martes, 15 de octubre de 2024

HITOS DE LA MARCHA DE SAN LORENZO




El día que los nazis entraron a París con la Marcha de San Lorenzo (y que nadie recuerda)

POR UNIVISION



Todos conocemos la Marcha de San Lorenzo. En la escuela la cantamos hasta el cansancio en actos sobre nuestra independencia y en cada 17 de agosto, fecha en la que se conmemora la muerte del General San Martín.

La canción patria cuenta la historia del Combate de San Lorenzo, una batalla decisiva en la Guerra de la Independencia Argentina. La misma además resalta el carácter heroico del padre de nuestra patria y del Sargento Cabral, quien dio su vida para salvar al General en el fragor de la batalla.

La misma fue estrenada en 1902 y se convirtió en una de las marchas militares más famosas del mundo. Fue usada en la coronación de varios monarcas británicos y las bandas de Uruguay, Brasil, Polonia y Alemania la incorporaron a su repertorio.


Pero esto provocaría una polémica años más tarde.

El terror invade Europa


El 14 de junio de 1940, las fuerzas de la Alemania Nazi ocuparon París. La capital francesa había caído frente a las ambiciones de Hitler y así, la Segunda Guerra Mundial empezaba de la peor forma para los aliados.


Al ingresar a la ciudad parisina, los nazis montaron un gran desfile para mostrarle al mundo el poderío del «nuevo orden mundial». Así, miles de tropas desfilaron por la mítica avenida de los Campos Eliseos, pasando por el Arco del Triunfo ante la mirada horrorizada de cientos de franceses.

Sin embargo, hubo una particularidad: los soldados de la Wehrmacht desfilaron al compás de la Marcha de San Lorenzo. La canción que una vez conmemoró la liberación de un pueblo, ahora daba inicio a una sangrienta ocupación.


¿Por qué la eligieron?

Resulta que previo al ascenso del nazismo, el ejército argentino le «obsequió» nuestra marcha al ejército alemán como gesto de amistad. Ellos a cambio nos obsequiaron otra canción, llamada Alte Kameraden (Viejos Camaradas).

Por una cuestión azarosa la canción terminó siendo utilizada años más tarde para el desfile nazi por las calles de París. Afortunadamente, cuando la ciudad fue liberada en 1944, el general Dwight Eisenhower ordenó (en un acto de desagravio) que las tropas aliadas ingresen a la ciudad al compás de la misma marcha.

Metida de pata


Lo que pocos saben es que, años más tarde, la utilización de esa canción casi genera un conflicto diplomático entre Argentina y Francia. En 1964, el Presidente de Francia Charles de Gaulle visitó nuestro país. Era la primera visita de estado de un mandatario francés en la historia.

De Gaulle era un héroe de la Segunda Guerra Mundial y fue protagonista de la liberación de su país. Quizá fue por eso que no le gustó nada cuando, durante su recibimiento en el país, la banda tocó la Marcha de San Lorenzo, asociada fuertemente con aquella ocupación que tanto daño les hizo.

Afortunadamente, la situación no escaló de un simple error protocolar y no dañó nuestras relaciones con el país. Sin embargo, forma parte de un curioso capítulo de la historia mundial que no siempre aprendemos en el colegio. ¿Lo conocías?


Fuente: https://www.univision.com/explora/el-dia-que-los-nazis-entraron-a-paris-con-la-marcha-de-san-lorenzo-y-que-nadie-recuerda


dp



miércoles, 9 de octubre de 2024

LA HISTORIA OCULTA DE LA TORRE Y EL MÁSTIL DEL ESTADIO DE RACING





El Cilindro recuperó sus planos


Acá están, estos son: Elsa y Eduardo Baumeister donaron al Archivo Histórico un material fundamental para reconstruir la memoria del club. Conocé detalles inéditos de un estadio grandioso.



En un instante, la voz de Elsa amagó a quebrarse. La miraban absortos un pibe de 20 y un tipo de 50. Ninguno de los dos podía terminar de creer que los papiros que estaban abiertos sobre el pedazo de madera en el que Ricardo Zielinski apoya los codos cada vez que habla en conferencia de prensa fueran los planos originales del Cilindro. Pero sí. Ahí estaba ese jirón fundamental de la historia de Racing y ahí estaba también la emoción de Elsa, sentada al lado de su hermano Eduardo, ante el recuerdo imborrable del aporte de su papá, Eduardo E. Baumeister, a la construcción del Estadio Presidente Perón. Ni pudo ni quiso ocultar su alegría la hija del ingeniero que hacia finales de la década de 1940 participó de la gestación de la casa de la Academia: “A mi papá le hubiera encantado que los planos estuvieran de nuevo acá. Estamos muy felices de colaborar con el Archivo Histórico”. 


