerda una tregua de diez años. Al mismo tiempo Diocleciano muere en Salona, haciendo que la situación vuelva al principio de la sucesión hereditaria. En rigor, el concepto dinástico requiere un sólo emperador que imponga a su propia dinastía. Así que la guerra estalla en el 324, presentada por la tradición católica como una cruzada, cuando no deja de ser el mismo sistema de eliminación que se venía produciendo desde 312. Licinio es derrotado en Adrianópolis y luego en Asia Menor. Se rinde, siendo ejecutado junto a su hijo. Este acto, bárbaro en apariencia, restablece la concentración de poder imperial en una sola mano, asegurando la sucesión dinástica en esas mismas manos.

Una vez eliminados todos sus adversarios, que optaban a obtener el mando del Imperio, Constantino comienza a cimentar las bases para que ese mando que ahora ostenta no pueda ser discutible. Para ello primero crea una base que respalde a su dinastía, así que la llama segunda dinastía "flavia", sosteniendo que su padre era descendiente de Claudio II, el Gótico. Convencido de la necesidad de crear un gobierno respaldado por una religión de Estado, se lanza de lleno a la creación del Imperium Christianum. Las bases para ello las viene creando desde el 313, cuando comienza su actitud "césaropapista". Es más, él es el primero que acuña el concepto de Iglesia Católica, no San Pedro ni ningún otro santo, Constantino. En una carta enviada al procónsul de África, Anulino, a raíz del cisma donatista, se incluyen dos puntos que aclaran cuales son sus intenciones. Es el primer escrito en el que aparece el concepto de catholica ecclesia - es decir, universalmente reconocida- y la exención de sus clerici de las cargas (numera) curiales; la concesión de la inmunidad eclesiástica. Podría parecer que este acto fue gratuito, pero teniendo en cuenta que los cristianos, donatistas y no donatistas - aunque son los primeros lo que se apropian del término-, se consideran a si mismos soldados de Cristo - agonistici-, y que Constantino vislumbra ese Imperium Christianum, no sólo no se puede decir que es un acto gratuito sino que además se puede aseverar que fue interesado y, políticamente, muy acertado.

La creación intelectual del crisol de la cristiandad

Si bien en el año 325 la religión más favorecida por el Estado, no sólo desde la ley, sino también de forma económica, es la cristiana, no deja de ser cierto que la religión más popular es el mitrianismo. El férreo código moral cristiano y el fundamentalismo del que hacen gala los cristianos no atrae demasiado a una ciudadanía que acostumbra a cambiar de religión según sus preferencias, el tipo de celebraciones que practican, etc, etc. Esto se debe a la gran oferta religiosa que existe.

Hasta el año 320, el cristianismo es tolerado y favorecido, pero nunca convertido en la religión oficial del Estado. Es la época de compromiso con la antigua religión - Constantino seguía siendo pontifex maximus, impronta que remarca en el Crismón o Lábaro, estandarte militar de Constantino- y de equilibrio entre cristianos y paganos. Tanto es así que el Emperador tiene consejeros de varias religiones... pero por los cristianos tiene a Osio de Córdoba (256-357).

Esta figura, que parece pasar desapercibida en los libros de historia, siendo nombrada sólo de soslaire, jugará un gran papel en los hechos que desembocarían en el Concilio de Nicea. Para poder demarcar su carácter decir que, anteriormente, ya participa de forma activa en el Concilio de Elvira en Hispania. Concilio poco conocido en el que se trata la separación de las comunidades judías hispanas y estrictas prohibiciones para alejar a los cristianos de "ambientes" paganos. Estas prohibiciones afectaban desde la asistencia de cristianos a las carreras de cuadrigas hasta el culto imperial o la asistencia a fiestas promovidas por otras religiones - no he logrado encontrar cual sería el castigo para quienes obviaran estas prohibiciones-. Entre sus 81 cánones, todos disciplinares, se encuentra la ley eclesiástica más antigua concerniente al celibato del clero, la institución de las vírgenes consagradas (virgines Deo sacratae), referencias al uso de imágenes - cuya interpretación aún es muy discutida-, temas como el matrimonio, bautismo, ayuno, excomunión, enterramiento, vigilias, o cumplimiento de la obligación de asistir a misa. Pero no adelantemos acontecimientos...


Constantino se da perfecta cuenta de que si quiere un respaldo religioso a su política, si pretende conseguir el gobierno del hombre por la ley y la moral, necesita no sólo respaldar su dinastía, ser pontifex maximus o ejercer el cesaropapismo. Es menester que las diferentes religiones admitan el origen divino de su poder, no porque sea dios, sino porque dios así quería que fuera. Necesita que las diferentes religiones respalden al Estado y unifiquen criterios que le sean más provechosos al Imperio. Precisa que las distintas religiones unifiquen criterios en vez de entrar en una guerra abierta por los creyentes. En parte ya lo está consiguiendo con el mitrianismo - Sol Invictus- y el cristianismo. Un buen ejemplo de ello es que el Festival del Nacimiento del Sol Inconquistado (Dies Natalis Solis Invicti) se celebraba cuando la luz del día aumentaba tras el sosticio de invierno, en alusión al "renacimiento" del sol. Este Festival corría desde el 22 al 25 de diciembre... -¿Les suena?-, curiosamente resulta que es a partir del Concilio de Nicea cuando queda sentado que el 25 de diciembre es la fecha del nacimiento de Cristo - no de Jesús, de Cristo-. También quisiera señalar que el gorro que usaran obispos, arzobispos y el mismo Papa, la mitra, tiene su origen en el tocado de dignidad que llevaban los sacerdotes de Mitra y, posteriormente, los sacerdotes persas que vestían de blanco - es evidente que el tocado no era, ni mucho menos, parecido a lo que, hacia el siglo V, se usaba en la Iglesia Oriental, que no pasaba de ser un bonete semiovoide. Pero su origen está claro y es indiscutible-. Incluso el halo que aparece en las figuras de los santos rodeando su cabeza es una copia del que aparece alrededor de la cabeza del auriga del carro del Sol Invicto.

Para el Emperador no existía problema a la hora de reunir a las diferentes religiones paganas. El problema era, precisamente, meter en el saco a los cristianos. Y Arrio fue la excusa perfecta. No se puede decir que Constantino engañara a los cristianos, sin duda Osio tenía muy claro cual era el fin último del Concilio que el Emperador quería hacer, pero también tenía muy claro que las ventajas para el cristianismo de esa unificación de doctrinas que diera lugar a un credo universal eran muchas, siempre y cuando todo lo aprobado en Elvira pudiera ser impuesto, y, de paso, se quitaba de enmedio no sólo a Arrio, que se estaba convirtiendo en un verdadero problema en las diócesis orientales, sino a otras muchas "herejías" incipientes basadas en los diferentes evangelios que pululaban por el imperio. Aquí Constantino también da muestras sobradas de ser un hombre de Estado. La doctrina arriana le es más simpática que la fundamentalista ostentada por Osio - el arrianismo es más acorde con su concepto de monarquía divina, el Hijo subordinado al Padre, al igual que el César al Augusto-, pero entiende que es necesario perder algo para ganar mucho.

