domingo, 16 de agosto de 2020

LA RESPONSABILIDAD FRANQUISTA EN EL HOLOCAUSTO


  • Han pasado 74 años desde que se abrieron las puertas de los campos de concentración nazis y 43 de la muerte de nuestro dictador. ¿No es hora ya de contar la verdad y de recordar lo que realmente sucedió?



Este domingo se celebra en todo el planeta el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. La fecha no fue elegida al azar. Fue un 27 de enero de 1945 cuando las tropas soviéticas liberaron la mayor factoría de la muerte de la Historia: el campo de concentración de Auschwitz. En las próximas horas se realizarán, también en nuestro país, decenas de actos para recordar a quienes sufrieron en sus carnes las garras del nazismo. Políticos y simples ciudadanos pensaremos en los millones de judíos exterminados y volveremos a maldecir a Hitler, a sus lugartenientes y a todos y cada uno de los europeos que hicieron suya la ideología nacionalsocialista.

Es bueno y necesario que sea así. La comunidad hebrea fue la principal víctima y los dirigentes de la Alemania nazi los mayores verdugos. “Principal víctima”, pero no la única; “mayores verdugos”, pero con numerosos cómplices. Por ello, sin restar protagonismo al genocidio judío, no deberíamos olvidar al resto de colectivos que estuvieron en el punto de mira del Reich: gitanos, soviéticos, polacos, homosexuales, testigos de Jehová… Una lista casi interminable en la que nosotros, especialmente, debemos incluir a más de 9.300 españoles y españolas que pasaron por los campos de la muerte de Hitler. Todos ellos provenían del entorno de la democracia republicana, liquidada por una sublevación militar respaldada por la Italia fascista y la Alemania nazi. Afortunadamente, cada año son más los municipios españoles que aprovechan el 27 de enero para homenajear no solo a los judíos, sino también a sus vecinos… A esos paisanos que sufrieron y/o murieron en campos de concentración como Mauthausen, Buchenwald, Dachau o Ravensbrück. Queda mucho por hacer, sobre todo a nivel estatal, pero hemos dado importantes pasos en el reconocimiento de estos compatriotas.
Otra cosa bien diferente es lo que ocurre cuando hablamos de los verdugos de aquel Holocausto. En esto no somos la excepción. Al resto de naciones europeas les ha costado y les cuesta reconocer su responsabilidad en aquellos crímenes. Francia no asumió públicamente hasta 1995 la culpabilidad de sus compatriotas colaboracionistas en la deportación de judíos a los campos de exterminio. Holanda, Bélgica o Ucrania siguen hoy minimizando la demostrada complicidad de buena parte de sus sociedades con los ocupantes alemanes. En Estados Unidos no quieren que se les recuerde el antisemitismo exhibido por no pocos políticos, empresarios y ciudadanos norteamericanos. Aún menos quieren oír hablar en Washington o en Nueva York de la ayuda prestada a Hitler para invadir Europa por algunas de sus multinacionales: la Standard Oil suministró el combustible que el líder nazi necesitaba para sus vehículos, made in USA, fabricados y vendidos por la Ford y por la General Motors. El remate, y nunca mejor dicho, lo firmó IBM poniendo sus equipos preinformáticos al servicio del Reich para elaborar los censos de judíos que facilitarían su exterminio.


