martes, 27 de mayo de 2008

¿LAS DROGAS INFLUYERON EN LA BIBLIA?



El profeta Moisés se encontraba bajo el efecto de poderosos alucinógenos cuando bajó del Monte Sinaí y presentó al pueblo judío los Diez Mandamientos, afirma Benny Shanon, profesor del Departamento de Psicología Cognitiva de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
En un provocador artículo publicado esta semana por "Time and Mind" (Tiempo y Mente), un periódico consagrado a la filosofía, Shanon sostiene que el consumo de sicotrópicos formaba parte de los rituales religiosos de los judíos mencionados por el libro del Éxodo en la Biblia.
"En lo que respecta a Moisés en el Monte Sinaí, se trataba de un acontecimiento cósmico sobrenatural en el cual yo no creo, o de una leyenda en la cual tampoco creo, o -y eso es muy probable- de un acontecimiento que reunió a Moisés y al pueblo de Israel bajo el efecto de estupefacientes", afirmó el profesor en la radio pública israelí.
"La Biblia afirma en ese sentido que 'el pueblo ve sonidos' y ese es un fenómeno muy clásico, por ejemplo en la tradición de América Latina, donde se 've' la música", agregó. También mencionó los ejemplos de la zarza ardiente y del Arbol del Conocimiento en el Jardín del Edén, precisando que en los desiertos del Sinaí egipcio y del Neguev israelí hay hierbas y plantas alucinógenas que los beduinos siguen utilizando.
Según el profesor Shanon, las sociedades tradicionales shamánicas a menudo utilizan estupefacientes en sus ritos religiosos. "Pero esa utilización está sometida a reglas muy estrictas", explica.
"Yo estuve invitado en 1991 a una ceremonia religiosa en el norte de la Amazonia, en Brasil, durante la cual probé una poción hecha con una planta, la ayahuasca, y tuve visiones de connotación espiritual y religiosa", añadió.
Según este investigador, los efectos psicodélicos de las pociones preparadas con la ayahuasca son comparables a los que producen las bebidas fabricadas con la corteza de la acacia. La Biblia menciona este árbol frecuentemente, y su madera es similar a la que fue utilizada para tallar el Arca de la Alianza.

Fuentes:
www.en.wikipedia.org/wiki/Benny_Shanon
www.pluto.huji.ac.il/~bshanon/
http://es.wordpress.com/tag/benny-shanon/


JERUSALÉN (Reuters 04 de marzo de 2008) — Los israelíes mencionados en la Biblia pudieron haber estado drogados con una planta alucinógena cuando Moisés bajó del Monte Sinaí con la tabla de los Diez Mandamientos, de acuerdo a un nuevo estudio realizado por un profesor de psicología israelí.
En una nota para el diario británico Time and Mind, Benny Shanon de la Universidad Hebrea de Jerusalén dijo que dos plantas halladas en el desierto Sinaí contienen las mismas moléculas psicoactivas que aquellas con las que se prepara el poderoso brebaje alucinógeno amazónico ayahuasca.
El trueno, el relámpago y el sonido de una trompeta que el Libro del Éxodo dice que emanaron del Monte Sinaí podrían haber sido sólo el producto de la imaginación de gente en un "estado de conciencia alterado," según la hipótesis de Shanon.
"En formas avanzadas del consumo de ayahuasca, la visión de luz es acompañada de profundos sentimientos religiosos y espirituales, " escribió Shanon.
"En estas ocasiones, uno a menudo siente que está viendo la luz, que está encontrando la tierra de todos los seres (...) muchos identifican a esta energía con Dios," agregó.
Shanon indicó que estaba familiarizado con los efectos de la planta ayahuasca, luego de haber "consumido la (...) infusión unas 160 veces en diversas localidades y contextos."
Dijo que una de las plantas psicoactivas, harmal, encontrada en el Sinaí y otras partes de Oriente Medio, ha sido considerada por largo tiempo por los judíos de la región como poseedora de poderes mágicos y curativos.
Algunos estudiosos de la Biblia no estaban impresionados. El rabino ortodoxo Yuval Sherlow dijo a Radio Israel: "La Biblia está intentando comunicar un evento muy profundo. No debemos temer por el destino del personaje bíblico de Moisés, sino por el destino de la ciencia."

Fuente:
http://www.reuters.com/article/oddlyEnoughNews/idUSN0

dp

jueves, 22 de mayo de 2008

GASTRONOMIA MOLECULAR




Cocina y gastronomía no son la misma cosa. La cocina es el arte y la ciencia de preparar los alimentos humanos; la gastronomía es una disciplina contemporánea interesada en el conocimiento de todo lo que tenga que ver con la nutrición humana. De tal forma: la gastronomía molecular es un aporte de la gastronomía al sistema de la(s) cocina(s). Es un salto tan grande como el que va en el rock de Elvis Presley a Grateful Dead.
La gastronomía no tiene que ver nada más con modas alimentarias, ni con preparar comida lujosa. Es más bien el entendimiento humanista radical de la comida.
Y la “gastronomía molecular” es el conocimiento de la química y la física que se encuentran detrás de la preparación de cualquier platillo. Saber por qué se transforman los productos cuando se les calienta o enfría, por qué se vuelve firme una mayonesa o por qué cuaja una tortilla de huevo. Para aprovechar mejor esa información y hacer mejor el trabajo y el placer de la cocina.
La humanidad se transforma de modo sorprendente como resultado de los cambios alimentarios que hemos vivido durante los últimos tres siglos; de modo que pasamos de ser mil millones de habitantes del planeta a principios del siglo XIX, hasta ser ya casi siete mil millones a comienzos del siglo XXI. Nunca antes se dio un aumento tan significativo en la población del mundo, por ello se habla de una revolución demográfica. Y en ello ha sido decisiva la cuestión de la comida, pues constituye el fundamento fisiológico de la existencia humana.
Hoy día no sólo comemos mejor que antes, sino que mucha gente lo hace de modo excesivo. Y esto no quiere decir de ningún modo que las cosas estén bien o mal, sino que hay más gente en el mundo porque estamos comiendo más y mejor.
Aunque, entonces, los procesos culinarios de la humanidad se han mantenido muy uniformes desde hace unos tres mil años. Se cocina con fuego, poniéndole sal a la comida y con cazuelas, morteros, cuchillos y cucharas. Hay recetas que se cocinan igual desde hace mil años cuando menos. Por supuesto, se han ido agregando muchos ingredientes y las combinaciones de recetas parecen infinitas, del mismo modo en que ahora empleamos gas para cocinar. Sin embargo, lo esencial de la cocina se conserva constante desde hace mucho tiempo.
De ahí, la novedad trascendente de esta cocina molecular. Cambia todo. Sus productos pueden ser falso caviar hecho con alginato de sodio y calcio, sorbetes flameantes, espagueti hecho con vegetales, y helados instantáneos, congelados por medio de nitrógeno líquido.
Pero esta nueva figura de la práctica de la cocina no se reduce únicamente a cuestiones de élite y de restaurante de autor; tiene más que ver con la voluntad de mejorar la alimentación real de todo mundo. Una cuestión donde resulta crucial la voluntad de emplear nuevas fuentes de energía, como la electricidad en los hornos de micro-ondas. Más la infinidad de productos de laboratorio que ya hoy día consumimos en la comida diaria, como los cereales de maíz tostado, el chocolate en polvo y el café instantáneo.

Historia

La disciplina universitaria que plantea esta gastronomía molecular comenzó a tener vigencia mundial hace poco tiempo. Quienes se consideran sus creadores base, Nicholas Kurti y Hervé This, comenzaron a impartir su enseñanza en 1988. Pero en muy poco tiempo ya tiene repercusiones mundiales, sobre todo en lo que refiere a la comida del futuro, una cuestión central para la existencia humana.
Aunque desde hace siglos hay gente dedicada a la ciencia de los alimentos, la novedad de esta gastronomía molecular se manifiesta en los procesos culinarios. La cocina se transforma efectivamente en un laboratorio de química avanzada, ya nada tiene que ver con el fogón de los abuelos. Se cocina con nitrógeno, en tubos de ensaye y empleando sopletes, pipetas, hielo seco y jeringas.
Los naturalistas orgánicos y los ecologistas verdurita, lo mismo que los grandes chefs de la cocina clásica a la francesa, desprecian por completo esta gastronomía molecular, dicen que hace comida para astronautas de película de ciencia-ficción pero no para el gusto de los seres humanos, también dicen que la cocina molecular hace comida para gente que no tiene hambre. Sin embargo, cada vez hay más y más gente comiendo productos de esta gastronomía molecular, tanto en los restaurantes más caros como en las cocinas familiares, por ejemplo: como cubitos de caldo de pollo o como café instantáneo.

Fuente:
tecege.blogspot.com/2007/03/gastronomia-molecular


Mixología Molecular
Así como existe la tendencia en gastronomía conocida como “Cocina Molecular”, en estos días leía como a la hora de la preparación de cócteles y bebidas espirituosas hay toda una nueva corriente que inglés han denominado Molecular Mixology (Mixología Molecular).
Al igual que en el caso de la cocina molecular, la idea es hacer preparados valiéndose de técnicas y análisis químicos para obtener un resultado. En la coctelería en general siempre ha habido algo de ciencia y un buen ejemplo serían preparados como el pousse café en donde la viscosidad y densidad de los líquidos involucrados logran la apariencia de la bebida.
En el New York Times hay un artículo publicado recientemente que habla de algunos bartenders y chefs en los Estados Unidos que están utilizando espumas y técnicas como la esferificación en el preparado de cócteles, sin embargo es una corriente que apenas comienza y donde nuevamente la influencia del chef Ferran Adrià está presente.