Nicea

El Concilio de Nicea se celebra en el 325 en la ciudad de la que toma nombre - la actual Iznik-, en Asia Menor. Lo convoca directamente el Emperador Constantino, y las fuentes eclesiásticas dan por cierto que por consejo de Osio de Córdoba. "Son las mismas fuentes que no reconocen la asistencia al Concilio de Nicea de otras sectas y religiones. Sin embargo esto no es discutible dado que las decisiones tomadas en este Concilio unifican en el credo cristiano diferentes tradiciones que nada tenían que ver con el cristianismo hasta su celebración: la fecha de la Navidad es un buen ejemplo (...)" - Reverendo Robert Taylor, The Diegesis: Being a Discovery of the Origin, Evidences, and Early History of Christianity. Never yet before or Elsewhere So Fully and Faithfully Se, Kyla (Montana), Kessinger Publishing Company, 1997-.

El Concilio de Nicea fue una verdadera cumbre que reunió a los líderes cristianos de Alejandría, Antioquía, Atenas, Jerusalén y Roma, junto a los máximos representantes del resto de las sectas y religiones más representativas en el ámbito del Imperio romano - Apolo, Deméter/Ceres, Dioniso/Baco, Jano, Júpiter/Zeus, Oannes/Dagón, Osiris e Isis y, por supuesto, el Sol Invictus, este último representado por el propio Emperador-. En este aspecto es revelador que se guarden las actas del Concilio de Elvira, así como lista fiel de asistentes y de los cánones que se aprobaron allí, pero resulta que las actas de Nicea - Concilio a todas luces más importante-, así como los cánones resultantes estén tan rodeados de controversia. Por poner un ejemplo, resulta que la mayoría de los cánones que, supuestamente, se aprueban en Nicea son un calco de los aprobados en Elvira - tanto es así que las fuentes eclesiásticas han intentado hacer pasar el Concilio de Elvira como posterior a Nicea. Pero resulta que sus actas, en las que se recogen los cánones y el nombre de los asistentes, están fechadas, así que no cuela-, y ninguno de ellos hace referencia ni directa ni indirecta a la fecha de celebración de la Navidad, cuando se sabe a ciencia cierta que el 25 de diciembre es impuesto como tal en Nicea.

Tampoco parece que haya una posición clara de quienes asisten a dicho Concilio, cosa que no ocurre con ningún otro, ni anterior - Concilio de Arlés, Concilio de Elvira, etc-, ni posterior. Hasta hace poco más de 40 años la iglesia negaba que existieran listas de asistentes. Es entonces cuando se, digámoslo así, matiza lo dicho, porque esas fuentes se negaban a si mismas, que sí reconocían que hubo que firmar un documento de adhesión al Credo que fue aprobado por casi todos los asistentes - se conocía hasta los nombres de los dos asistentes que no lo firmaron: Teón de Marmárica y Segundo de Tolomeo-. Las fuentes eclesiásticas reconocen que "Las listas de firmantes han llegado hasta nosotros muy mutiladas, desfiguradas por los errores de los copistas (...)" - Enciclopedia Católica-, algo que, visto lo visto, es más que lógico. El estudio de dichas listas sólo ha sido permitido a H.Gelzer, H.Hilgenfeld, O.Contz y C.H.Turner, dando lugar al reconocimiento de unos 220 nombres, aunque, cosa extraña, en las listas aparece el nombre del firmante, diósesis, filiación y... ¡Su religión! (¿...?).

Pero este Concilio no sólo es curioso por eso. El "Milagro" de Nicea también permitió quitar de enmedio 266 evangelios mediante la "intervención divina", que consistió en poner los 270 evangelios bajo una mesa del salón del Concilio, cerrar la puerta con llave y pedir a los Obispos que rezaran durante toda la noche para que dios pusiera sobre la mesa aquellos que fueran inspirados por él. Claro que, a falta de actas, tampoco sabemos quien guardó la llave durante la noche. Lo cierto es que a la mañana siguiente los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan estaban sobre la mesa. Sobrenatural o no, el responsable del "milagro" debió de haber ponderado mejor la elección de estos cuatro evangelios, pues los escogidos incurren en abundantes contradicciones lo que hace imposible que sean, por llamarlo de alguna manera, fiables. Por ejemplo, en el evangelio de Mateo se afirma que el nacimiento de Jesús fue dos años antes de la muerte de Herodes, mientras que si es a Lucas a quien tenemos que hacer caso, Herodes llevaría nueve años muerto en el momento del nacimiento de Cristo. Esto, que podría ser incluso cómico, la elección de esos cuatro evangelios de entre los 270 existentes, tuvo como consecuencia la muerte de decenas de miles de cristianos durante los tres años siguientes a la finalización del Concilio, porque la posesión de cualquiera de los 266 restantes se tipificó como un delito capital - Lloyd Graham, Deceptions and myths of the Bible, Nueva York, Citadel Press, 1991-.

Sin embargo, lo más importante es que lo que resulta del Concilio de Nicea es el catolicismo, con variaciones bastante pequeñas, que hoy día conocemos. Aparece de forma efectiva lo que será, ya para los restos, la catholica ecclesia, no sólo como concepto sino con un refinamiento en cuanto a organización que jamás había tenido ninguna otra organización religiosa, ni lo tendrá después. Se aprueba todo lo relativo a las elecciones episcopales, los patriarcas y su jurisdicción, todo lo relativo a la excomunión, la prohibición de abandono de sus iglesias por parte de los clérigos, así como la prohibición de que Obispos, sacerdotes y diáconos pasen de una iglesia a otra. En este concilio se llegan a sentar incluso las bases de la liturgia que hoy día conocemos... pero también se le dan poderes a la nueva iglesia para embarcarse en una campaña de censura a gran escala destinada a silenciar a millones de disidentes a través del asesinato, la quema de libros, la destrucción de obras de arte, la desacralización de templos, la eliminación de documentos, inscripciones o cualquier otro posible indicio que pudiera poner en duda su derecho a ejercer el gobierno del espíritu del hombre, y que condujo a occidente a unos niveles de ignorancia desconocidos desde el nacimiento de la civilización grecoromana - "A fin de oculta r el hecho de que no existía base histórica alguna que justificase sus ficciones teológicas, el sacerdocio cristiano tuvo que recurrir al deleznable crimen de destruir casi cualquier traza de lo ocurrido durante los dos primeros siglos de la era cristiana. Lo poco que fue permitido que llegase hasta nosotros lo habían alterado y distorsionado hasta dejarlo por completo carente de cualquier valor histórico" Jonathan M. Roberts, Antiquity unveiled: ancient voices from the spirit realms, Mokelumne Hill (California), Health Research Books, 1970-.