Y en España… En España fue aún peor. Uno de los muchos capítulos que el franquismo borró de los libros de Historia fue su odio hacia los judíos y su complicidad no solo con el nazismo, sino también con el Holocausto. No mencionaré hoy las pruebas documentales que demuestran la responsabilidad directa de Franco en la deportación de aquellos 9.300 españoles a los campos de concentración, de los que 5.500 fueron asesinados. Esas evidencias han calado ya, afortunadamente, en buena parte de nuestra sociedad. En estas vísperas del 27 de enero, lo que también toca es recordar cuál fue la actitud del franquismo hacia los judíos.
La España de Franco se construyó, entre otras cosas, reivindicando la herencia antisemita de los Reyes Católicos. “Crearemos campos de concentración para vagos y maleantes; para masones y judíos (…) En territorio nacional no puede quedar ni un judío, ni un masón, ni un rojo”. Titulares como este, de un diario falangista de Cádiz en 1937, pudieron leerse durante toda la guerra contra la República. Tras triunfar la sublevación militar se cerraron las sinagogas y se prohibió a los judíos profesar su religión. Aunque la comunidad israelita era muy pequeña, en ciudades como Ceuta y Melilla donde sí tenía cierta visibilidad se produjeron ataques contra sus miembros. Las humillaciones más frecuentes fueron protagonizadas por falangistas que cortaban, en plena calle, los llamativos rizos que lucían en sus cabelleras los hombres y les obligaban a pasear por la vía pública mientras vaciaban sus intestinos debido a una forzada ingesta de aceite de ricino.
El nuevo régimen surgido tras la guerra no ocultaba su odio al judío y su respaldo a la “limpieza” emprendida por Hitler. Así lo verbalizó en numerosas ocasiones el propio Franco. Un buen ejemplo es su discurso de fin de año, pronunciado ocho meses después de la rendición republicana: “Ahora comprenderéis los motivos que han llevado a distintas naciones a combatir y a alejar de sus actividades a aquellas razas en que la codicia y el interés son el estigma que les caracteriza, ya que su predominio en la sociedad es causa de perturbación y de peligro para el logro de su destino histórico. Nosotros, que por la gracia de Dios y la clara visión de los Reyes Católicos, hace siglos nos liberamos de tan pesada carga, no podemos permanecer indiferentes ante esta nueva floración de espíritus codiciosos y egoístas”.
Durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, el régimen y su prensa no solo justificaron, sino que jalearon la persecución del pueblo hebreo. Manuel Aznar, abuelo del expresidente del Gobierno, escribió en ABC poco antes del inicio de las deportaciones en Francia: “Legiones de judíos y de masones cayeron sobre el pueblo francés como sobre un botín inmenso y allí hicieron cebo y carne para sus apetitos”. Lógicamente, cuando se “limpió” París de esas “legiones” de malvados judíos, la reacción de la prensa del Movimiento, teledirigida desde la cúpula franquista, fue de euforia: “Si es la raza perseguida, es por la maldición divina que lleva encima (…) Esos judíos que en Francia, Grecia, Turquía, Italia y costas africanas preparan sus maletas, son un indicio de aquel viejo tesón español de no admitir jamás lo antiespañol y de reconocer solo lo español y cristiano”; “Era de esperar la resistencia de muchos judíos a mostrar la estrella de Sión y el descaro de otros que la exhibían con más insolencia que circunspección. Y la aspiración de otros de frecuentar medios y lugares en que repugnaba la presencia de una casta internacional que es la responsable de los males que afligen a Europa. Ha desenlazado todo esto en un programa gubernativo que se propone resolver con criterio riguroso, implacable, el problema de convivencia entre la población y el elemento hebreo (…) Hoy no me he topado en la calle ni en el Metro con ninguna estrella amarilla. Es un indicio, acaso una prueba, de que la eliminación responde a un designio definitivo e inapelable”.