Pousse Café
El arte de la coctelería es la parte artística de cualquier bar, así como lo pueda ser el diseño gráfico en la informática, o la pintura decorativa en el mundillo de las brochas y pinceles. Y si en alguna bebida el barman ha de ser más habilidoso que en otras, esta es sin duda el Pousse Café. Una mezcla que consiste en formar capas de distintos colores con los diferentes licores a modo de arco iris. Algo a simple vista impresionante e impactante.
¿Quieren saber como hacerlo? Es realmente fácil…

Pero primero de todo no se librarán de leer la historia de esta famosa y exhuberante copa.
El Pousse Café, data del último tercio del siglo XIX cuando los barman poco a poco fueron descubriendo las maravillas que podian crear con sus modernas mezclas. Sin embargo no fue hasta la llegada de los años 20, esa década de felicidad y “sueño americano”, cuando las señoras bebían con pajita (popote) este cocktail a modo de elegancia en al hora del café. La pajita servía para seleccionar el licor que preferían y beberse solo esa capa sin estropear las demás. Con el crack del 29, la ley seca y la llegada de la crisis, el Pousse Café decidió hibernar hasta tiempos mejores como los actuales donde es utilizado sobretodo a modo de exhibición.
La técnica utilizada es muy sencilla. Se basa simplemente en la lógica de la densidad de líquidos. Así cuanto más espeso y viscoso sea uno, normalmente más pesará e irá a parar al fondo de la copa y al contrario con los menos pesados. Habitualmente los licores o aguardientes con mayor grado alcohólico pesan menos que los más suaves. Así en la parte baja se trata de utilizar jarabes, la parte media licores de colores vivos de baja graduación y la parte alta reservada para aguardientes o líquidos poco pesados.
La mezcla debe realizarse con una cuchara de bar o algún utensilio que permita vertir los líquidos con suavidad. Además también se puede realizar algún truco como el que se hace en el café irlandés donde se realiza un almíbar de whisky (wisky + azúcar y hervirlo) para que pese y vaya a parar al fondo y el café flote por encima.
Aplicando la nueva ¨ciencia de la mixología¨ se logra un trago idéntico, pero de textura granulada.
Es un cocktail para impresionar a cualquiera.

Receta (damos solo una de las existentes, elaborada en forma tradicional, no aplicando la mixología)

Éste es un cóctel que se hace directamente en vaso; es alcohólico y puede ser de trago corto, medio o largo en función del criterio del establecimiento y de los gustos del cliente. La escuela propone ésta receta como un cóctel de trago corto.
Mise en place: Preparamos la estación central con las bebidas necesarias para elaborar el cóctel (Granadina, Crema de Kiwi y curaçao azul); Además del material necesario para su preparación: los biteros, copa de licor con pie, platillo o posavasos, medidores y cucharilllas de moka.
Elaboración y servicio: En una copita de licor vamos añadiendo las diferentes bebidas, con la ayuda de una cucharilla de moka, para evitar que se mezclen las diversas bebidas que iremos añadiendo; se deberá tener muy en cuenta las diferentes densidades de las mismas.

Fuente:
http://www.directoalpaladar.com/2005/09/08
http://www.gastronomiavasca.net/recipes/recipe

dp

miércoles, 14 de mayo de 2008

MATSEIKO: UN UCRANIO OLVIDADO


Entre los muchos miles de inmigrantes ucranios que arribaron al país había uno de nombre Hryhoriy (Gregorio)Matseiko, poseedor de una característica poco común: fue el autor del asesinato político del Ministro del Interior polaco, el Coronel Bronislav Pieracky, el 15 de Junio de 1934, en Varsovia, Polonia.

Ucrania, después de la Primer Guerra Mundial, por mandato de la Sociedad de las Naciones, antecesora de la Organización de las Naciones Unidas, (creada a raíz de la Primer Guerra Mundial y que impusiera duras sanciones a los derrotados, siendo esto causal del estallido de la Segunda Guerra Mundial), fue dividida entre dos países, la parte Occidental (del río Dnipró) bajo administración de Polonia y la Oriental, bajo dominio de la entonces recién surgida Unión Soviética.
Esto provocó que muchos patriotas ucranios se armaron en defensa de su tierra, sobre todo después de la fugaz declaración de independencia de 1918. Ya en 1920 las tropas de Lenin volvieron a recuperar el control territorial de Ucrania.
La Argentina fue el único país de Latinoamérica que reconoció esta independencia, por decreto del Presidente Hipólito Yrigoyen, aunque el mismo fue dictado cuando ya Ucrania había perdido la guerra contra la URSS (1921). Destaco este gesto de reconocer la legitimidad de una causa, que aunque perdida, manda una señal clara de defensa de las reinvindicaciones libertarias.
En respuesta al nuevo dominio violento de Polonia y de la URSS se crearon grupos armados, que con el paso del tiempo adoptaron diferentes nombres, siendo el más conocido de todos el último, el Ejército Guerrillero Ucranio (UPA, sus siglas en ucranio), que contó entre sus filas a Matseiko. Este era dirigido por el Coronel Eugenio Konovaltz, quien en 1938 fuera asesinado en Rotterdam, Holanda, por un agente soviético.
En 1933 un congreso de la Organización de Nacionalistas Ucranios (OUN, sus siglas en idioma ucranio), cuyo brazo armado era este ejército decidió, en medida de último recurso ante la gravedad de la crisis político-militar que imperaba en Ucrania, llevar a cabo un atentado contra el ministro Pieracki o contra el Ministro de Relaciones Exteriores de Polonia. En esta lista también estaba contemplada la posibilidad de atentar contra más dirigentes polacos, como los gobernadores de los territorios ocupados.
Parte de las acciones de guerra (tal como las definían los ucranios) que este grupo emprendió (sin excluir como método el terrorismo), estuvo el atentado contra el Ministro polaco, autor de un progrom de represión, expulsión, polonización del idioma y la cultura de Ucrania y aniquilamiento de su población ante el menor signo de rebelión.
Concretamente los ucranios culpaban a Pieracki, directo responsable de la administración polaca de los territorios ocupados, de la tortura y muerte de 10.000 personas, tal como incluso lo publicó el diario inglés Manchester Guardian, en su edición del 22 de Julio de 1935.
Tal fue la repercusión internacional y los problemas que le trajo al gobierno polaco esta publicación que salieron a desmentirla, diciendo que Pieracky no estaba en funciones al momento de estas vejaciones, ocurridas, sobre todo, en 1930. Este argumento es una manipulación.

Matseiko recibió la orden de cometer el atentado, en represalia por la implementación de este progrom.
El jefe del grupo ejecutor se llamaba Nicolás Lebedt (cuyo nombre de guerra era Marco) y hacen el entrenamiento para el mismo en los montes Cárpatos. Son descubiertos por la policía polaca, pero huyen y se dispersan. Al reagruparse regresan a Varsovia. Matseiko viaja Varsovia con el nombre falso de Wladimiro Olshanechsky.
Ya antes, en 1931, Matseiko fue encarcelado por atentar contra símbolos nacionales polacos en la vía pública y también fue detenido varias veces por repartir propaganda.
El propio Lebet le entrega una bomba y un arma, esta última que también fue usada para atentar contra la vida de otro funcionario polaco, de apellido Bachensky.
Se recibió la orden de actuar directamente del responsable político de la acción , Yaroslav Stetskó y Matseiko fue previamente elegido de una terna de candidatos por uno de los máximos referente del ejército insurgente, Stepan Bandera, asesinado en Munich en 1959, por sicario soviético.
Se hace la inteligencia necesaria en torno a los movimientos del ministro Pieracki, sabiéndose así que todos los mediodías este almorzaba en un mismo lugar. El seguimiento fue montado por Lebet, acompañado por una mujer que cumplía el rol de su novia (Daria Hnatkibsky).
Matseiko concretó el atentado en forma exitosa, incluso escapando de la escena del mismo con una sangre fría impresionante: caminando en medio de la confusión creada y el correr de la custodia y policía polaca.
Eran las 15 hs. del 15 de Junio de 1934.
También había un grupo de guerrilleros vestidos con uniformes de oficiales polacos con el cometido de asesinar al ministro y al propio Matseiko, si este no llevaba a cabo el objetivo.
El atentado contra el ministro polaco estaba pensado cometerse con una bomba, que Matseiko cargaba adherida a su cuerpo y que él mismo debía accionar e inmolarse con ello. Al momento de hacerla detonar el dispositivo no se acciona y, en forma casi instintiva, decide empuñar el arma que portaba y dispara varias veces sobre su víctima.
Lebet, su jefe inmediato y la mujer que hacía el papel de su ¨novia¨ son hechos prisioneros pocos días después. El primero es detenido en Alemania, siendo entregado luego a la policía polaca, y la mujer en Ucrania.
El ejército insurgente reinvindicó el atentado.

Un capítulo Aparte

La enmarañada vida de Stepan Bandera, unos de los máximos comandantes del UPA, en verdad merece un capítulo aparte.
Fue encarcelado por los nazis, parte de su familia pereció en Auschwitz
El 15 de octubre de 1959, a la entrada de su casa en Munich, Stepan Bandera fue asesinado por un disparo de cianuro realizado por el agente del KGB Bogdan Stashynskyi.
Bandera fue enterrado el 20 de octubre en el cementerio de Waldfriedhof, Munich. Poco después Stashynskyi mostró remordimientos y desertó del KGB, entregándose a la policía alemana y confesando todo. La justicia alemana condenó a Stashynskyi a 8 años por el asesinato de Bandera, declarando que la culpa principal la tenía el gobierno soviético, porque la orden de asesinar a Bandera vino del jefe del KGB Alexander Shelepin y del Premier soviético Nikita Jrushov. En 2005 en una entrevista al diario ruso Komsomolskaya Pravda el antiguo jefe del KGB Vladimir Kriuchkov reconoció que "el asesinato de Stepan Bandera fue uno de los últimos casos en que el KGB eliminó a personas indeseables por medios violentos". También existe una película que gira en torno a la vida de Bandera.
Después del atentado contra Pieracki en 1934, Bandera es arrestado y condenado a muerte, pero luego esta condena es cambiada por la de prisión de por vida. Al caer Polonia en manos nazis en 1939, Bandera es liberado.
Stetsko fue, en 1941, electo Primer Ministro de la independizada Ucrania Occidental, efímera experiencia autonómica que sucumbió al avance nazi en su camino de invasión a la URSS. Con el paso de los años se convirtió en el máximo referente mundial de la lucha contra el comunismo creando el Bloque Antibolchevique de Naciones (ABN), con estrechas vinculaciones con el gobierno de los Estados Unidos (sobre todo con Ronald Reagan) presidiendo esta organización entre 1946 y 1986, año de su fallecimiento.