La consumación del "Imperium Christianum"

Por su parte Constantino consigue aquello que se había propuesto, la creación de una religión de Estado que respaldará su poder, y con el tiempo el de todas las monarquías europeas siempre y cuando sean católicas, como entregado por el propio dios. Sin embargo, pasan muy pocos años entre un Constantino, monarca que preside un Concilio que ha logrado hacer a su medida y en los términos que pretende, intentando estatalizar a la religión que nace de dicho Concilio, y esta carta enviada por Osio dejando claro cual era el espíritu de aquellos que, como supuestos defensores de la fe, acudieron a Nicea: "Yo fui confesor de la fe cuando la persecución de tu abuelo Maximiano. Si tú la reiteras, estoy dispuesto a padecerlo todo antes que a derramar sangre inocente ni ser traidor a la verdad. Haces mal en escribir tales cosas y en amenazarme (...) Dios te confió el Imperio, a nosotros las cosas de la Iglesia (...) Ni a nosotros es lícito tener potestad en la tierra, ni tú, Emperador, la tienes en lo sagrado..." La historia, y a las pruebas me remito, desdijo a Osio e hizo salir las verdaderas intenciones de la iglesia, dando la vuelta a aquella tortilla que tan bien creyó hacer Constantino. Todo ello en menos de cien años.

Una vez que las autoridades eclesiásticas obtienen el derecho legal de destruir cualquier obra escrita que se opusiera a las bases sentadas en Nicea, entre los siglos III y VI, bibliotecas enteras fueron arrasadas hasta los cimientos, escuelas dispersadas y confiscados los libros de ciudadanos particulares a lo largo y ancho el imperio romano, so pretexto de proteger a la iglesia contra el paganismo. En el siglo V la destrucción era tal que el arzobispo Crisóstomo escribió con satisfacción: "Cada rastro de la vieja filosofía y literatura del mundo antiguo ha sido extirpado de la faz de la tierra" - Lloyd Graham, Deceptions and myths of the Bible, Nueva York, Citadel Press, 1991-. Se establece la pena de muerte para cualquier persona que escribiera libros que contradijeran las doctrinas de la iglesia. En la lista de aquellos que participaron en ello hay muchos nombres de los "doctores" de la iglesia. El propio Gregorio, obispo de Constantinopla y último doctor de la iglesia, fue un activo incinerador de libros. La construcción de iglesias sobre las ruinas de los templos y lugares sagrados de los paganos no sólo se convirtió en una práctica común sino también obligada para borrar por completo el recuerdo de cualquier culto anterior. Sin embargo, hubo cierta justicia poética en todo ello. En Egipto, ante la imposibilidad material de demoler las grandes obras de la época faraónica o de borrar los jeroglíficos grabados en la piedra, se optó por tapar los textos egipcios con argamasa, lo cual, lejos de destruirlos, sirvió para conservarlos a la perfección hasta nuestros días y eso ha permitido que tengamos un conocimiento de antiguo Egipto más detallado que el de los primeros siglos de nuestra era y, lo que es más importante, aquellos jeroglíficos preservaron la verdad, ya que contenían la esencia y el ritual del mito celeste que, casualidades de la vida, tiene una enorme similitud al mito evangélico.

"Tras quemar libros y clausurar iglesias paganas, la iglesia se embarcó en otra clase de encubrimiento: la falsificación por omisión. La totalidad de la historia europea fue corregida por una iglesia que pretendía convertirse en la única y exclusiva depositaria de los archivos históricos y literarios. Con todos los documentos importantes custodiados en los monasterios y un pueblo llano degenerado al más absoluto analfabetismo, la historia cristiana pudo ser falsificada con total impunidad, convirtiendo a una religión de Estado en un Estado en si misma". Barbara Walker, The womans enciclopedia of myths and secrets, San Francisco, Harper and Row, 1993.

Conclusión

Bajo mi punto de vista, y en vista de los hechos expuestos, no creo que nadie sea capaz de negar la intención de Constantino y mucho menos la de aquellos santos padres de la iglesia católica. Tampoco creo que yo sea el más indicado para sacar conclusiones al respecto. Así fueron los hechos, y así se los he contado. Todo lo expuesto aquí no forma parte de un saber esotérico u oculto, se trata de hechos conocidos, si bien no difundidos. Hagan la prueba. Si interrogan a cualquier académico ducho en el tema no tendrá más remedio que reconocer que la fundación del cristianismo y la posterior fundación de la iglesia católica está cimentada en siglos de fraude, mentiras e intriga.

No me gustaría que alguien entendiera que las intenciones que promueven este texto que han leído tienen que ver con vilipendiar la religión como concepto. Nada más lejos de la realidad. Como filósofo, se me hace impensable creer que los hechos, los datos, la historia, la verdad al fin y al cabo, menoscabe la religión. Todo lo contrario. Bajo mi punto de vista sí lo hacen las falsedades y manipulaciones históricas que cimentan creencias areligiosas que benefician únicamente a aquellos que las propagan en detrimento de los creyentes, la mayoría de las veces con la única intención de imponer normas morales y éticas que poco o nada tienen que ver con las creencias reales de quienes las practican. Creer en la existencia de dios, sea este el que sea, creer en su bondad y piedad, que no es otra cosa que creer en la bondad y piedad del ser humano, no tiene nada de malo, es incluso deseable. Como bien dijo Voltaire "Si dios no existiera, habría que inventarlo", porque cuando no existe la capacidad para crear una serie de normas éticas y morales propias la existencia de la religión suple dicha incapacidad.

Espero que les haya sido interesante o, cuando menos, que les haya impulsado a leer un poco sobre el tema y sacar sus propias conclusiones.

Autor: Santi Benítez

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Fuente: http://www.historiaclasica.com/2008/01/el-concilio-de-nicea

dp

martes, 27 de mayo de 2008

¿LAS DROGAS INFLUYERON EN LA BIBLIA?