El régimen conoció y aplaudió cada paso hacia el Holocausto final dado por las huestes de Hitler, tal y como se reflejaba en los discursos y en las informaciones dictadas por el servicio de propaganda franquista y publicadas en los diarios: “Esta Segunda Guerra Mundial, según la profecía del Führer, acabará con la raza judía”; “El gobernador de Varsovia ha publicado un decreto prohibiendo que los habitantes de los barrios judíos se mezclen con el resto de los habitantes de Varsovia. Este decreto ha sido muy bien acogido…”; “El barrio judío de París. Saint Antoine ha sido fumigado, desinfectado mediante la eliminación del censo israelita, el cual acaba de ser conducido a campos de concentración”. Eran los tiempos en que cerca de 50.000 españoles combatían en la División Azul bajo las órdenes del Führer. Los españolitos de a pie leían emocionados las crónicas de Andrés Gaytan, que viajaba con los divisionarios y escribía cosas como esta: “Cuando en alguno de los pueblos donde hemos descansado había judíos, se notaba la diferencia que existe entre esta raza y las demás”; “los judíos, que en su carne pagan todos los pecados de su estirpe maldecida, tienen una mirada tierna de perro apaleado cuando el soldado español no le maltrata sin motivos”.  
Mucho más graves que las palabras fueron los hechos. Franco cerró las fronteras e impidió la llegada de los judíos que intentaban escapar desde la Francia ocupada por los nazis. Salvo excepciones, el paso solo se permitió a aquellos que poseían un visado de entrada a Portugal. De hecho, el Gobierno franquista cesó y castigó a sus diplomáticos que, desobedeciendo sus órdenes, se dedicaban a salvar vidas. Así le pasó al cónsul español en Burdeos, Eduardo Propper de Callejón. Rescatar de la muerte a miles de judíos a los que entregó un visado español provocó su relevo, su envío al ingrato consultado de Larache en el norte de África y le imposibilitó de por vida ascender al cargo de embajador.
En Francia, mientras tanto, los diplomáticos españoles solo recibieron de Madrid dos instrucciones: por un lado, no inmiscuirse en la política de los dirigentes nazis y del Gobierno colaboracionista de Vichy; por otro, hacer las gestiones oportunas ante las autoridades para hacerse cargo de las propiedades y de los bienes que abandonaban los judíos de origen español tras ser deportados. El dinero sí interesaba, las personas no. Estos y el resto de cónsules y embajadores informaron puntualmente a Franco sobre el incremento en el ritmo de los asesinatos y de las deportaciones a los campos de concentración.
Algunos embajadores, como Miguel Ángel de Muguiro en Budapest, se apoyaron en un decreto aprobado durante la dictadura de Primo de Rivera que permitía a los judíos de origen sefardí acceder a la nacionalidad española. De Muguiro lo empleó como argumento para conceder pasaportes españoles a centenares de judíos, lo que le costó el puesto y su inmediata repatriación. Su sucesor, Ángel Sanz Briz, continuó con la misma estrategia: también incumplió las órdenes que llegaban de Madrid y logró salvar así a unas 5.000 personas.
Ese antiguo decreto habría permitido a Franco salvar de las cámaras de gas a decenas de miles de judíos. En enero de 1943, en pleno arranque de La Solución Final, Hitler envió una circular a todos sus aliados, entre los que se encontraba España. En ella les daba un plazo de tres meses para “repatriar a sus judíos” de la Europa ocupada. En caso de no hacerlo, no había que ser muy listo para saber que su destino serían los campos de trabajo y/o exterminio. La respuesta que llegó desde Madrid fue de un absoluto desinterés, tal y como reflejaron en sus informes los diplomáticos alemanes. Tanto fue así que el Ministerio de Asuntos Exteriores franquista exigió a sus diplomáticos que se interesaran “solo por aquellos judíos de INDISCUTIBLE nacionalidad española”. Centenares de familias, cuyos ancestros provenían de la Península, acudieron en vano a nuestras sedes diplomáticas para pedir un pasaporte o un salvoconducto que les habría conducido hacia la vida. El resultado final fue desolador. Miles de sefardíes, 50.000 solo de la ciudad de Salónica, acabaron en las cámaras de gas de Auschwitz-Birkenau como consecuencia de esta meditada y premeditada inacción del Gobierno franquista.
En los momentos finales de la guerra, cuando ya se daba por segura la derrota de Hitler, Franco giró hacia los Aliados para intentar garantizar su supervivencia. Desde aquel mismo momento y durante los cuarenta años de dictadura los jerarcas del régimen se ocuparon de destruir la documentación que les señalaba como cómplices directos del nazismo. Tuvieron cuatro décadas para realizar ese trabajo y para reescribir una historia manipulada que continuamos estudiando las generaciones que crecimos en democracia.
Han pasado 74 años desde que se abrieron las puertas de los campos de concentración nazis y 43 de la muerte de nuestro dictador. ¿No es hora ya de contar la verdad y de recordar lo que realmente sucedió? ¿No es hora de señalar con el dedo a Franco cada Día del Holocausto?