La huída

Matseiko luego de cometer el atentado huye primero a una hacienda a 50 kmts. de Varsovia y de allí se dirige a la ciudad de Lublema, donde se hospeda en casa de un miembro de la OUN, de apellido Chornei. Vuelve a la ciudad de Lwiw y pide a dos camaradas, Kachmarskij y Malinchoy, que lo ayudan para escapar del país, haciéndolo vía Checoeslovaquia (donde lo auxilia Jaroslaw Baranobsky), como primer escala, recalando posteriormente en la Argentina.
A raíz de este atentado cientos de ucranios son detenidos y confinados en el tristemente célebre campo de concentración polaco de Bereza Karpuska, entre ellos quien luego adquiriera fama como jefe combatiente bajo órdenes alemanas en la División Nachtigall de las SS, Román Shukevych, cuyo nombre de guerra era Taras Chuprynka. Este permaneció en la prisión polaca hasta ser amnistiado en 1936. Luego fue el último comandante del UPA, que resistió en pleno territorio soviético hasta el año 1954, hazaña difícil siquiera de imaginar, dado el carácter sanguinario y monolítico del régimen que enfrentaba.

Chuprynka (izq.) Bandera (der.)


Chuprynka fue asesinado por tropas soviéticas en plena etapa de la resistencia (en el año 2000 se filmó una película sobre la vida de este personaje).

Con el paso del tiempo Matseiko conoce a mi padre, en Avellaneda, y se establece una entrañable amistad. Se veían en Dock Sud, barrio donde residían, en una de las instituciones ucranias de la zona, la legendaria Prosvita y el restaurant que mis abuelos tenían en la calle Alem, propiedad que aún poseemos. También visitaba las instalaciones de Renacimiento de Avellaneda, en la calle French, otro de los puntos de encuentro de la colectividad.
Mi padre lo ayudó en sus primeros momentos en el país, con dinero y ropa, ya que este carecía de todo tipo de recurso y muchos ucranios en el Argentina le dieron la espalda, sin hacerse cargo de la pesada historia de este hombre.
A Matseiko siempre se lo conoció por su bajo perfil y jamás se vanaglorió públicamente por el hecho que cometiera, incluso rehusaba hacer todo comentario al ser interrogado por cualquier persona. Alguna vez, al recriminársele su poca participación en la vida de la colectividad, él respondía: ¨Yo ya hice todo lo que tenía que hacer¨.
Pero en una jornada accidentada, luego de tomar mucho alcohol, Matseiko habla de su misión y es escuchado accidentalmente por un ciudadano polaco, que da cuenta a su embajada de lo oído. Esto casi provoca una reclamación diplomática ante la Argentina, cosa que finalmente no sucedió. No pude constatar el motivo del desestimiento polaco de dar con Matseiko y obligar a su extradicción.
Otros militantes de la OUN emigrados en la Argentina también fueron hostigados por la amenaza polaca de perseguirlos, encarcelarlos y deportarlos para su juzgamiento. Tampoco concretaron este objetivo, pero si lograron que muchos bajaron aún más su perfil de exposición pública y hasta casi desaparecieran de la actividad dentro de la colectividad ucrania en la Argentina.
Matseiko en sus primeros años se afincó en la ciudad de Berisso, cerca de La Plata, a 60 kmts. de Buenos Aires, pero luego se muda a Avellaneda, a la localidad de Sarandí, a muy pocas cuadras de mi casa paterna. Trabajaba en una empresa metalúrgica en la ciudad de Lanús, propiedad de un ucranio. También, durante un largo período, vive en la provincia del Chaco.
Con el paso del tiempo la amistad entre mi padre y Matseiko fue creciendo, a tal punto que este, en agradecimiento por la amistad y la ayuda recibida, le obsequió, nada más y nada menos, que el arma con que cometiera el atentado político contra el Ministro Pieracki.
La misma es una pistola Mauser Modelo 1934 de calibre 7,65 mm. Esta se encuentra ahora en mi poder, como mudo testimonio del pasado sangriento de una lucha que recién culminó con la definitiva independencia de Ucrania en 1991.



En el libro ¨Historia de la OUN¨ (período 1920-1939 Tomo 1, Pág. 383), de Pedro Milchuk (Editor Stepan Lenkausky, Londres, 1968) están verificadas las características del arma.

Otro capítulo

Como soy una persona que no cree en las coincidencias, me llama poderosamente la atención que el atentado se cometiera con un arma que salió al mercado ese mismo año, es decir, de última generación y que, además fuera adoptada como una de las armas preferidas, casi reglamentarias, por los oficiales de las fuerzas armadas nazis, ese mismo año (sobre todo en la Marina y en Luftwaffe).
Como sabemos en Ucrania había algunas simpatías hacia los nazis, con el convencimiento que estos serían causa principal para que los ucranios puedan sacarse de encima el yugo polaco y soviético, incluso, conseguir la declaración de independencia. Hasta cierto punto esto es comprensible, aunque hoy, ya conociendo la historia, solo hubiera sido cambiar a un demonio por otro.
No me extrañaría, para nada, que el atentado fuera de alguna forma apoyado por la inteligencia militar nazi, de ahí la prueba del arma utilizada.
Bien conocido es que algunos nacionalistas ucranios apoyaron, hasta militarmente, a los alemanes e, incluso, hubo dos divisiones de tropas ucranias formadas por las SS, la Nachtigal y la Roland.
Siendo aún niño era común cruzarse, en conmemoraciones patrióticas, a veteranos llamados como ¨divisyneke¨ (divisionarios), cargados ellos de extrañas condecoraciones para mi, que al momento de alguien preguntar sobre estos personajes, solo el silencio era la respuesta.

Además, no solamente quiero condenar, en este artículo, los vejámenes perpetrados por nazis y soviéticos, sino también los cometidos por los polacos.
En aquel entonces Polonia era un país recientemente independizado, pero que ante la menor posibilidad de expansión territorial, no dudó en utilizar métodos tan aberrantes como las grandes potencias.

El final de Matseiko

Vivió sus últimos años en un asilo para ancianos, en la ciudad de Villa Adelina. Convivió con una mujer en la Argentina mientras residió en la ciudad de Berisso, no tuvo hijos. Nació en 1913 y murió en 1968, casi en la indigencia, dado a la bebida y atropellado por un tren. Nunca se supo si su muerte fue accidental y por voluntad propia, pero al momento de producirse se encontraba muy alcoholizado, no descartándose la posibilidad que ello provocara su caída debajo de las ruedas de la formación ferroviaria.
En esos últimos años se lo veía muy desmejorado fisicamente y con un evidente signo de tener un tumor, o algo similar, en la cabeza. Fue sepultado en el cementerio de Lanús, costeando algunos allegados los gastos de sepelio y la tumba que se erigió en el lugar.
Fue un Patriota, víctima de un momento histórico sumamente complejo.

dp

Agradecimientos
Agradezco profundamente a varias personas que colaboraron aportando sus conocimientos y material informativo, pero que, por desgracia no desean ser reconocidos publicamente.
También a mi hermana, Alicia, que contribuyó con sus traducciones del ucranio, a desentrañar los misterios de un idioma muy antiguo, que mi estupidés adolescente impidió que yo lo estudiara como debiera.
Agradezco a mi Padre, quién me dio todo.

Aclaración 1
Sobre las consideraciones políticas escritas, solo el suscripto se hace cargo de las mismas, dado el grado de sensibilidad que conozco dentro de la colectividad ucrania al tocar los temas relacionados con la Segunda Guerra Mundial y las alianzas políticas tejidas en la misma.

Foto de voluntarios ucranios de la División Nachtigall de las SS. El escudo (al centro, arriba) es el de esta División.


Aclaración 2
No existe forma de verificar directamente la autenticidad del arma (además de la palabra y la mención que se hace de ella en un libro) por el simple hecho que una certificación de la misma inculparía a alguien en la concreción del atentado, en un asesinato.
¿Para validar esta autenticidad Matseiko hubiera estado dispuesto a autoincriminarse y hasta ser pasible del accionar de la justicia argentina y polaca, dado la existencia de relaciones diplomáticas entre estos países?, recordar que esta circunstancia casi ocurre. ¿O tal vez vivir sabiéndose perseguido, aún en la Argentina, y estar expuesto a una venganza?.

Fuentes en Internet
http://www.clio.fr/CHRONOLOGIE/chronologie_ukraine_du.asp
http://www.nexusboard.net/showthread.php?siteid=6365&threadid=243942
http://www.ww2f.com/russia-war/13656-nightingale-battalion.html
http://es.metapedia.org/wiki/Fascismo_ruso
http://www.jmfirearmscollection.com/?MW=5&COD=55&TIPO=P
http://www.quebec-ukraine.com/lib/sources/benoist_mechin_04.html
http://www.ucrania.com/article_read.asp?item=138
www.brama.com/news/press/thumbs/010210neskorenyi6.jpg . New York, NY – The Ukrainian Congress Committee of America (UCCA), Oles Film, Dovzhenko National Film Studio and Ukraine’s Ministry of Culture proudly present the New York City premier of the long awaited feature film "The Undefeated." The two hour feature film in Ukrainian with English subtitles, depicting the life of UPA ("Ukrayinska Povstanska Armiya" - Ukrainian Insurgent Army) General Taras Chuprynka – Roman Shukhevych will make its American debut on Sunday, March 11, 2001 at 2:00PM and 4:30PM at the NYU Cantor Film Center located at 36 E. 8th Street (between Broadway and University Place) in New York City.
http://www.mw.ua/1000/1030/34310
www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php

Fuentes Bibliográficas
a. Мірчук П. Нарис історії ОУН… — С. 337 — 348, 382 — 384. (Mirchuk P. Essays in the history of the OUN - p. 337- 348, 382-384. Publicado en: http://www.wikipedia.mil.pl/en/wiki/Roman_Shukhevych.html .
b. OUN (Organización de Nacionalistas Ucranios), su historia entre 1929 y 1954. Editorial PIUF, París, Francia. 1955.
c. Iaroslav Stetsko y la libertad de Ucrania. De Nicolás Szafowal. Ukrainisches Institut fur Bildungspolitik. Munich, 1988.
d. Historia de OUN (período 1920-1939 Tomo 1), de Pedro Milchuk. Editor Stepan Lenkausky, Londres, 1968. En esta publicación aparece la descripción del arma y está el mejor relato de la concreción del atentado.