El profeta Moisés se encontraba bajo el efecto de poderosos alucinógenos cuando bajó del Monte Sinaí y presentó al pueblo judío los Diez Mandamientos, afirma Benny Shanon, profesor del Departamento de Psicología Cognitiva de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
En un provocador artículo publicado esta semana por "Time and Mind" (Tiempo y Mente), un periódico consagrado a la filosofía, Shanon sostiene que el consumo de sicotrópicos formaba parte de los rituales religiosos de los judíos mencionados por el libro del Éxodo en la Biblia.
"En lo que respecta a Moisés en el Monte Sinaí, se trataba de un acontecimiento cósmico sobrenatural en el cual yo no creo, o de una leyenda en la cual tampoco creo, o -y eso es muy probable- de un acontecimiento que reunió a Moisés y al pueblo de Israel bajo el efecto de estupefacientes", afirmó el profesor en la radio pública israelí.
"La Biblia afirma en ese sentido que 'el pueblo ve sonidos' y ese es un fenómeno muy clásico, por ejemplo en la tradición de América Latina, donde se 've' la música", agregó. También mencionó los ejemplos de la zarza ardiente y del Arbol del Conocimiento en el Jardín del Edén, precisando que en los desiertos del Sinaí egipcio y del Neguev israelí hay hierbas y plantas alucinógenas que los beduinos siguen utilizando.
Según el profesor Shanon, las sociedades tradicionales shamánicas a menudo utilizan estupefacientes en sus ritos religiosos. "Pero esa utilización está sometida a reglas muy estrictas", explica.
"Yo estuve invitado en 1991 a una ceremonia religiosa en el norte de la Amazonia, en Brasil, durante la cual probé una poción hecha con una planta, la ayahuasca, y tuve visiones de connotación espiritual y religiosa", añadió.
Según este investigador, los efectos psicodélicos de las pociones preparadas con la ayahuasca son comparables a los que producen las bebidas fabricadas con la corteza de la acacia. La Biblia menciona este árbol frecuentemente, y su madera es similar a la que fue utilizada para tallar el Arca de la Alianza.

Fuentes:
www.en.wikipedia.org/wiki/Benny_Shanon
www.pluto.huji.ac.il/~bshanon/
http://es.wordpress.com/tag/benny-shanon/


JERUSALÉN (Reuters 04 de marzo de 2008) — Los israelíes mencionados en la Biblia pudieron haber estado drogados con una planta alucinógena cuando Moisés bajó del Monte Sinaí con la tabla de los Diez Mandamientos, de acuerdo a un nuevo estudio realizado por un profesor de psicología israelí.
En una nota para el diario británico Time and Mind, Benny Shanon de la Universidad Hebrea de Jerusalén dijo que dos plantas halladas en el desierto Sinaí contienen las mismas moléculas psicoactivas que aquellas con las que se prepara el poderoso brebaje alucinógeno amazónico ayahuasca.
El trueno, el relámpago y el sonido de una trompeta que el Libro del Éxodo dice que emanaron del Monte Sinaí podrían haber sido sólo el producto de la imaginación de gente en un "estado de conciencia alterado," según la hipótesis de Shanon.
"En formas avanzadas del consumo de ayahuasca, la visión de luz es acompañada de profundos sentimientos religiosos y espirituales, " escribió Shanon.
"En estas ocasiones, uno a menudo siente que está viendo la luz, que está encontrando la tierra de todos los seres (...) muchos identifican a esta energía con Dios," agregó.
Shanon indicó que estaba familiarizado con los efectos de la planta ayahuasca, luego de haber "consumido la (...) infusión unas 160 veces en diversas localidades y contextos."
Dijo que una de las plantas psicoactivas, harmal, encontrada en el Sinaí y otras partes de Oriente Medio, ha sido considerada por largo tiempo por los judíos de la región como poseedora de poderes mágicos y curativos.
Algunos estudiosos de la Biblia no estaban impresionados. El rabino ortodoxo Yuval Sherlow dijo a Radio Israel: "La Biblia está intentando comunicar un evento muy profundo. No debemos temer por el destino del personaje bíblico de Moisés, sino por el destino de la ciencia."

Fuente:
http://www.reuters.com/article/oddlyEnoughNews/idUSN0

dp

jueves, 22 de mayo de 2008

GASTRONOMIA MOLECULAR




Cocina y gastronomía no son la misma cosa. La cocina es el arte y la ciencia de preparar los alimentos humanos; la gastronomía es una disciplina contemporánea interesada en el conocimiento de todo lo que tenga que ver con la nutrición humana. De tal forma: la gastronomía molecular es un aporte de la gastronomía al sistema de la(s) cocina(s). Es un salto tan grande como el que va en el rock de Elvis Presley a Grateful Dead.
La gastronomía no tiene que ver nada más con modas alimentarias, ni con preparar comida lujosa. Es más bien el entendimiento humanista radical de la comida.
Y la “gastronomía molecular” es el conocimiento de la química y la física que se encuentran detrás de la preparación de cualquier platillo. Saber por qué se transforman los productos cuando se les calienta o enfría, por qué se vuelve firme una mayonesa o por qué cuaja una tortilla de huevo. Para aprovechar mejor esa información y hacer mejor el trabajo y el placer de la cocina.
La humanidad se transforma de modo sorprendente como resultado de los cambios alimentarios que hemos vivido durante los últimos tres siglos; de modo que pasamos de ser mil millones de habitantes del planeta a principios del siglo XIX, hasta ser ya casi siete mil millones a comienzos del siglo XXI. Nunca antes se dio un aumento tan significativo en la población del mundo, por ello se habla de una revolución demográfica. Y en ello ha sido decisiva la cuestión de la comida, pues constituye el fundamento fisiológico de la existencia humana.
Hoy día no sólo comemos mejor que antes, sino que mucha gente lo hace de modo excesivo. Y esto no quiere decir de ningún modo que las cosas estén bien o mal, sino que hay más gente en el mundo porque estamos comiendo más y mejor.
Aunque, entonces, los procesos culinarios de la humanidad se han mantenido muy uniformes desde hace unos tres mil años. Se cocina con fuego, poniéndole sal a la comida y con cazuelas, morteros, cuchillos y cucharas. Hay recetas que se cocinan igual desde hace mil años cuando menos. Por supuesto, se han ido agregando muchos ingredientes y las combinaciones de recetas parecen infinitas, del mismo modo en que ahora empleamos gas para cocinar. Sin embargo, lo esencial de la cocina se conserva constante desde hace mucho tiempo.
De ahí, la novedad trascendente de esta cocina molecular. Cambia todo. Sus productos pueden ser falso caviar hecho con alginato de sodio y calcio, sorbetes flameantes, espagueti hecho con vegetales, y helados instantáneos, congelados por medio de nitrógeno líquido.
Pero esta nueva figura de la práctica de la cocina no se reduce únicamente a cuestiones de élite y de restaurante de autor; tiene más que ver con la voluntad de mejorar la alimentación real de todo mundo. Una cuestión donde resulta crucial la voluntad de emplear nuevas fuentes de energía, como la electricidad en los hornos de micro-ondas. Más la infinidad de productos de laboratorio que ya hoy día consumimos en la comida diaria, como los cereales de maíz tostado, el chocolate en polvo y el café instantáneo.