Publicado el 
24 de enero de 2019 - 21:33 h

Publicación recomendada por mi amigo Enrique Morayta


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DIVISIÓN AZUL DE ESPAÑA EN EL EJÉRCITO NAZI



martes, 4 de agosto de 2020

LA LÓGICA DEL REBAÑO... o EL DISCURSO DEL AMO






Estoy cansado de que los funcionarios me subestimen y me traten de imbécil, de que me mientan desde el poder cotidianamente, de que intenten meternos un miedo innecesario con la pandemia y de que, con ese argumento, destruyan la economía de las personas, nos sigan robando con sus negociados y pongan en riesgo la salud de la República.
Se creen nuestros amos.
También me embola que muchos comunicadores y algunos medios de comunicación sean cómplices en esto de meternos miedo con esta severa gripe que vino de China. Y de que haya personas que les crean ciegamente.
Son los corderos.
Entiendo que hay que cuidarse y que, sobre todo, hay que proteger a la población de riesgo y tomar todas las medidas de seguridad razonables, pero avanzar sobre las libertades no es necesario: pareciera que los gobernantes se han enamorado de la cuarentena porque les facilita la cosa y no saben como salir, o no saben como dibujarla cuando ya no le puedan echar la culpa de todo al coronavirus. Mientras tanto, se siguen aprovechando de nuestro esfuerzo y, por prolongar esta parodia, ponen en riesgo las instituciones y 
las libertades que tanto nos costó conseguir y mantener.
Nos creen sus esclavos.
Estoy harto de que no haya Justicia y de que la impunidad reine sobre la honestidad, de que los intereses personales o grupales de muchos gobernantes estén por encima de los intereses de los ciudadanos y de que algunas personas hayan bajado los brazos o que otras miren para el costado por conveniencias personales, comodidad, temor o ignorancia.
Se sienten cómodos como esclavos.
Estoy podrido de la mediocridad de esos a los que les dicen políticos, y que no son más que politicastros, aventureros sin escrúpulos, o delincuentes, o improvisados paracaidistas, o seudo empresarios acostumbrados a lucrar con el estado, en algunas ocasiones también son familiares o figuras mediáticas surgidas de la farándula o el deporte, todos tienen una característica en común que los hermana: no son políticos han usurpado la Política.
Un dirigente político es otra cosa, es quien se capacita y se forma para estar a la altura de sus responsabilidades, es quien milita su territorio para estar al lado de la gente y así comprender sus problemáticas
Un Político es quien entiende a la Política como un servicio público, casi como un sacerdocio laico destinado a preservar el bienestar general, a incrementar el capital social del País y el progreso material y espiritual de su Pueblo.
Estoy cansado, aburrido de todas estas situaciones que nos hartan a muchos, y que también son provocadas para anestesiarnos, para aburrirnos de la "cosa pública", mandarnos a nuestra casa para que nos conformemos con la queja frente al televisor y dejemos de ser ciudadanos comprometidos con los valores que nos constituyen como Nación y que, al menos desde 1983, los argentinos -con aciertos y errores- reafirmamos elección tras elección como Nuestro Estilo de Vida: Unión y Libertad, Democracia y República.
Pero les tengo una noticia: No van a transformar al barbijo en una mordaza que me calle, ni en una venda que nos impida ver como se roban la Patria. No nos van a parar, somos muchos quienes tenemos Dignidad, Principios y Valores y -en el marco de la Constitución, los vamos a defender.


Autor:  PABLO COELHO


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viernes, 24 de julio de 2020

EL HOMBRE Y LA CATEDRAL






Premisa “En la historia de la construcción en piedra, sucede algo llamativo con la aparición de las ventanas y rosetones en las catedrales góticas medievales, la entrada de la luz, la apertura…la evolución del pensamiento…” Conferencia de Simbología por Daniel Pena.
Para intentar dar un acercamiento, desde la simbología general, ya que se trata de catedrales, esta vez  voy a recurrir a mitología y tradición judeocristiana, un poco de historia de los templos y una posible interpretación de los arquetipos.

