martes, 29 de noviembre de 2016

TRES CADAVERES INVISIBLES



Escapa a toda regla sobre el ego de los dictadores, caudillos o simples gobernantes muy exhibicionistas, no ser velado con el féretro abierto, para que así el pueblo pueda despedirse convenientemente, dejando ver el dramatismo del momento y haciendo del culto a la personalidad un verdadero dogma.

Lenin, Mao, Chan Kai Sek

Lenin, Stalin, Mao, Franco, fueron solo algunos que usaron como herramienta propagandística sus propios cuerpos muertos, tal cual lo hicieron en vida.
Pero tres de ellos, todos recientes, populistas, profundamente antidemocráticos y más o menos pertenecientes a la izquierda, rompieron con esta fórmula.
Estos son Chávez, Néstor Kirchner y el mismísimo Fidel Castro, el propio jefe de la banda que capitaneó el proyecto del regreso de la izquierda y la toma del poder, ya no con métodos violentos, pero si camuflados bajo procedimientos democráticos, pero con el propósito final de convertir a sus regímenes en dictaduras
¿Porqué estos tres personajes no fueron velados a cajón abierto?
Solo una foto para recordar a Fidel
¿Para no dejar que se vea como los estragos de la vejez y una grave enfermedad redujeron la estampa de Fidel a un cuerpo debilitado con cara demoníaca? Hasta se anunció su cremación rompiendo así toda tradición funeraria en este tipo de personalidades.
Chávez
¿Para no permitir que Chávez sea exhibido también dañado por crueles padecimientos?
¿Para imposibilitar que se vea el rostro de Kirchner con secuelas que ponen en duda las verdaderas causas de su fallecimiento?
Por la no exposición pública de los cadáveres se tejieron infinidad de hipótesis, como el fallecimiento de Fidel mucho tiempo antes de la anunciado, incluso años antes. Similar conjetura se rumoreó sobre Chávez, solo con el objetivo de garantizar una sucesión dentro del régimen con la mayor seguridad, paz y a la persona adecuada que garantizara la continuidad del sistema.


¿Y el caso de Kirchner?  ¿Donde hasta se especuló que su velatorio en Buenos Aires fue solo un montaje y que su cuerpo nunca fue traído a la Capital Federal y ni siquiera se permitió la realización de su autopsia?
Estas preguntas marcan un sello final que despierta sospechas o al menos variadas hipótesis, que por tratarse de personajes tan públicos y trascendentes, merecen el esclarecimiento que piden muchos.
Fidel murió ya siendo un anciano, pero Chávez y Kirchner no lo eran y nadie contemplaba la posibilidad de la desaparición física de los máximos referentes de esos procesos políticos. Otro, Lula, apenas logró salvar su vida, también atacada por un dura enfermedad. 
También llaman la atención estos últimos datos. ¿Casualidad?

Lo que si importa tener presente ahora es el haber dejado de lado la propaganda política hasta sobre el cuerpo muerto de los “jefes”. 
Bajo otras circunstancias los mismos hubieran aprovechado, si pudieran, inmovilizar su último aliento, para ofrecerlo a su pueblo como último acto de su invaluable vida y como consuelo para los desdichados deudos.

dp

Franco


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Ególatras, adictos al poder.
Pablo Leiras

Anónimo dijo...

Excelente artículo.
Laura Alenny

eduardo morguenstern dijo...

La Muerte, con su sonora y ronca risotada final, vuelve a los tiranos a la humildad: humus, humores pestilentes,hongos y bacterias saprofitas, unas pocas larvas de artrópodos reductores de carne en descomposición...

Eduardo Testori dijo...

Mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.

Eduardo Testori dijo...

Mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.

Anónimo dijo...

Todo un símbolo. Igual más inteligente me parece hacer invisible el cadáver y no exponer las miserias. Eso los agranda.
Beatríz Noto