Historia

La disciplina universitaria que plantea esta gastronomía molecular comenzó a tener vigencia mundial hace poco tiempo. Quienes se consideran sus creadores base, Nicholas Kurti y Hervé This, comenzaron a impartir su enseñanza en 1988. Pero en muy poco tiempo ya tiene repercusiones mundiales, sobre todo en lo que refiere a la comida del futuro, una cuestión central para la existencia humana.
Aunque desde hace siglos hay gente dedicada a la ciencia de los alimentos, la novedad de esta gastronomía molecular se manifiesta en los procesos culinarios. La cocina se transforma efectivamente en un laboratorio de química avanzada, ya nada tiene que ver con el fogón de los abuelos. Se cocina con nitrógeno, en tubos de ensaye y empleando sopletes, pipetas, hielo seco y jeringas.
Los naturalistas orgánicos y los ecologistas verdurita, lo mismo que los grandes chefs de la cocina clásica a la francesa, desprecian por completo esta gastronomía molecular, dicen que hace comida para astronautas de película de ciencia-ficción pero no para el gusto de los seres humanos, también dicen que la cocina molecular hace comida para gente que no tiene hambre. Sin embargo, cada vez hay más y más gente comiendo productos de esta gastronomía molecular, tanto en los restaurantes más caros como en las cocinas familiares, por ejemplo: como cubitos de caldo de pollo o como café instantáneo.

Fuente:
tecege.blogspot.com/2007/03/gastronomia-molecular


Mixología Molecular
Así como existe la tendencia en gastronomía conocida como “Cocina Molecular”, en estos días leía como a la hora de la preparación de cócteles y bebidas espirituosas hay toda una nueva corriente que inglés han denominado Molecular Mixology (Mixología Molecular).
Al igual que en el caso de la cocina molecular, la idea es hacer preparados valiéndose de técnicas y análisis químicos para obtener un resultado. En la coctelería en general siempre ha habido algo de ciencia y un buen ejemplo serían preparados como el pousse café en donde la viscosidad y densidad de los líquidos involucrados logran la apariencia de la bebida.
En el New York Times hay un artículo publicado recientemente que habla de algunos bartenders y chefs en los Estados Unidos que están utilizando espumas y técnicas como la esferificación en el preparado de cócteles, sin embargo es una corriente que apenas comienza y donde nuevamente la influencia del chef Ferran Adrià está presente.


Pousse Café
El arte de la coctelería es la parte artística de cualquier bar, así como lo pueda ser el diseño gráfico en la informática, o la pintura decorativa en el mundillo de las brochas y pinceles. Y si en alguna bebida el barman ha de ser más habilidoso que en otras, esta es sin duda el Pousse Café. Una mezcla que consiste en formar capas de distintos colores con los diferentes licores a modo de arco iris. Algo a simple vista impresionante e impactante.
¿Quieren saber como hacerlo? Es realmente fácil…

Pero primero de todo no se librarán de leer la historia de esta famosa y exhuberante copa.
El Pousse Café, data del último tercio del siglo XIX cuando los barman poco a poco fueron descubriendo las maravillas que podian crear con sus modernas mezclas. Sin embargo no fue hasta la llegada de los años 20, esa década de felicidad y “sueño americano”, cuando las señoras bebían con pajita (popote) este cocktail a modo de elegancia en al hora del café. La pajita servía para seleccionar el licor que preferían y beberse solo esa capa sin estropear las demás. Con el crack del 29, la ley seca y la llegada de la crisis, el Pousse Café decidió hibernar hasta tiempos mejores como los actuales donde es utilizado sobretodo a modo de exhibición.
La técnica utilizada es muy sencilla. Se basa simplemente en la lógica de la densidad de líquidos. Así cuanto más espeso y viscoso sea uno, normalmente más pesará e irá a parar al fondo de la copa y al contrario con los menos pesados. Habitualmente los licores o aguardientes con mayor grado alcohólico pesan menos que los más suaves. Así en la parte baja se trata de utilizar jarabes, la parte media licores de colores vivos de baja graduación y la parte alta reservada para aguardientes o líquidos poco pesados.
La mezcla debe realizarse con una cuchara de bar o algún utensilio que permita vertir los líquidos con suavidad. Además también se puede realizar algún truco como el que se hace en el café irlandés donde se realiza un almíbar de whisky (wisky + azúcar y hervirlo) para que pese y vaya a parar al fondo y el café flote por encima.
Aplicando la nueva ¨ciencia de la mixología¨ se logra un trago idéntico, pero de textura granulada.
Es un cocktail para impresionar a cualquiera.

Receta (damos solo una de las existentes, elaborada en forma tradicional, no aplicando la mixología)

Éste es un cóctel que se hace directamente en vaso; es alcohólico y puede ser de trago corto, medio o largo en función del criterio del establecimiento y de los gustos del cliente. La escuela propone ésta receta como un cóctel de trago corto.
Mise en place: Preparamos la estación central con las bebidas necesarias para elaborar el cóctel (Granadina, Crema de Kiwi y curaçao azul); Además del material necesario para su preparación: los biteros, copa de licor con pie, platillo o posavasos, medidores y cucharilllas de moka.
Elaboración y servicio: En una copita de licor vamos añadiendo las diferentes bebidas, con la ayuda de una cucharilla de moka, para evitar que se mezclen las diversas bebidas que iremos añadiendo; se deberá tener muy en cuenta las diferentes densidades de las mismas.

Fuente:
http://www.directoalpaladar.com/2005/09/08
http://www.gastronomiavasca.net/recipes/recipe

dp

miércoles, 14 de mayo de 2008

MATSEIKO: UN UCRANIO OLVIDADO


Entre los muchos miles de inmigrantes ucranios que arribaron al país había uno de nombre Hryhoriy (Gregorio)Matseiko, poseedor de una característica poco común: fue el autor del asesinato político del Ministro del Interior polaco, el Coronel Bronislav Pieracky, el 15 de Junio de 1934, en Varsovia, Polonia.

