martes, 7 de febrero de 2017

SARGENT PEPPERS CAMBIO AL MUNDO...HACE 50 AÑOS




Hace 50 años cambió mi vida. A punto de cumplir 59 ahora, recuerdo el momento exacto, el lugar y como descubrí una forma de escuchar una música nueva, compleja, que abría mentes y sensaciones, que me elevaba.
Hace 50 años en la casa de mi amigo Román “Romy” Atamaniuk, algo mayor que yo, emigrado a España y recientemente fallecido, escuché por primera vez el álbum más emblemático, fascinante y perfecto de la historia de la música moderna: Sargent Peppers Lonely Hearts Club Band, de The Beatles.
Fue lanzado el 1 de Junio de 1967. Poco tardó en llegar a la Argentina y esa tarde lo escuché y cambié, para siempre y para bien, mis gustos musicales y, en muchos aspectos de mi forma de ser.
En la Argentina oíamos al menos  mi círculo de relaciones y yo, algo de folclore y música pop, interpretada por cantantes como Palito Ortega, Violeta Rivas, luego Sandro y muchos otros similares, que ni vale la pena recordar, al menos por su buen gusto. Madre mía… que cambio. Como me abrió la cabeza cuando apenas tenía 9 años; si, fui precoz, al menos en eso.
De pronto irrumpe este disco y ya nada fue igual. Música, modas, comportamientos sociales, formas de hablar, actitud ante acontecimientos públicos y políticos. Sexo. Casi todo fue distinto. 
Nace la corriente de la Psicodelia, entre vahos libertarios, drogas y destrucción de prejuicios, pero todo en beneficio de la libertad de expresión. Los movimientos socio-estudiantiles sacuden en el Mayo francés, México y pegan en nuestro Cordobazo. La imaginación al poder.
El abrió el paso a Los Gatos, Almendra, luego Sui Géneris, Vox Dei, entre otros. La música nativa explotó en modernismo y actualización compulsiva, intentando abrirse camino en un país conservador, militarizado, queriendo romper con sus pelos largos y rebeldía incipiente, con tanta mediocridad creativa.
Fue un shock tremendo para mi y muchos. De baladas color de rosa pasamos de golpe a la estridencia de música mucho más elevada, orquestada, super electrónica, adaptada casi a las imágenes del hombre en la Luna y no la híbrida de la post II Guerra Mundial.
Y todos nosotros cambiamos.
Alguna vez leí por ahí que se hizo una amplia encuesta en todo el mundo, donde se preguntaba ¿cuáles fueron los máximos acontecimientos que la gente recordaba de la década del 60 ? y salieron votados la llegada a la Luna (1969), el asesinato de Kennedy (1963) y el lanzamiento de Sargent Peppers (1967). En el mismo interrogatorio se preguntaba si recordaban los encuestados como se fueron enterando de los acontecimientos que consideraban los más importantes, y casi todos podían describir perfectamente la forma, momento, lugar, donde recibieron esas noticias.
Acontecimientos tan dispares y de dimensiones muy distintas eran considerados como reales marcadores de una época. Para mi lo fueron, porque esas tres noticas me impactaron tanto que, siendo aún pequeño me conmovieron y lo siguen haciendo.
Después seguí presenciando acontecimientos importantes para la historia: la violencia que se desató en la Argentina a partir de la muerte de Aramburu, los movimientos subversivos, la inestabilidad institucional, las crisis económicas en lo personal y familiar, la quiebra de la empresa de mi padre con todo los problemas que nos trajo esto, incluso la falta de alimentos.
Fui creciendo, pero siempre de la mano de The Beatles y su música, luego vino Pink Floyd, Queen. Led Zeppelin, Deep Purple, pero fue en esos años 60 donde todo cambió.
Ahí se creó la música moderna y fue Sargent Peppers el detonante, sin el todo sería tan distinto…
Gracias a esos genios de Liverpool que me mostraron el camino nuevo y desafiante que se abría y del cual nunca me aparté.
Que emoción  siento al escribir esto, es cuando la felicidad te hace lagrimear de dicha. 
Estoy por irme a dormir, pero seguro antes me daré una vuelta por el cielo, con Lucy y sus diamantes y recordando a mis amigos, muchos, como Romy, Juancito Regey, Mario Taras, que ya no están, pero que me siguen ayudando, siempre de cerca.


dp






5 comentarios:

Eduardo Prina dijo...