Elsa y Eduardo gambetearon el primer calor potente de la primavera como pudieron. Con el asombro devorándoles los rostros, fueron y vinieron por el campo de juego sin dejar de comentar los detalles de una historia muy poco conocida en el club. Claro que se sacaron fotos con el mástil de fondo y claro que se sacaron fotos contra uno de los arcos y claro que se sacaron fotos en el banco de suplentes local. Absolutamente lógico: los dos querían que ese momento quedara retratado para la eternidad. “Mi papá contaba que tuvo que hacer una maqueta del estadio, a la que le faltaba una parte considerable, para llevársela a Perón. La idea era mostrarle que debían aparecer los fondos para finalizar la obra”, relató Eduardo antes de aclarar que, de chico, había estado varias veces viendo partidos de Racing de la mano del hombre que le había enseñado a disfrutar del fútbol. 





La Compañía General de Obras Públicas S.A (GEOPÉ), una de las empresas constructoras más destacadas del continente, fue la encargada de llevar adelante la monumental edificación. Surgida como una filial de la compañía Philipp Holzmann, de capitales alemanes, ganó prestigio desarrollando proyectos urbanos como El Obelisco, el Colegio Nacional de Buenos Aires y La Bombonera. El abuelo de Elsa y de Eduardo trabajaba ahí. Falleció joven y su hijo consiguió ocupar su lugar. Así fue como se le presentó la oportunidad de poner su capacidad laboral al servicio de la Academia, que consumó el anhelo  de tener un gran estadio propio el 3 de septiembre de 1950 en el triunfo por 1 a 0 frente a Vélez.  


Pero la clave de todo esto radica en el mástil. Que no es cualquier mástil ni está ubicado en cualquier lugar. Según explica Elsa, su papá nació a las tres de la tarde de un 28 de septiembre y, para estampar su sello en la obra, colocó el mástil de tal forma que, en la fecha de su cumpleaños y a la hora de su nacimiento, la sombra se proyectara justo en la mitad de la cancha. Sí, así de increíble como suena: un juego de luces y de sombras que expone con evidencia la imaginación del ingeniero Baumeister. Inédita para la mayoría de los hinchas, la leyenda conmueve los oídos atentos de quienes caminan los días con la sensibilidad a flor de piel. Por esas vueltas de la vida, Eduardo, un reconocido sociólogo especializado en asuntos agrarios, se hizo amigo de Eduardo “Lali” Archetti, un brillante intelectual santiagueño que realizó notables estudios sobre la relación entre el deporte y la sociedad –escribió, entre otras cosas, “El potrero, la pista y el ring: Las patrias del deporte argentino“ y “Masculinidades: fútbol, tango y polo en la Argentina“-. Juntos, en Oslo –donde vivía Archetti desde que se exilió en 1976-, en Managua –donde reside Eduardo desde hace décadas- o en Buenos Aires –una patria común para ambos-, repasaron una y mil veces una historia que hasta al propio Archetti, un erudito en mitologías futboleras, le sonaba imposible.  


Pero lo cierto es que los planos están acá, en el Archivo Histórico de Racing. Gracias a los hijos del ingeniero Baumeister y gracias a todos los que apuntalan a diario la gestación de la memoria colectiva del club. Pueden dar fe de tanto trabajo el pibe de 20 y el tipo de 50 que, todavía absortos, miran con admiración los ojos de Elsa. 



Fuente: https://www.racingclub.com.ar/archivo-historico/nota/2016/11/6451_el-cilindro-recupero-sus-planos/ . 8 de Noviembre de 2016



dp




viernes, 4 de octubre de 2024

SAN MARTIN Y EL MARXISMO




Roberto Colimonio y Juan Marcelo Calabria - Miembros de la Academia Nacional Sanmartiniana. Autores de: “San Martín, más allá del bronce”.



San Martín y el Manifiesto Comunista - Por Roberto Colimonio y Juan Marcelo Calabria. 21 de abril de 2018.




El Manifiesto del Partido Comunista (Manifest der Kommunistischen Partei, por su título en alemán), muchas veces llamado simplemente el Manifiesto Comunista, es uno de los tratados políticos más influyentes de la historia de la humanidad.

Consistió en una proclama encargada por la Liga de los Comunistas a los filósofos Karl Marx y Friedrich Engels y fue publicado por primera vez en forma anónima, en Londres, el 21 de febrero de 1848. Cuando redactó el Manifiesto, Karl Marx ya había sido expulsado de Alemania y de Francia por sus ideas socialistas y su activismo; durante su exilio en Londres escribirá casi toda su obra.


"El Manifiesto" fue rápidamente difundido por toda Europa, teniendo especial repercusión en Francia.


La opinión sanmartiniana


Dos años antes de morir, radicado en Boulogne sur-Mer, el Libertador de América José Francisco de San Martín, con 70 años de edad, escribía una interesante carta al entonces Presidente de la República del Perú, Ramón Castilla y Marquesado, quien había servido en su juventud en el ejército español, para luego ingresar en las filas patriotas en 1822, en el último año en que el Gran Capitán ejercía su mandato en Lima.