Ucrania, después de la Primer Guerra Mundial, por mandato de la Sociedad de las Naciones, antecesora de la Organización de las Naciones Unidas, (creada a raíz de la Primer Guerra Mundial y que impusiera duras sanciones a los derrotados, siendo esto causal del estallido de la Segunda Guerra Mundial), fue dividida entre dos países, la parte Occidental (del río Dnipró) bajo administración de Polonia y la Oriental, bajo dominio de la entonces recién surgida Unión Soviética.
Esto provocó que muchos patriotas ucranios se armaron en defensa de su tierra, sobre todo después de la fugaz declaración de independencia de 1918. Ya en 1920 las tropas de Lenin volvieron a recuperar el control territorial de Ucrania.
La Argentina fue el único país de Latinoamérica que reconoció esta independencia, por decreto del Presidente Hipólito Yrigoyen, aunque el mismo fue dictado cuando ya Ucrania había perdido la guerra contra la URSS (1921). Destaco este gesto de reconocer la legitimidad de una causa, que aunque perdida, manda una señal clara de defensa de las reinvindicaciones libertarias.
En respuesta al nuevo dominio violento de Polonia y de la URSS se crearon grupos armados, que con el paso del tiempo adoptaron diferentes nombres, siendo el más conocido de todos el último, el Ejército Guerrillero Ucranio (UPA, sus siglas en ucranio), que contó entre sus filas a Matseiko. Este era dirigido por el Coronel Eugenio Konovaltz, quien en 1938 fuera asesinado en Rotterdam, Holanda, por un agente soviético.
En 1933 un congreso de la Organización de Nacionalistas Ucranios (OUN, sus siglas en idioma ucranio), cuyo brazo armado era este ejército decidió, en medida de último recurso ante la gravedad de la crisis político-militar que imperaba en Ucrania, llevar a cabo un atentado contra el ministro Pieracki o contra el Ministro de Relaciones Exteriores de Polonia. En esta lista también estaba contemplada la posibilidad de atentar contra más dirigentes polacos, como los gobernadores de los territorios ocupados.
Parte de las acciones de guerra (tal como las definían los ucranios) que este grupo emprendió (sin excluir como método el terrorismo), estuvo el atentado contra el Ministro polaco, autor de un progrom de represión, expulsión, polonización del idioma y la cultura de Ucrania y aniquilamiento de su población ante el menor signo de rebelión.
Concretamente los ucranios culpaban a Pieracki, directo responsable de la administración polaca de los territorios ocupados, de la tortura y muerte de 10.000 personas, tal como incluso lo publicó el diario inglés Manchester Guardian, en su edición del 22 de Julio de 1935.
Tal fue la repercusión internacional y los problemas que le trajo al gobierno polaco esta publicación que salieron a desmentirla, diciendo que Pieracky no estaba en funciones al momento de estas vejaciones, ocurridas, sobre todo, en 1930. Este argumento es una manipulación.

Matseiko recibió la orden de cometer el atentado, en represalia por la implementación de este progrom.
El jefe del grupo ejecutor se llamaba Nicolás Lebedt (cuyo nombre de guerra era Marco) y hacen el entrenamiento para el mismo en los montes Cárpatos. Son descubiertos por la policía polaca, pero huyen y se dispersan. Al reagruparse regresan a Varsovia. Matseiko viaja Varsovia con el nombre falso de Wladimiro Olshanechsky.
Ya antes, en 1931, Matseiko fue encarcelado por atentar contra símbolos nacionales polacos en la vía pública y también fue detenido varias veces por repartir propaganda.
El propio Lebet le entrega una bomba y un arma, esta última que también fue usada para atentar contra la vida de otro funcionario polaco, de apellido Bachensky.
Se recibió la orden de actuar directamente del responsable político de la acción , Yaroslav Stetskó y Matseiko fue previamente elegido de una terna de candidatos por uno de los máximos referente del ejército insurgente, Stepan Bandera, asesinado en Munich en 1959, por sicario soviético.
Se hace la inteligencia necesaria en torno a los movimientos del ministro Pieracki, sabiéndose así que todos los mediodías este almorzaba en un mismo lugar. El seguimiento fue montado por Lebet, acompañado por una mujer que cumplía el rol de su novia (Daria Hnatkibsky).
Matseiko concretó el atentado en forma exitosa, incluso escapando de la escena del mismo con una sangre fría impresionante: caminando en medio de la confusión creada y el correr de la custodia y policía polaca.
Eran las 15 hs. del 15 de Junio de 1934.
También había un grupo de guerrilleros vestidos con uniformes de oficiales polacos con el cometido de asesinar al ministro y al propio Matseiko, si este no llevaba a cabo el objetivo.
El atentado contra el ministro polaco estaba pensado cometerse con una bomba, que Matseiko cargaba adherida a su cuerpo y que él mismo debía accionar e inmolarse con ello. Al momento de hacerla detonar el dispositivo no se acciona y, en forma casi instintiva, decide empuñar el arma que portaba y dispara varias veces sobre su víctima.
Lebet, su jefe inmediato y la mujer que hacía el papel de su ¨novia¨ son hechos prisioneros pocos días después. El primero es detenido en Alemania, siendo entregado luego a la policía polaca, y la mujer en Ucrania.
El ejército insurgente reinvindicó el atentado.

Un capítulo Aparte

La enmarañada vida de Stepan Bandera, unos de los máximos comandantes del UPA, en verdad merece un capítulo aparte.
Fue encarcelado por los nazis, parte de su familia pereció en Auschwitz
El 15 de octubre de 1959, a la entrada de su casa en Munich, Stepan Bandera fue asesinado por un disparo de cianuro realizado por el agente del KGB Bogdan Stashynskyi.
Bandera fue enterrado el 20 de octubre en el cementerio de Waldfriedhof, Munich. Poco después Stashynskyi mostró remordimientos y desertó del KGB, entregándose a la policía alemana y confesando todo. La justicia alemana condenó a Stashynskyi a 8 años por el asesinato de Bandera, declarando que la culpa principal la tenía el gobierno soviético, porque la orden de asesinar a Bandera vino del jefe del KGB Alexander Shelepin y del Premier soviético Nikita Jrushov. En 2005 en una entrevista al diario ruso Komsomolskaya Pravda el antiguo jefe del KGB Vladimir Kriuchkov reconoció que "el asesinato de Stepan Bandera fue uno de los últimos casos en que el KGB eliminó a personas indeseables por medios violentos". También existe una película que gira en torno a la vida de Bandera.
Después del atentado contra Pieracki en 1934, Bandera es arrestado y condenado a muerte, pero luego esta condena es cambiada por la de prisión de por vida. Al caer Polonia en manos nazis en 1939, Bandera es liberado.
Stetsko fue, en 1941, electo Primer Ministro de la independizada Ucrania Occidental, efímera experiencia autonómica que sucumbió al avance nazi en su camino de invasión a la URSS. Con el paso de los años se convirtió en el máximo referente mundial de la lucha contra el comunismo creando el Bloque Antibolchevique de Naciones (ABN), con estrechas vinculaciones con el gobierno de los Estados Unidos (sobre todo con Ronald Reagan) presidiendo esta organización entre 1946 y 1986, año de su fallecimiento.

La huída

Matseiko luego de cometer el atentado huye primero a una hacienda a 50 kmts. de Varsovia y de allí se dirige a la ciudad de Lublema, donde se hospeda en casa de un miembro de la OUN, de apellido Chornei. Vuelve a la ciudad de Lwiw y pide a dos camaradas, Kachmarskij y Malinchoy, que lo ayudan para escapar del país, haciéndolo vía Checoeslovaquia (donde lo auxilia Jaroslaw Baranobsky), como primer escala, recalando posteriormente en la Argentina.
A raíz de este atentado cientos de ucranios son detenidos y confinados en el tristemente célebre campo de concentración polaco de Bereza Karpuska, entre ellos quien luego adquiriera fama como jefe combatiente bajo órdenes alemanas en la División Nachtigall de las SS, Román Shukevych, cuyo nombre de guerra era Taras Chuprynka. Este permaneció en la prisión polaca hasta ser amnistiado en 1936. Luego fue el último comandante del UPA, que resistió en pleno territorio soviético hasta el año 1954, hazaña difícil siquiera de imaginar, dado el carácter sanguinario y monolítico del régimen que enfrentaba.