Tu gusto por los Beatles es casi legendario. No dudo que ese día fue para vos una auténtica epifanía

Anónimo dijo...

En mi caso, recuerdo muy bien, la primera vez que escuché una canción de los Beatles, en 1966. Fue en Lanús, yo tenía 12 años, y me encontré en la calle a mi amigo y compañero de escuela Pepe Luis, y me dijo que lo acompañara a su casa, porque le habían regalado un disco simple, con dos grabaciones de los Beatles. Quiero agregar que en realidad en materia musical, ya habían implantado en nosotros una semilla, ya que en los recreos de nuestra escuela, solíamos escuchar a Chopin, Mozart, Litz, y otros. Posteriormente en el secundario en Adrogue, llegaría el Jazz, Count Bassie, Duke Ellington, también grabaciones nacionales, el mono Villegas, Hernán Oliva, Gato Barbieri, The Shakers que eran uruguayos. Luego Morís, Spinetta, Nebbia, entre otros. No quiero olvidarme de Bach, y de la canción de María E. Walsh para el señor Juan Sebastián. También estuvo presente en ese ambiente musical de mi infancia, el tango, ya que al ir a comprar el pan a la panadería El Mortero, en Lanús, pasaba por algún viejo bar de Lanús, recuerdo el sonido de Re Fa Si, de Fresedo, a Horacio Salgan y De Lío. Por supuesto que también se escuchaba canciones de Gardel, Julio Sosa, Edmundo Rivero, Ángel Vargas.

También mi amigo se fue a vivir a España, hace ya mucho tiempo. Nuestra escuela primaria estaba en la calle Ministro Brin, en Lanús. No nos obligaban a comprar libros de texto, pero teníamos una cooperativa de consumo, que compraba los libros y útiles al por mayor, con los libros se formaba una biblioteca y se estudiaba en equipo. En esa escuela, iba también el hijo de Pedro Dellacha, que integró la gran selección de fútbol, que en un sudamericano, goleó al brasil de Pelé. Ahí jugó Sivori, Angelillo y Machio, el loco Corbata. En la esquina de Pavón y Máximo Paz, funcionó el Bar El Angelillo, supongo que un homenaje al jugador.
Don Pedro, falleció hace algunos años. Un caballero fuera de la cancha. En los últimos años estuvo en un geriátrico.
Digo Maschio. Al único que vi jugar, ya de regreso de Italia, y en el Racing del 66, en la cancha de Banfield, que queda cerca de mi casa. En ese Banfield, los "barras" de ese tiempo, iban a la sede a presenciar las simultáneas de un gran maestro que tuvo el club, don Julio Bolbochan. Recomiendo una partida donde perdió, pero contra uno de los grandes de la historia, Bobby Fisher.

Raúl Bolatti

Anónimo dijo...