 MITO

En el principio se cree que antes del “sea la luz” estuvo la creación del mundo Angélico, a Dios se lo representa como una enorme esfera, como un mar de luz , como una calidez y amor inmensos, una sensación cálida, abrazadora incomunicable, sin nombre, no podían nombrarlo, sólo describirlo, oculto tras el velo de la trascendencia, sin embargo se distinguía una Trinidad.
Luego ocurre la rebelión angélica
Hay varias versiones para la misma, la primera el orgullo, la segunda habla de una prueba inicial el impedimento de acercarse lo suficiente y ver el rostro de Dios tras el velo de la trascendencia y otra versión, la más concordante, la prueba era cuando esa “esfera de luz infinita” reveló el plan de creación del hombre y su encarnación en algo tan insignificante como una cría humana y  habitar en el corazón del hombre. Se ven distintas emociones a lo largo de cada versión para el inicio de la rebelión. En la primera el orgullo al ver sus propias magnificencias y cuestionar la naturaleza de esa fuente creadora que a veces hablaba y a veces se mantenía en silencio, la segunda interviene la sensación de rechazo en la cual no podían acercarse a su padre o creador  y en la tercera en la cual ese “mar de luz infinita” revela la creación del hombre y la encarnación en un humano, este hecho lo sentían una herida a sus importancias personales y sus inteligencias, la encarnación en algo tan inferior, no tenía lógica para ellos, el Creador de todo qué podría sacar de bueno de una experiencia humana?, se sentían desplazados, y lo más impactante la creación del mundo material de los sentidos y también el humano sería dotado del libre albedrío…
Según el mito de la creación de los ángeles, estos fueron creados como una palabra, una voluntad que emanó de la fuente creadora; en la creación del hombre pasa algo distinto del resto del proceso creador hasta ese entonces, es más personal, Dios se involucra,  con sus manos hace moldes de barro, le da de su aliento, de su chispa divina, algo no visto hasta ese momento. Comenzaba la era del hombre, el mundo de los cinco sentidos, el espacio y el tiempo medido ya no en evos, sino por días y noches junto con el velo del mundo material. Según el mito está es la principal diferencia entre la caída de los ángeles y la caída del hombre, los primeros estaban seguros de la existencia de Dios  y fue por iniciativa propia ya que veían esa esfera lumínica, en cambio en el hombre fue incitada y es un acto de decisión el creer, ni siquiera estaban seguros si realmente existe (las escrituras dicen que lo escuchaban o lo veían en sueños, pero no con la vista). Supuestamente esta es la diferencia por la que Dios perdona al hombre pero no a los ángeles. Otra versión indica que no había posibilidad de perdón, era imperdonable porque estaban tan enquistados y obstinados en su postura que jamás lo iban a pedir, tan alejados de la fuente que no tenían voluntad de rectificar su postura  y de allí comienzan las transformaciones espontáneas.
La pelea fue intelectual entre bandos de ángeles, pero Dios permaneció sentado en su trono mientras la pelea transcurría, algunos lo vieron como la indiferencia de un padre ante el dolor y rebeldía de su hijo, según el mito el que venció a Lucifer fue el arcángel Miguel con su famoso grito de -Quién como Dios?( Quis ut Deus?) Y clava la espada con la verdad en el pecho de Lucifer (en algunas versiones es una lanza).Y el perdedor del conflicto cae del cielo al grito de -No serviré!  (Non serviam). Sólo los caudillos extremos de la rebelión fueron encarcelados en prisiones eternas, y el castigo la lejanía de la fuente, pero al principal rebelde no lo encarceló, era su hijo que amaba y que con tanto esmero creó, tampoco lo excluyó aún de su presencia, en las escrituras relata que él se presenta ante Dios como el acusador del hombre, como si en cada acusación se leería un dejo de dolor y reproche, como si dijera un -Por estos me cambiaste?? (Una herida abierta parecida al mito de Prometeo). ( Al verlo desde este punto de vista hasta la tentación del desierto cobra otro sentido, ya no se ve desde una visión conservadora, sino entre el encuentro de un padre con su hijo rebelde, el te daré los reinos de la tierra si me adoras, se interpreta como - Querés a tus humanos, si me adoras acá los tenés, pero yo tenía razón, no era buena idea, mira a lo que llegaste en su forma humana, pero esto no sucedió, aún en la forma humana trascendió la coherencia entre lo que se cree, lo que se dice y lo que se hace). El premio de los ángeles por su fidelidad es que se le permitió ver el rostro de Dios y ya no les era oculto.
También de este relato se desprende un mensaje más, los dos motores que impulsó a cada caudillo en la batalla, por un lado los sentimiento de rechazo, orgullo herido y rencor llevaron a la criatura más bella e inteligente alguna vez creada a trasgredir los límites que nunca antes se habían pensado y por el otro lado uno de los ángeles pequeños e inferior en jerarquía motivado por el amor traspasó los límites de sus propias capacidades y contra toda probabilidad vence al ángel más poderoso, no una sino dos veces, transformándose en el Jefe del ejército de los Cielos.
Un Dios Todopoderoso, fuente de todo lo creado, Qué podría sacar de provecho de vivir una experiencia humana???? Esa respuesta sólo el ser humano la posee.
Como una idea importante del mito es la causa, el plan de crear un templo humano. 

RELIGIÓN

Empieza el sea la luz  con una palabra y la creación del mundo luego la creación del hombre y de la mujer…
En el Génesis relata que Dios se paseaba por el huerto del Edén y hablaba con Adán y Eva…
También se relata que luego de la salida del pueblo de Israel de Egipto, Dios les da los mandamientos y da Él mismo las instrucciones para la creación del tabernáculo, no deja ningún detalle librado al azar, tan detallada que es muy parecido a como un papá o una mamá le explica una tarea a sus hijos, las unidades de medición son en codos, lo que referencia al hombre como medida. También indica la creación del Arca, la cual representaba la presencia del Creador, que previo al éxodo  en el encuentro con Moisés, llamativamente al pregúntale como te llamas, le responde – Yo Soy. Ésta es  guardada en el lugar más reservado y Santísimo del tabernáculo y posteriormente en el lugar Santísimo del Templo.. Algo interesante del arca, en la cual las medidas son en codos también, hay dos querubines enfrentados, otra vez el concepto de la unión de los opuestos y un espacio delimitado entre ellos dónde la divinidad, en la nada o el todo, podía manifestarse. Pero algo importante de esta parte de la historia es que el arca se mueve, la tienda se mueve, dicho de otra manera Dios camina con el hombre, disfruta de ese contacto en el que el hombre lo elige desde su libertad …(Curiosamente desde el mito, el costo de esta compañía le valió una rebelión angélica).