Chuprynka (izq.) Bandera (der.)


Chuprynka fue asesinado por tropas soviéticas en plena etapa de la resistencia (en el año 2000 se filmó una película sobre la vida de este personaje).

Con el paso del tiempo Matseiko conoce a mi padre, en Avellaneda, y se establece una entrañable amistad. Se veían en Dock Sud, barrio donde residían, en una de las instituciones ucranias de la zona, la legendaria Prosvita y el restaurant que mis abuelos tenían en la calle Alem, propiedad que aún poseemos. También visitaba las instalaciones de Renacimiento de Avellaneda, en la calle French, otro de los puntos de encuentro de la colectividad.
Mi padre lo ayudó en sus primeros momentos en el país, con dinero y ropa, ya que este carecía de todo tipo de recurso y muchos ucranios en el Argentina le dieron la espalda, sin hacerse cargo de la pesada historia de este hombre.
A Matseiko siempre se lo conoció por su bajo perfil y jamás se vanaglorió públicamente por el hecho que cometiera, incluso rehusaba hacer todo comentario al ser interrogado por cualquier persona. Alguna vez, al recriminársele su poca participación en la vida de la colectividad, él respondía: ¨Yo ya hice todo lo que tenía que hacer¨.
Pero en una jornada accidentada, luego de tomar mucho alcohol, Matseiko habla de su misión y es escuchado accidentalmente por un ciudadano polaco, que da cuenta a su embajada de lo oído. Esto casi provoca una reclamación diplomática ante la Argentina, cosa que finalmente no sucedió. No pude constatar el motivo del desestimiento polaco de dar con Matseiko y obligar a su extradicción.
Otros militantes de la OUN emigrados en la Argentina también fueron hostigados por la amenaza polaca de perseguirlos, encarcelarlos y deportarlos para su juzgamiento. Tampoco concretaron este objetivo, pero si lograron que muchos bajaron aún más su perfil de exposición pública y hasta casi desaparecieran de la actividad dentro de la colectividad ucrania en la Argentina.
Matseiko en sus primeros años se afincó en la ciudad de Berisso, cerca de La Plata, a 60 kmts. de Buenos Aires, pero luego se muda a Avellaneda, a la localidad de Sarandí, a muy pocas cuadras de mi casa paterna. Trabajaba en una empresa metalúrgica en la ciudad de Lanús, propiedad de un ucranio. También, durante un largo período, vive en la provincia del Chaco.
Con el paso del tiempo la amistad entre mi padre y Matseiko fue creciendo, a tal punto que este, en agradecimiento por la amistad y la ayuda recibida, le obsequió, nada más y nada menos, que el arma con que cometiera el atentado político contra el Ministro Pieracki.
La misma es una pistola Mauser Modelo 1934 de calibre 7,65 mm.



En el libro ¨Historia de la OUN¨ (período 1920-1939 Tomo 1, Pág. 383), de Pedro Milchuk (Editor Stepan Lenkausky, Londres, 1968) están verificadas las características del arma.

Otro capítulo

Como soy una persona que no cree en las coincidencias, me llama poderosamente la atención que el atentado se cometiera con un arma que salió al mercado ese mismo año, es decir, de última generación y que, además fuera adoptada como una de las armas preferidas, casi reglamentarias, por los oficiales de las fuerzas armadas nazis, ese mismo año (sobre todo en la Marina y en Luftwaffe).
Como sabemos en Ucrania había algunas simpatías hacia los nazis, con el convencimiento que estos serían causa principal para que los ucranios puedan sacarse de encima el yugo polaco y soviético, incluso, conseguir la declaración de independencia. Hasta cierto punto esto es comprensible, aunque hoy, ya conociendo la historia, solo hubiera sido cambiar a un demonio por otro.
No me extrañaría, para nada, que el atentado fuera de alguna forma apoyado por la inteligencia militar nazi, de ahí la prueba del arma utilizada.
Bien conocido es que algunos nacionalistas ucranios apoyaron, hasta militarmente, a los alemanes e, incluso, hubo dos divisiones de tropas ucranias formadas por las SS, la Nachtigal y la Roland.
Siendo aún niño era común cruzarse, en conmemoraciones patrióticas, a veteranos llamados como ¨divisyneke¨ (divisionarios), cargados ellos de extrañas condecoraciones para mi, que al momento de alguien preguntar sobre estos personajes, solo el silencio era la respuesta.

Además, no solamente quiero condenar, en este artículo, los vejámenes perpetrados por nazis y soviéticos, sino también los cometidos por los polacos.
En aquel entonces Polonia era un país recientemente independizado, pero que ante la menor posibilidad de expansión territorial, no dudó en utilizar métodos tan aberrantes como las grandes potencias.

El final de Matseiko

Vivió sus últimos años en un asilo para ancianos, en la ciudad de Villa Adelina. Convivió con una mujer en la Argentina mientras residió en la ciudad de Berisso, no tuvo hijos. Nació en 1913 y murió en 1968, casi en la indigencia, dado a la bebida y atropellado por un tren. Nunca se supo si su muerte fue accidental y por voluntad propia, pero al momento de producirse se encontraba muy alcoholizado, no descartándose la posibilidad que ello provocara su caída debajo de las ruedas de la formación ferroviaria.
En esos últimos años se lo veía muy desmejorado fisicamente y con un evidente signo de tener un tumor, o algo similar, en la cabeza. Fue sepultado en el cementerio de Lanús, costeando algunos allegados los gastos de sepelio y la tumba que se erigió en el lugar.
Fue un Patriota, víctima de un momento histórico sumamente complejo.

dp

Agradecimientos
Agradezco profundamente a varias personas que colaboraron aportando sus conocimientos y material informativo, pero que, por desgracia no desean ser reconocidos publicamente.
También a mi hermana, Alicia, que contribuyó con sus traducciones del ucranio, a desentrañar los misterios de un idioma muy antiguo, que mi estupidés adolescente impidió que yo lo estudiara como debiera.
Agradezco a mi Padre, quién me dio todo.

Aclaración 1
Sobre las consideraciones políticas escritas, solo el suscripto se hace cargo de las mismas, dado el grado de sensibilidad que conozco dentro de la colectividad ucrania al tocar los temas relacionados con la Segunda Guerra Mundial y las alianzas políticas tejidas en la misma.

Foto de voluntarios ucranios de la División Nachtigall de las SS. El escudo (al centro, arriba) es el de esta División.