En mi familia había muchos músicos mi tío abuelo tenor reconocido (el primer tenor argentino en cantar en el Colón, Mi Tía profesora de piano mi madre músico y compositor así como su madre.
Me crié en los pasillos del Colón en los canales de televisión y también en la radio ( mi padre estuvo 40 años en radio Belgrano).A los 8 años me mandaron a estudiar música y acordeón a piano con Hermelinda De Caro.
Sin embargo cuando me preguntaban que quería ser cuando sea grande repetía: Físico nuclear, abogado cualquier cosa, pero en mi casa no iba a haber ni instrumentos musicales ni cables ni válvulas. (menos mal!!!)
Había escuchado mucha música y parecía que para dedicarse a ella había que pedirle permiso a la historia y que para hacerla había que limitarse a condicionamientos que me llevarían a algo bastante aburrido.
Pero ya cuando escuché Twist again, Tequila, tell me what i said, y sobre todo a hard day´s night con The Beatles algo cambió en mi cabeza.
Pero no fue hasta 1967 y 68 que vi que mi vida podría ser diferente.
En medio de París con la imaginación al poder, la juventud queriendo cambiar al mundo, el arte pop, el rock (que en realidad era blues) acercaba las artes a la gente y sobre todo a los jóvenes transcurría mi adolescencia.
Pero cuando escuché Sargent Pepper decidí enrolarme en ese club de corazones solitarios (aquí éramos 3 gatos locos)
Mi padre me consiguió la primer guitarra eléctrica a cambio de dos micrófonos de la radio (pésimo negocio).
Cada canción de ese disco cada letra todo la obra era una invitación a la libertad y a la alegría. escuchar a la orquesta afinando era algo que siempre me había gustado (o lo que más me gustaba) de los conciertos de orquesta.
Hace unos años desperté de una intervención en la que me habían dormido y lo primero que le dije al enfermero fue "El mundo era otro antes del Sargento Pepper".

Es verdad pero sobretodo mi vida.
No puedo dejar de mencionar que poco después un amigo me trajo Band of Gypsies disco en vivo de Hendrix, único con banda íntegramente por Morochos. y esto me terminó de decidir por la guitarra y también de un modo diferente.

Agradezco la oportunidad que me das, pena que estoy con amigdalitis y antibioticos medio boleado sino hubiera sido mas inspirado mi texto sobre ese disco que cambió mi vida para siempre.

Eduardo Depose
Músico

Anónimo dijo...

Tuve la suerte de conocerlos en el año l962, recién ingresada al Enspa. Una amiga y compañera tenía los Lp salidos hasta ese momento porque el padre, gerente de un Banco, los hacía traer directamente desde Inglaterra. Así, íbamos a los famosos "asaltos" ( si diera nombres, ayyyy!!) y bailábamos Twist y gritos, La Bamba, Michele, ay Dios, cuántos recuerdos!!! Esto es lo bueno de ser una persona "mayor", tenemos miles de anécdotas para compartir!!!
Amalia Luz Cubas
Avellaneda

Anónimo dijo...

Rescatar lo que vivimos por influencia de la música?.... ay, amigo, entonces tendría que escribir un libro!!!! Imaginate: padres cinéfilos, melómanos, lectores, bailarines, cantores... cómo no íbamos a amar la música en todas sus manifestaciones!!!! Nací, me crié, crecí, rodeada de música, canciones, operetas, óperas, zarzuelas, cuplés, jazz a lo loco, y para completar el cuadro, aparece el rock and roll cuando tengo escasos diez años!!! Mi padre nos llevó a todos al Cine Mitre ( al lado de la Escuela Nº 1), a ver Al compás del reloj!!! Mi madre, con 60 a cuestas, reconocía a Queen en los primeros acordes, Piazzola me hizo amar el tango (porque no soy de la época arrabalera, aunque me muero escuchando a Tita Merello y lloro por Gardel) , Horas inteminables con mis hermanos escuchando a los nuevos grupos de fines de los sesenta/principio de los setenta...que si nos influenció la música? en los años sesenta mi hemano tenía seis años cuando mis padres hicieron amistad con una banda de jazz que se llamaba the Georgian Jazz Bnad, los que tocaron en la sede de Racing todo un carnaval... Personajes famosos dentro de la música, como Astarita en la batería o el Gordo (fast) Fernandez, entre otros, reconocidos internacionalmente. Pues bien, la influencia de Astarita hizo que mi hermano sea ahora un reconocido percusionista en Europa ( nadie es profeta en su tierra, es cierto, pero no lo necesita)... Si, la música ha surcado la vida de los Luz, a traves de nuestra historia...
Amalia Luz Cubas