DE MONOGRAFIAS.COM

Felicitaciones daniel_pena_11:

Tenemos el agrado de informarle que su trabajo titulado: "Matseiko: Un ucranio olvidado" ha sido aprobado para su publicación en Monografias.com.
El mismo ingresará próximamente a la fase: "En proceso de publicación". Puede realizar el seguimiento de su aporte desde su Perfil en Monografias.com. Para conocer cómo hacerlo visite nuestra sección de ayuda.
Demás esta decirle que ante cualquier inquietud o sugerencia se comunique con nosotros o bien visite nuestra sección de Ayuda.
Cordialmente,
El Equipo de Monografias.com
trabajos@monografias.com

dp

domingo, 4 de mayo de 2008

LOS PREMIOS NOBEL ARGENTINOS


Un dato no menor: de los catorce premios Nobel obtenidos por Latinoamericanos, 5 fueron argentinos.
Este dato marca a las claras el nivel del desarrollo intelectual de un país.
Pero hay otro dato más relevante aún: de esos cinco premios, 3 fueron de ciencias y en ningún caso este premio fue compartido.
Los otros dos premios fueron los Nobel de la Paz.
México, obtuvo un premio Nobel de Ciencia (Química), aunque compartido con otras dos personalidades, uno estadounidense y otro holandés. El mexicano ganador, Mario Molina, poseía la nacionalidad norteamericana y residía en ese país. El motivo fueron sus estudios realizados sobre la capa de Ozono.
Un nacido en Venezuela, aunque residente en los Estados Unidos desde su adolescencia y egresado universitario en ese país, Baruj Benacerraf, obtuvo el Nobel en Medicina en 1980, compartido con otros dos colegas.
Llama poderosamente la atención que ningún brasileño lo haya conquistado y que el siempre postulado literato Jorge Luis Borges, argentino, jamás lo pudiera lograr. Varios escritores argentinos, entre ellos, Ernesto Sábato, Cortázar y Mugica Lainez, siempre fueron nombrados como merecedores también. El cirujano argentino René Favaloro, con sus contribuciones a la cirugía del corazón, creador del sistema del by-pass, figura en una hipotética lista de merecedores, pero con algo grado de injusticia en su no distinción.
En el rubro con más conquistas de latinoamericanos se encuentra el literario, con 5 premios: Gabriela Mistral (en 1945) y Pablo Neruda (en 1971), ambos de Chile; Miguel Angel de Asturias (en 1967), de Guatemala; Octavio Paz (en 1992), de México; y Gabriel García Márquez (en 1982), de Colombia.
Nuestro sub continente fue galardonado por otros dos Premio Nobel de la Paz: Rigoberta Menchú, de Guatemala, en 1992; y Oscar Arias, de Costa Rica, en 1987 (quien actualmente ocupa por segunda vez la Presidencia de la República de Costa Rica)

Los Nobel argentinos son:

Luis Federico Leloir (aunque nacido en París accidentalmente, poseía la ciudadanía Argentina por tener padres de esta nacionalidad. Regreso al país siendo un bebé). Por su trabajo sobre el proceso de los azúcares complejos que se descomponen en carbohidratos simples. Premio de Química en 1970.










César Milstein (aunque radicado en el Reino Unido desde mediados de la década de los 60). Por sus estudios sobre Inmunología, premio de Medicina en 1984.












Bernardo Houssay, por sus trabajos sobre la glándula pituitaria, premio de Medicina, en 1947.













Adolfo Pérez Esquivel, por su defensa de los derechos humanos, premio de la Paz en 1980 (en medio de la dictadura militar).












Carlos Saavedra Lamas , por intervenir en la conclusión de la guerra del Chaco, disputada entre Paraguay y Bolivia (ocupaba el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina), premio de la Paz en 1936.










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LOS CIENTIFICOS ALEMANES Y PERON


Durante la 2da. Guerra Mundial, Alemania demostró en la práctica una indudable superioridad tecnológica con respecto a sus enemigos. Cualitativamente, cualquier arma germana superaba con creces las posibilidades británicas, soviéticas o americanas en la mayoría de los casos.

Sin embargo, los especialistas militares alemanes diseñaron una poderosa maquinaria bélica para una guerra relámpago, la que finalmente se convirtió en un conflicto total con múltiples frentes de batalla en poco tiempo.

A pesar de los bombardeos masivos que soportaba sobre su territorio, en las factorías del III Reich se desarrollaron proyectos que marcaron el inicio de una etapa que colocó a las poderosas naciones vencedoras en una desenfrenada carrera tecnológica por varias décadas.

Las armas de represalia V-1 y V-2 pusieron en marcha la astronáutica, los cazas jets que defendieron el cielo alemán dieron paso a la turbina para aviones que permitió duplicar la velocidad de las aeronaves. La aerodinámica, los gases propulsantes, la teledirecci6n, la física nuclear y los motores para submarinos, son sólo algunos de los ejemplos que indicaron la gran diferencia tecnológica germana, aun habiendo perdido la guerra.

Una vez terminada la contienda, los servicios secretos de los países vencedores se disputaron palmo a palmo las fábricas del III Reich y a los hombres que habían trabajado en ellas. Estos eran trasladados a Inglaterra y sometidos a extensos interrogatorios para posteriormente ofrecerles trabajo en sus respectivos países. Los soviéticos fueron muy activos en la búsqueda; a bordo del inconcluso portaaviones Graf Zeppelin trasladaron fábricas enteras y modelos terminados hacia la URSS. En realidad ella era la nación más retrasada entre los vencedores y no tenía mucho tiempo que perder. Los resultados pronto estuvieron a la vista: al comenzar la guerra en 1941 sólo fabricaban aviones mediocres, en 1948 ya eran vanguardia en materia aeronáutica, además pusieron un hombre en el espacio antes que los mismos americanos. El profesor Gunter Bock y el doctor Goettrup fueron, tal vez, los mejores científicos alemanes con los que pudo contar la URSS.

Los EE.UU. eran un país más atractivo que la URSS y con mayores disponibilidades económicas. De esta manera pudo contar con la colaboración de importantísimos científicos, entre los que se destaca el famoso Wemer von Braun y su equipo de la isla Peenemunde, quien se convirtió sin dudas en el padre del proyecto espacial americano. Gran Bretaña y Francia también pudieron contar con los servicios de los técnicos alemanes; esta última nación se vio favorecida asimismo por haberle quedado algunas fábricas en su territorio.

La situación argentina

El Gral. Perón llegó a la presidencia casi un año y medio después de terminada la guerra. En esos momentos el país contaba con divisas y también era acreedor de los aliados. Pero por esas acreencias generadas por el conflicto, nuestro país había pagado el duro precio del desabastecimiento de insumos importados, a causa del aislamiento geográfico generado por las enormes distancias con los países del norte, con un océano Atlántico de por medio, infestado de submarinos deseosos de encontrar blancos para sus torpedos. Recordamos asimismo que los pocos servicios aerocomerciales por entonces existentes habían cesado sus vuelos por la región hacia 1939.

Tratando de evitar tanta dependencia, el preponderante rol que había tenido la aviación en la guerra y pensando que un nuevo conflicto entre Occidente y el comunismo era inevitable ahora, Perón reserva un capítulo muy especial para el desarrollo aeronáutico en el Primer Plan Quinquenal de Gobierno.

Con parte de la inconvertible deuda británica, el gobierno justicialista dota a la nueva Fuerza Aérea Argentina con un poderoso parque aéreo compuesto por 100 cazas a reacción Gloster Meteor, 36 bombarderos estratégicos Avro Lincoln y una gran cantidad de aeronaves de entrenamiento, transporte y turismo. También promueve la creación, a través de la Secretaría de Aeronáutica, de líneas aéreas comerciales de capital mixto para establecer nuevas rutas de cabotaje a distintos puntos del país.

Si bien desde hacía muchos años existía en la provincia de Córdoba la Fábrica Militar de Aviones (FMA), ésta no contaba con muchos especialistas y durante la guerra había tenido que suspender la construcción bajo licencia del primer modelo totalmente metálico, el caza americano Curtis Hawk 75-0 por falta de insumos. En esos momentos en la FMA se estaba construyendo un entrenador de madera, el IAe-22 DL con motor de fabricación nacional IAe-1 6 «El Gaucho». En otra etapa de desarrollo se encontraba el bimotor de ataque, también de madera, I Ae 24 «Calquín».

Con este panorama, la Secretaría de Aeronáutica promueve la creación del Instituto Aerotécnico, con la finalidad de «diseñar los aviones que el País necesite» y que «con la menor cantidad de aviones, se logre un máximo de propósitos». En sus estatutos fundacionales, el IA reglamenta claramente la contratación de técnicos extranjeros y la especialización de los argentinos fuera del país.

Llegan los primeros científicos extranjeros

El primer ingeniero aeronáutico llegado a la Argentina fue el francés Emile Dewoitine. Nacido en Crépy en 1897, llegó a poseer una fábrica propia (Avions Dewoitine) en la que llegó a producir aviones de combate y transporte. En la Argentina era conocido, ya que en la década de los treinta nuestra Fábrica Militar de Aviones le había adquirido una licencia para fabricar el caza Dewoitine D21.

Luego de la invasión alemana a Francia, Dewoitine trabajó para el gobierno de Vichy. Esta determinación trajo como consecuencia que el general De Gaulle, cuando pisó su patria luego de Normandía, prometiera fusilarlo. Dewoitine emigró a España, y allí tomó contacto con un viejo amigo argentino, el ingeniero Taravella, a quien conocía desde los tiempos de la adquisición de la licencia. Fue a través del mismo Taravella que el gobierno argentino le ofreció la posibilidad de construir un caza a reacción. Dewoitine aceptó el ofrecimiento y concretó junto a técnicos argentinos el avión IAe-27 Pulqui en 1947, que equipado con una turbina Rolls Royce «Derwent», convirtió al país en el octavo del mundo en tener un jet propio y el sexto en ese momento (Alemania y Japón tenían prohibición de fabricar aviones). El ingeniero francés trabajó para un ambicioso proyecto hasta la llegada de los técnicos alemanes, quienes traían consigo un proyecto muy superior.