Aclaración 2
No existe forma de verificar directamente la autenticidad del arma (además de la palabra y la mención que se hace de ella en un libro) por el simple hecho que una certificación de la misma inculparía a alguien en la concreción del atentado, en un asesinato.
¿Para validar esta autenticidad Matseiko hubiera estado dispuesto a autoincriminarse y hasta ser pasible del accionar de la justicia argentina y polaca, dado la existencia de relaciones diplomáticas entre estos países?, recordar que esta circunstancia casi ocurre. ¿O tal vez vivir sabiéndose perseguido, aún en la Argentina, y estar expuesto a una venganza?.

Fuentes en Internet
http://www.clio.fr/CHRONOLOGIE/chronologie_ukraine_du.asp
http://www.nexusboard.net/showthread.php?siteid=6365&threadid=243942
http://www.ww2f.com/russia-war/13656-nightingale-battalion.html
http://es.metapedia.org/wiki/Fascismo_ruso
http://www.jmfirearmscollection.com/?MW=5&COD=55&TIPO=P
http://www.quebec-ukraine.com/lib/sources/benoist_mechin_04.html
http://www.ucrania.com/article_read.asp?item=138
www.brama.com/news/press/thumbs/010210neskorenyi6.jpg . New York, NY – The Ukrainian Congress Committee of America (UCCA), Oles Film, Dovzhenko National Film Studio and Ukraine’s Ministry of Culture proudly present the New York City premier of the long awaited feature film "The Undefeated." The two hour feature film in Ukrainian with English subtitles, depicting the life of UPA ("Ukrayinska Povstanska Armiya" - Ukrainian Insurgent Army) General Taras Chuprynka – Roman Shukhevych will make its American debut on Sunday, March 11, 2001 at 2:00PM and 4:30PM at the NYU Cantor Film Center located at 36 E. 8th Street (between Broadway and University Place) in New York City.
http://www.mw.ua/1000/1030/34310
www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php

Fuentes Bibliográficas
a. Мірчук П. Нарис історії ОУН… — С. 337 — 348, 382 — 384. (Mirchuk P. Essays in the history of the OUN - p. 337- 348, 382-384. Publicado en: http://www.wikipedia.mil.pl/en/wiki/Roman_Shukhevych.html .
b. OUN (Organización de Nacionalistas Ucranios), su historia entre 1929 y 1954. Editorial PIUF, París, Francia. 1955.
c. Iaroslav Stetsko y la libertad de Ucrania. De Nicolás Szafowal. Ukrainisches Institut fur Bildungspolitik. Munich, 1988.
d. Historia de OUN (período 1920-1939 Tomo 1), de Pedro Milchuk. Editor Stepan Lenkausky, Londres, 1968. En esta publicación aparece la descripción del arma y está el mejor relato de la concreción del atentado.

DE MONOGRAFIAS.COM

Felicitaciones daniel_pena_11:

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dp

domingo, 4 de mayo de 2008

LOS PREMIOS NOBEL ARGENTINOS


Un dato no menor: de los catorce premios Nobel obtenidos por Latinoamericanos, 5 fueron argentinos.
Este dato marca a las claras el nivel del desarrollo intelectual de un país.
Pero hay otro dato más relevante aún: de esos cinco premios, 3 fueron de ciencias y en ningún caso este premio fue compartido.
Los otros dos premios fueron los Nobel de la Paz.
México, obtuvo un premio Nobel de Ciencia (Química), aunque compartido con otras dos personalidades, uno estadounidense y otro holandés. El mexicano ganador, Mario Molina, poseía la nacionalidad norteamericana y residía en ese país. El motivo fueron sus estudios realizados sobre la capa de Ozono.
Un nacido en Venezuela, aunque residente en los Estados Unidos desde su adolescencia y egresado universitario en ese país, Baruj Benacerraf, obtuvo el Nobel en Medicina en 1980, compartido con otros dos colegas.
Llama poderosamente la atención que ningún brasileño lo haya conquistado y que el siempre postulado literato Jorge Luis Borges, argentino, jamás lo pudiera lograr. Varios escritores argentinos, entre ellos, Ernesto Sábato, Cortázar y Mugica Lainez, siempre fueron nombrados como merecedores también. El cirujano argentino René Favaloro, con sus contribuciones a la cirugía del corazón, creador del sistema del by-pass, figura en una hipotética lista de merecedores, pero con algo grado de injusticia en su no distinción.
En el rubro con más conquistas de latinoamericanos se encuentra el literario, con 5 premios: Gabriela Mistral (en 1945) y Pablo Neruda (en 1971), ambos de Chile; Miguel Angel de Asturias (en 1967), de Guatemala; Octavio Paz (en 1992), de México; y Gabriel García Márquez (en 1982), de Colombia.
Nuestro sub continente fue galardonado por otros dos Premio Nobel de la Paz: Rigoberta Menchú, de Guatemala, en 1992; y Oscar Arias, de Costa Rica, en 1987 (quien actualmente ocupa por segunda vez la Presidencia de la República de Costa Rica)

Los Nobel argentinos son:

Luis Federico Leloir (aunque nacido en París accidentalmente, poseía la ciudadanía Argentina por tener padres de esta nacionalidad. Regreso al país siendo un bebé). Por su trabajo sobre el proceso de los azúcares complejos que se descomponen en carbohidratos simples. Premio de Química en 1970.










César Milstein (aunque radicado en el Reino Unido desde mediados de la década de los 60). Por sus estudios sobre Inmunología, premio de Medicina en 1984.












Bernardo Houssay, por sus trabajos sobre la glándula pituitaria, premio de Medicina, en 1947.













Adolfo Pérez Esquivel, por su defensa de los derechos humanos, premio de la Paz en 1980 (en medio de la dictadura militar).












Carlos Saavedra Lamas , por intervenir en la conclusión de la guerra del Chaco, disputada entre Paraguay y Bolivia (ocupaba el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina), premio de la Paz en 1936.










Nota:

El premio Nobel de La Paz, Dr Saavedra Lamas, fue cesanteado en su cargo de docente de la UBA en 1946, cuando Perón intervino la Universidad. Su delito: no adherir al nuevo gobierno.

El premio Nobel de Medicina Dr Houssay fue cesanteado en su cargo de investigador de la UBA por el gobierno de facto de 1943, del cual el Coronel Perón formaba parte y luego sería vicepresidente. El delito del Dr Houssay: firmar una solicitada en apoyo a los aliados que se enfrentaban a la Alemania nazi. Otro gorila más.

También en 1943 el futuro premio Nobel Dr Leloir abandonó su cargo de investigador en la UBA en solidaridad con su maestro el Dr Houssay. Emigró a EEUU y regresó a la argentina en 1946. Desde entonces y hasta el fin de sus días trabajó en la fundación Campomar, dado que la universidad intervenida por el peronismo le cerró las puertas


dp