Pasa el tiempo, sucesos en el medio, llegamos hasta el rey David, en un censo supuestamente para medir la fuerza militar como Nación, Dios se enoja y transcurrida la consecuencia, luego de perdonado, el rey David propone hacer un templo, lo que también podría tener fines políticos como la fijación de una ciudad capital, para la fundación de una ciudad hace falta una referencia. David consulta a Dios, y dice que él quiere levantar un templo, nace de la intención de David no por un pedido de Dios, pero Dios lo único que le dice es ,-Tu no, derramaste mucha sangre, que sea tu hijo Salomón.
Y vemos que la creación del templo, es una creación del hombre, es un diseño humano  (aunque se sigue la idea original). A diferencia de la creación del tabernáculo, en el que Dios mismo da la instrucciones y los detalles;  vemos que en la creación del templo Dios no interviene para dar indicaciones.
Es una obra magnífica de diseño humano que recuerda mucho a los templos egipcios, las dos columnas Jaquín y Boaz , la disposición alineada de los recintos, orientación este-oeste, el lugar Santo con ventanas para la entrada de luz  y en el lugar más profundo o interno, el lugar más sagrado, el cual era cerrado,  al igual que en la mayoría de los templos egipcios. También se observa ausencia de círculos estructurales. Uno de los datos llamativos son las proporciones, el lugar Santo de los Santos era un cubo de proporciones 1:1:1 y el lugar Santo un rectángulo con proporción 2:1.



Es llamativo lo de las proporciones, es como si se quisiera recrear la “ creación” en el Templo, volviendo un poco al concepto simbólico de número, y tomando los números bases, el dos está relacionado con los opuestos, necesarios para la generación o creación; el tres simboliza la relación de esos opuestos y está en un plano o dimensión distinta que los dos anteriores, se relaciona con la forma, así es como surge el  triángulo, y el número 5 tiene que ver con la regeneración o el espíritu, o el contacto con el mundo interno.
Uno de los símbolos muy antiguos  considerados como base de la creación, o “portal de nacimiento”, es el vesica piscis, son dos círculos entrelazados, del mismo radio. Para generarlos se necesitan dos puntos, dos opuestos, separados por una distancia y afinidad para entrelazarse.
Los opuestos representan la línea, la dualidad, pero para equilibrar la línea vuelvo a partir perpendicularmente, y ahí aparece los cuatro cuadrantes, el cuatro indica lo  terrenal.
Haciendo los cálculos del vesica piscis, aparecen los mismos valores que en el Templo. √2, √3 y √5 (este número también se usa para calcular el número áureo). Estos valores también se encontraban en otros templos.

Voy a hacer un paréntesis ya que hablé de portal de nacimiento, voy a mencionar otro símbolo, las tibias y las carabelas, tiene varios significados el más inmediato al verlo es los piratas pero también tiene otros por ejemplo la muerte como igualadora (todos somos iguales ante su guadaña), la transformación, lo efímero de la vida, peligro de muerte, el símbolo internacional de veneno ... se cree que su origen es más antiguo que los templarios, que remonta a Egipto para indicar que ahí descansaban los restos de alguien y no había que perturbarlo; la calavera con los huesos cruzados hace recordar la postura de Osiris, de hecho en los inicios de la civilización egipcia se enterraban los restos humanos directamente en el desierto y descubrieron que la arena actuaba como deshidratador natural y que aparentemente los convertía en incorruptibles, de allí también hizo que la arena la consideraran una sustancia mágica. En las culturas de la  antigüedad se creía que en la sangre estaba  la vida pero en los huesos se encontraba la información espiritual de esa persona, por lo que ambos se consideraban “ sagrados”. Los templos intentaban recrear la creación o ese “portal de nacimiento”, por lo que una de las profanaciones más graves era esparcir cenizas de huesos sobre un altar. O sea lo opuesto al nacimiento.
(Como dato curioso hubo un rey en Judá llamado Josías, que consideraba que la idolatría estaba destruyendo su reino, entonces profanó los altares de los dioses paganos para reestablecer el orden pero lo hizo de una manera particular, desenterró huesos, esparció sus cenizas sobre los altares y los prendió fuego allí sobre el altar. Llamativo, usó fuego, símbolo de poder y energía. Los templos intentaban recrear la creación, en el vesica la energía potencial está en el delta o en la diferencia de esos opuestos que se entrelazan, por lo que al profanarlo de esa manera, incluyendo símbolos de muerte y de poder, simbolizaba la destrucción o cierre total de ese” portal de nacimiento”.)