Un año antes, en 1946, una misión oficial encabezada por el secretario de Aeronáutica, brigadier César Ojeda, y por el director de la FMA, Juan Ignacio San Martín, viaja a Italia con la finalidad de adquirir los aviones de entrenamiento avanzado Daímler. En la oportunidad contratan al marqués Cesare de Pallavecino, un excelente ingeniero aeronáutico que había trabajado en las fábricas Breda y Caproni Cantieri, y era además profesor de aerotécnica. Poco después llegan a la Argentina Angelo Miele y Mateo Abona, especializados en estructuras y mecánica de fluidos.

La concreción de este aporte itálico fue el caza destroyer I Ae-30 Nancú, excepcional bimotor a pistón que aún hoy ostenta el récord de velocidad de su categoría en el trayecto Buenos Aires-Córdoba, a una media de 650 km/h. Fue presentado oficialmente en el aeropuerto de Morón en 1947 junto al Pulqui I. La construcción en serie de esta aeronave fue desechada a causa del promisorio Pulqui II.

Kurt Tank abre el camino al contingente alemán.


A fines de 1946, el gobierno argentino es informado de que existe interés por parte de algunos científicos alemanes de viajar a la Argentina, país que poseía una interesante fábrica de aviones. De inmediato, las autoridades de aeronáutica crean una red de agentes secretos en Europa con la finalidad de sacar a técnicos y científicos que quisieran trabajar en nuestro país.

El primero en recibir y aceptar el ofrecimiento argentino fue el profesor Kurt Tank, quien cansado de soportar a los agentes aliados y rechazar propuestas, logra huir a Dinamarca, no sin antes superar peligrosos contratiempos. En el país nórdico, Tank y otros dos colegas son entregados al cónsul Muret, quien les otorga pasaportes argentinos con nombres supuestos.

Desde Copenhague, Kurt Tank -Pedro Matis, según su pasaporte-- y sus dos compañeros emprendieron camino a Buenos Aires acompañados por el agregado aeronáutico en la URSS, comandante Gallardo Valdéz. Ninguno de los tres «argentinos» hablaba una palabra en español, pero pudieron arribar a Buenos Aires en el otoño de 1947 con una valija cargada de microfilms.

Kurt Tank era un excelente director de equipo y piloto de pruebas. Había dirigido durante la guerra la famosa fábrica de aviones Focke Wulf de Bremen, siendo sus productos más destacados el famoso caza Fw- 1 90, uno de los pilares del arma de caza alemana, el cuatrimotor Fw-200 Cóndor, teniendo al concluir la guerra el desarrollo del caza-jet de alas en flecha, el Focke Wulf TA-183.

A pocos días de haber llegado Tank se reúne con Perón, a quien le entrega un memorándum con los requerimientos que a su juicio necesitaba la Argentina en materia de aeronáutica y en particular la FMA. El ingeniero alemán propuso a Perón la construcción de cuatro tipos de aeronaves, un caza a reacción, un entrenador primario, un avión de reconocimiento y un bombardero. Además, ante la observación de la geografía argentina y el auge de la aviación comercial, recomendó la construcción de un avión-jet de pasajeros.

En un encuentro posterior ambos discutieron el memorándum. Perón consideraba que el proyecto podría ser faraónico para las posibilidades económicas locales en comparación con las de las primeras potencias del mundo. La Argentina era sólo un rico país agrícola ganadero con una extensa geografía y 16 millones de habitantes. No obstante, Perón acepta la propuesta de Tank recomendando impulsar aquéllas que tuvieran seguridad de concreción. El presidente aseguró a Tank y a su grupo igualdad de trabajo sin discriminaciones de ningún tipo, ya que si en Alemania habían ocurrido crímenes, no todos los alemanes eran culpables de ello.

En los meses siguientes, y a solicitud de Tank, se incorporan al IA el ex director de la fábrica Fiesler, el doctor Thaulau, el ingeniero Paul Klages, que diseñaría el IAe-35 Huanquero, el doctor Rotz de la Daimler Benz, el piloto de pruebas Otto Behrens, ex director del Centro de Ensayos de la LuftWaffe (Fuerza Aérea Alemana), el doctor Pabst, especialista en dinámica de los gases, los doctores Plock y Werse, especialistas en materiales y técnicas de construcción, el doctor Heinstzzelman, especialista en estática, los diseñadores Bansemir y Mittelhuber, el matemático Rothkegal, los técnicos Mathias y Wolf y el especialista en aerodinámica doctor Ruth.

Con ellos se conformó un equipo de excepción que llegó a contar con alrededor de sesenta integrantes una vez incorporados los técnicos y dibujantes. Por otra parte, contractualmente casi todos ellos tenían la obligación de enseñar en la Facultad de Ingeniería Aeronáutica y en la Escuela Superior de Ingeniería de la Fuerza Aérea, ambas en Córdoba, que obtuvieron un nivel académico único en toda la región.

La concreción más espectacular de este equipo, que incorporaba a los técnicos y obreros argentinos, fue sin duda el caza a reacción con alas en flecha IAe-33 Pulqui II, que colocó a la Argentina en una vanguardia tecnológica que entonces sólo poseían los EE.UU., la URSS y Suecia, aventajando a países como Inglaterra y Francia.

En forma independiente al grupo Tank, llegó al país en 1948 el doctor Reimar Horten, quien, escapando por Suiza, pasó a Italia y allí tomó contacto con autoridades argentinas y viajó a nuestro país con un pasaporte del Vaticano. Al terminar la guerra, Horten desarrollaba en su fábrica de Gottingen un caza birreactor, el Gotha Ho-222, de revolucionario diseño, ala volante sin cola (tailless).

Horten deseaba llegar a la Argentina por el solo hecho de saber de la existencia de la FMA y que en ella había un túnel aerodinámico en el que podría desarrollar sus estudios. Inicialmente se alojó en Buenos Aires y el brigadier San Martín lo presentó a Perón. Como intérprete se contrató a una mujer, hija de alemanes, que era piloto de planeador: la misma se convertiría poco después en su esposa. Posteriormente Horten se trasladó a Córdoba, y desde allí comenzó a promover sus ideas de avanzada entre los aficionados del vuelo libre, En 1949 entregó a un grupo de entusiastas cordobeses los planos del pequeño planeador HO-X, para que ellos mismos lo construyeran en un taller, prestando asesoramiento permanente según el testimonio de Rogelio Bartolni, uno de los integrantes de aquel grupo.

Se trataba de un ala volante de pocos metros de envergadura que se podía elevar corriendo si la velocidad del viento era mayor a 15 km/h. Por tal motivo fue llamada «Piernífero», y entre sus constructores la designaron L'alita.

Horten trabajaba en desventaja con respecto al grupo Tank. Nunca contó con los medios económicos de que disponía su colega, ni tampoco tenía la ascendencia que Tank tenía con Perón. Además, debido tal vez a los celos profesionales, entre ambos paisanos nunca hubo una buena relación, Su grupo de colaboradores, encabezado por el doctor Karl Nickel y el piloto Heinz Scheidahuer, era reducido, pero contó con la colaboración del formidable aerodinamicista polaco Stanislao de Irasinsky, quien en el túnel aerodinámico de la FMA descubrió la formación de remolinos cónicos en aeronaves supersónicas. Las máximas realizaciones de Reimar Horten en el país fueron el proyecto de caza supersónico de ala delta I Ae-37, que nunca voló por sus propios medios, y el ala volante de carga IAe-38, con la que se realizaron sólo cuatro vuelos, conducida por el comandante Rogelio Balado. Es importante destacar que ambos proyectos fueron interrumpidos por la Revolución Libertadora, producida en 1955.

En el plano académico, Reimar Horten fue profesor de las altas escuelas antes mencionadas en la cátedra de Aerodinámica 1, 11 y 111. Era una persona de extremada sencillez como ser humano, tal vez por eso su actuación nunca resultó espectacular si es que sólo tenemos en cuenta que desde su tablero en Villa Gral. Belgrano salieron las líneas del bombardero más moderno de la Fuerza Aérea americana, el furtivo B-2 que voló a fines de la década de los ochenta. Las alas volantes de gran porte sólo pudieron ser construidas por dos países: los EE.UU. y la Argentina, llegando la ex Unión Soviética a lograrlos en estos últimos años.

Horten había nacido en Bonn en marzo de 1915 y cursó sus estudios de matemática y aerodinámica en las más importantes escuelas de Berlín, Bonn y Gottingen; fue un indudable precursor de las alas volantes y alas delta, su diseño IAe 41 «Urubú» ostenta el récord de haber sido el primer planeador en cruzar la cordillera de los Andes; falleció en Córdoba en agosto de 1993.

La creación de la Fuerza Aérea Argentina

En enero de 1945, siendo Perón ministro de Guerra, el arma aérea del Ejército es independizada a través de la creación de la Secretaria de Aeronáutica. Como se ha mencionado antes, en 1947 la Fuerza Aérea es equipada poderosamente, pero había más aviones modernos que pilotos con la capacidad de tripularlos. Además no existían en la fuerza doctrinas ni técnicas de defensa aérea modernas.

En forma pragmática se contrata en Alemania a un grupo de ex pilotos de la Luftwaffe con la finalidad de adiestrar a la recientemente creada Fuerza Aérea Argentina.

Este contingente estaba encabezado por el famoso teniente general Adolf Galland, as de la aviación germana con más de sesenta victorias aéreas en su haber. A la edad de 36 años llegó al grado de general del aire y fue jefe de toda el Arma de Caza de su país. Las diferencias mantenidas con el mismo Adolf Hitler acerca de la utilización de aviones jet durante la Segunda Guerra, son famosas en la historia de la misma.