El otrora Protector del Perú, recibía frecuentemente cartas de los altos dignatarios de los países que había liberado en América, muchos de los cuales habían actuado en la campaña libertadora. Reservado y hasta parco, como lo había sido toda su vida, solía abrirse al diálogo tanto personal como epistolar a partir de alguna anécdota y/o recuerdo que su interlocutor supiera evocar y de ese modo desencadenaba una charla franca y fraterna con el anciano Titán de los Andes.



En esta oportunidad San Martín en carta, fechada el 11 de setiembre de 1848, escribía entre otras muchas cosas al Mariscal Castilla sobre los acontecimientos que se sucedían en Francia y en Europa. Recordemos que la nueva Revolución Francesa que se estaba desarrollando por esos años tenía un condimento de gran repercusión, como fue la publicación del manifiesto comunista del 21.Feb.1848, hechos que lo llevaron a asegurar: "El transcurso del tiempo, que parecía deber mejorar la situación de la Francia después de la revolución de Febrero, no ha producido ningún cambio, y continúa la misma o peor, tanto por los sucesos del 15 de mayo y los de junio, como por la ninguna confianza que inspiran en general los hombres que en la actualidad se hallan al frente de la administración. Las máximas de odio, infiltradas por los demagogos a la clase trabajadora contra los que poseen los diferentes y poderosos partidos en que está dividida la nación; la incertidumbre de una guerra general, muy probable en Europa; la paralización de la industria; el aumento de gastos para un ejército de quinientos cincuenta mil hombres; la disminución notable de las entradas y la desconfianza en las transacciones comerciales, han hecho desaparecer la seguridad, base del crédito público; este triste cuadro no es el más alarmante para los hombres políticos del país; la gran dificultad es el alimentar, en medio de la paralización industriosa, un millón y medio o dos millones de trabajadores que se encontrarán sin ocupación el próximo invierno, y privados de todo recursos de existencia; este porvenir inspira una gran desconfianza, especialmente en París, donde todos los habitantes que tienen algo que perder desean ardientemente que el actual estado de sitio continúe, prefiriendo el gobierno del sable militar a caer en poder de los partidos socialistas".





San Martín demuestra una clara visión de los sucesos políticos y sociales del momento que le toca vivir, y si bien no escatima en juicios de valor y una gran crítica a los acontecimientos que están alumbrando el mundo de ese momento desde su formación e ideas conservadoras, pero siempre consecuente con lo que ha sostenido toda su vida, demuestra una vez más la gran coherencia entre su pensamiento, palabra y acción.


Así el gran líder, aquel que siempre trató de "ahorrar sangre americana", el que fuera de los campos de batalla, donde aseguró la independencia, fue un impulsor de la paz social y los cambios graduales por imperio de las leyes, ve horrorizado la situación de una guerra europea, el hambre, y la poca confianza y seguridad que inspiran los líderes políticos ante tales circunstancias, reflexionando en ese crucial momento de la historia mundial:



"Me resumo el estado de desquicio y trastorno en que se halla la Francia, igualmente que una gran parte de la Europa no permite fijar las ideas sobre las consecuencias y desenlace de esta inmensa revolución, pero lo que presenta más probabilidades en el día, es una guerra civil, la que será difícil de evitar; a menos que, para distraer a los partidos, no se recurra a una guerra europea acompañada de la propaganda revolucionaria, medio funesta, pero que los hombres de partido no consultan las consecuencias".


Fuente: https://www.losandes.com.ar/san-martin-y-el-manifiesto-comunista-por-roberto-colimonio-y-juan-marcelo-calabria/



NOTA DE dp: Por las convulsiones sociales y políticas en París, San Martín decide mudarse al norte del país, justo frente a las costas  del Reino Unido. No es casual esto, tenía una vía de escape en caso de extrema necesidad.




dp




jueves, 3 de octubre de 2024

CURIOSISIMA CANCION




En 1972 el cantante italiano Adriano Celentano se rio de toda Italia. Lo hizo con "Prisencolinensinainciusol", un single pegadizo y animado que parecía estar cantado en inglés y que se convirtió en un éxito absoluto entre su público. La canción tenía la intención de sonar a su público italiano como si se cantara en inglés hablado con un acento estadounidense, sin embargo, la letra estaba hecha de palabras inventadas.

La intención de Celentano con la canción no era crear una canción de novedad humorística sino explorar barreras de comunicación y demostrar que a su público le gustaría solo por pensar que era en inglés.


dp







martes, 1 de octubre de 2024

AVIONES DE MONTAJE




Aquí hay un Librador B 24 y un B-17 Flying Fortress (debajo), vestidos como "aviones de montaje". Normalmente viejos aviones casi fuera de servicio. 



Su trabajo con sus inusuales marcas era simplemente ser agentes de posicionamiento mientras las formaciones de bombardeo masivo que se dirigen a Europa se estaban reuniendo en los cielos sobre Inglaterra y el Canal. 


Una vez que los aviones estuvieran en su lugar y en su camino, estos aviones desarmados simplemente volverían a la base, listos para hacerlo de nuevo una y otra vez. 



Por David Carr para History of the World



Fuente: https://www.facebook.com/JamalBeale443




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