Volviendo al Templo…
 Diseñado por el arquitecto Hiram Abif, proveyendo de materiales y personal calificado Hiram rey de Tiro y por orden del rey Salomón.
Salomón construye el templo, y una vez finalizado, lo dedica a Dios y  cae fuego del cielo consumiendo los sacrificios en un despliegue de presencia y de poder, como un Padre avalando, coronando el trabajo, el esfuerzo, la perseverancia y la creatividad de sus hijos. Al morir Salomón, Israel se divide en dos reinos, es invadido, es llevado en cautiverio, el arca se pierde, el templo es destruido,  luego reconstruido…
Pasa el tiempo, pero algo cambia con la fijación de un Dios en un templo fijo, es fácil dejarlo allí encerrado y olvidado... llegamos a la época de Jesús en el cual en el momento de la crucifixión se rasga el velo de arriba hacia abajo, es el único detalle que se da, no dice si fue de afuera hacia adentro (para el cristianismo este hecho se relaciona con la redención y el libre acceso a la presencia de Dios; y el hombre como templo) pero tampoco dice si la ruptura fue de adentro hacia afuera …Y esto es algo mucho más llamativo y poderoso, da una idea de que Dios es algo tan grande, inmenso, poderoso, irrefrenable, incontenible, sin nombre, tan, tan, tan…la palabra “Dios” queda corta, puedo intentar describirlo pero ninguna se acerca a definir su esencia, la pérdida de la palabra.
En la historia asociada o simbólica vemos tres actos, Dios camina con el hombre, se lo puede olvidar en un templo pero sigue siendo una fuerza tan poderosa, incomprensible e inmanejable para cualquier ser que finalmente va a romper el velo que lo quiera contener y vuelve a caminar con el hombre.
Si se mira atentamente el final siempre se vuelve al principio. “Aquello que fue, ya es, y lo que ha de ser, fue ya .Y Dios hace que todo vuelva a repetirse”

En la construcción ocurre una historia similar de las pequeñas congregaciones móviles, en lugares ocultos identificándose con el pez ichtus o ichthys, (símbolo basado en el acrónimo griego ΙΧΘΥΣ  Jesucristo Hijo de Dios Salvador y el milagro de los peces; también como código de lugares seguros para adorar); luego pasó a las iglesias fijas, éstas eran sin entrada de luz cerradas al común de la población y posteriormente algo sucedió en la mente de un constructor de catedrales, hubo avances en la arquitectura, con sistemas de bóvedas de crucería, arbotantes, contrafuertes, pináculos, etc.  que permitieron distribuir el peso que anteriormente soportaban los muros y comenzaron a aparecer las aberturas, los vitrales que contaban relatos bíblicos, el pasaje de la luz y  en consecuencia la apertura al pueblo, este hecho dio inicio a una concatenación que inspiró al ser humano a animarse a acceder al conocimiento por fuera de los límites establecidos por el clero y la superstición.




Los templos y catedrales se disponían de este a oeste, si se dispone la catedrales con aberturas orientadas al trayecto del sol, quedan menos zonas oscuras, no haciendo falta esfuerzos para iluminar de día algunos espacios. También tiene otro significado, el sol naciente, sale de Oriente, al igual que dónde nace la cultura occidental.
También se ve que rara vez aparece el círculo en las construcciones de iglesias góticas.



ARQUETIPOS- SÍMBOLOS

EL PADRE 

El principal arquetipo que toma relevancia es el padre y su relación con la autoridad y la enseñanza. Una intrincada historia familiar ante la decisión del padre de crear, experimentar algo nuevo.
Desde la mitología, vemos la influencia en el comportamiento humano que puede tener la herida de rechazo y su contraparte el amor (en este caso del padre creador); y la decisión ante un mismo hecho, todo lo que puede desencadenar y transformar según la elección de que es lo que decidían alimentar  cada “hijo”. En ambos casos, hacer cosas de las cuales nunca se creyeron capaces para un lado o para el otro. A veces no son los hechos en sí sino como se sienten. La primer herida siempre es el rechazo. Cualquier hazaña es más fácil que enfrentarse al propio dolor. Se paga un precio también por no responsabilizarse de sanar las propias heridas, uno de ellos principalmente es la distorsión de la realidad que retroalimenta la llaga (Fuera de la narración también una persona herida escuchando lo que quiere oír está a merced del titiritero que reconozca el comportamiento). Pero del otro lado de la misma historia, el amor es la fuerza más poderosa.