Llegó a la Argentina en 1948 a bordo del buque Andrea C y tomó domicilio en Ciudad Jardín, en las afueras de Buenos Aires. Fue consejero del jefe de la Fuerza Aérea y recorría permanentemente las bases aéreas dando instrucción de su especialidad: la defensa aérea. Su actuación en la Legión Cóndor durante la guerra civil española le permitió llegar al país sin dificultades idiomáticas.

Pronto conoció a Perón y entre ellos nació una mutua estima y simpatía. «Considero que fue uno de los grandes conductores de este país latinoamericano que mereció el amor de su pueblo», dijo alguna vez este.

Trabajó en el país durante siete años, pero al ingresar a Alemania la OTAN en 1954, fue llamado por las autoridades germanas para ocupar la jefatura de la nueva Luftwaffe, hecho que finalmente no ocurrió. Retornó a su patria a principios de 1955, habiendo escrito aquí un clásico de la historia de la Segunda Guerra: ¨Los primeros y los últimos¨, traducido en 14 idiomas con un tiraje de tres millones de ejemplares.

Otro piloto famoso fue Hans Rudel, que al comando de su avión Stuka destruyó más de quinientos tanques soviéticos y hundió varios barcos. Perdió una pierna en combate, pero ello no fue impedimento para seguir luchando hasta el fin de la guerra. Rudel era intensamente buscado por la Unión Soviética junto al As de Ases Erich Hartmann, quien había derribado más de trescientos aviones en el frente ruso. Hartmann, capturado y confinado a trabajos forzados, seria liberado a solicitud del gobierno alemán en 1955.

En Bariloche, Rudel pronto se hizo conocido por sus grandes cualidades como esquiador, y su paso por allí es recordado con afecto y respeto por aquellos que compartieron una pasión deportiva común.

Argentina atómica

Otra figura relevante fue sin dudas el físico nuclear austríaco Ronald Ritcher -famoso por la planta nuclear de la isla Huemul- que trabajó en campos de la ciencia donde el país estaba rezagado. Ritcher fue recomendado a Perón por el mismo Kurt Tank. Ellos se habían conocido en 1946 en Londres, en las épocas en que los responsables del desarrollo tecnológico alemán eran sometidos a intensos interrogatorios. En aquella oportunidad habían conversado de la factibilidad de realizar un avión a propulsión nuclear. Fue en la Argentina que ambos comprobaron la inviabilidad técnica del proyecto por tener que aislar al reactor con gruesas y pesadas paredes de plomo.

Ritcher comenzó sus tareas en un hangar de la FMA, pero debido a lo riesgoso de sus experimentos solicitó a las autoridades mudar su lugar de trabajo. Luego de recorrer por aire todo el país, eligió para montar su laboratorio la pequeña isla Huemul, frente a la ciudad de Bariloche.

En ese lugar, y con un abultado presupuesto, comienza a investigar en campos vírgenes en materia nuclear con la finalidad de obtener energía eléctrica a bajo costo y un motor nuclear para ser utilizado en submarinos. El 24 de marzo de 1951, el presidente Perón llama a conferencia de prensa en la Casa Rosada y anuncia: < El 16 de marzo de 1951, en la Planta Piloto de Energía Atómica en la isla Huemul, de Bariloche, se llevaron a cabo reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica >.

La noticia corrió como un reguero de pólvora por el mundo entero. ¡Un país sudamericano había llegado a la fusión nuclear!. Pero tiempo después, se descubrió que Ronald Ritcher había realizado sus conclusiones erróneamente a partir de una lectura defectuosa de un aparato de medición. De cualquier manera, la famosa isla Huemul se convirtió en un símbolo lleno de misterios, millones invertidos y sin dudas un importante envión del desarrollo nuclear argentino futuro. Perón jamás perdonaría a Ritcher el papelón mundial que pasó con aquella declaración. Ritcher ocupó el lugar que debería haber correspondido al premio Nobel de Física Werner Heisemberg, quien luego de haber aceptado la invitación de las autoridades argentinas finalmente nunca llegó al país. Otros científicos como Beek, Haffke, Ehremberg, Seelman Eggbert, Greinel y los italianos Abele y Pinardi, también estuvieron ligados al proyecto nuclear argentino a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Grupo Henrici

Este grupo fue el encargado del desarrollo de la bomba voladora teleguiada PAT-1, conocida durante la guerra como Henschel HS-293 y que fuera el verdadero antecesor de los famosos misiles aire-superficie Exocet franceses y el Harpoon americano. El proyecto colocaba a nuestro país en un nivel excepcional en la tecnología del teleguiado, los gases propulsantes y los motores para cohetes.

Henrici llegó con su hermano que era piloto de pruebas; en su equipo contó con los hermanos Mendel, ingenieros aeronáuticos los doctores Groth, Marquard y Diedri, los ingenieros Stainer y Dietrich, y con dirección militar del general Werner Baumbach, ex jefe de bombardeo de región norte de la Luftwaffe. Con ellos colaboraron otros técnicos como Lieberwirth Fischer, Plett, Dorner, Keller, Lorenz y Libermann. Su proyecto se llevaba a cabo bajo la responsabilidad de la oficina de Armas Especiales de Fabricaciones Militares (FM).

Los alemanes agradecieron con su sangre...

En octubre de 1952 y cuando entrenaba para realizar una exhibición ante Perón con el Pulqui II, fallece en Córdoba el piloto de pruebas del grupo Tank Otto Behrens, al no poder sacar a tiempo el avión luego de una barrena de cola.

El 23 de octubre del año siguiente, al realizarse un vuelo de pruebas para lanzar una bomba voladora, se accidenta sobre el río de la Plata, frente a las costas de Quilmes, el avión Avro Lancaster B-036, luego de incendiarse uno de sus motores. Como consecuencia del accidente, fallecen el general Wemer Baumbach, que viajaba en la proa del avión de donde se radio controlaba el misil, y uno de los hermanos Henrici, quien se encontraba en la cabina. También falleció un suboficial argentino; el resto de la tripulación alcanzó a nado la costa.

... y también con su palabra

La convivencia del grupo alemán que llegó luego de la guerra queda testimoniada en el prólogo de la primera edición del libro de Adolf Galland, ¨Los primeros y los últimos¨, editado en Buenos Aires en 1955: «En aquella hora crucial, algunos de nosotros recibimos el llamado de una Nación con la que la nuestra, siempre y a toda hora, estuvo vinculada por lazos de sincera amistad, y cuya hidalguía y lealtad eran proverbiales en toda Alemania, desde mucho antes de los días del acorazado Graf Spee. Allí se me ofrecía la posibilidad de reanudar mi vida como aviador, bloqueada sin esperanzas por el infortunado fin del conflicto, al servicio de un país amigo que nos recibía sin prejuicios y con los brazos abiertos. Mis esperanzas se cumplieron plenamente. En la Argentina, y muy especialmente en mi círculo de camaradas argentinos, me sentí a mis anchas desde el mismo momento de mi llegada. La grandeza del país, sus múltiples bellezas, la amable, franca y abierta manera de ser de su pueblo, todas esas aquellas virtudes que encierra el vocablo "gaucho", despertaron en mí la misma respetuosa simpatía que me suscitaron la vitalidad y la voluntad creadora de esa joven nación, factores éstos que han influido en los admirables progresos que en materia social, económica y política han experimentado en los últimos años, bajo la conducción de su presidente, el Gral. Perón...(...) En todo el mundo existían barreras para todo lo alemán. En cambio entre las Fuerzas Armadas Argentinas no tropezamos con prejuicios de ninguna naturaleza. Ante los ojos de los camaradas argentinos habíamos perdido la guerra pero no el honor. Ninguno de nosotros podrá olvidar jamás la innata caballerosidad de la Nación Argentina que se evidenció plenamente en aquella recepción».

Lamentable final

Ocurrida la Revolución Libertadora, una ola de odio barrió con todo aquello que tuviera impronta peronista. Kurt Tank fue presionado y amenazado con la cárcel por tenencia de pasaporte falso, el mismo que le había permitido huir de Europa. Emigró a la India y allí concretó un proyecto que había comenzado a diseñar en Córdoba, el caza todo tiempo birreactor denominado “Marut”. Falleció en su Alemania natal en 1989.

La mayoría de los científicos emigraron a los EE.UU., donde fueron rápidamente contratados por empresas como la Lockheed, la Boeing, la Martin, la Republic, etc.; otros, con un panorama alemán más tranquilo a diez años de finalizada la guerra, retornaron a su patria.

Sólo unos pocos quedaron, pero igualmente el proyecto aeronáutico argentino había dejado de existir. Hubo una luz de esperanza con el proyecto de gobierno desarrollista de Frondizi, pero duró lo que un suspiro.

Pero tal vez el mayor pecado no haya sido el retiro casi forzoso del contingente alemán, sino el no haberlos reemplazado con otros técnicos del mismo nivel de las altas casas de estudios. La FMA, de estar en la vanguardia mundial en tecnología aeronáutica en 1950, pasó a ser una terminal de armado de sencillos modelos adquiridos bajo licencia y sólo un diseño autóctono concretó en el futuro, no sin muchos contratiempos, el IA-58 Pucará.

El IA-33 Pulqui II: una ilusión frustrada


El Pulqui II fue un avión de caza, pionero en el uso de alas en flecha, capaz de alcanzar altas velocidades subsónicas. Este proyecto de avión fue propuesto por el profesor alemán Kurt Tank al presidente Perón en 1947.

Tank había llegado al país trayendo consigo los planos del proyecto TA-183 que estaba en pleno desarrollo en la fábrica alemana Focke Wulf al terminar la segunda guerra. Este avión había sido diseñado por el ingeniero Mullthopp por encargo de Tank. Se trataba de un caza con alas flechadas, ágil y maniobrable para volaren en los límites de la barrera del sonido. Con un armamento de un 8 por ciento del peso total, debería tener capacidad para operar en pistas semi- preparadas, con un resistente tren de rodaje y capaz de realizar despegues y aterrizajes con poca longitud de pista. Además, su mantenimiento debería ser sencillo.

El planeador

Al llegar a la Fábrica Militar de Aviones y a la espera de la incorporación del resto de su equipo alemán, Tank comenzó a organizar el trabajo, con la enorme dificultad de no hablar el castellano. Se comenzaron de inmediato a elaborar maquetas de túnel de viento para lograr las primeras conclusiones, pero había detalles que no podían resolverse con este sistema de investigación.

Por ello, se decide la construcción de un modelo a escala real sin motor para verificar su comportamiento a bajas velocidades, sobre todo, durante el despegue y el aterrizaje. El planeador se construye con madera, tela y refuerzos metálicos, para facilitar el decolaje se le incorpora en el vientre del fuselaje un patín esquí.

Salvo en su longitud, el modelo era idéntico al TA- 183 y realizó su primer vuelo el 20 de octubre de 1948, remolcado por un Glen Martin-139 y piloteado por el mismo Tank. En ese primer testeo, la aeronave manifestó buenas cualidades de vuelo, excepto en la respuesta tardía del timón, luego de bruscos movimientos de la palanca de mandos.

En sucesivos ensayos se fueron probando nuevas configuraciones del plano de deriva, hasta que el planeador dejó conforme al conductor al cabo de unos cincuenta vuelos. El excelente piloto argentino Edmundo Osvaldo Weiss participó activamente en esta etapa del desarrollo del 1 AE-33.

Una vez decididas las líneas exteriores, se inició la construcción de dos prototipos en forma simultánea bajo la dirección del ingeniero Bansemir. Para entonces la relación y la comunicación entre los germanos y argentinos se hizo más fluida y los trabajos se llevaron adelante con marcado entusiasmo. El mayor inconveniente a superar fue la mayor dimensión de la turbina británica Rolls Royce.

Los primeros vuelos del Pulqui II

Al primero de los prototipos se lo colocó en una ménsula para ensayos estáticos y se lo sometió a cargas artificiales, hasta el límite de la rotura, para obtener parámetros de la resistencia estructural de la máquina.

Al segundo avión, se le montó la turbina RR «Nene II» y estuvo en condiciones de volar a mediados de junio de 1950, cuando el día 16 el capitán Weiss trepó a la cabina y luego de probar los mandos aceleró la turbina y elevó por primera vez el Pulqui II en los cielos cordobeses. El vuelo tuvo una duración de 28 minutos, y en él Weiss realizó todas las maniobras básicas aplicables a un prototipo, estando en permanente contacto radial con Tank.

Al descender de la máquina, luego de un potente aterrizaje, el piloto resaltó la agilidad y la docilidad de conducción, en medio de una algarabía generalizada entre los técnicos y obreros que presenciaron con tenso entusiasmo tal acontecimiento.

Tres días más tarde, fue el piloto de pruebas del grupo alemán, Otto Behrens, el encargado de elevar por segunda vez al Pulqui. Aquí la máquina fue más exigida y otra vez se manifestó el inestable comportamiento lateral a partir de los 700 km/h. Desafortunadamente, el piloto alemán aproximó a la pista con poca potencia y al tocar el avión comenzó a dar saltos hasta romper parcialmente el tren de aterrizaje, pero Behrens salió indemne de esta peligrosa situación.

La máquina fue reconstruida y se le incorporaron algunas poco visibles pero importantes modificaciones. Fue rediseñado el sistema de amortiguación, se modificó el borde de ataque alar, el timón y se regularon las cargas.

Recién en octubre estuvo listo el Pulqui II modificado, siendo el mismo Tank el encargado de efectuar el primer vuelo en su nueva creación, luego de dos años de forzosa inactividad. En este vuelo, el piloto llegó a tocar los 1.040 km/h, pero se encontró con un serio problema de sombra aerodinámica que lo afectaba cuando el avión entraba en pérdida, por tanto los técnicos e ingenieros tuvieron que trabajar para minimizar este problema.

8 de febrero de 1951, presentación oficial del Pulqui II

Muy temprano, en aquella soleada mañana porteña, Tank telefoneó a Perón desde Córdoba y a tono de chanza le manifestó al presidente que el Pulqui II llegaría antes al Aeroparque, que él desde su residencia presidencial de Olivos. Perón aceptó el reto, pero no contó con que su trayecto en automóvil se iba a ver entorpecido por el tránsito del público que se dirigía al Aeroparque Metropolitano, para ver en acción a esta ilusión argentina. ¡Tank cumplió su palabra!.

Realmente fue un día de júbilo, el público convergía numerosamente desde toda la ciudad. Enormes eran las expectativas de ver este modelo orgullo de la ingeniería aeronáutica, que había conmovido a la opinión pública nacional y aún más allá de nuestras fronteras.

El as alemán de la segunda guerra Hans Rudel, testigo de aquel día, recuerda: «Decenas de miles habían llegado en ómnibus, camiones, automóviles, bicicletas y a pie, para ser testigos de este acontecimiento decisivo para la aviación argentina. Por supuesto estaba reunida toda la colectividad alemana y pude ver muchas caras conocidas».

Pasadas las ocho de la mañana, llegó el presidente, revistó las tropas y acudió a saludar al profesor Tank, quien le enseñó al Pulqui II y lo comparó con otra creación propia, el biplano FW-44 que estaba estacionado junto al nuevo jet.

Mientras el presidente ascendía al palco de honor y saludaba a los invitados, Tank vistió sus ropas de vuelo. Luego se dirigió al avión y el tiempo tardado en conectar la radio, colocarse la máscara de oxígeno y probar el instrumental, hizo crecer la ansiedad del público, la que se aplacó parcialmente, cuando un tractor remolcó al Pulqui hasta la calle de rodaje hacia la cabecera de pista y con un ensordecedor silbido Tank puso en marcha la turbina RR “Nene II”.

El avión trepó velozmente hasta los 1.000 metros, giró suavemente y descendió para efectuar una pasada rasante a 25 metros a más de 900 km/h sobre el aeródromo, luego pasó dos veces en sentido inverso y a baja velocidad, para trepar posteriormente hasta los 13.000 metros a todo motor, efectuando «tonneaux» y semicírculos, los que se repitieron hasta las maniobras de descenso. El Pulqui II se acercó al Aeroparque, cubrió el circuito de tráfico y Tank posó suavemente la máquina sobre la pista a 170 km/h, luego carreteó hasta las proximidades del palco, mientras los aplausos y la algarabía del público estallaban por toda la aeroestación. Tank detuvo el avión, se arrojó desde el ala y se acercó a Perón, de quien recibió un abrazo y unas emocionadas felicitaciones.

Tank comentaría en el lugar, que en un momento de la exhibición, el Pulqui trepidó extrañamente, comprobando luego que el fenómeno se había producido a causa de la corriente térmica ascendente generada por la usina termoeléctrica ubicada en las proximidades del Aeroparque.

En el momento de los discursos, el ministro de Aeronáutica, brigadier César Ojeda, resaltó los logros de la FMA y el aporte de los técnicos del grupo Tank.

El príncipe Bernardo interesado en el Pulqui II

Pocas semanas después de la presentación del Pulqui II, llega a Buenos Aires, en visita oficial, el príncipe consorte de la reina de Holanda, Bemhard von Lippe-Biesterfe. Este destacado miembro de la realeza europea (y simpatizante nazi), muy propenso a los negocios (años después estuvo vinculado a sonados casos de corrupción en su país), fue recibido por las autoridades locales en el recién inaugurado Aeropuerto Internacional Ezeiza.

Las actividades protocolares llevaron al príncipe Bernardo a reunirse con el general Perón y su esposa Eva en los salones de la Casa Rosada. Posteriormente, en una entrevista con el ministro de Aeronáutica, el príncipe le ofrece a éste un modelo turbina de avión de la fábrica que él representaba, y que estimaba sería de utilidad para el Pulqui II. Asimismo, solicitó al ministro argentino una demostración de la nueva máquina, ya que la Fuerza Aérea de su país necesitaba reequipar el arma caza.

El brigadier Ojeda se comunica por teléfono a Córdoba le pide a Tank si al día siguiente podía hacerle en Buenos Aires una demostración al príncipe Bernardo. En forma inesperada, el ministro recibió una cerrada negativa por parte de Tank, que exclamó «Yo no hago demostración delante de alemanes traidores».

Luego de muchas palabras, el profesor entendió que no se podía desairar a una personalidad que se encontraba en visita oficial y que además estaba interesado en comprar Pulquis para su país.

Así, en otra hermosa mañana otoñal porteña, el IA-33 posa elegantemente sus ruedas, en el Aeroparque Metropolitano, y Tank dirige la máquina hasta el sector militar donde era esperado por el príncipe Bernardo y el ministro Ojeda. Tank mostró a 1os visitantes el avión en tierra y luego realizó un vuelo de demostración. Al concluirá, puso rumbo a Córdoba para no saludar al príncipe.

La primera tragedia

El 31 de mayo, la Fuerza Aérea Argentina había designado a un grupo de pilotos para hacer el seguimiento de adaptación del avión que reemplazaría a los Gloster Meteors en el arma de caza.

El oficial jefe, comandante Soto, fue el primero en trepar al IA-33. En el grupo constructor se vivían momentos de expectativa. Era la primera vez que el Pulqui II sería tripulado por pilotos que no eran de prueba. Soto recibió las instrucciones previas, llevó a la máquina hacia la cabecera de pista y se levantó limpiamente luego de una normal carrera de despegue. Se dirigió hacia las sierras, realizó unas vueltas y finalmente enfiló hacia la pista donde aterrizó sin inconvenientes.

El siguiente turno de ensayo le correspondió a un excelente piloto de caza, el capitán Vedania Mannuwal, descendiente de hindúes, un intrépido profesional del vuelo que dos años antes había trepado con su Gloster Meteor hasta los 15.100 metros de altitud, siendo su proeza todo un récord para la región. Mannuwal despegó el avión y poco después comenzó a realizar un vuelo acrobático y notoriamente más arriesgado que él de su jefe. Desafortunadamente, en una maniobra a alta velocidad, el Pulqui II plegó un ala y el piloto se eyectó invertido, cayendo a tierra sin llegar a abrir su paracaídas. Es de destacar que en aquella época los asientos eyectables eran de primitiva concepción y complejo accionamiento.