EL BUSCADOR

 El viaje del héroe empieza con una búsqueda. Al describir el proceso de la creación, la historia  y la rasgadura del templo inevitablemente aparece algo perdido, una idea pérdida, algo en común con otras tradiciones y hasta con los cuentos fantásticos que le contamos a los niños, algo indefinible, oculto, que se perdió, que no se sabe bien qué es, se lo puede intentar describir pero no definir … una nostalgia a un estado inicial, a un acercamiento a la fuente, a la inmortalidad del Edén, a la emanación de ese mar de luz, una añoranza al estadío pluripotencial de la propia vida o de la encrucijada dónde se definió el propio destino ... y en todas esas historias cuando se consigue lo buscado, se ve que no era el objeto perdido en sí, sino lo que representaba,… se encuentra la lámpara mágica ,pero la historia del personaje no termina allí, sino que lo quiere usar para eliminar los obstáculos del camino o tener las oportunidades que en su situación natural no podía conseguir… el reino, la mano de la princesa…y siempre finaliza una vez integrados los elementos con la Aceptación. Aun así es una idea universal y latente en casi todas las culturas.

LA CATEDRAL O EL TEMPLO

Los templos tenían la intención de ser una representación de la relación entre el microcosmos y el macrocosmos, acercar la tierra al cielo, o los hombres con Dios.
Desde la simbología general, la representación de Dios era un círculo con un centro invisible en cualquier parte con diámetro infinito que lo Ordena todo, también representa lo eterno, lo infinito, la creación, el universo. Esto se ve también en la historia del arte del Renacimiento, cuando se representa creación aparece Dios fijándose como centro y los brazos formando un compás para trazar el círculo, este concepto tiene un supuesto origen en las Escrituras “Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo” y se réplica en casi todos los maestros renacentistas, aunque es una idea más antigua que ya la manejaban los geómetras egipcios.
Pero otro significado, el círculo también simboliza la llama divina en el hombre.
Dado el objetivo que tenían los templos y la representación que se le daba al Creador y a esa chispa divina, uno esperaría encontrar muchos círculos.
En la historia de los templos se ve, en el tabernáculo indicado por Dios mismo, no hay círculos en la estructura; en el templo de Jerusalén creado por el rey más sabio de todos los tiempos y el mejor arquitecto de la historia, no hay círculos estructurales, en las catedrales hechas por los constructores góticos  se podría decir que en general tampoco los había.
Quizás para encontrar el círculo habrá que volver al Génesis, al hombre de Vitrubio …o tal vez extender los brazos y las piernas frente a un espejo..



CONCLUSION

La clave está en que la catedral es la propia vida.
Al igual que el Templo también tenemos un lugar, el más sagrado de todos, donde guardamos lo que más atesoramos, dónde nadie puede llegar, sólo nosotros mismos si estamos dispuestos. Y allí reside nuestra fuente de presencia, poder y  autoridad propia, que en definitiva es la identidad, quién sos.
Se puede deducir que se paga un precio por no hacerse responsable de sanar las propias heridas. Se paga un precio por no aceptar. Se paga un precio por no reconocer ni valorar nuestro sagrado interno. A lo largo del viaje, varias veces morimos, pero depende de cada uno que se hace con esas cenizas, si se resurge como un Fénix o si las esparcimos sobre nuestro altar, y vamos secando nuestra propia vida. Y también se paga un precio por esto, uno de los más altos. 
Si disponemos las ventanas del templo en el mismo recorrido del sol, a lo largo de los años tendremos más horas de luz que de oscuridad.
Lo más interesante de toda la historia, en modo sintético, es la tremenda repercusión de hechos simbólicos simples en la mente humana,…
una apertura en el velo,…
una ventana en la catedral ,…,
y luego la evolución del pensamiento.


Autora: ELIZABETH RIOS


Fuentes
Conferencia de  Simbología Reconciliando Mundos 2020,  Simbólogo Daniel Pena, 
Historia del mundo angelico, Teólogo J.A Fortea
Egipto, signos y símbolos de lo sagrado, Elisa Castel Ronda
Biblia on line ( versiones varias).
El Hombre y sus símbolos de C.G.Jung.


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