El proyecto cobraba su primera víctima fatal luego de 28 vuelos de prueba. Estudios de los restos de la máquina establecieron que la causa del accidente fue un defecto en los pernos de anclaje posteriores (debilidad en las tomas traseras).

El tercer prototipo del Pulqui II

Días después del fatal accidente, Tank se entrevistó con Perón, quien le reiteró la confianza y la continuidad del proyecto, sin dejar de lamentarse por el infortunado suceso. Perón además le pidió a Tank que no realizara más vuelos de prueba, pero el experimentado constructor se negó afirmando: «No hay ninguna teoría que pueda reemplazar la práctica de las experiencias; además, las estadísticas indican que a medida que un piloto se pone más viejo, disminuyen los riesgos de accidentes».

Con la confianza renovada, se comienza a construir el tercer prototipo del I-AE-33, aunque a marcha más lenta, pues el I AE-35 «Justicialista del Aire» -después llamado «Huanquero»- estaba a punto de realizar su primer vuelo.

En tanto en el país se generaban las primeras dificultades políticas que comenzaban a amenazar al régimen local, cuando algunos sectores de las Fuerzas Armadas intentan sin éxito derrocar a Perón. Como algunos pilotos de la Fuerza Aérea se habían plegado a la insurrecta intentona, el ministro de Aeronáutica presenta su renuncia indeclinable, siendo reemplazado por el gobernador de la provincia de Córdoba y ex director de la FMA brigadier Juan Ignacio San Martín, ocupando el cargo de secretario del ministro el comandante Edmundo Osvaldo Weiss. Con estas designaciones, la continuidad del plan aeronáutico estaba asegurada.

El nuevo prototipo del Pulqui II capitalizó sin dudas las experiencias de sus antecesores y exteriormente lució un timón rediseñado, transmisión de mandos modificable en vuelo, frenos aerodinámicos nuevos y un aumento en la capacidad de combustible que ampliaban el alcance en más de mil kilómetros. Su construcción se concluyó en marzo de 1952 y de inmediato comenzaron las pruebas a cargo de Behrens y Tank.

Perón es invitado para una nueva demostración a llevarse a cabo en la FMA de Córdoba el día 11 de octubre de 1952, pero sólo dos días antes del acontecimiento, el piloto Otto Behrens, en un vuelo de entrenamiento, realizó una pasada rasante sobre la pista, trepó hasta unos ochocientos metros, para luego caer en peligrosa barrena dorsal de la cual el piloto enderezó tarde el avión, dando la máquina con estrépito contra el suelo, muriendo su tripulante en forma instantánea. Otto Behrens había sido uno de los integrantes del grupo alemán más optimista, activo y compañero. Era un excelente piloto, aunque muy autosuficiente. Su muerte conmovió a sus compatriotas y camaradas argentinos.

En su despedida habló el as alemán Hans Rudel, un oficial de la Fuerza Aérea y posteriormente Tank le dio el último adiós. El féretro con su casco de piloto fue trasladado hasta el avión ambulancia por un grupo de cadetes. Behrens no sería el único del grupo alemán que perdería la vida en estas tierras.

El cuarto prototipo del Pulqui II

En 1953 se concluye el cuarto prototipo, que sería el que fuera sometido a mayor cantidad de pruebas en sus casi tres años de experimentación. Es seguro que en países presurosos apremiados por la posesión de un avión de combate, se hubiera comenzado con la construcción de una PRE-serie y solucionar los últimos inconvenientes sobre la marcha.

Este último prototipo incorporó canalizadores de flujo sobre las alas y en la parte final del fuselaje, se extendió la autonomía a tres horas, se instaló el sistema de presurización, cámaras para registrar las performances y los cuatro cañones para comenzar las pruebas de tiro.

El jefe de pilotos de prueba era el primer teniente Jorge C. Doyle y estaba secundado por los tenientes Rogelio Balado y Nelio González. Entre estos tres pilotos y el mismo Tank se alternaría la conducción del Pulqui.

El primer vuelo lo realizó el teniente González y en experiencias sucesivas se trabajó para homogeneizar los mandos en los que persistía el defecto por el cual el accionamiento del timón predominaba por sobre los alerones. Con la adopción de «sandowns» -gomas especiales- se fue endureciendo paulatinamente su accionamiento hasta que finalmente se logró el efecto deseado.

Hacia 1954, el IA-33 tenía un excelente comportamiento a velocidades elevadas y la única precaución en el pilotaje era durante el descenso, cuando el avión se mostraba inestable a bajas velocidades, como todo avión de alas en flecha, ya que al llegar a la pista siempre tocaba con una sola rueda, siendo ello algo delicado debido a su escasa trocha.

El capitán Doyle inició unas satisfactorias pruebas de tiro con los cuatro cañones de 20 milímetros. El mismo piloto de testeo de presurización de cabina alcanzó el techo máximo registrado de 45.000 pies de altitud (unos quince mil metros) y en otra experiencia logró la velocidad máxima indicada con 1.083 km/h, asegurando que con una planta de poder con mayor potencia podría aumentarse la velocidad máxima sin dificultad estructural.

Al mismo tiempo, se comenzaba a planificar 1a producción en serie del Pulqui II y se estudiaba una versión todo tiempo equipada con radar. También se estaba planificando una gira mundial de exhibición para interesar a posibles compradores.

Además, en la FMA, se recibían misiones comerciales y técnicas de muchos países, destacándose la de la Unión Soviética, la de la empresa North American de los EE.UU., que fabricaba el P-8 Sabre, y la de Egipto que llegó con una propuesta en firme para adquirir todos los Pulquis disponibles (había sólo uno).

La fractura del proyecto

Ya en 1955, los avatares políticos comienzan a influir en forma decidida dentro de la FMA y sus programas, el gobierno constitucional experimenta un acelerado desgaste en sus casi diez años de gestión, terminando todo en un violento golpe de estado en septiembre de aquel año. En la FMA los militares que tenían funciones fueron puestos presos o pasados a retiro. Esta fractura tendría consecuencias funestas para la continuación de los desarrollos y se agravarían severamente cuando Kurt Tank es presionado por las nuevas autoridades, quienes lo acusaban «legalmente» por tenencia de documentación falsa (se trataba de un pasaporte a nombre de Pedro Matis entregado por los servicios secretos argentinos para poder huir de Europa). Tank pronto se cansaría de esta persecución y se marchó del país como así también gran parte de su equipo. Sin embargo, algunos integrantes argentinos del proyecto Pulqui que eran afines a la nueva administración de facto se sintieron defraudadas por la decisión gubernamental de desactivar el grupo Tank pero todo intento de convencer a las altas esferas revolucionarias fue en vano.

Récord y último vuelo del cuarto prototipo

En un desesperado intento de revertir las cortantes iniciativas del gobierno, en la FMA se diseña un vuelo de demostración sin antecedentes en el mundo en aviones similares al Pulqui. Se trataba de un vuelo Córdoba-Morón-Córdoba, con tres pasadas de tiro sobre el aeropuerto bonaerense, sin tanques de combustibles suplementarios (unos mil seiscientos kilómetros). En la fábrica se trabaja aceleradamente y se designa como piloto al capitán Rogelio Balado.

Luego de unos días de preparación del avión, Balado trepa al Pulqui repleto de combustible y municiones de guerra. Despega de Córdoba y pone rumbo a Buenos Aires a 35.000 pies de altitud (10.500 metros), en menos de una hora llega a Morón y realiza las tres pasadas de tiro disparando sus cañones de 20 milímetros para posteriormente poner rumbo a Córdoba a máxima altura para ahorrar combustible. Desafortunadamente, una falla en el sistema de abastecimiento de oxígeno del piloto provoca que su organismo entrara en una hipoxia –escaso abastecimiento de oxígeno al cerebro-, comenzando a hablar por el radio en forma incoherente y eufórica. Al llegar a la cabecera de pista en Córdoba, el piloto tocó tierra con excesiva velocidad, terminando el aterrizaje en un violento accidente del que Balado salvó milagrosamente su vida.

Un negocio redondo

A fines de 1956, el brigadier Ahrens se reúne con el ingeniero Guillot, a cargo de la planificación de la FMA, y le pregunta cuánto tiempo tardaría en fabricar 100 Pulquis. El ingeniero le indica que tiene en existencia alas y fuselajes para fabricar de inmediato 10 aviones y que además la FMA contaba con la licencia de la Rolls Royce para fabricar la turbina «Nene II», asegurándole que al cabo de cinco años la FMA entregará el avión número 100.

El brigadier Ahrens replicó diciendo que tenían apuro para reemplazar a los «Calquín» y que tenía una oferta americana de 100 F-86 Sabres con entrega inmediata, cancelando la posibilidad de fabricar en serie el avión hasta poder exportarlo.

La Fuerza Aérea recibe sólo 28 aviones Sabres, veteranos de la guerra de Corea, y fueron entregados... ¡casi cinco años después de aquélla reunión.!

Quinto y último prototipo del L4-33

Eran épocas del presidente Frondizi, los alemanes ya no estaban en el país, sin embargo, en la FMA se construye un quinto Pulqui, hecho sólo por argentinos. El mismo realiza su primer vuelo el 18 de septiembre de 1959 conducido por el primer teniente Roberto Starc. En total se concretaron con este avión una docena de vuelos de prueba.

Lamentablemente, el proyecto no tenía casi ningún empuje político y efectuó su último vuelo en 1960, a diez años desde que Weiss lo remontara por primera vez en los cielos cordobeses.

Con un bello esquema de colores con fondo blanco y vivos rojos, el quinto IA-33 Pulqui II se archivó en un hangar de la FMA hasta que se decidió su traslado al Museo Aeroespacial de la Nación, sito en el Aeroparque Metropolitano (luego trasladado a la Base Aérea de Morón). En el mismo lugar, el pueblo argentino había sido testigo de una ilusión nacional el 8 de febrero de 1951.

Fuentes

Los Científicos Alemanes y Perón - Revista Todo es Historia - Mayo 1995

http://www.herenciacristiana.com/ultimacruzada/cien.html

dp